Operación Gladio

unidad clandestina italiana de la OTAN y CIA creada para parar el ascenso democrático del comunismo

Operación Gladio fue el nombre en clave de las operaciones clandestinas de «resistencia armada» de la llamada «Red Stay Behind» planeadas por la Organización del Tratado de Bruselas, y posteriormente por la OTAN, en caso de una hipotética invasión y conquista de Europa occidental por parte del Pacto de Varsovia. Aunque Gladio se refiere específicamente a la rama italiana de las organizaciones respaldadas por la OTAN, «Operación Gladio» se utiliza como un nombre informal para todas ellas. Se prepararon operaciones de resistencia en muchos países miembros de la OTAN y en algunos países neutrales como Suiza.[1]

El papel de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en Gladio —el alcance de sus actividades durante la Guerra Fría y cualquier responsabilidad por los ataques terroristas perpetrados en Italia durante los Años del Plomo son objeto de debate. La resolución del Parlamento Europeo sobre Gladio concluyó que los servicios secretos militares en ciertos estados miembros estaban involucrados en delitos graves y actos terroristas, independientemente de si sus superiores lo sabían o no.[2]​ El informe también instaba a que los poderes judiciales de los países en los que operaban esos ejércitos hicieran investigaciones para que se revelara su modus operandi y su extensión real.[3]

Hasta la fecha, solo Italia, Suiza y Bélgica han tenido investigaciones parlamentarias sobre el asunto.[4]​ El juez Guido Salvini, que trabajaba en la Comisión de Masacres de Italia, descubrió que las organizaciones terroristas de extrema derecha de los «años de plomo»: La Fenice, Vanguardia Nacional y Ordine Nuovo eran las tropas de trinchera de un ejército secreto, controlado remotamente por exponentes del aparato del Estado y vinculado con la CIA.[5]​ Salvini dijo que los servicios estadounidenses los alentaron a cometer atrocidades.[6]

La investigación suiza encontró que la inteligencia británica cooperó en secreto con su ejército en una operación denominada Projekt-26 y proporcionó entrenamiento en combate, comunicaciones y sabotaje.[6]​ También descubrió que el P-26 no solo organizaría la resistencia en caso de una invasión soviética, sino que también se activaría si la izquierda lograba una mayoría parlamentaria.[7]​ La investigación belga en cambio no pudo encontrar información concluyente sobre su ejército. No se encontraron vínculos entre este y los ataques terroristas y la investigación señaló que los servicios secretos se negaron a proporcionar la identidad de todos los agentes, lo que podría haber resuelto todas las dudas.[8]​ Una investigación parlamentaria italiana de 2000 concluyó más tarde que las masacres terroristas y los atentados con bombas habían sido organizados, promovidos o apoyados por hombres dentro del Estado italiano que además estaban vinculados a la inteligencia estadounidense. El informe también dijo que Estados Unidos era culpable de promover la estrategia de la tensión.[9]

OrígenesEditar

después de la Segunda Guerra Mundial, el Reino Unido y los Estados Unidos decidieron crear una Red Stay Behind, con el objetivo oficial de contrarrestar una posible invasión soviética a través del sabotaje y la guerra de guerrillas detrás de las líneas enemigas. Se escondieron escondites de armas, se prepararon rutas de escape y se reclutaron miembros leales, ya sea en Italia o en otros países europeos. Sus células clandestinas debían quedarse en territorio controlado por el enemigo y actuar como movimientos de resistencia, realizando sabotajes, guerrillas y asesinatos. Los ejércitos de permanencia se crearon con la experiencia y la participación de ex oficiales del Dirección de Operaciones Especiales (SOE) de la Segunda Guerra Mundial.[10]​ Tras las revelaciones de Giulio Andreotti en octubre de 1990, el general John Hackett, excomandante en jefe del ejército británico en el Rin, declaró el 16 de noviembre de 1990 que se elaboró ​​un plan de contingencia que implicaba "quedarse atrás y resistir en profundidad" después de la guerra. La misma semana, Anthony Farrar-Hockley, excomandante en jefe de las Fuerzas de la OTAN en el norte de Europa de 1979 a 1982, declaró a The Guardian que se estableció una red secreta de armas en Gran Bretaña después de la guerra. Hackett había escrito en 1978 una novela, La Tercera Guerra Mundial: Agosto de 1985, que era un escenario ficticio de una invasión del ejército soviético de Alemania Occidental en 1985. La novela fue seguida en 1982 por La Tercera Guerra Mundial: La Historia No Contada, que elaboraba en el original. Farrar-Hockley había suscitado controversia en 1983 cuando se involucró en el intento de organizar una campaña para una nueva Guardia Nacional contra una posible invasión soviética.[11]

