Incendio de la discoteca Utopía

El Incendio de la discoteca Utopía fue un trágico suceso ocurrido en las instalaciones de la discoteca Utopía ubicada en el centro comercial Jockey Plaza de la ciudad de Lima, el 20 de julio del año 2002.

Incendio de la discoteca Utopía
Lima Peru Modern Shopping.jpg
Interiores del centro comercial Jockey Plaza donde ocurrió el trágico suceso.
Fecha 20 de julio de 2002
Origen Incendio por antorcha
Fallecidos 30
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Utopía
Información general
Localización Lima, Perú
Propietario Mareca Cardúm
Diseño y construcción
Arquitecto(s) Alan Azizollahof y Edgard Paz
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Índice

DiscotecaEditar

La discoteca Utopía fue inaugurada en mayo de 2002; sin embargo no tenía licencia de funcionamiento porque no cumplía con las normas mínimas de Defensa Civil.

El 19 de julio la discoteca organizó una fiesta con motivo del lanzamiento de una fragancia del diseñador Hugo Boss, la administración del centro nocturno contrató con el circo mexicano Los hermanos Gasca la presencia en su local de un león, un tigre de Bengala, un chimpancé y un caballo. Los animales, algunos desde sus jaulas, le darían ambiente al espectáculo. La administración había cursado más de tres mil invitaciones dobles, además la fiesta coincidía con el vecino concierto de Los Prisioneros en el Jockey Club.

SucesosEditar

A las dos de la madrugada del sábado, en la cabina que corresponde a los disk jockeys, iniciaron un espectáculo con animales y fuego. Según algunos de los sobrevivientes, al costado de la pista de baile y frente a la cabina de los pincha-discos se había colocado, para formar un rectángulo que sugiriera el escenario para el espectáculo, varias latas con bencina. Al frente se encontraban dos grandes jaulas, una para el tigre y la otra para el león, mientras que el chimpancé y el caballo estaban sueltos.

En el momento en el que los encargados del espectáculo se acercaban con sus antorchas encendidas para prender las latas de bencina, uno de ellos, que se había quedado parado delante de la cabina, levantó demasiado la antorcha y prendió uno de los aleros del falso techo de madera. En cuestión de pocos segundos la cabina se prendió, los jóvenes que observaban el espectáculo desde los dos niveles de la discoteca, empezaron a correr hasta la única puerta de salida que estaba señalizada. Los que estaban más cerca del fuego quisieron ayudar y para apagarlo le arrojaron cerveza y licores, que avivaron las llamas.

Ante esta situación, el personal del Centro Comercial desconectó el suministro eléctrico, se cortó la música, se apagó la luz y los gritos de los animales, asustados por las llamas, sembraron el pánico y la desesperación en los asistentes, quienes llamaron a los bomberos en medio del caos. Al llegar los equipos de rescate y la policía se toparon con un tétrico cuadro: gente saliendo desesperadamente por las escaleras y tratando de aspirar aire, cuerpos tirados en el suelo, jóvenes en estado de shock, otros buscando a sus amigos, y el humo que inundaba los cuatro niveles de la discoteca.

29 jóvenes murieron envenenados a causa de los gases que se emitieron al quemarse el material plástico con el cual estaban revestidas las columnas del local, además el local de tres niveles se convirtió en una trampa mortal para los alrededor de 1000 asistentes, al constatarse que no había salidas de emergencia señalizadas, suficientes extintores, alarmas ni aspersores de agua. Entre las víctimas, se encontraban varios familiares de conocidas personas del ámbito político nacional, jóvenes entre los 25 y 30 años de edad que pertenecían a las clases media y alta de Lima.

ReaccionesEditar

El presidente del Perú, Alejandro Toledo, expresó su consternación el sábado por la mañana y extendió sus condolencias a los familiares de los jóvenes que perdieron la vida en la discoteca. Toledo dijo que las autoridades sancionarán con mano dura y firme y con todo el peso de la ley a los irresponsables que manejan esos establecimientos incumpliendo la ley

El alcalde del distrito de Surco, Carlos Dargent, dijo que este es un desastre anunciado, y responsabilizó del siniestro a los dueños de la discoteca que carecía de licencias municipales, ni de construcción ni de funcionamiento, y a los concesionarios del Centro Comercial Jockey Plaza, quienes según el alcalde, permitían el funcionamiento del centro nocturno sin que reuniera las mínimas condiciones de seguridad.

El alcalde de Lima, Alberto Andrade propuso que durante 60 días se cierren todas las discotecas y centros de esparcimiento masivo para que los bomberos, Defensa Civil y las propias comunas puedan verificar qué locales cumplen los estándares de seguridad requeridos.

JuicioEditar

Luego de la tragedia, los padres de las víctimas iniciaron un juicio contra los administradores del local: Percy North, Alan Azizollahoff Gate y Édgar Paz Ravines

El 2004 Percy North fue condenado por homicidio culposo a 4 años de cárcel, pero meses después se anuló la sentencia a la espera de que se formalice por doloso. Esto no ocurrió; la fiscalía lo acusó por el mismo delito y fue el juez Miguel Bazán el que, en el 2006, tuvo que cambiar la tipificación y logró sentenciarlo por homicidio doloso a 15 años. Sin embargo, North apeló la sentencia y logró que bajaran la pena.

En julio de 2013 la Sala Constitucional y Social Permanente de la Corte Suprema de Justicia decidió reabrir el caso 'Utopía' al declarar fundada la acción de amparo presentada por los familiares de los 29 jóvenes que murieron en la referida discoteca en el 2002. De esta manera se podrá juzgar a Edgar Paz y Alan Azizollahoff. Se espera su sentencia el 8 de abril de 2014. Alan Azizollahoff y Édgar Paz Ravines fueron sentenciados el 8 de abril a una condena de prisión efectiva de cuatro años y al pago de una reparación civil de S/.70 mil en forma solidaria en favor de los deudos de los 29 jóvenes que fallecieron el 20 de julio del 2002. El delito fue homicidio culposo por omisión dolosa.

El 21 Juzgado Penal de la Corte Superior de Jusiticia de Lima, a cargo de la jueza Úrsula Ruiz, tomó esta decisión al considerar que ninguno de los procesados cuenta con antecedentes o agravantes.

Los deudos y el abogado César Nakazaki expresaron su insatisfacción con la sentencia. Ellos apelarán la decisión a la que llegó el Poder Judicial después de casi 12 años del siniestro.

En plena lectura de sentencia, el abogado del procesado Alan Azizollahoff, Luciano López, trató de interponer el recurso de nulidad, sin embargo, la magistrada se lo negó, debido a que el proceso se encontraba en la etapa de lectura de sentencia.

Finalmente, el Juzgado ordenó que los procesados sean notificados en sus domicilios reales y solicitó su captura a nivel internacional. Azizollahoff se encuentra en Miami y Paz en México.

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar