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Lo que sigue es una lista de las mujeres de la Antigua Roma notables por sí mismas o por sus conexiones familiares (padres, hijos o maridos). Los historiadores antiguos prestaron poca atención a la vida de las mujeres, salvo por su relación con los hombres. En los tiempos más antiguos se las menciona como envenenadoras de sus maridos (caso de Licinia), víctimas del abuso de los hombres (casos de Lucrecia o Virginia) o esposas (caso de Sempronia), madres (caso de Pomponia) e hijas (caso de Cornelia) de grandes hombres. Sin embargo, desde el periodo tardorrepublicano en adelante algunas mujeres adquirieron un papel destacado por sí mismas, ya fuera por el poder político que ejercían a través de sus maridos (casos de Fulvia o Livia Drusila), ya por las intrigas palaciegas (casos de Mesalina o Agripina la Menor), ya por los escándalos sexuales (casos de Clodia o Julia la Menor).


AEditar

  • Acerronia.— Amiga de Agripina que fue asesinada durante el atentado de la bahía de Nápoles cuando los conjurados la confundieron con la emperatriz.[1]
  • Acia.— Madre de Augusto y Octavia la Menor. Fue hija de Marco Acio Balbo y Julia la Menor, hermana de Julio César. Casó en primeras nupcias con Cayo Octavio y, tras la muerte de este, con Marcio Filipo. Se opuso a que su hijo aceptara la herencia de Julio César. Murió durante el primer consulado de Augusto y recibió un funeral público.[2]
  • Acia la Menor.— Hermana de Acia y tía de Augusto. Estuvo casada con Marcio Filipo, cónsul en el año 38 a. C.[3]
  • Acucia.— Esposa de Publio Vitelio. Acusada de maiestas por Lelio Balbo.[4]
  •  
    Agripina portando las cenizas de Germánico. Cuadro de Benjamin West.
    Agripina la Mayor.— Hija menor de Marco Agripa y Julia la Mayor, nació poco antes del año 12 a. C. Casó con Germánico, hijo de Druso, con quien tuvo nueve hijos. Estaba en Germania con su esposo a la muerte de Augusto. Se opuso a la destrucción de un puente sobre el Rin cuando Cecina se tuvo que retirar tras una campaña contra los germanos desastrosa. Agripina recibió a los soldados que cruzaban el puente como si hubiera sido su general y entregó a los heridos todo lo necesario para curar sus heridas. Acompañó a su esposo a Asia en el año 17 d. C. y, tras su muerte, regresó en compañía de dos de sus hijos a Roma con sus cenizas, deteniéndose un tiempo en Corcira para mitigar su dolor. Desembarcó en Brundisium donde fue recibida por una multitud que estaba ansiosa por verla y saludarla. Tiberio, aunque había odiado a Germánico y sentía antipatía por Agripina, envió a dos cohortes pretorianas para que la escoltaran a Roma. El cortejo fúnebre fue recibido en su camino por magistrados de Calabria, Apulia y Campania; por Druso, el hijo de Tiberio; por Claudio, hermano de Germánico y futuro emperador; por el resto de hijos de Germánico; y, en las inmediaciones de Roma, por los cónsules, el Senado y una multitud de ciudadanos. Algunos años después, pidió permiso al emperador para tomar un segundo esposo, pero este ni consintió ni se negó. Cayó en las intrigas de Sejano, pues la convenció de que Tiberio pretendía envenenarla. Finalmente fue desterrada a la isla de Pandataria —donde su propia madre había sido desterrada— a pesar de que no existieron pruebas de traición. Tras tres años de exilio, se dejó morir de inanición en el año 33 d. C. Sus cenizas fueron devueltas posteriormente a Roma por su hijo Calígula quien acuñó varias medallas con la efigie de su madre.[5]
  • El naufragio de Agripina. Cuadro de Gustav Wertheimer.
    Nerón ante el cadáver de su madre Agripina. Cuadro de Arturo Montero y Calvo.
    Agripina la Menor.— Fue hija de Germánico y Agripina la Mayor, hija de Marco Agripa. Nació entre los años 13 y 17 d. C. en Oppidum Ubiorum que posteriormente cambió de nombre a Colonia Agrippina en su honor. En el año 28 d. C. se casó en primeras nupcias con Domicio Enobarbo que murió doce años después; en segundas, con Crispo Pasieno, de cuya muerte a los pocos años fue acusada. Por entonces, era conocida por su conducta escandalosa, por sus intrigas y por su ambición sin límites. Se le acusó de incesto con su hermano Calígula quien, con el pretexto de haber mantenido una relación con Marco Lépido, marido de su hermana Drusila, la desterró en el año 39 d. C. a la isla de Poncia. Lépido fue condenado a muerte por conspiración; Agripina fue obligada a llevar las cenizas de su cuñado y amante a Roma antes de ser enviada al destierro. Claudio conmutó la pena en el año 41 d. C. tras su ascenso al trono, aunque su esposa Mesalina era enemiga de Agripina. La primera fue ejecutada en el año 48 d. C. y, al año siguiente, Claudio y Agripina se casaron a pesar de ser tío y sobrina. El matrimonio fue legalizado por el Senado mediante un senatusconsultum. En el año 51 d. C. Claudio adoptó al hijo de Agripina y Domicio Enobarbo (el futuro Nerón) en perjuicio de su propio hijo Británico. Con el concurso de