Abrir menú principal

Los Jiménez de Urrea o Ximénez de Urrea fueron de las familias nobles más importantes y poderosas del Reino de Aragón en la Edad Media, reconocida por Carlos I de España en las Cortes de Monzón de 1528 como una de las ocho "grandes casas de Aragón".

Sus armas heráldicas fueron un escuto bandata de seis piezas de azur y argent, tres de cada esmalte.

Miembros de esta familia destacaron en la reconquista aragonesa y valenciana y en la gestión de las instituciones de la Corona de Aragón así como en la jerarquía eclesiástica como el obispo de Tarazona Miguel Jiménez de Urrea.

HistoriaEditar

Este linaje es conocido desde el reinado de Ramiro II de Aragón con Rui Pérez de Urrea. Probablemente estuvieran vinculado a los señores de Cameros, una familia noble de origen navarro que había sido leal a su hermano y predecesor, Alfonso I el Batallador, rey de Aragón y Pamplona, y que aparecen como tenentes y de tierras reciente conquistadas por Alfonso a los musulmanes en el Jalón. Tenían el dominio sobre Urrea de Jalón, El Bayo y Biota.

Fruto de la intervención en la reconquista valenciana Jaime les concedió la tenencia de Alcalatén. Tuvieron también el castillo de Peracense en la frontera turolense.

En la batalla de Epila el señor de Biota Juan Jiménez de Urrea fue quien mandaba las tropas de la Unión Aragonesa, que agrupaba a la alta nobleza del reino.

De este linaje desciende Lope de Urrea, primer vizconde de Rueda de Jalón y señor de Aranda y Épila. En 1488 Fernando II de Aragón dará el título de conde de Aranda a un miembro de esta familia: Lope IV Jiménez de Urrea, quien ya era vizconde de Rueda, señor de Almonacid, Épila, Trasmoz, La Mata de Castilviejo, Salillas de Jalón y Casanueva y que con la adquisición de Lumpiaque y Suñén en 1482 se aseguró el dominio casi absoluto de la ribera baja del río Jalón y los valles del Aranda y Isuela.[1]

La temprana muerte de Lope IV dividió los territorios de la familia entre su hijo mayor, Miguel Ximénez de Urrea, que le sucedió en el condado de Aranda, y el segundogénito, Pedro Manuel de Urrea, que fue señor de Trasmoz.

El señorío de Berbedel también perteneció a un Urrea.

El último miembro de este linaje fue el célebre conde de Aranda Pedro Pablo Abarca de Bolea y Ximénez de Urrea.

ReferenciasEditar

  1. Navarro Espinach, Germán: La formación de los señoríos del Condado de Aranda publicado en El Condado de Aranda y la nobleza española en el Antiguo Régimen, 2009, ISBN 978-84-9911-042-4 , páginas. 65-84 .