El sofoco o bochorno es la sensación de calor, muchas veces acompañada de sudor y enrojecimiento de la piel, que suelen sufrir las mujeres en la época de la menopausia o embarazadas.

DescripciónEditar

Los sofocos son un síntoma común de la menopausia y la premenopausia. Se describen como una sensación de calor intenso con sudores y aumento de la frecuencia cardíaca, que puede durar de dos a treinta minutos en cada ocasión. Existen mujeres a las cuales no le sucede esta sensación.

La sensación de calor comienza generalmente en el rostro o en el pecho y se despliega por todo el cuerpo. Algunas mujeres pueden sufrir desmayos si la sensación es muy fuerte.

Tipos de sofocosEditar

  • Sofocos leves: Son aquellos cuya duración tiende a no sobrepasar los dos minutos. A su vez, no se presentan más de siete veces al día.
  • Sofocos moderados: Aunque no suelen durar más allá de los dos minutos, sí es más común que se repitan más de siete veces al día.
  • Sofocos severos: Son aquellos que, además de durar más de dos minutos, se repiten más de siete veces al día.

TratamientoEditar

El mejor tratamiento para los sofocos que aparecen como producto de la menopausia lo constituyen las hormonas sustitutivas, es decir, los estrógenos y los estrógenos con la progesterona. Sin embargo, estas terapias aumentan el riesgo de padecer cánceres de mama, ovario y cuello uterino, enfermedad trombótica, accidente cerebrovascular y enfermedad cardiovascular.[1]

Existen otras alternativas que han demostrado su eficacia en el alivio de los sofocos producidos por la menopausia, como tener un ambiente más bien frío en la habitación y evitar los ambientes calurosos.

Los ejercicios regulares también reducen los sofocos.[cita requerida]

BibliografíaEditar

  • Ojeda, Linda (2006). «Los sofocos». Menopausia sin medicina (5ª edición). 

ReferenciasEditar

Libro en Google Books