Masinisa

Rey de Numidia

Masinisa, Masnsen o Massan (en amazig: ⵎⵙⵏⵙⵏ MSNSN; en líbico antiguo: ⵎⴵⵏⴵⵏ)(c. 238 a. C.-c. 148 a. C.) fue el primer rey de Numidia, con capital en Cirta, hoy Constantina (Argelia). Rigió sobre su propia tribu, los masilios, y la de los masesilos, originalmente liderados por el procartaginés Sifax. Comenzó como jefe tribal de los bereberes, sucediendo a su padre Gaia. Aliado de Cartago, junto al general Asdrúbal Giscón derrotó al númida Sifax cuando contaba tan solo 17 años (213 a. C. o 212 a. C.).[1]​ Luchó como aliado de Cartago en Hispania, dirigiendo a sus jinetes númidas y finalmente liderando una exitosa campaña de guerrilla contra los romanos. Más tarde se situó al lado de Roma y permaneció en alianza con ella hasta su muerte.

Massinissa de Numidia
Rey de Numidia
GM Massinissa.png
Rey de los Massylii
206 BC - 202 BC
Predecesor Lacumazes
Sucesor Él mismo como Rey de Numidia
Rey de Numidia
202 BC - 148 BC
Predecesor Nuevo establecimiento
Sucesor Micipsa
Información personal
Nacimiento 238 BC
Fallecimiento 148 BC (90 años)
Sepultura Royal tomb of El Khroub

Vuelta a NumidiaEditar

Tras regresar a su reino, sostuvo varias guerras civiles contra los régulos Sifax, Lacumazes y Mazetulo. Derrotado por Sifax, fue perseguido por uno de los generales de este, Búcar, pero reunió un nuevo ejército. En una nueva batalla, el hijo de Sifax, Vermina, decidió la batalla a favor de su padre.

Exiliado por un tiempo, alrededor del 206 a. C. comenzó a cooperar con los romanos (según parece conocía personalmente a Cayo Lelio, comandante de caballería de Escipión el Africano), luchando a su lado en la batalla de Zama[2]​ (cercana a la ciudad actual de Maktar, Túnez). Durante la batalla, mientras la infantería cartaginesa se enfrentaba con relativo éxito a las legiones romanas bajo el mando de Escipión el Africano, la caballería de Masinisa había abandonado la batalla en persecución de la cartaginesa. Tras su regreso, los romanos consiguieron derrotar a los veteranos y levas dirigidas por Aníbal.

Rey de NumidiaEditar

 
Tumba de Masinisa, cerca de Constantina (Argelia).

Roma respaldó su recién fundado reino de Numidia, al oeste de Cartago. Esto convenía a los intereses latinos, dado que sus nuevos vecinos traerían más problemas a Cartago.

A lo largo de su vida, Masinisa extendió el reino en colaboración con Roma. Trató especialmente de acercar Numidia a los reinos helenísticos de la época: promovió la agricultura y el comercio entre las tribus seminómadas, acuñó moneda, mandó construir edificaciones al estilo griego y tendió puentes diplomáticos con las culturas del Mediterráneo, llegando a enviar a su hijo Mastanábal a competir en las carreras de carros de los Juegos Panatenaicos. En agradecimiento por es estatuas de Masinisa se erigieron en la isla de Delos, una de ellas a cargo de la propia ciudad de Atenas. También adoptó la alta cultura cartaginense, adoptando instituciones idénticas e implantando el púnico como idioma de la corte.[3]

Hacia el final de su reinado, el expansionismo de Masinisa le hizo entrar en conflicto con Cartago, a cuyos gobernantes provocó para que le declarasen la guerra y tuviese una excusa para destruirles. Según Livio, los númidas comenzaron a saquear alrededor de 70 ciudades en las fronteras sur y oeste de Cartago. Airados por esta conducta, los cartagineses declararon la llamada Guerra de Masinisa, desafiando el tratado firmado tras la segunda guerra púnica que prohibía a Cartago declarar la guerra a una tercera nación. El resultado, con la llegada de un ejército romano comandado por Manio Manilio y Lucio Calpurnio Pisón, fue la tercera y última guerra púnica.

El retorno a África obedecía a las dudas que Roma albergaba acerca de las auténticas lealtades de Masinisa, alimentadas por el detalle de que uno de los principales artífices de la defensa de Cartago, Asdrúbal (no confundir con su oponente político Asdrúbal el Beotarca), era a sazón nieto del anciano rey. Entreviéndose intenciones númidas de apoderarse de la urbe púnica para sus propios intereses, ha llegado a proponerse que Roma promovió la total destrucción de Cartago con el fin de que Masinisa no la capturara y se adueñara así de su red de comercio mediterráneo.[4]​ Naturalmente, la intervención romana agravió a Masinisa, que vería cómo Roma venía arrebatarle los frutos de sus ambiciones, pero mantuvo su alianza con ellos antes de su fallecimiento al año siguiente.[5]

Los textos indican que Masinissa vivió hasta los 90 años con envidiable salud, teniendo su último hijo con su harén a los 86, y aparentemente siendo aún capaz de cabalgar y dirigir personalmente a sus ejércitos a su muerte. Dejó tras de sí 10 hijos varones vivos, siendo los principales Micipsa, Gulusa y Mastanábal, y varias otras hijas, entre ellas la madre del mencionado Asdrúbal. Su reino fue dividido entre los tres primeros.[6]

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. Tito Livio Ab urbe condita libri XXIV 49,4
  2. Cécile Colonna, L'Algérie au temps des royaumes numides, Somogy, Paris, 2003 ISBN  2-85056-652-7
  3. Brett, Michael; Fentress, Elizabeth (1996). Berbers: The Peoples of Africa. John Wiley & Sons. ISBN 978-0631207672. 
  4. Laroui, Abdallah (1977). The History of the Maghrib: An Interpretive Essay. Princeton University Press. ISBN 9781400869985. 
  5. Scullard, Howard Hayes (1935). A History of the Roman World from 753 to 146 BC. Methuen. 
  6. Carmen Soares, José Luís Brandão, Pedro C. Carvalho (2011). História Antiga: Relações Interdisciplinares. Fontes, Artes, Filosofia, Política, Religião e Receção. Imprensa da Universidade de Coimbra. ISBN 978-98-926156-3-9. 

Enlaces externosEditar