Palas, liberto imperial, intrigó para buscar la ruina de Lucio Silano, marido de Octavia, que fue condenado a muerte en 53 d. C. y Octavia casada con Nerón. Entre las víctimas de este periodo estuvieron Lolia Paulina, acusada de alta traición, y Domicia Lépida, hermana de su primer marido. En el año 54 d. C. envenenó a su marido Claudio para gobernar el imperio a través de su hijo Nerón. Tan pronto este fue proclamado emperador, Narciso, liberto de Claudio, y Marco Silano, descendiente de Augusto, perdieron sus vidas por instigación de Agripina. Se opuso a las relaciones de su hijo con Acté y Popea Sabina, lo que condujo a su distanciamiento. Apoyó entonces a Británico como rival de Nerón con objeto de recuperar su afecto, pero el hijo de Claudio fue envenado por Nerón. Este, deseoso de repudiar a su esposa Octavia para casarse con su amante Sabina, decidió la muerte de Agripina en el año 59 d. C. Invitó a su madre a Bayas con el pretexto de una reconciliación. Cuando Agripina partió de regreso a Roma, el barco se hizo pedazos. Logró alcanzar la orilla a nado, se refugió en una villa de su propiedad cercana al lago Lucrino y avisó a su hijo del incidente. Nerón envió entonces a Aniceto, quien había planeado la estratagema del barco, para que terminara la tarea. Próxima a morir, Agripina gritó al centurión que la hiriese en el vientre, donde había llevado a Nerón. Tácito cuenta que, al ver el cadáver de su madre, Nerón se maravilló de su belleza y que Agripina dejó unos comentarios biográficos. Aparece en las monedas con el título de Augusta acompañando a su esposo Claudio o a su hijo Nerón.[6]
  • Albucila.— Aristócrata acusada de impiedad en el año 37 d. C. Murió en prisión tras intentar suicidarse.[4]
  • Annia Aurelia Galeria Faustina.— Hija de Marco Aurelio y Faustina la Menor. Estuvo casada con Cneo Claudio Severo, cónsul en el año 173 d. C.[7]
  • Annia Cornificia Faustina.— Hermana del emperador Marco Aurelio, casó con Cayo Umidio Cuadrato Anniano Vero con quien fue madre de Marco Umidio Cuadrato y Umidia Cornificia Faustina.[8]
  • Annia Faustina.— Emperatriz romana, descendiente de Marco Aurelio. Fue la tercera esposa de Heliogábalo.[9]
  • Annia Rufila.— Dama romana del siglo I d. C. condenada por fraude a Cayo Cestio y que durante un tiempo se dedicó a amenazar e insultar a su acusador delante de la Curia sin que este se atreviera a llevarla a los tribunales por portar ella una imagen de Tiberio mientras lo hacía. Las protestas de indefensión de Cestio y los testimonios de otros testigos llevaron a Druso, el hijo de Tiberio, a encarcelar a Rufila.[10]
  • Antistia.— Primera esposa de Pompeyo el Grande, hija de un pretor y emparentada con los Calpurnios Bestias. Su matrimonio con Pompeyo fue consecuencia de un acuerdo judicial.[11]
  • Antonia.— Hija del emperador Claudio y de su segunda esposa Elia Petina. Casó sucesivamente con Cneo Pompeyo Magno, descendiente de Pompeyo, y con Fausto Sila. Fue ejecutada en el año 66 d. C. por orden de Nerón cuando rehusó casarse con él. Según algunas fuentes, tomó parte en la conjura de Nerón.[12]
  • Antonia la Mayor.— Una de las hijas de Cayo Antonio, el colega consular de Cicerón. Estuvo casada con Caninio Galo, con la que fue madre del cónsul homónimo del año 37 a. C.[11]
  • Antonia la Mayor.— Fue la mayor de las hijas de Marco Antonio y Octavia la Menor, hermana de Augusto. Nació en el año 39 a. C. y casó con Domicio Enobarbo, cónsul en el año 16 d. C. Fue abuela del emperador Nerón.[11]
  • Antonia la Menor.— Una de las hijas de Cayo Antonio, el colega consular de Cicerón. Estuvo casada con su primo, el triunviro Marco Antonio.[11]
  • Antonia la Menor.— Fue la menor de las hijas de Marco Antonio y Octavia la Menor, hermana de Augusto. Nació en el año 36 a. C. Estuvo casada con Druso, hermano del emperador Tiberio, con quien tuvo tres hijos: Germánico, el emperador Claudio y Livia la Menor. Tras la muerte de su marido, rehusó volver a casarse y no estuvo presente en el funeral público por su hijo Germánico. Estaba viva en el año 37 d. C. cuando su nieto Calígula, ascendido al trono de los césares, le confirió altos honores entre los que se encontraba el título de Augusta que ella rechazó. Murió poco después, quizá envenenada por su propio nieto según cuenta Suetonio. Plinio el Viejo menciona un templo de Antonia que quizá fuese edificado durante el imperio de Claudio, su hijo. Fue celebrada en su tiempo por su belleza y virtud.[13]
  • Apuleya Varila.— Hija de Sexto Apuleyo, cónsul en el año 29 a. C., y de Quintilia, hija de Quintilio Varo. En el año 17 d. C. fue desterrada acusada de adulterio.[14]
  • Arrecina Tértula.— Primera esposa de Tito con quien se casó en los años 60, antes de que este fuese emperador. Murió poco después.[15]
  • Aurelia.— Madre de Julio César, perteneciente a la familia de los Aurelios Cotas. En el año 62 a. C. descubrió a Clodio durante la celebración de los misterios de Bona Dea. Murió en el año 54 d. C.[16]

