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Judas (hermano de Jesús)

hermano de Jesús

Judas (alternativamente Judá) fue un pariente de Jesús.[1][2]​ Él es identificado tradicionalmente como el autor de la Epístola de Judas, una breve carta que se cuenta entre las siete epístolas generales del Nuevo Testamento (colocada después de las Epístolas de Pablo y antes del Libro de Apocalipsis) y considerada canónica por los cristianos.[3][4]​ Generalmente los católicos creen que este Judas es la misma persona que Judas Tadeo.[5]

Nuevo TestamentoEditar

Marcos y Mateo registran a la gente de Nazaret diciendo sobre Jesús: «¿No es éste el carpintero, hijo de María, hermano de Jacobo, de José, de Judas y de Simón? ¿No están también aquí con nosotros sus hermanas?».[6][7]​ Algunos protestantes, como R.V. Tasker[8]​ y D. Hill,[9]​ generalmente se refieren a estos hermanos y hermanas con la indicación previa de Mateo de que José «no la conoció hasta que [María] dio a luz a su hijo primogénito»,[10]​ y la implicación de que José y María tuvieron relaciones maritales habituales a partir de entonces. Pero muchos cristianos (católicos, ortodoxos y algunos protestantes) creen que los «hermanos de Jesús» no son hijos biológicos de María, apoyando la doctrina de la virginidad perpetua de María. K. Beyer señala que el griego ἕως οὗ (hasta) después de un negativo, «a menudo no tiene ninguna incidencia en absoluto acerca de lo que sucedió después de que el límite del ‹hasta› se alcanzó».[11]

Atribución de JudasEditar

La Epístola de Judas se ha atribuido a él, sobre la base del saludo «Judas, siervo de Jesucristo, y hermano de Jacobo»,[12]​ donde «hermano de Jacobo» es tomado como hermano de Jacobo, el hermano de Jesús.

Atribución alternativaEditar

«Judas» y «Judá» son las traducciones del nombre griego Ιουδας, el cual era un nombre muy común en el siglo I. Con los años, la identidad de Judas ha sido cuestionada, y la confusión permanece entre los eruditos bíblicos. No está claro si Judas, el hermano de Jesús, es también Judas, el hermano de Jacobo; o Judas Tadeo, hijo de María, la madre de Santiago el Menor. Hay un apóstol Judas en algunas listas de los Doce, pero no en otras. Él es llamado Judas de Jacobo. Ese nombre, como se da en Lucas 6:16,[13]​ a veces se interpreta como «Judas, hermano de Jacobo»,[14]​ aunque tal construcción comúnmente denota una relación de padre e hijo. Otras listas de los doce incluyen Tadeo, que puede ser el apodo para el mismo apóstol. Su apodo puede haber ocurrido debido a la semejanza con Jesús, o para evitar la confusión entre este Judas y el Iscariote.[15][16][17]​ Una tradición local del este de Siria identifica al apóstol Judas con el apóstol Tomás, también conocido como Judas Tomás, o Judas Dídimo Tomás (Tomás significa «gemelo» en arameo, como lo hace Dídimo en griego).

DescendientesEditar

Si Judas se cuenta entre los «hermanos del Señor» que menciona Pablo en sus epístolas, a continuación se puede suponer que Judas era casado; Pablo señala que los hermanos, como la mayoría de los primeros líderes de la iglesia (excepto el propio Pablo) trajeron una «hermana por mujer» con ellos.[18]

Hegesipo, un escritor cristiano del siglo II, menciona descendientes de Judas viviendo durante el reinado de Domiciano (81-96). Eusebio relata en su Historia de la Iglesia (Libro III, cap. 19-20):

Domiciano también ordenó aniquilar a los de la familia de David, y, según una antigua tradición, ciertos herejes acusaban a los descendientes de Judas (el cual era hermano, según la carne, del Salvador) por ser de la familia de David y estar emparentados con el mismo Cristo. Esto expone Hegesipo con las siguientes palabras:

«Todavía se hallaban con vida, de la familia del Señor, los nietos de Judas, quien es conocido como su hermano según la carne. A éstos delataron porque eran de la familia de David. El evocato los llevó ante el césar Domiciano, pues, como Herodes, también tenía miedo de la venida de Cristo. Les preguntó si eran descendientes de David, y ellos lo confesaron. Luego les preguntó acerca del número de sus bienes o cuánto dinero poseían, pero ellos dijeron que entre ambos sólo sumaban nueve mil denarios, la mitad cada uno; y persistían en decir que ni siquiera esto tenían en metálico, sino que se trataba de la tasación de sólo treinta y nueve acres, por los que pagaban impuestos y los trabajaban ellos mismos para su subsistencia».

A continuación mostraron sus manos, y ofrecieron, como testimonio de su trabajo personal, su fortaleza física y los callos que les habían salido en sus propias manos por la obra ininterrumpida. Interrogados sobre Cristo y su reino, qué tipo de reino era, dónde y cuándo aparecería, explicaron que no se trataba de un reino de este mundo o de esta tierra, sino celestial y angélico, y que ha de tener lugar en el final de los tiempos. Porque viniendo en gloria juzgará a vivos y muertos, y pagará a cada uno según sus obras. Observando todo esto, Domiciano nada les reprochó, sino que incluso los menospreció como a gente vulgar y, dejándolos en libertad, puso fin a la persecución de la iglesia mediante un decreto. Los que habían sido liberados dirigieron las iglesias por haber testificado y por pertenecer a la familia del Señor, y habiendo llegado la paz, vivieron hasta Trajano. Esto fue relatado por Hegesipo.[19]

Eusebio refiere también (en el libro III, cap. 32, 5f) que sufrieron el martirio bajo el emperador Trajano.

Epifanio de Salamina, en su Panarión, menciona un Judas Kyriakos, bisnieto de Judas, quien fue el último obispo judío de Jerusalén, y vivió más allá de la revuelta de Bar Kojba.

ReferenciasEditar

  1. Marcos 6:3
  2. Mateo 13:55
  3. Thomas Patrick Halton (1999). «On Illustrious Men». Volume 100, Fathers of the Church: a new translation. CUA Press. p. 11
  4. Véase Richard Bauckham, Jerónimo y los Padres de la Iglesia primitiva
  5. Bechtel, F. (1907). «The Brethren of the Lord». The Catholic Encyclopedia. New York: Robert Appleton Company. 
  6. Marcos 6:3
  7. Mateo 13:55
  8. Tasker, R.V. (1961). The Gospel according to Saint Matthew. InterVarsity Press. p. 36
  9. Hill D. (1972). The Gospel of Matthew. p. 80. Marshall, Morgan and Scott: Londres.
  10. Mateo 1:25
  11. Raymond E. Brown, The Birth of the Messiah (Doubleday 1999 ISBN 978-0-385-49447-2), p. 132
  12. Judas 1:1
  13. Lucas 6:16
  14. Lucas 6:16 (KJV)
  15. Juan 14:22
  16. Commentary on John 14:22, Expositor's Bible Commentary CDROM, Zondervan, 1978
  17. Raymond E. Brown. The Gospel According to Saint John. volume 2. Anchor Bible. p. 641
  18. 1 Corintios 9:5
  19. Eusebio, Historia Eclessiastica, Libro III, 19, 20.1.6.

Enlaces externosEditar