Quimera (mitología)

criatura mitológica griega

En la mitología griega, Quimera (Χίμαιρα / Chímaira:[1]​«animal fabuloso»; en latín, Chimæra) es un monstruo híbrido del que en general se considera que es hija de Tifón y Equidna, aunque para el poeta Hesíodo la madre de la Quimera está designada por un pronombre que puede referirse tanto a Equidna como a la Hidra de Lerna.[2][3][4]​ La quimera vagaba por las regiones de Asia Menor aterrorizando a las poblaciones y engullendo animales, y hasta rebaños enteros.[4]​ Es posible que de su unión con Ortro nacieran la Esfinge y el León de Nemea.[5]

Quimera.
mosaico de Belerofonte matando a la Quimera. Museo Arqueológico de Rodas.
Una bìxié o pixiu femenino chino con dos astas. Los Angeles County Museum of Art (LACMA).

Las descripciones varían desde las que decían que tenía el cuerpo de una cabra, la cola de una serpiente o un dragón y la cabeza de un león,[6][4][7]​ hasta las que afirmaban que tenía tres cabezas: una de león, otra de macho cabrío, que le salía del lomo, y la última de dragón o serpiente, que nacía en la cola. En descripciones posteriores, se le agregó una cuarta cabeza y un par de alas de dragón, dando como resultado a un monstruo de cuatro cabezas: una de león, otra de macho cabrío, otra de dragón (ambas salidas del lomo), y la última de serpiente, que nacía en la cola.[1][8]​ Se dice que escupía fuego.[6][7]

Quimera fue derrotada finalmente por Belerofonte con la ayuda de Pegaso, el caballo alado, a las órdenes del rey Yóbates de Licia.[6][4]​ Hay varias descripciones de su muerte: algunas dicen simplemente que Belerofonte la atravesó con su lanza, mientras que otras sostienen que la mató cubriendo la punta de la lanza con plomo que se fundió al ser expuesto a la ardiente respiración de Quimera.[9]

La quimera de Arezzo, de origen etrusco conservado en el Museo Arqueológico de Florencia, es un buen ejemplo.[1]

Mitología romanaEditar

Según los romanos, la quimera fue representada solamente con dos cabezas: la de león y la de cabra, la cual salía del lomo.

Los mitos de la Quimera se encuentran en la Biblioteca mitológica (libro 1), la Ilíada (libro 16) de Homero, las Fabulae 57 y 151 de Higino, Las Metamorfosis (libro VI 339 de Ovidio; IX 648), y la Teogonía 319ss de Hesíodo.

Virgilio, en la Eneida (libro 5) emplea Chimaera para el nombre de una gigantesca nave de Gyas en la carrera de barcos, con posible significado alegórico en la política romana contemporánea.[10]

Mitología chinaEditar

Algunos especialistas occidentales del arte chino, a partir de Victor Segalen, utilizan la palabra "quimera" para referirse genéricamente a cuadrúpedos alados híbridos de leones como los bìxié (辟邪), tianlu e incluso qilin.[11]​ A menudo se representan también con barbas de chivo.

Originalmente los denominados Ruìshòu (en chino 瑞兽) se utilizaban para proteger tumbas como animales propicios para dispersar los malos espíritus.


Criaturas similaresEditar

 
Carrete de oro, posiblemente una orejera, con un Pegaso alado (banda exterior) y la Quimera (banda interior), Magna Grecia o Etruria, siglo IV a. C. (Louvre)

Una leona que respiraba fuego fue una de las primeras deidades solares y bélicas del Antiguo Egipto (representaciones de 3000 años antes de las griegas) y sus influencias son factibles. La leona representaba a la diosa de la guerra y protectora de las dos culturas que se unirían como Antiguo Egipto. Sekhmet era una de las deidades dominantes en el Alto Egipto y Bast en el Bajo Egipto. Como madre divina, y sobre todo como protectora, para el Bajo Egipto, Bast se asoció fuertemente con Wadjet, la diosa patrona del Bajo Egipto.[cita requerida]

En la civilización etrusca, la Quimera aparece en el periodo orientalizante que precede al arte arcaico etrusco; es decir, muy temprano. La Quimera aparece en pinturas murales etruscas del siglo IV a. C..[cita requerida]

En la civilización del Indo hay imágenes de la quimera en muchos sellos. Hay diferentes tipos de quimera compuestos por animales del subcontinente indio. No se sabe cómo llamaban a la quimera los habitantes del Indo.[cita requerida]

En el arte medieval, aunque la quimera de la antigüedad fue olvidada, las figuras quiméricas aparecen como encarnaciones de las fuerzas engañosas, incluso satánicas, de la naturaleza bruta. Dotados de un rostro humano y una cola escamosa, como en la visión de Gerión de Dante en el Infierno xvii.7-17, 25-27, los monstruos híbridos, más parecidos a la Mantícora de la Historia Natural de Plinio (viii.90), proporcionaron representaciones icónicas de la hipocresía y el fraude hasta bien entrado el siglo XVII, a través de una representación emblemática en la Iconologia de Cesare Ripa.[12]

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. a b c LAJO PÉREZ, Rosina (1990). Léxico de arte. Madrid - España: Akal. p. 176. ISBN 978-84-460-0924-5. 
  2. RUIZ DE ELVIRA, Antonio (1982). Mitología clásica (2ª edición). Madrid: Gredos. p. 47. ISBN 84-249-0204-1. 
  3. HIGINO: Fábulas, prólogo; 151.
  4. a b c d Biblioteca mitológica, II, 3, 1-2.
  5. HESÍODO: Teogonía 326. Sin embargo, esta filiación no es segura, ya que el pronombre que designa a la madre de estos seres en la obra de Hesíodo igual puede referirse a Quimera que a Equidna. (RUIZ DE ELVIRA, Antonio: Mitología clásica, ed. de 1982, p. 47.)
  6. a b c Fábulas 57.
  7. a b Ilíada, VI, 181.
  8. Teogonía 320.
  9. «Revista de Claseshistoria». pp. 4,24,30. 
  10. W.S.M. Nicoll, "Chasing Chimaeras" The Classical Quarterly New Series, 35.1 (1985), pp. 134–139.
  11. TILL, Barry (1980). «Some Observations on Stone Winged Chimeras at Ancient Chinese Tomb Sites». Artibus Asiae 42 (4): 261-281. JSTOR 3250032. 
  12. John F. Moffitt, "Un híbrido humanista ejemplar: rastrea la imagen quimérica del Fraude de Vasari hacia atrás desde la esfinge de Bronzino Renaissance Quarterly '49.2 (Verano 1996), pp. 303-333,.

Enlaces externosEditar