BEditar

CEditar

  • Calpurnia.— Hija de Pisón Cesonino, cónsul en el año 58 a. C., y última esposa de Julio César con quien se casó en el año 59 a. C. Se mantuvo al margen de los asuntos políticos y soportó en silencio las atenciones que su marido concedía a Cleopatra. Los informes que hablaban de una conspiración contra la vida de Julio César la llenaban de preocupación. La noche anterior al asesinato del dictador sufrió pesadillas, por lo que al día siguiente —los idus de marzo— rogó en vano a su marido que no abandonara el hogar.[18]
  • Cecilia Ática.— Hija de Tito Pomponio Ático, nació en el año 51 a. C. Estuvo casada con Marco Agripa, con quien fue madre de Vipsania Agripina, primera esposa del emperador Tiberio. Tras divorciarse de Agripa en el año 28 a. C., nada se sabe de ella.[19]
  • Cecilia Metela.— Tradicionalmente considerada hija de Metelo Baleárico.[20]​ Estuvo casada con Apio Pulcro, cónsul en el año 79 a. C., y fue madre de Clodio.[21]
  • Cecilia Metela.— Esposa de Léntulo Espínter, hijo del cónsul homónimo del año 57 a. C. Su emparentamiento con los Metelos es desconocido.[22]
  • Cecilia Metela.— Hija de Metelo Baleárico. Acogió en su casa a Sexto Roscio cuando estuvo perseguido por sus parientes. Fue virgen vestal.[23]
  • Cecilia Metela.— Hija de Metelo Calvo. Estuvo casada con Licinio Lúculo y fue madre de Lúculo.[24]
  • Cecilia Metela.— Hija de Metelo Crético. Estuvo casada con Marco Craso, el hijo del triunviro.[25]
  • Cecilia Metela.— Hija de Metelo Dalmático. Estuvo casada con Emilio Escauro y Sila con quien fue madre de los gemelos Fausto Sila y Fausta.[26]
  • Cecilia Metela la Mayor.— La mayor de las hijas de Metelo Macedónico. Estuvo casada con Servilio Vatia, pretor en el año 114 a. C., y fue madre de Vatia Isáurico.[27]
  • Cecilia Metela la Menor.— La menor de las hijas de Metelo Macedónico. Estuvo casada con Escipión Nasica, cónsul en el año 111 a. C., y fue abuela de Metelo Escipión.[28]
  • Claudia.— Hija del emperador Claudio y de su primera esposa Plaucia Urgulanila.[29]
  • Claudia.— Hija de Fulvia y Clodio, primera esposa del emperador Augusto.[30]
  • Claudia Pulcra.— Hija de Mesala Apiano y Marcela la Menor. Fue desterrada en el año 26 d. C. acusada de adulterio.[31]
  • Clodia.— La segunda de las tres hermanas de Publio Clodio. Estuvo casada con Metelo Céler. Se hizo famosa por sus excesos (en especial, fue amante de Catulo que la llama Lesbia en sus poemas) y, enfrentada abiertamente a su marido, fue sospechosa de haberlo envenenado. Trató de establecer un vínculo con Cicerón. Rechazada esta, instigó a su hermano contra el arpinate. Manipuló a Atratino para que acusara a Marco Celio —un amante que la había dejado— de ordenar la muerte de Dión, jefe de una embajada en Roma de Ptolomeo Auletes, y tratar de envenenarla. Celio, defendido por Craso y Cicerón, fue absuelto y Clodia presentada como una mujer de carácter desenfrenado, además de ser acusada de mantener una relación incestuosa con su hermano. Cicerón la apoda a menudo Cuadrantaria. Todavía estaba viva el año 44 a. C. —si no era una de sus hermanas—.[32]
  •  
    Cornelia rechaza el trono de Ptolomeo. Cuadro de Laurent de La Hyre.
    Cornelia.— Fue la hija menor de Escipión el Africano. Estuvo casada con Tiberio Graco, censor del año 169 a. C., y fue la madre de los Gracos. Tiberio Graco había abrazado la facción popular de la República, por lo que no estaba en buenos términos con Escipión. Según la mayoría de versiones, no fue hasta la muerte de este último que se casó con Cornelia. Sin embargo, otras fuentes señalan que se casaron mientras el padre de ella estaba vivo, pues dicen que Escipión la entregó en matrimonio después de que Tiberio Graco interviniese para salvar a Escipión el Asiático de ser enviado a la cárcel. Tras quedar viuda y a cargo de doce hijo, se dedicó por completo a su educación. Así, rechazó todas las ofertas de segundos matrimonios, incluyendo la propuesta por Ptomoleo VIII. De esta numerosa familia, solo sobrevivieron tres hijos: una hija, casada con Escipión Emiliano, y dos hijos, Tiberio y Cayo Graco. Cornelia heredó de su padre el gusto por la literatura, en especial la griega —con la que estaba muy familiarizada—. Sus cartas, conservadas en tiempos de Cicerón, eran alabadas como modelos de composición. Como hija del vencedor de Aníbal, madre de los Gracos y suegra de Escipión Emiliano, ocupa una posición destacada en la historia de las mujeres de la República romana, llegando incluso a ser idealizada por las generaciones posteriores. Algunos escritores relataron que Tiberio Graco presentó sus leyes urgido por ella y otros le atribuyen el asesinato de Escipión Emiliano en connivencia con su hija. Se retiró a Misenum tras la muerte de Cayo —fue testigo de la muerte de sus dos hijos— donde se rodeó de literatos griegos. Murió a avanzada edad. El pueblo de Roma erigió una estatua en su honor con la inscripción «Cornelia, madre de los Gracos».[33]
  • Cornelia.— Hija de Cornelio Cinna y primera esposa de Julio César, con quien se casó en el año 83 a. C. Julio César se negó a divorciarse de ella cuando Sila lo puso como condición para quitarlo de la lista de proscritos. Fue madre de Julia, futura esposa de Pompeyo, y murió en el año 69 a. C.[34]
  • Cornelia.— Hija de Metelo Escipión, estuvo sucesivamente casada con Publio Craso, hijo del triunviro, y Pompeyo. Tras la batalla de Farsalia, se reunió con su segundo esposo en Mitilene y fue testigo de su asesinato en una playa de Egipto. Julio César le concedió el permiso de regresar a Roma con sus cenizas.[35]
  • Cornificia.— Hija de Marco Aurelio y Faustina la Menor. Fue amiga de Julia Domna. Tras acudir a dar el pésame a esta por la ejecución de Geta, Caracalla le ordenó que se suicidara.[36]

DEditar

  • Domicia.— Hija de Lucio Enobarbo y de Antonia la Mayor, fue tía de Nerón y estuvo casada con Crispo Pasieno. Nerón ordenó que la envenenaran para tomar posesión de sus propiedades. Tácito la considera enemiga de Agripina la Menor.[37]
  • Domicia Lépida.— Hija de Lucio Enobarbo y Antonia la Mayor, fue madre de Valeria Mesalina. Murió por orden de su sobrino Nerón a instigación de Agripina la Menor.[38]
  • Domicia Longina.— Hija de Domicio Corbulón, estuvo casada con Lamia Eliano del que se divorció en tiempos de Vespasiano para casarse con Domiciano con quien tuvo un hijo en el año 73 d. C. Debido a la infelicidad de su matrimonio, mantuvo relaciones con el actor Paris. Fue repudiada por su marido en el año 83 d. C. por consejo de Julio Urso, pero más adelante se reconciliaron. Estuvo en conocimiento de la conjura contra Domiciano y la alentó cuando pensó que su vida estaba en peligro.[39]
  • Domicia Lucila la Mayor.— Madre de Domicia Lucila la Menor y abuela de Marco Aurelio.[40]
  • Domicia Lucila la Menor.— Madre de Marco Aurelio.[41]
  • Domicia Paulina la Mayor.— Madre de Adriano, de origen gaditano.[42]
  • Domicia Paulina la Menor.— Hermana de Adriano, casada con Julio Serviano, con quien tuvo a Julia. Murió en el año 130 d. C.[43]
  • Domitila la Mayor.— Esposa de Vespasiano y madre de Tito y Domiciano. Estaba muerta cuando su esposo accedió al imperio.[44]
  • Domitila la Menor.— Hija de Vespasiano y Domitila la Mayor. Había muerto cuando su padre se proclamó emperador.[44]

