Abrir menú principal

Pathos es un vocablo griego (πάθος) que puede tomar varias acepciones.

En la Retórica de Aristóteles (libro 1, 1356a), el pathos es el uso de los sentimientos humanos para afectar el juicio de un jurado. Un uso típico sería intentar transmitir a la audiencia un sentimiento de rechazo hacia el sujeto de un juicio para intentar con eso influir en su sentencia. En este sentido se puede decir que crear en la audiencia un sentimiento de rechazo hacia el sujeto juzgado, al margen del hecho que se está juzgando es, en el sentido etimológico de la palabra, crear un argumento patético.

  • Se puede utilizar este término para referirnos al sufrimiento humano normal de una persona; el sufrimiento existencial, propio del ser persona en el mundo y contrario al sufrimiento patológico o mórbido. Significa también pasión, desenfreno pasional no patológico pero inducido.
  • En la crítica artística la palabra pathos se utiliza para referirse a la íntima emoción presente en una obra de arte que despierta otra similar en quien la contempla. Representa una apelación a la emoción del público, a su empatía, provocando sentimientos que ya residen en él. Pathos es en realidad la técnica de comunicación que se utiliza con mayor frecuencia en la retórica (donde se lo considera uno de los tres modos de la expresión, junto con el ethos y el logos, términos griegos asimismo) y en la literatura, el cine y otras artes narrativas. Es también el "gancho" principal, la anécdota, el misterio o el hecho maravilloso que atrapa al lector o espectador de una obra. El pathos igualmente se potencia en gran medida cuando la narración adopta la forma de la confesión íntima o personal.
  • Se puede definir asimismo como: «todo lo que se siente o experimenta: estado del alma, tristeza, pasión, padecimiento».
  • O como el concepto ético referido a todo lo percibido por la persona, biológica y culturalmente.

Dentro del binomio Eros - Pathos, se entiende como la bipolaridad permanente del ciclo genésico que enlaza el sufrimiento y el amor, o con el amor sufriente. Eros también se opone a Thanatos (o el concepto de muerte) en una dualidad permanente de creación-fin.