Infitah

política económica de Egipto

Infitah (del árabe انفتاح Infitāḥ, "apertura") fue una política económica adoptada por el tercer presidente de la República Árabe de Egipto, Anwar el-Sadat en 1973-1974, tras la guerra de Yom Kipur. El Infitah o "Puertas Abiertas" fue el un rompimiento de la relación de alianza y ayudas con la URSS y consistía en atraer el capital extranjero, sobre todo de los Estados Unidos, y la inversión de los empresarios locales.

Estas medidas capitalistas representaron un quiebre total con el "socialismo árabe" promovido por el antecesor de Sadat, Gamal Abdel Nasser. El gobierno de Nasser concentró el desarrollo de Egipto en las manos del gobierno y promovió la nacionalización de la banca y de sectores importantes de la industria egipcia, como la industria textil y la de las telecomunicaciones. En cambio, con el Infitah, Sadat impulsaba "un vuelco de la economía egipcia hacia la penetración del capital occidental y la creación y el fortalecimiento de un sector capitalista nacional."[1]

Contexto histórico y políticoEditar

El gobierno de Sadat inició su acercamiento al bloque capitalista por medio de la expulsión de los soviéticos del territorio egipcio en 1972, a pesar de que la Unión Soviética había estado proporcionando armamento y entrenamiento al ejército egipcio.[2]

Sadat encontró la legitimación que buscaba para su gobierno y proyecto económico al resultar victorioso en la guerra de octubre de 1973 contra Israel. A partir de entonces, concentró todos sus esfuerzos en recibir ayuda de los Estados Unidos y se apartó de los proyectos promovidos por su carismático antecesor. Este proceso culminaría con la firma de los acuerdos de paz con Israel de Camp David en 1979, lo cual apartaría a Sadat definitivamente del arabismo, el movimiento de los no alineados y el liderazgo de las naciones del tercer mundo que habían caracterizado el gobierno de Nasser.[3]​ Sadat creía que las políticas económicas capitalistas construirían un sector privado sustancial, y la alianza con los Estados Unidos y Occidente conduciría a la prosperidad (rakhaa) y finalmente al pluralismo democrático.[4]

ConsecuenciasEditar

La implementación de Infitah generalmente se considera defectuosa por su exceso de ambición y por su apariencia de haber abandonado la "solidaridad con los pobres".[5]​ El gobierno recompensó a sus aliados (muchos de los cuales se volvieron ricos), y construyó una base de poder leal al régimen con concesiones en tierras, bienes y mercancías; mandatos y contratos a agencias y concesionarios, pero hicieron poco para crear mercados libres y una economía abierta.[6]​ Los millones de egipcios anteriormente pobres que se habían unido a la clase media bajo el régimen de Nasser a través de la educación y el empleo como médicos, ingenieros, docentes, abogados, periodistas del gobierno o paraestatales, quedaron atrapados en un "cada vez más marginado, estancado y mal pagado". sector público durante la Infitah.

Infitah fue un shock para la clase media de la era Nasser, revirtiendo los principios socialistas del nasserismo, que parecía revocar las políticas de educación gratuita, igualdad social, abolición del feudalismo, nacionalización de la tierra y la industria, y tributación progresiva.[7]​ Al mismo tiempo, el sector público siguió dominando la economía. La proporción de la población que trabaja para el estado creció del 3,8% en el apogeo de la era Nasserite, al 10% (aproximadamente el 35% de toda la fuerza de trabajo del país) después del impulso de Infitah a principios de los años ochenta. A pesar de la promoción de la inversión privada extranjera, la "contribución del estado a la formación de capital de inversión" (72%) apenas cambió desde mediados de los años sesenta hasta finales de los años setenta.[8]​ El Infitah trajo un deterioro en el nivel de vida de los egipcios, al provocar un alza en los precios y la inflación. Además, "lo que se hizo muchas veces fue estrangular el sector público e industrial nacional estableciendo una economía sustentada en el comercio de importaciones del extranjero."[1]​ En 1977, la reacción pública negativa a las políticas de Infitah dio lugar a disturbios espontáneos masivos que involucraron a cientos de miles de egipcios cuando el estado anunció que estaba retirando los subsidios a los alimentos básicos.[9]​ El 6 de octubre de 1981, Sadat fue asesinado durante un desfile militar en El Cairo.[10]

ReferenciasEditar

  1. a b Castañeda Reyes, José Carlos, Egipto contemporáneo: economía, política y sociedad, México, El Colegio de México, Centro de Estudios de Asia y África, 2011, p. 63.
  2. Al-Sayyid Marsot, Afaf Lufti, A History of Egypt: from the Arab Conquest to the Present, Cambridge, Cambridge University Press, 2007, pp. 156-157.
  3. Abdel-Malek, Anouar, Égypte: Société Militaire, París, Éditions du Seuil, 1962.
  4. Tarek Osman, Egypt on the Brink, p.117-8
  5. Tarek Osman, Egypt on the Brink, p.125, 127
  6. Tarek Osman, Egypt on the Brink, p.118-9
  7. Tarek Osman, Egypt on the Brink, p.124
  8. Tarek Osman, Egypt on the Brink, p.126
  9. «Egyptians hit Soviet reaction». Bangor Daily News. 24 de enero de 1977. Consultado el 29 de abril de 2013. 
  10. «1981 Year in Review: Anwar Sadat Killed». UPI. Archivado desde el original el 19 de enero 2011. Consultado el 13 de febrero de 2011.