EEditar

  • Egnacia Maximila.— Esposa de Glicio Galo, a quien acompañó al exilio cuando este fue desterrado por Nerón.[45]
  • Elia Petina.— Hija de Elio Cato, cónsul en el año 4 d. C., fue la segunda esposa del emperador Claudio y madre de Antonia.[46]
  • Emilia.— Hija de Emilio Escauro e hijastra de Sila. Estuvo casada sucesivamente con Acilio Glabrión, cónsul en el año 67 a. C., y Pompeyo el Grande. Tras persuadir a Glabrión de que se divorciara, Sila se la entregó en matrimonio a Pompeyo a pesar de que la joven estaba embarazada. Emilia murió en el año 82 a. C. a consecuencia del parto.[47]
  • Emilia Lépida.— Hija de Julia la Menor y Emilio Paulo, cónsul en el año 1 d. C. Estuvo prometida a Claudio, pero el matrimonio no se llegó a producir por la caída en desgracia de su madre. Posteriormente casó con Silano Torcuato, cónsul en el año 19 d. C.[48]
  • Emilia Tercia.— La menor de las hijas de Emilio Paulo, cónsul en el año 216 a. C. Estuvo casada con Escipión el Africano con quien tuvo al menos cuatro hijos.[49]
  • Ennia Trasila.— Esposa de Macrón, prefecto del pretorio, y supuesta amante de Calígula.[50]
  • Escribonia.— Esposa de Augusto y madre de Julia la Mayor, era la hermana de Escribonio Libón, suegro de Sexto Pompeyo, hijo de Pompeyo el Grande. Suetonio cuenta que estuvo casada anteriormente con otros dos hombres de rango consular, pero no menciona sus nombres. Uno de ellos fue Cornelio Escipión, con el que tuvo dos hijos: un hijo homónimo de su padre, que fue cónsul en el año 16 a. C., y una hija, de nombre Cornelia, casada con Paulo Emilio Lépido, cónsul en el año 22 a. C. Tras la guerra de Perusia, aconsejado por Mecenas, Augusto la tomó en matrimonio con el fin de acercarse a Pompeyo y Libón y evitar una alianza de estos con Marco Antonio. Escribonia era mucho mayor y Augusto nunca sintió afecto por ella, por lo que no dudó en divorciarse —el mismo día en que nació su hija— cuando cambiaron las tornas al mejorar las relaciones con Marco Antonio. Augusto alegó la conducta relajada de su esposa para divorciarse, pero Marco Antonio sostuvo que se debió a que ella se había sentido ofendida por las relaciones de su esposo con Livia. Escribonia vivió muchos años tras el divorcio y acompañó a su hija por propia voluntad cuando fue desterrada por Augusto a Pandataria en el año 2 d. C.[51]
  • Escribonia.— Hija de Escribonio Libón, cónsul en el año 34 a. C., y sobrina de Escribonia. Estuvo casada con Sexto Pompeyo, el hijo de Pompeyo el Grande.[52]

FEditar

  • Fabia la Mayor.— Hija de Fabio Ambusto, censor en el año 363 a. C., y esposa de Sulpicio Rufo.[53]
  • Fabia la Menor.— Hija de Fabio Ambusto, censor en el año 363 a. C., y esposa de Licinio Estolón.[53]
  • Fadia.— Primera esposa de Marco Antonio, hija del liberto Quinto Fadio.[54]
  • Fadila.— Hija de Marco Aurelio y Faustina la Menor.[55]
  • Falconia Proba.— Poetisa de época incierta muy admirada en la Edad Media. Se desconoce su verdadero nombre.[56]
  • Fannia.— Esposa de Cayo Titinio, originaria de Minturnae. Cayo Mario sentenció a su favor cuando su marido pretendía quedarse con su dote tras el divorcio. En el año 88 a. C., dio cobijo en su casa a Mario cuando este huía de Roma.[57]
  • Fannia.— Esposa de Helvidio Prisco que acompañó en dos ocasiones al exilio a su marido, una bajo Nerón y otra bajo Vespasiano, y fue exiliada en tercera ocasión por Domiciano.[57]
  • Fausta Cornelia.— Hija de Sila y hermana gemela de Fausto Sila. Nació alrededor del año 88 a. C. Estuvo casada sucesivamente con Cayo Memio y Tito Milón. Fue conocida en la Antigüedad por la infidelidad a sus maridos.[58]
  • Faustina la Mayor.— Esposa de Antonino Pío y Augusta desde el año 138 d. C. Estaba casada con el futuro emperador cuando este accedió al trono. Murió en año 141 d. C. a los 37 años de edad y deificada. En su honor su marido ordenó la construcción del actual templo de Antonino y Faustina.[59]
  • Faustina la Menor.— Hija de Faustina la Mayor y Antonino Pío. Durante el gobierno de Adriano fue prometida al hijo de Elio César; sin embargo, Antonino rompió el compromiso, en virtud de la juventud de Lucio Vero, y la prometió a Marco Aurelio. El matrimonio no tuvo lugar hasta el año 145 o 146 d. C. Murió en el año 175 d. C. en las faldas del monte Tauro cuando acompañaba a su marido a Siria en viaje por Oriente para restaurar la tranquilidad tras la rebelión de Avidio Casio que ella misma había alendado con sus intrigas. Tras su muerte su marido la colmó de honores.[60]
  • Flavia Ticiana.— Emperatriz, esposa de Pertinax.[61]
  •  
    Fulvia con la cabeza de Cicerón. Cuadro de Pavel Svedomski.
    Fulvia.— Fue hija de Fulvio Bambalión y Sempronia, hija de Sempronio Tuditano —a quien Cicerón describe como loco—. Casó en primeras nupcias con Clodio, con el que tuvo a Claudia, la primera esposa de Augusto. Tras la muerte de aquel, su cuerpo fue expuesto en público en el atrio de su casa. Fulvia, entre grandes lamentos, mostró a la multitud las heridas de su marido, por lo que excitó los deseos de venganza por su muerte. Casó después con Escribonio Curión, muerto en África en 49 a. C. Estuvo viuda durante algunos años (ganándose fama de disoluta) hasta que se casó con Marco Antonio alrededor del año 44 a. C. Cuando este fue declarado enemigo público, acudió al Senado pidiendo que cambiaran esta resolución con los ruegos más humildes. Durante las proscripciones, algunas damas romanas pidieron a las esposas y familiares de los triunviros que intercedieran ante estos para que se recuperara el orden. Fulvia las trató con arrogancia e ignominiosamente. Al parecer, contemplaba con deleite las cabeza cortadas de Cicerón y Sulpicio Rufo. Cuando los triunviros quisieron imponer un impuesto a las mujeres más ricas de Roma, estas, encabezadas por Hortensia, Julia (la madre de Marco Antonio) y Octavia (la hermana de Augusto), se opusieron; Fulvia se mantuvo al margen. En el año 40 a. C., indujo a su cuñado Lucio Antonio a encabezar una revuelta en la península itálica para defender a los pobres y oprimidos, reducidos a su condición por las colonias y repartos de tierra de Augusto, con la esperanza de hacer volver a su esposo Antonio de Egipto y, en parte, estimulada por los celos. En seguida otros, con mayor sinceridad, se unieron al movimiento. Siguió a Lucio Antonio primero a Preneste y luego a Perusa, confiando el cuidado de sus hijos a Lépido. Tras la caída de Perusa, Fulvia escapó a Atenas donde se reencontró con su marido, de camino a Italia, que le reprochó su actitud. Entristecida por este trató, cayó enferma y murió en Sición ese mismo año, abandona por Marco Antonio quien casaría poco después con Octavia, la hermana de Augusto, en virtud del tratado de Brundisium.[62]
  • Fulvia Plautila.— Emperatriz, hija de Fulvio Plauciano y esposa de Caracalla con quien se casó en el año 202 d. C. Tras la caída en desgracia de su padre, fue exiliada a la isla de Lípari y ejecutada finalmente en el año 212 d. C.[63]

