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Juan Hurtado de Mendoza y Tovar

poeta, contino e hidalgo castellano

Juan Hurtado de Mendoza y Tovar (Castilla, fl. 1487 – Alejandría de la Palla, 1523) fue un poeta, hidalgo y contino español, tercer hijo del Gran Cardenal Pedro González de Mendoza y de Inés de Tovar. Es conocido por su activa intervención a favor del bando rebelde en la Guerra de las Comunidades de Castilla, durante 1520 y 1521.

Juan Hurtado de Mendoza y Tovar
Información personal
Nacimiento Después de 1468
Corona de Castilla, España
Fallecimiento 1523
Alejandría de la Palla, Italia
Nacionalidad Español
Familia
Familia nobiliaria Casa de Mendoza Ver y modificar los datos en Wikidata
Padres Pedro González de Mendoza
Inés de Tovar
Cónyuge Mencía de la Vega Sandoval (¿?-1504)
Ana de Beaumont y Aragón
Hijos Catalina Hurtado de Mendoza y Beaumont de Navarra
Diego Hurtado de Mendoza y Beaumont de Navarra
Información profesional
Ocupación Contino, poeta y militar
Conocido por Capitán durante la Guerra de las Comunidades de Castilla
Años activo desde 1487
Firma Firma de Don Juan Hurtado de Mendoza y Tovar.jpg

Índice

Vida personalEditar

Fue instruido esmeradamente en el terreno militar y de las letras, pero a diferencia de sus hermanastros Diego y Rodrigo, terminó siendo destinado por su padre a la carrera eclesiástica.[1]​ No obstante, Juan de Mendoza no tardó en retirarse de ella y casarse con Mencía de la Vega Sandoval, señora de la villa de Tordehumos. El 18 de diciembre de 1496 fue nombrado contino.[2]​ Años después se separó y a los pocos días de la muerte de la reina Isabel la Católica contrajo en Medina del Campo nuevo matrimonio con la hija del Condestable de Navarra, Ana de Beaumont y Aragón. De dicha unión resultaron dos hijos: Diego y Catalina.

Las relaciones con su nueva esposa tampoco prosperaron. Tras recorrer Hungría, el norte de Italia y regresar a Madrid en 1516, muy poco después de que muriese de Fernando el Católico, descubrió que ella le había sido infiel en su ausencia y una noche intentó asesinarla dentro del convento de Santa Clara de Madrid, donde se había refugiado. En 1519 consta que Ana de Beaumont vivía en Barcelona con su hijo Diego, sumidos ambos en una delicada situación económica.[1]

Gonzalo Fernández de Oviedo menciona sus cualidades como trovador, músico y poeta, pero también su carácter inquieto y advenedizo:[1]

Era hombre de poco o ningún reposo (...) No era ignorante, ni dejaba de conocer mujer.

Fernández de Oviedo, Batallas y Quincúagenas.

El Cancionero General de 1511 y su edición posterior de 1514 recogió varios de los poemas escritos por Juan de Mendoza. Por otras recopilaciones nos han llegado unas coplas que se burlan de la estatura del Almirante de Castilla, Fadrique Enríquez de Velasco:

Queréis llegar con papel
do no alcanzáis con la mano.

Esteban Godínez de Nájera, Cancionero general de obras nuevas.[3][4]

El Almirante, por su parte, le dedicó estos versos, burlándose del abandono de su carrera religiosa:

Siempre os vi
señor don Juan
armado despada y capa
contra las cosas del Papa
por seguir las de galán.

En Antonio Rodríguez Moñino, Suplemento al Cancionero General de Hernando del Castillo.[5]

La producción literaria de Juan de Mendoza no fue ajena a la composición de algunos poemas románticos, como aquel que empieza:

Dama, cuya hermosura
tanto tiempo me ha tenido
tan penado,
que hasta la sepultura
el mayor mal que he sentido
me ha llegado
al cabo de mis días,
y el mal de que muero
y por quien,
pues de las penas mías
otro descanso no quiero
ni otro bien.

