Proteína fibrosa

Las proteínas fibrosas, o escleroproteínas, constituyen una de las dos clases principales de proteínas, junto con las proteínas globulares.

Triplehélice de tropocolágeno.

Son escleroproteínas la queratina, el colágeno, la elastina, y la fibrina.[1]​El papel de este tipo proteínas incluye la protección y el soporte,[2]​ formando tejido conectivo, tendones, matriz orgánica de huesos, y fibra muscular de los animales.

Estructura biomolecularEditar

La proteína fibrosa forma largos filamentos de proteínas, de forma cilíndrica. Las escleroproteínas tienen funciones estructurales o de almacenaje. Son típicamente inertes e insolubles en agua. Las escleroproteínas se forman como agregados debido a la hidrofobia de las cadenas laterales que sobresalen de las moléculas.

Las escleroproteínas no se degradan tan fácilmente como lo hacen las proteínas globulares.

ReferenciasEditar

  1. «Fibrous Protein Homepage». Archivado desde el original el 28 de julio de 2009. Consultado el 6 de diciembre de hgxhfdjhhfhgzvcvnb bvkvchgnk nghhg 2010. 
  2. «Escleroproteínas en Dorland's Medical Dictionary». Archivado desde el original el 12 de febrero de 2009. Consultado el 18 de noviembre de 2019. 

Enlaces externosEditar