GEditar

  • Gala Placidia.— Hija del emperador Teodosio el Grande y de su segunda esposa Gala. Nació entre los años 388 y 393 d. C. Fue capturada por Alarico cuando este tomó Roma en el año 410 d. C. Tras la muerte de Alarico, se casó en el año 414 d. C. con su sucesor Ataúlfo quien se había negado a las negociaciones de Constancio III para rescatarla. Ataúlfo murió en Barcelona en el año 415 d. C., sin haber conseguido una alianza con Honorio, medio hermano de Placidia, por la oposición de Constancio III. Al matrimonio no le sobrevivieron hijos. En el año 416 d. C., Walia la envió de vuelta con Honorio. El 1 de enero del año 417 d. C. Placidia y Constancio III se casaron en Rávena, a pesar de la oposición de Placidia. Tuvieron dos hijos: Honoria y Valentiniano III. Honorio elevó a su cuñado a emperador y otorgó a Placidia el título de Augusta. Tras la muerte de Constancio III, los medios hermanos se enemistaron. Placidia huyó con sus hijos a la corte de Constantinopla para ponerse bajo la protección del emperador Teodosio II, quien, no obstante, no había reconocido la titulación de Placidia. La muerte de Honorio y la siguiente usurpación de Juan llevó al emperador de Oriente a respaldar a Placidia y a Valentiniano III, que fue puesto finalmente en el trono de Rávena bajo la supervisión de su madre. Su regencia se caracterizó por una defensa a ultranza del cristianismo. Murió el año 450 o 451 d. C. en Roma y fue enterrada en Rávena.[64]

HEditar

  • Hersilia.— Esposa de Rómulo, según Tito Livio, o de Hostio Hostilio, según Dionisio de Halicarnaso.[65]
  • Hostilia Cuarta.— Madre Quinto Flaco, cónsul suffectus en el año 180 a. C., y esposa de Cayo Pisón, cónsul ordinarius el mismo año. Fue acusada de envenenar a su marido para favorecer a su hijo.[66]

