Tercera revolución industrial

Jeremy Rifkin (año 2009), promotor de la Tercera Revolución Industrial (TRI) como la única solución global posible para la crisis energética y económica.
Los 5 pilares de la Tercera Revolución Industrial. El futuro escenario planteado por el llamado Negavatio utilizará un almacenamiento tampón de energía a través de metano inyectado en depósitos subterráneos y a través de energía aportada a la propia red. También será posible enriquecer el gas inyectado como reserva con algo de hidrógeno puro.
Países según su correspondiente tasa de crecimiento real del PIB, año 2009.
Países según su correspondiente tasa de crecimiento real del PIB, año 2014.
Número de países que tienen una crisis bancaria en cada año desde 1800 en adelante. Esta información se basa en el libro This time is different: Eight centuries of financial folly,[1]​ donde se maneja información solamente de unos 70 países. La tendencia al alza general que se observa en esta figura, podría atribuirse a muchos factores, y uno de ellos es un aumento gradual en el porcentaje de personas que reciben dinero por su tarea o trabajo. El aspecto llamativo de este gráfico es la virtual ausencia de crisis bancarias durante el período de aplicación de los Acuerdos de Bretton Woods (1945-1971). Este análisis es similar al que se presenta en la figura 10.1 en la publicación Reinhart-Rogoff-2009.

La Tercera revolución industrial, también llamada Revolución científico-tecnológica (RCT) o Revolución de la inteligencia (RI) o Tercera revolución tecnológica, es un nuevo concepto y una fusión de ideas, que fuera planteado por Jeremy Rifkin, y avalado por el Parlamento Europeo en una declaración formal aprobada en junio de 2006.[2]

En el transcurrir de la historia, las transformaciones económicas suelen presentarse cuando convergen las nuevas tecnologías de la comunicación con los nuevos sistemas de generación energética. Las nuevas formas de comunicación se convierten en el medio de organización y gestión que las civilizaciones más complejas han hecho posible mediante el desarrollo y el uso de nuevas fuentes de energía. La conjunción en el siglo XXI del avance de las tecnologías de las comunicaciones, junto al gran desarrollo y uso de Internet y de las energías renovables, están dando lugar a lo que bien podríamos llamar 'Tercera Revolución Industrial' o 'Tercera Revolución Tecnológica', la que estaría caracterizada por:

  1. El cambio a una mayor utilización de las energías renovables.
  2. Una transformación cada vez mayor de cierto tipo de edificaciones en generadores de energía propiamiente dichas.[3]
  3. El desarrollo de las baterías recargables, de las pilas de hidrógeno, y de otras nuevas tecnologías de almacenamiento de energía.
  4. El desarrollo de la red eléctrica inteligente o red de distribución de energía eléctrica “inteligente” (smart grid).
  5. El desarrollo del transporte basado en el vehículo eléctrico (vehículos todo-eléctricos, híbridos enchufables y híbridos eléctricos regulares) así como de pilas de combustible, utilizando la electricidad renovable como energía de propulsión.[4]

Índice

Características de la Primera y la Segunda Revolución IndustrialEditar

La Revolución Industrial fue inicialmente impulsada y promovida por la máquina de vapor; su introducción en la industria transformó el medio en la herramienta que desarrolló y consolidó la llamada Primera Revolución Industrial.

En la primera década del siglo XX, la energía eléctrica convergió con el motor de combustión interna, propulsada por combustibles fósiles, principalmente derivados del petróleo, dando lugar a la llamada Segunda Revolución industrial l. La electrificación de las fábricas inició entonces la era de la producción masiva de bienes manufacturados, siendo el automóvil el más importante de ellos. Henry Ford comenzó a producir en masa el coche de motor de gasolina Modelo T, alterando la dinámica espacial y temporal de la sociedad, sin perjuicio de la falta de sostenibilidad que iba a ocasionar el transporte individual mediante motor de combustión.

LocalizaciónEditar

EEUUEditar

Los Estados Unidos como primera potencia mundial, fue líder en I+D+i y desarrolló las técnicas de producción.

JapónEditar

Japón es un líder siguiendo a EEUU en desarrollo e inversión en las nuevas tecnologías.

Unión EuropeaEditar

Antes de la Gran recesión la UE era el máximo inversor en desarrollo sostenible.

ChinaEditar

Con el abaratamiento de los paneles fotovoltaicos en el mercado global y su fuerte inversión en energías renovables, la producción en este país representa actualmente el 20% a nivel mundial.

Comercio y globalizaciónEditar

La globalización es uno de los aspectos más influyentes en la nueva sociedad y en el comercio internacional, facilitando el desarrollo y la inversión en las tecnologías.

Galería de imágenesEditar

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

Enlaces externosEditar