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Pedro Rincón Gutiérrez

Pedro Rincón Gutiérrez, más conocido como Perucho Rincón Gutiérrez (La Cañada de Urdaneta, Zulia, 24 de julio de 1923-Mérida, 7 de julio de 2004), fue un médico, político y académico venezolano. Rector de la Universidad de Los Andes en diversos períodos y Ministro de Sanidad entre 1995 y 1997.[1][2]

Pedro Rincón Gutiérrez
Perucho.JPG
Retrato de Pedro Rincón Gutiérrez.

Universidad de los Andes.png
Rector de la Universidad de Los Andes
1958-1972
Predecesor Joaquín Mármol Luzardo
Sucesor Ramón Vicente Casanova

1976-1980
Predecesor Ramón Vicente Casanova
Sucesor José Mendoza Angulo

1984-1988
Predecesor José Mendoza Angulo
Sucesor Néstor López Rodríguez

Coat of arms of Venezuela (1954-2006).svg
29º Ministro de Sanidad y Asistencia Social de Venezuela
24 de noviembre de 1995-19 de marzo de 1997
Presidente Rafael Caldera
Predecesor Pablo Pulido
Sucesor José Félix Oletta López

Información personal
Apodo

Perucho
El Rector de Los Rectores

El Rector Visionario
Nacimiento 24 de julio de 1923
Bandera de Venezuela La Cañada de Urdaneta, Venezuela
Fallecimiento 7 de julio de 2004 (80 años)
Bandera de Venezuela Mérida, Venezuela
Residencia Mérida, Estado Mérida.
Nacionalidad Venezolana Ver y modificar los datos en Wikidata
Religión Católico
Partido político Independiente
Familia
Cónyuge

Perla Moreno de Rincón (1976-2004)

Irlanda Chalbaud Zerpa (1951-1975)
Hijos

Carlos G. Rincón Chalbaud
Pedro S. Rincón Chalbaud
Yohama Rincón Chalbaud
Irlanda Rincón Chalbaud
Juan C. Rincón Chalbaud
Rafael F. Rincón Chalbaud
Ma. Jimena Rincón Chalbaud
Gonzalo A. Rincón Chalbaud
Pedro E. Rincón Moreno

Gabriela V. Rincón Moreno
Educación
Educado en Universidad de Los Andes
Información profesional
Ocupación Médico Obstetra
Firma Firma Pedro Rincón Gutiérrez.jpg

Índice

BiografíaEditar

Primeros añosEditar

Pedro Ángel de Jesús Rincón Gutiérrez nació el 24 de julio de 1923 en La Cañada, estado Zulia. Fueron sus padres el agricultor Fermín Rincón y la ama de casa Vitalia Gutiérrez. Su hermano mayor, Gonzalo, era diez años mayor que él. Desde pequeño se le conoció con el sobrenombre afectivo de «Perucho». Tras la temprana muerte del padre, Vitalia decidió enviar a sus hijos a estudiar en internados.[1]

EstudiosEditar

Después de realizar estudios primarios en Táriba, Táchira, bajo la tutela del hermano del Dr. Amenodoro Rangel Lamus con los salesianos, Doña Vitalia trasladó a Perucho Mérida, al Colegio San José de Mérida, allí estuvo bajo la protección de uno de los jesuitas, el Padre Resola, quien lo quiso mucho y le permitió, por sus condiciones intelectuales y económicas, que se quedara con una especie de beca, es decir, sin pagar la matrícula, el alojamiento y la comida.[1]​ Allí transcurrió su adolescencia. En la práctica, fue adoptado por los jesuitas. Allí recibió su educación secundaria y muy especialmente su formación humanística, amplia, universalista y generosa. También recibió educación religiosa. Por su parte, Perucho daba clases a los otros alumnos del colegio para pagar por su alojamiento y comida. Fue paradigma a seguir y de admirar por sus compañeros estudiantes, por ser un gran estudiante y un excelente deportista. Por su condición de interno, dormía en el sótano del colegio. El 31 de octubre de 1941 comenzó sus estudios de Medicina en la ULA y se graduó en 1947.[1]​ Desde su ingreso a la Facultad de Medicina demostró un gran espíritu emprendedor que fue reconocido por sus profesores al otorgarle por su méritos el premio de Rafael Rangel.[3]

Carrera profesional en la ULAEditar

Comenzó a ejercer su profesión recién graduado incorporándose a la universidad trabajando como profesor universitario de varias cátedras, creando las cátedras de Farmacología y Semiología, acompañó a su maestro al Dr. José Antonio Uzcategui Burguera al arduo trabajo de crear y fundar la Maternidad de Mérida y convertirla en instituto modelo en la asistencia médica de gran calidad profesional y humana.[1]

Reorganizó las cátedras de Fisiopatología y dictar además las cátedras de Obstetricia, Clínica Obstetra y la Clínica Ginecologica y demás Trabajos Prácticos de Obstetricia en la Facultad de Medicina. Ejerció como partero en el antiguo Hospital Los Andes (quedaba por la Av. 3), y en la Maternidad Mérida (actual CAMIULA) del cual fue fundador.[2]

Después de la caída del dictador Marco Pérez Jimenez el 4 de febrero de 1958, fue designado de inmediato rector de la Universidad por un año. A partir de esa fecha lideriza una excelente gestión administrativa e inicia con el presupuesto de la época la realización de importantes inversiones inmobiliarias que son actualmente los mejores recursos patrimoniales de la Universidad Andina.