Operando en toda la OTAN e incluso en algunos países neutrales como España antes de su admisión en la OTAN en 1982, Gladio fue coordinado por primera vez por el Comité Clandestino de Western Union (CCWU), fundado en 1948. Después de la creación de la OTAN en 1949, el CCWU se integró en el "Comité de Planificación Clandestino" (CPC), fundado en 1951 y supervisado por SHAPE (Sede Suprema de las Potencias Aliadas de Europa), transferido a Bélgica después de la retirada oficial de Francia de la organización militar de la OTAN, pero no de la OTAN, que fue no seguido por la disolución de los movimientos paramilitares de permanencia en Francia.[12]

HistoriaEditar

Según el historiador suizo Daniele Ganser, estuvo involucrada en actos terroristas[13]​ durante los denominados «años de plomo» italianos (anni di piombo) de la década de 1970, en medio de la llamada «estrategia de tensión». Esta última habría estado concebida para facilitar la llegada de un supuesto régimen autoritario derechista neofascista para hacer frente a un eventual gobierno del entonces poderoso Partido Comunista Italiano.[14]

El nombre de Gladio se solía aplicar a una serie de organizaciones paramilitares de diversos países, aunque lo más común es su utilización para referirse exclusivamente a los paramilitares italianos. Fue descubierta y expuesta el 24 de octubre de 1990, al final de la Guerra Fría, por Giulio Andreotti, entonces presidente del Consejo de Ministros de Italia;[15]​ tanto este país como Bélgica, Suiza y Turquía desarrollaron investigaciones parlamentarias.[16]​ La trama expuesta fue condenada por el Parlamento Europeo en resolución del 22 de noviembre de 1990.[17][18]

Nadie resultó condenado por estos hechos, no se siguieron las investigaciones y se desconoce su situación actual.[19]

Sus actividades consistían básicamente en actividades subversivas como atentados y montajes contra todos aquellos grupos ideológicos (marxistas, anarquistas, nacionalistas, etc.) que podían tener apoyo social, y romper la hegemonía de los partidos políticos y grupos de poder tradicionalmente hegemónicos de los distintos países de Europa Occidental alineados con Estados Unidos.

Qué fue GladioEditar

La Operación Gladio fue ideada después de la Segunda Guerra Mundial por la CIA y el MI6, y tenía como objetivo prepararse ante una eventual invasión soviética de la Europa occidental por medio de fuerzas armadas paramilitares secretas de élite dispuestas en diversos países capitalistas. Finalmente la situación degeneró en el empleo de varias estrategias de guerra sucia, tales como la infiltración, y las operaciones de bandera falsa (como en la estación de Bolonia, en Italia) para destrozar la imagen pública de partidos políticos (al señalarlos falsamente como los autores del ataque) no colaboradores con los Estados Unidos (nacionalistas y comunistas), y así evitar su ascenso por las urnas. Todos los países capitalistas de dicho continente poseían contingentes secretos. Muchos nazis derrotados tras la Segunda Guerra Mundial fueron miembros de Gladio, que aceptaba solamente a «gente segura», es decir, militantes nacional-socialistas alejados del conservadurismo moderado y de la izquierda; librándose también de esta manera de juicios de guerra y en muchos casos manteniendo un alto nivel de vida.

Actuaciones atribuidas a GladioEditar

Además de prepararse ante una posible invasión, estas fuerzas de retaguardia han sido utilizadas por la CIA para influir en la política de algunos de estos países. Un caso singular fue la implicación de Licio Gelli, jefe de la logia Propaganda Due (P2), Stefano Delle Chiaie también involucrado en la Operación Cóndor, o Vincenzo Vinciguerra en la «estrategia de la tensión» en Italia.