Intervención en la Guerra de las ComunidadesEditar

Durante la Guerra de las Comunidades, en 1520-1521, Juan de Mendoza se unió al bando rebelde. El 26 de octubre de dicho año fue designado por la Comunidad de Valladolid miembro de una comisión que tenía el objetivo de informarse de los planes de la Santa Junta comunera de trasladar a la reina Juana la Loca a la ciudad.[6]

Tras la toma de Tordesillas en diciembre de 1520 por los partidarios de Carlos I, fue puesto al mando de 500 soldados reclutados en Valladolid,[7]​ siendo ya sus responsabilidades lo suficientemente graves como para ser incluido en la lista de condenados por el edicto de Worms a mediados del mes.

El 5 de febrero de 1521 los comuneros se apoderaron del castillo de Mucientes y lo confiaron a su cuidado.[8]​ El 17 de ese mismo mes fue nombrado por la Santa Junta gobernador y capitán general de Palencia.[9]​ A finales del mes se estableció en la región y solicitó a la Junta picas y azufre para cubrir las deficiencias militares de su tropa.[10]

No tardó en ganarse la impopularidad de sus administrados, luego de que decretarse nuevos impuestos y desterrase de la ciudad a los menos afectos a la comunidad.[11]​ El 18 de marzo partió de Palencia con 2000 hombres y recorrió Tierra de Campos, penetrando en las villas de Carrión de los Condes y Santa María.[12]​ El 6 de abril los vecinos de Palencia aprovecharon la llegada en misión investigadora del procurador Diego de Ulloa y pidieron el reemplazo de Mendoza por alguien «más apacible a la gente».[13]​ Tres días después, Juan de Figueroa apareció como nuevo capitán de la ciudad.

Exilio en Francia y muerteEditar

Tras la derrota de la revuelta en abril de 1521, Juan de Mendoza pudo continuar moviéndose libremente por Valladolid durante algún tiempo, manifestando de forma abierta su simpatía por las Comunidades y el rey de Francia, en el mismo momento en que las tropas del país vecino invadían Navarra.[14]​ El 8 de julio el corregidor lo conminó a que abandonase la ciudad, pero él hizo caso omiso al requerimiento y se entrevistó amistosamente con los oidores de la Chancillería. Un mes después el corregidor insistió en su postura y lo amenazó con la pena de muerte si no abandonaba Valladolid en un lapso de tres horas. En esta ocasión Juan de Mendoza obedeció la orden y acudió a refugiarse en Francia, dónde se puso a disposición de Francisco I y obtuvo una capitanía de soldados.[1]​ El 1 de noviembre de 1522 fue excluido del Perdón General promulgado por Carlos I. Pocos días después el Consejo Real lo condenó a muerte.

Murió hacia 1523 en Alejandría de la Palla, Lombardía, cuando intentaba separar a unos soldados franceses que peleaban.[1]

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. a b c d e José L. G. de Paz. «La descendencia del Gran Cardenal Mendoza». Mendoza: poderosos señores. Consultado el 29 de enero de 2018. 
  2. Pérez, 1977, p. 475.
  3. Godínez de Nájera, 1993, p. 55.
  4. Citado en Avalle Arce, 1990, p. 72.
  5. Rodríguez Moñino, 1959, p. 147.
  6. Pérez, 1977, p. 220.
  7. Pérez, 1977, p. 263.
  8. Pérez, 1977, p. 279.
  9. Pérez, 1977, p. 439.
  10. Rodríguez Salcedo, 1951, p. 177.
  11. Pérez, 1977, p. 440.
  12. Rodríguez Salcedo, 1951, pp. 182-184.
  13. Rodríguez Salcedo, 1951, p. 186.
  14. Pérez, 1977, pp. 564-565.

BibliografíaEditar