Recordaba a su madre, Doña Vitalia, cuando citaba lo emocionada que estaba cuando le contó que había sido designado Rector, y su madre le dijo:

«Recuerda que tu no eres importante, importante es la gente».[1]

Luego en 1959 el claustro universitario lo reeligió para el lapso 1959-1972, donde contribuyó con una gran visión al crecimiento de la Universidad. Unos de sus grandes logros fue ampliar hacia fue rector en los otros períodos: 1976-1980 y 1984-1988.[2]

Años después en unos de sus discursos, el Dr. Rincón Gútierrez afirmó:

…La alegría de haber respirado sencillamente varios decenios de vida universitaria y veintidós de rectoría en una institución, que estará siempre al servicio de Venezuela; de su búsqueda irrenunciable en pos de la paz, la justicia y el amor para todo un pueblo digno y esperanzado. Que así sea. [1]

Labor universitariaEditar

Hacer un recuento de la labor universitaria de Pedro Rincón Gutiérrez requeriría de centenares de páginas, pues de muchas maneras la modernización de la máxima Casa de Estudios en Mérida, Venezuela es obra suya. También la ciudad, universitaria y turística, lleva la impronta indeleble de sus iniciativas como Rector; baste señalar, a modo de ejemplo, su proyecto de Ciudad Universitaria, aún inconcluso, o su preocupación por dotar a la ciudad de un moderno hospital (HULA), para el cual aportó el terreno, o la participación en la fundación de urbanizaciones, residencias estudiantiles, complejos deportivos. Estas no fueron sus únicas realizaciones. Merecen destacarse, en lo que tiene que ver con la Universidad, las siguientes.:[1]

1. Creación de diferentes facultades, escuelas, núcleos, institutos y centros de investigación: Facultades de: Humanidades, Economía, Ciencias y Arquitectura. Escuelas de: Educación, Geografía, Administración, Artes Plásticas, Música, Ingeniería Eléctrica y Ciencias Políticas, además del Ciclo Básico. Núcleos Universitarios de Trujillo y Táchira. Institutos de: Conservación de los Recursos Naturales, Investigaciones Agropecuarias, Silvicultura, Fotogrametría, Medicina Nuclear. Centros: Cardiovascular, de Investigaciones Odontológicas, de Investigaciones Literarias, de Jurisprudencia y Centro Universitario de Enfermería, además del Centro de Investigaciones para el Desarrollo Integral de Aguas y Tierras (CIDIAT) Centro de Cinematografía ULA (Departamento de Cine) y el Instituto Forestal Latinoamericano de Investigación y Capacitación (IFLA-IC).

 
El rector Perucho por el escultor Manuel de la Fuente. Rectorado de la ULA, Mérida.

2. Creación de la Organización de Bienestar Estudiantil (OBE), Proveeduría Central, Caja de Ahorro de los Empleados, Instituto de Previsión Social de los Profesores, APULA, Cuerpo de Bomberos Universitarios, Dirección de Finanzas, Dirección de Mejoramiento Académico, Fondo de Jubilaciones, Consejo Jurídico Asesor, Consejo de Publicaciones, y Talleres Gráficos Universitarios.

3. Proyección de la Universidad de los Andes, como nunca antes, a escala nacional e internacional. Su influencia en la región se hizo más decisiva y su aporte al proceso económico, político y cultural del país fue cualitativa y cuantitativamente más importante.

4. Alto nivel académico logrado, entre otras razones por la contratación de docentes provenientes de distintos países latinoamericanos, estadounidenses y europeos.

FallecimientoEditar

Perucho murió por causas naturales el 7 de julio de 2004 a los ochenta años en Mérida.[2]​ El funeral fue dentro del patio del Aula Magna de la Universidad de los Andes, donde centenares de estudiantes, profesores, profesionales y merideños en general, dieron su último adiós en diversos actos solemnes. El escultor español-merideño, Manuel de la Fuente, creó una escultura de bronce para el segundo aniversario de su muerte y está en el vestíbulo del Rectorado, donde los graduandos tienen como costumbre tomarle su mano antes del acto, recordando para siempre al «Rector de los Rectores».[1]

HomenajesEditar

ReferenciasEditar

Enlaces externosEditar