También en Italia, las masacres de Peteano (1972), de la Piazza Fontana (1969), de la estación de trenes de Bolonia (1980) y el fallido Golpe Borghese de (1970) fueron obra de Gladio. El asesinato del Primer Ministro Aldo Moro, llevado a cabo por las Brigadas Rojas en 1978, también se ha vinculado a la oposición de Gladio a su política de compromiso histórico. La investigación se tiñó de sospecha por la estrategia ocultista del Estado. De hecho, el juez Felice Casson manifestó que descubrió la existencia de Gladio leyendo las cartas que Aldo Moro mandó desde su lugar de detención. Un informe parlamentario de 2000 hecho por El Olivo concluía que: la estrategia de la tensión tenía como objetivo impedir al PCI, y en menor medida al PSI, acceder al poder ejecutivo.[cita requerida]

En Grecia, las fuerzas de Gladio estuvieron involucradas en el golpe de Estado en Grecia de 1967 que inició la Dictadura de los Coroneles.

En Turquía, la Contraguerrilla (Counter Guerrilla), nombre de la rama turca de Gladio, se relacionó con la masacre de la plaza de Taksim, en 1977 en Estambul, y también con el golpe militar de 1980.

En España, miembros de la rama italiana de la operación Gladio participaron en los Sucesos de Montejurra durante la Transición. Estuvieron profundamente infiltrados en los mecanismos de la España franquista y del conjunto de la Transición.[cita requerida] Igualmente algunos autores[¿quién?] indican que el Caso Scala (montaje policial-judicial desatado contra las organizaciones anarquistas españolas) en enero de 1978, y bastantes de los atentados efectuados por los grupos ultraderechistas, fueron también apoyados, cuando no orquestados, por Gladio. Según André Moyen, un exagente del Servicio General de Información belga, la red Gladio en España tuvo núcleos en San Sebastián, Barcelona, Madrid y las Islas Canarias.[20]

En Francia la OAS fue creada por miembros del equivalente local de Gladio.

En Bélgica las masacres de Brabante (en los ochenta) fueron atribuidas al brazo belga de Gladio.

En Alemania la red fue constituida primero por Reinhard Gehlen, que era jefe de los servicios secretos alemanes, ya anteriormente involucrado en ODESSA, la organización que proporcionaba refugio a nazis retirados. El acto terrorista de la Oktoberfest, en 1980 en Múnich, fue protagonizado por agentes vinculados a Gladio.

En Argentina, varios miembros de la junta de Jorge Rafael Videla eran miembros de la Logia P2, entre ellos Raúl Alberto Lastiri y Emilio Eduardo Massera. También José López Rega, asesor y ministro durante el gobierno de Isabel Perón y fundador de la Triple A. Licio Gelli decía frecuentemente que tenía vínculos importantes con Argentina, especialmente con Perón.[cita requerida] Esto ocurriría dentro del contexto de la Operación Cóndor, análoga latinoamericana de la Operación Gladio. También es de destacar que la Triple A —de origen argentino— participara en el terrorismo europeo en la Guerra Fría, lo que hace sospechar que tuviera conexiones con la red Gladio europea.

En Mozambique el jefe del FRELIMO, Eduardo Mondlane, fue asesinado por Aginter Press, el brazo portugués de Gladio.

Gladio y literaturaEditar

Literatura académicaEditar

En 2005, el historiador suizo Daniele Ganser publicó su libro documental en línea,[21]​ que trata ampliamente del tema y se centra en países europeos donde se llevaron a cabo sus operaciones: Alemania, Bélgica, Dinamarca, España, Francia, Grecia, Italia, Luxemburgo, Noruega, Países Bajos y Portugal.

Novelas inspiradas por GladioEditar

En 2005 Miguel Ángel Rodríguez Bajón publicó una novela titulada La Trama Gladio. El título de este thriller político alude claramente a la organización y, en líneas generales, al terrorismo de Estado.

En 2011, el poeta y novelista Benjamín Prado publicó su novela Operación Gladio (Alfaguara), incidiendo en la vinculación de esta trama criminal con la Matanza de Atocha de 1977.

En 2013, Clemente Rodríguez Navarro publicó una nueva novela (El zulo Viriato) a propósito del descubrimiento de un depósito de armas, explosivos y fondos económicos de Gladio, en la España del 23-F.

En 2015, Umberto Eco publicó una novela titulada Número cero. En la misma, un periodista investiga en torno a la red Gladio en toda Europa y, finalmente, es asesinado en extrañas circunstancias.

