Sacrificio de animales

El sacrificio de animales es la matanza ritual de un animal como parte de una religión. Se practica en muchas religiones como un medio de satisfacer a Dios o dioses o cambiar el curso de la naturaleza. El sacrificio animal puede encontrarse en casi todas las culturas, desde los hebreos a los griegos y romanos y desde los aztecas hasta los Yoruba.

HistoriaEditar

 
Sacrificio de un cordero en el Eid al-Adha (Celebración del Sacrificio), la festividad mayor de los musulmanes.

Restos de antiguos rituales de sacrificio animal son evidentes en muchas culturas, por ejemplo en el toreo español, o el kapparot del judaísmo, o prescripciones rituales para procedimientos de matanza como el shojet o dhabihah. Matar corderos de forma ritual es una práctica frecuente en el Islam, consumiéndose su carne, en lugar de quemarla. En el judaísmo, hay una variedad de ofrendas de sacrificio descritas y ordenadas comúnmente de animales en la Torá, pero no se practican tras ser desnutrido el templo de Jerusalén.[1]

En la Antigüedad, los sacrificios animales eran habituales en Oriente Próximo, así como en algunas islas del Mediterráneo. Por ejemplo, la cultura minoica de Festos en Creta revela cuencos para el sacrificio de animales que datan del periodo 2000 a 1700 a. C.[2]​ También está constatado entre los antiguos aborígenes canarios también llamados guanches.[3]

En en el cristianismo, aunque no forma parte de la doctrina, algunas comunidades cristianas rurales han seguido sacrificando animales[4][5]​ y en el Nuevo Testamento hay referencias a sacrificios de animales, como en los parientes de Jesús que sacrificaron dos palomas (Evangelio de Lucas, 2:24) y el apóstol Pablo llevando a cabo un voto nazirita incluso después de la muerte de Cristo (Hechos de los Apóstoles, 21:23-26). A Jesucristo se le llama, por sus apóstoles, «el cordero de Dios», al que apuntaban todos los sacrificios (Hebreos, 10).

En el Islam, los musulmanes que participan en el Hach están obligados a sacrificar un cordero, cabra, vaca o camello durante la celebración del Eid al-Adha (Celebración del Sacrificio); en el hinduismo, las prácticas de sacrificio de animales se asocian principalmente con el shaktismo y se practica regularmente en las religiones africanas y afroamericanas tradicionales.[6][7]

PolémicaEditar

En virtud de las leyes aprobadas por sus respectivos parlamentos, a partir del 1 de enero de 2019 en Flandes y del 1 de septiembre de ese mismo año en Valonia quedaron prohibidos los rituales religiosos en la matanza de animales (a partir de esas fechas sería obligatorio dar muerte a los animales con aturdimiento previo, tal como habían venido exigiendo las organizaciones animalistas), lo que levantó las protestas de las comunidades judías y musulmanas. "Es un día triste para los judíos en Europa, un día triste para la libertad religiosa en Europa", afirmó el presidente de los rabinos europeos, Pinchas Goldschmidt.[8]

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. «Why do Jews no longer sacrifice animals?». The Straight Dope (en inglés estadounidense). 17 de abril de 2003. Consultado el 15 de diciembre de 2019. 
  2. C.Michael Hogan, Knossos Fieldnotes, The Modern Antiquarian (2007)
  3. Sacrificios entre los Aborígenes canarios
  4. «Maya and Catholic Religious Syncretism at Chamula, Mexico». Vagabond Journey (en inglés estadounidense). 26 de noviembre de 2011. Consultado el 15 de diciembre de 2019. 
  5. Burkert, Walter (1983). Homo Necans: The Anthropology of Ancient Greek Sacrificial Ritual and Myth (en inglés). University of California Press. ISBN 978-0-520-05875-0. Consultado el 15 de diciembre de 2019. 
  6. Preece, Rod (1999). Animals and Nature: Cultural Myths, Cultural Realities (en inglés). UBC Press. ISBN 978-0-7748-0724-1. Consultado el 15 de diciembre de 2019. 
  7. Saint-Lot, Marie-Jose Alcide (2003). Vodou, a Sacred Theatre: The African Heritage in Haiti (en inglés). Educa Vision Inc. ISBN 978-1-58432-177-4. Consultado el 15 de diciembre de 2019. 
  8. «Bélgica prohíbe los rituales religiosos de sacrificio pese a las protestas de judíos y musulmanes». El País. 7 de enero de 2018.