JEditar

  • Julia.— Esposa de Cayo Mario. Murió en el año 68 a. C. Su sobrino, el futuro dictador Julio César, pronunció su elogio fúnebre.[67]
  • Julia.— Hija de Lucio César, cónsul en el año 90 a. C., y de Fulvia, hija de Marco Fulvio, cónsul en el año 125 a. C. Estuvo casada con Marco Antonio Crético, con quien fue madre de Marco Antonio, y con Léntulo Sura, condenado en la conjuración de Catilina. Durante el sitio de Módena, usó su influencia para evitar que su hijo no fuese declarado fuera de la ley e intercedió ante este para evitar la condena de su hermano Lucio César durante las proscripciones triunvirales. En el año 41 a. C. huyó de Roma a Sicilia, donde Sexto Pompeyo la envió con una escolta de trirremes junto a su hijo en Grecia. Apoyó la reconciliación de los triunviros y puede que estuviese presente en el encuentro de Misenum en el año 39 a. C.[67]
  • Julia.— La única hija de Julio César y su primera esposa Cornelia, hija de Cinna. Nació alrededor del año 82 a. C. Su padre la prometió a Marco Junio Bruto, pero finalmente la casó con Pompeyo. Murió en el año 54 a. C. al dar a luz.[68]
  • Julia.— Hija de Druso y Claudia Livila. Casó con su primo Nerón César y, tras la muerte de este, con Rubelio Blando, un matrimonio que consideró degradante al ser este descendiente de un caballero de Tibur. Incurrió en el odio de Mesalina y fue condenada a muerte por Claudio en el año 59 d. C.[69]
  • Julia Domna.— Hija de Basiano, esposa de Septimio Severo, madre de Caracalla y Geta y tía abuela de Heliogábalo y Alejandro Severo, nació en Emesa, Siria.[70]
  • Julia Drusila.— Hija de Germánico y Agripina la Mayor, fue una de las hermanas de Calígula, con quien Suetonio menciona que mantuvo relaciones incestuosas.[71]​ Estuvo casada sucesivamente con Lucio Casio Longino, cónsul en el año 30 d. C., y Marco Emilio Lépido, hijo de un consular. Murió durante el reinado de su hermano quien la deificó con el nombre de Pantea.[72]
  • Julia Frontina.— Hija del consular Sexto Frontino y esposa de Sosio Seneción.[73]
  • Julia la Mayor.— La mayor de las hermanas de Julio César. Estuvo casada con Lucio Pinario y Quinto Pedio con quienes tuvo sendos hijos.[67]
  •  
    Julia, hija de Augusto, en el exilio en Ventotene. Cuadro de Pavel Svedomski.
    Julia la Mayor.— Hija de Augusto y Escribonia, nació en el año 39 a. C. Solo tenía unos pocos días cuando su padre se divorció de su madre. Fue educada con gran rigor. Se llevó un registro diario de sus estudios y ocupaciones; sus palabras, actos y asociados eran celosamente vigilados. En cierta ocasión, su padre llamó la atención a Lucio Vinicio, un joven de intachable reputación, por haber hablado con ella en Bayas. Casó en el año 25 a. C. con su primo Marcelo, hijo de Octavia, y tras su muerte en el 23 a. C. con Marco Agripa. Agripa y Julia tuvieron tres hijos, Cayo y Lucio César y Agripa Póstumos, y dos hijas, Julia la Menor y Agripina la Mayor. Acompañó a Agripa a Asia Menor en el año 17 a. C., donde estuvo a punto de ahogarse en el río Escamandro. Tras la muerte de Agripa, Augusto planeó casarla con el caballero Cayo Proculeyo —también se dijo que la prometió a un hijo de Marco Antonio y a Cositón, rey de los getas—, pero finalmente se decidió por Tiberio. Su matrimonio no fue ni duradero ni feliz. Después de perder un hijo recién nacido, Tiberio se exilió a Rodas en el año 6 a. C. en parte disgustado por las ligerezas de Julia. Probablemente, con cierto margen para la enemistad de Livia, la edad y la corrupción de la corte y los prejuicios de los escritores que narraron los hechos, la indiscreción de Julia fue mayor que sus vicios. Su temperamento franco y alegre chocó con el decoro político de palacio; a juzgar por sus nombres, sus compañeros de fiestas nocturnas procedían de todas las clases sociales de Roma. Cuando Augusto descubrió el comportamiento de su hija, que ya toda Roma conocía, su indignación no tuvo límites: la amenazó con matarla, la condenó al destierro y reveló imprudentemente al Senado todo el alcance de su vergüenza doméstica, además de llamarla una enfermedad de la carne y repetir continuamente que deseaba no haber tenido hijos. Respondió a todos los que solicitaron que la repatriara que deseaba que ellos tuviesen hijas y esposas similares. Cuando Febe, una liberta de Julia, se suicidó para escapar del castigo a los amigos de juergas de Julia, Augusto exclamó que «deseaba haber sido el padre de Febe». Sin embargo, Plinio menciona que Julia estuvo involucrada en una conspiración contra la vida de su padre y Suetonio dice que, ya en el destierro, fue de interés para los descontentos, lo que hace creíble la reacción de Augusto. Primero fue enviada a la isla de Pandataria, en la costa de Campania. Escribonia, su madre, compartió su exilio. Se le privó de todo lujo y solo recibía visitas que habían obtenido licencia de Augusto. Tras cinco años, fue trasladada a Regio sin que pudiera salir de los límites de la ciudad. En su testamento, Augusto la dejó sin herencia y prohibió que sus cenizas reposaran en su mausoleo. Tiberio aumentó el rigor de su exilio cuando accedió al trono. La previa permisividad fue disminuida o revocada; la reclamación de su patrimonio personal fue desatendida; fue encerrada sola en una casa. En el año 14 d. C., la tisis, apresurada sino causada por el dolor y la falta de lo básico, acabó con su vida a los cincuenta y cuatro años. Macrobio, un escritor del siglo IV d. C., ha referido varias muestras del ingenio de Julia y una visión menos sesgada de su carácter. Se conservan algunas monedas griegas con la efigie de Julia.[74]
  • Julia la Menor.— La menor de las hermanas de Julio César. Estuvo casada con Marco Acio con quien tuvo a Acia, madre de Augusto. Murió entre los años 51 y 52 a. C. Su nieto pronunció su elogio fúnebre.[67]
  • Julia la Menor.— Hija de Julia la Mayor y esposa de Lucio Emilio Paulo. Fue madre de Marco Emilio Lépido y Emilia Lépida. La historiografía antigua la describió por sus vicios y pasiones. Debido a su relación adúltera con Décimo Silano, fue desterrada a la pequeña isla de Tremero por su abuelo Augusto en el año 9 d. C., donde sobrevivió veinte años gracias a la generosidad de Livia. Un niño, nacido tras su destierro, fue expuesto por espurio por orden de Augusto. Murió en el año 28 d. C. y fue enterrada en su lugar de exilio. Puede que fuese la Corinna de las elegías de Ovidio.[69]
  • Julia Livila.— Hija de Germánico y Agripina la Mayor, estuvo casada con el consular Marco Vinicio. Fue exiliada por su hermano Calígula y amnistiada por su tío Claudio. Fue ejecutada por instigación de Mesalina.[69]
  • Julia Mamea.— Hija de Julia Mesa y madre de Alejandro Severo, nació en Emesa, Siria.[75]
  • Julia Mesa.— Hermana de Julia Domna y abuela de Heliogábalo y Alejandro Severo, nació en Emesa, Siria.[76]
  • Julia Soemias.— Hija de Julia Domna y madre de Heliogábalo, nació en Emesa, Siria.[77]
  • Junia.— Madre de Cayo Marcelo, cónsul en el año 50 a. C., y abuela de Marcelo.[78]
  • Junia Calvina.— Hija de Silano Torcuato y esposa de Lucio Vitelio, cónsul en el año 48 d. C. Este la acusó de incesto con su hermano Lucio Silano. Tras la muerte de Silano, Calvina fue expulsada de Italia. Estaba viva a finales del reinado de Vespasiano, siendo la última descendiente viva de Augusto conocida.[79]
  • Junia Claudila.— Hija de Marco Silano y primera esposa de Calígula. Murió de parto.[29]
  • Junia la Mayor.— La mayor de las hijas de Décimo Silano, cónsul en el año 62 a. C., y de Servilia, se casó con Lépido y fue media hermana de Bruto el tiranicida. Estuvo involucrada en la conspiración de su hijo contra Augusto.[78]
  • Junia la Menor.— Hija de Décimo Silano, cónsul en el año 62 a. C., y de Servilia, se casó con Vacia Isáurico y fue media hermana de Bruto el tiranicida.[80]
  • Junia Lépida.— Hija de Silano Torcuato y esposa de Casio Longino, cónsul en el año 30 d. C.[81]
  • Junia Silana.— Hija de Marco Silano y hermana de Junia Claudila, primera esposa de Calígula. Se enemistó con Agripina la Menor cuando esta indispuso a Sextilio Africano, con quien pretendía casarse, contra ella. Silana acusó entonces a Agripina de maquinar una conjura contra su propio hijo consistente en desposar a Rubelio Plauto y ponerlo en el trono. Estuvo casada con Cayo Silio.[82]
  • Junia Torcuata.— Hermana de Cayo Silano por quien intercedió cuando fue condenado a muerte en tiempos de Tiberio. Fue virgen vestal.[83]
  • Junia Tercia.— La menor de las hijas de Décimo Silano, cónsul en el año 62 a. C., y de Servilia, se casó con Casio el tiranicida y fue media hermana de Bruto el tiranicida. Murió en el año 22 d. C. Legó sus propiedades a los grandes hombres de Roma, aunque excluyó a Tiberio. Durante su funeral, se prohibió exhibir las imágenes de Bruto y Casio.[84]