Véase tambiénEditar

Notas y referenciasEditar

  1. Haberman, Clyde; Times, Special to The New York (16 de noviembre de 1990). «EVOLUTION IN EUROPE; Italy Discloses Its Web Of Cold War Guerrillas». The New York Times. Consultado el 20 de febrero de 2015. 
  2. https://eur-lex.europa.eu/legal-content/EN/TXT/PDF/?uri=OJ:JOC_1990_324_R_0186_01&from=EN page 16, RESOLUTION on the Gladio affair, item D
  3. https://eur-lex.europa.eu/legal-content/EN/TXT/PDF/?uri=OJ:JOC_1990_324_R_0186_01&from=EN page 17, RESOLUTION on the Gladio affair, item 4
  4. "Belgian parliamentary report concerning the stay-behind network", named "Enquête parlementaire sur l'existence en Belgique d'un réseau de renseignements clandestin international" or "Parlementair onderzoek met betrekking tot het bestaan in België van een clandestien internationaal inlichtingenetwerk" pp. 17–22
  5. «la Repubblica/fatti: Strage di Piazza Fontana spunta un agente Usa». www.repubblica.it. Consultado el 28 de octubre de 2020. 
  6. a b «Three jailed for 1969 Milan bomb». the Guardian (en inglés). 2 de julio de 2001. Consultado el 28 de octubre de 2020. 
  7. Felix Würsten (10 de febrero de 2005). «The dark side of the West» (en inglés). ETH Life International. Consultado el 8 de enero de 2020. 
  8. «Enquête parlamentaire sur l`existence en Belgique d`un réseau de reseignements clandestin internacinal (versión en francés)» (en francés / alemán). Senado de Bélgica. 1 de octubre de 1991. Consultado el 8 de enero de 2020. 
  9. «Clarion: Philip Willan, Guardian, 24 June 2000, page 19». www.cambridgeclarion.org. Consultado el 29 de octubre de 2020. 
  10. Chronology Archivado el 12 de diciembre de 2008 en la Wayback Machine., Secret Warfare: Operation Gladio and NATO's Stay-Behind Armies, ETH Zurich
  11. Dan van der Vat. "Obituary: General Sir Anthony Farrar-Hockley," Guardian. 15 March 2006
  12. Dr. Daniele Ganser (January 2016). «TMR 097 : Transcript : Dr. Daniele Ganser : Operation GLADIO & The Strategy of Tension». The Mind Renewed - Thinking Christianly in a New World Order. 
  13. Terrorism in Western Europe: An approach to NATO’s secret stay-behind armies ("Terrorismo en Europa Occidental: Una aproximación a los ejércitos secretos de retaguardia de la OTAN"), Whitehead Journal of Diplomacy and International Relations, South Orange, Nueva Jersey, invierno/primavera boreal de 2005, Vol. 6, № 1.
  14. Como indicador del importante ascenso que había llegado a experimentar este último, en las elecciones parlamentarias de junio de 1976 el PCI obtuvo un 34% del total de sufragios.
  15. (en italiano) Giampiero Buonomo, Profili di liceità e di legittimità dell’organizzazione Gladio in Questione giustizia, 1991, n. 3.
  16. Informe oficial del parlamento belga sobre la red de retaguardia del tipo stay-behind, denominado formalmente Enquête parlementaire sur l'existence en Belgique d'un réseau de renseignements clandestin international o Parlementair onderzoek met betrekking tot het bestaan in België van een clandestien internationaal inlichtingenetwerk, literalmente "Informe parlamentario sobre la existencia en Bélgica de una red de información clandestina internacional", páginas pg. 17-22
  17. «Resolución del Parlamento Europeo sobre el asunto Gladio, publicado en el Diario Oficial de las Comunidades Europeas.». Diario Oficial de las Comunidades Europeas, Serie C, 234, de 24 de diciembre de 1990, p. 201: página nº16 a partir de la 186 del PDF (DO C 324 del 24.12.1990, p. 201: página nº16 a partir de la 186 del PDF). 
  18. «European Parliament resolution on Gladio». Wikisource. Consultado el 22 de agosto de 2008. 
  19. La 'red Gladio' continúa operando, según el ex agente Alberto Volo, El País, August 19, 1991
  20. http://elpais.com/diario/1990/11/21/espana/659142019_850215.html
  21. Los Ejércitos secretos de la OTAN. La Operación Gladio y el terrorismo en Europa occidental

BibliografíaEditar