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Payo Enríquez de Rivera Manrique O.S.A. (Sevilla, 1622 - Amavida, Ávila, 8 de abril de 1684) fue un religioso agustino español, obispo de Guatemala (1657-67), arzobispo de México (1668-81) y virrey de Nueva España (13 de diciembre de 1673 - 7 de noviembre de 1680).[1]​ Fue autor de algunas obras de índole eclesiástica.

Payo Enríquez de Rivera Manrique O.S.A.
Fray Payo Enriquez de Rivera2.JPG
Fray Payo Enríquez
Predecesor Marcos Ramírez de Prado y Ovando
Sucesor Francisco de Aguiar Seijas y Ulloa

Título Arzobispo emérito de México
Otros títulos obispo de Guatemala, obispo de Michoacán
Información personal
Nombre Payo Enríquez de Rivera Manrique O.S.A.
Nacimiento Sevilla, 1622
Fallecimiento Amavida, Ávila, 8 de abril de 1684
Profesión Virrey de la Nueva España
Alma máter Universidad de Salamanca

Índice

BiografíaEditar

Fray Payo fue hijo natural del Virrey de Cataluña Fernando Afán de Ribera y Enríquez y de Leonor Manrique. En 1628 ingresó en el convento de San Felipe el Real de Madrid, de la orden de los agustinos. Estudió en la Universidad de Salamanca y fue lector de filosofía y teología en Burgos, Valladolid y Alcalá de Henares.

Felipe IV le concedió el obispado de Guatemala, en cuyas funciones introdujo en la diócesis la primera imprenta en 1660.[2]​ En 1668 fue designado obispo de Michoacán, puesto que no llegó a ocupar dado que hallándose de camino fue llamado a tomar el arzobispado de México.[3]​ En 1673 la regente Mariana de Austria le nombró sucesor del virrey Pedro Nuño Colón de Portugal y Castro, gravemente enfermo. Durante su virreinato impulsó las obras públicas, especialmente caminos y saneamientos, hizo frente a los ataques de corsarios ingleses que atacaron la costa oriental mexicana, reforzando las fortificaciones, y pacificó los alzamientos de los indios pueblo.[4]​ Durante su regencia protegió e impulsó la carrera literaria de Sor Juana Inés de la Cruz, la cual, gracias a su intervención, entró en contacto con los Marqueses de la Laguna de Camero Viejo, virreyes de la Nueva España desde noviembre de 1680.

Sobrepasado por la doble responsabilidad del arzobispado y el virreinato, presentó la renuncia a ambos cargos. A su regreso a España rechazó el Obispado de Cuenca y la presidencia del Consejo de Indias,[5]​ y se retiró al monasterio de Nuestra Señora del Risco en Ávila, donde murió en 1684.

Fue autor de algunas obras literarias de temática religiosa:[2]

  • Aclamación por el principio santo y Concepción Inmaculada de María.
  • Tratado en que se defienden nueve proposiciones de la V. M. Ana de la Cruz.

CuriosidadesEditar

Enlaces externosEditar

ReferenciasEditar