LEditar

  • Licinia.— Vivió a mediados del siglo II a. C. y fue la esposa de Claudio Aselo. Cuando ella y Publicia fueron acusadas de asesinar a sus maridos, el pretor les concedió la libertad bajo fianza, pero fueron ejecutadas por orden de sus familiares siguiendo el iuricium domesticum.[85]
  • Livia.— Hija del consular y censor Marco Druso. Estuvo casada con Quinto Cepión y Marco Catón. Fue madre de Servilia y Catón de Útica.[86]
  •  
    Virgilio leyendo la Eneida a Augusto, Octavia y Livia. Cuadro de Jean Baptiste Joseph Wicar.
    Livia Drusila.— Esposa de Augusto, fue hija de Druso Claudiano. Nació el 28 de septiembre de 56 a 54 a. C. Casó en primeras nupcias con Claudio Nerón. Su belleza enamoró a Augusto que, a comienzos de 38 a. C., obligó a su marido a que se la entregara. Para entonces, Livia ya tenía un hijo con Claudio Nerón, el futuro emperador Tiberio, y estaba embarazada de Druso el Mayor cuando se casó con Augusto. Solo dos años antes se había visto obligada a huir de Italia como consecuencia de la implicación de su marido en la guerra de Perusia. Aunque no llegaron a engendrar hijos, Livia mantuvo intacta la influencia sobre su marido hasta la muerte de este. Según la opinión común en Roma, no reparó en medios para lograr que la sucesión del Imperio recayese en su descendencia en vez de en la de Augusto. La prematura muerte de Marcelo fue atribuida a sus maquinaciones; las oportunas de Cayo y Lucio César parecieron sospechosas; incluso se sospechó que aceleró la muerte de Augusto en el año 14 d. C. Augusto la adoptó mediante testamento por lo que tomó el nombre de Julia Augusta. Al principio del reinado de Tiberio, firmaba los documentos oficiales junto a él y recibía el correo público, por lo que parecía que también ejercía el gobierno. Sin embargo, Tiberio le ordenó que se retirara de la vida pública y no volvió a hablar con ella salvo en una ocasión. Livia murió en el año 29 d. C. a la edad de ochenta y dos años según Plinio el Viejo o de ochenta y seis según Casio Dión. Tiberio no asistió a sus funerales, impidió su consagración y prohibió que se ejecutara su testamento. Calígula, quien pagaría durante su mandato los legados de Livia, pronunció su oración fúnebre. Más tarde Claudio, su nieto, permitió su consagración.[87]
  • Lolia Paulina.— Emperatriz romana por su matrimonio con Calígula.[88]
  • Lucila.— Hija de Marco Aurelio y Faustina la Menor. Su padre la casó con Lucio Vero en el año 164 d. C. Después de enviudar, y sin respetar el periodo de luto, fue dada en matrimonio a Claudio Pompeyano a pesar de su oposición. Conspiró contra su hermano Cómodo y fue ejecutada.[89]
  •  
    Tarquinio y Lucrecia. Cuadro de Pedro Pablo Rubens.
    Lucrecia.— Fue la esposa de Tarquinio Colatino, hija de Espurio Lucrecio, uno de los padres fundadores de la República. Durante el asedio de Aricia, Sexto Tarquinio y Tarquinio Colatino obtuvieron licencia para regresar a Roma. Decidieron observar a escondidas como pasaban el tiempo sus esposas, descubriendo que la de Sexto disfrutaba de una fiesta mientras que la de Colatino permanecía austeramente en casa. Estos hechos disgustaron a Sexto quien, por la noche, se coló a hurtadillas en casa de Lucrecia (su esposo estaba acuartelado a las afueras de la ciudad) y la forzó, amenazándola con asesinar a los esclavos si gritaba o pedía ayuda. Por la mañana, la muchacha acudió a casa de su padre —donde también estaban su esposo Colatino y otros invitados— y, tras relatar lo sucedido, se suicidó clavándose un puñal en el pecho. Las tradiciones romanas señalan que esta violación fue la causa del destronamiento de los Tarquinios y de la instauración de la República. Añaden también que Junio Bruto, testigo de la escena del suicidio, clamó venganza contra la familia de Tarquinio el Soberbio a quien los ciudadanos cerraron las puertas de la ciudad y expulsaron de Roma, por lo que tuvo que exiliarse con su familia a Etruria. La pena de expulsión también recayó en Colatino, viudo de Lucrecia.[90]

MEditar

  • Manlia Escantila.— Emperatriz, esposa de Didio Juliano.[91]
  • Marcela la Mayor.— Hija de Claudio Marcelo y Octavia la Menor, hermana de Augusto, nació alrededor del año 43 a. C. y estuvo casada con Agripa. Augusto rompió este matrimonio en el año 21 a. C. para casar a Agripa con su hija Julia la Mayor y casó a Marcela con Julo Antonio, hijo de Marco Antonio. De este último matrimonio nació un hijo, Lucio Antonio, y quizá una hija. Tras la muerte de Antonio durante el escándalo de Julia la Mayor, nada más se sabe de ella.[92]
  • Marcela la Menor.— Hermana de Marcela la Mayor, nació en el año 39 a. C. Era la abuela de Valeria Mesalina.[93]
  • Marcia.— Abuela de Julio César y hermana de Marcio Rex, cónsul en el año 118 a. C.[94]
  • Marcia.— Segunda esposa de Catón de Útica. Fue entregada por este a Quinto Hortensio cuando el segundo se la pidió al primero. Tras la muerte de Hortensio, regresó junto a Catón quien la dejó a cargo de los asuntos familiares cuando abandonó Roma tras el estallido de la guerra civil.[95]
  • Marcia.— Nieta del padrastro de Augusto y esposa de Paulo Fabio Numantino.[96]
  • Matidia la Mayor.— Hija de Ulpia Marciana y sobrina de Trajano. Casó en dos ocasiones: la primera con un desconocido senador llamado Lucio Mindio y la segunda con Vibio Sabino, con quienes fue madre de Matidia la Menor y Vibia Sabina respectivamente. Murió en el año 119 d. C.[97]
  • Matidia la Menor.— Hija de Matidia la Mayor. Permaneció soltera toda su vida.[98]
  • Mesalina.— Hija de Mesala Barbato y Domicia Lépida, fue la tercera esposa de Claudio con quien se casó antes de que este accediera al trono. Su personalidad fue retratada con trazos oscuros por escritores como Tácito o Plinio el Viejo, aunque Agripina, la siguiente esposa de Claudio y su sucesora como emperatriz, pudo haber exagerado sus vicios y malignidad con ánimo de desacreditarla. Sin embargo, Mesalina usó su posición de emperatriz —con la complicidad de libertos imperiales como Polibio o Narciso— para corromper a las familias más ilustres de Roma o sacrificarlas por odio, ambición o avaricia. Entre sus víctimas más famosas estuvieron dos Julias, una hija de Germánico, la otra hija de Druso y nieta de Tiberio; Apio Silano que había despreciado a Narciso, favorito de la emperatriz; Marco Vinicio, esposo de una hija de Germánico, de ilustre familia y próximo a Claudio; y Valerio Asiático, cuyas propiedad codiciaba. Aprovechó además la conspiración del año 42 d. C. para la venganza, la intriga y la avaricia. Tuvo con Claudio dos hijos: Británico y Octavia. En el año 48 d. C., mientras Claudio estaba ausente de Roma en Ostia, se casó públicamente con Cayo Silio. Narciso, que ya se sentía en una posición débil desde el asesinato el año anterior de Polibio, convenció al emperador de que pretendían privarlo del imperio. Claudio vaciló y fue el liberto quien emitió la condena de muerte. Mesalina murió a manos de un tribuno en los jardines de Lúculo, una parte de las propiedades heredadas de Valerio Asiático. Sus nombres, títulos y estatuas fueron retirados de los edificios públicos de Roma por decreto del Senado.[99]
  • Mucia Tercia.— Hija de Mucio Escévola el Augur y tercera esposa de Pompeyo el Grande. Este se divorció de ella en el año 62 a. C. por sospechas de infidelidad. Casó después con Emilio Escauro, yerno de Sila. En el año 39 a. C. intercedió entre su hijo Sexto y Augusto a petición del pueblo de Roma. Todavía estaba viva en el año 31 a. C. Fue madre de Cneo y Sexto Pompeyo y de Pompeya.[100]
  • Munacia Plancina.— Descendiente de Munacio Planco y esposa de Cneo Pisón, cónsul en el año 7 a. C., fue muy amiga de Livia Drusila. Estuvo enemistada con Agripina la Mayor. Acusada de la muerte de traición, aunque no fue absuelta, no se le aplicaron los cargos. Se suicidó en el año 33.[101]

NEditar

  • Numitoria.— Primera esposa de Antonio Crético, padre de Marco Antonio. No tuvo descendencia.[102]

OEditar

  • Octavia.— Hija del emperador Claudio y de su tercera esposa Valeria Mesalina. Estuvo casada con el emperador Nerón quien primero la relegó a la isla de Pandataria y después ordenó ejecutarla.[103]
  • Octavia la Mayor.— Hija mayor de Cayo Octavio, pretor en el año 61 a. C., y de su primera esposa Ancaria, fue medio hermana del emperador Augusto. Estuvo casada con Sexto Apuleyo con quien tuvo a Sexto Apuleyo, cónsul en el año 29 a. C., y a Marco Apuleyo, cónsul en el año 20 a. C.[104]
  •  
    Virgilio leyendo la Eneida a Augusto y Octavia. Cuadro de Jean-Joseph Taillasson.
    Octavia la Menor.— Hermana del emperador Augusto, era hija de Cayo Octavio y Acia, su segunda esposa. En el año 54 a. C., su tío abuelo Julio César trató de casarla con Pompeyo a pesar de estar por entonces casada con Cayo Marcelo, un ardiente enemigo del dictador. Tras la batalla de Farsalia, Marcelo obtuvo el perdón de César y pudo regresar a Roma donde murió a finales del año 41 a. C. Casi al mismo tiempo, moría Fulvia, la esposa de Marco Antonio, por lo que Augusto concertó el matrimonio de su hermana, que estaba embarazada de Marcelo —el Senado tuvo que promulgar un decreto que autorizara el matrimonio—, con su colega triunviral para cimentar su reciente reconcialiación. El matrimonio fue recibido con alegría, especialmente entre el ejército, y se consideró un presagio de una paz duradera. Su influencia impidió una ruptura segura entre Augusto y Marco Antonio en el año 36 a. C. Octavia acompañó a su marido de vuelta al este, pero en Corcira la hizo regresar a Roma pretextando los peligros y dificultades de la próxima guerra pártica que se proponía librar. Plutarco y Apiano dicen que se había separado de ella en la propia Italia. A pesar del desplante, en el año 35 a. C. Octavia dispuso de refuerzos en hombres y dinero para ayudar en la guerra contra Artavasdes de su marido, con quien quería reunirse, proporcionados por su hermano. Sin embargo, estando en Atenas, recibió una carta de Marco Antonio pidiéndole que retornara a Roma. Augusto le ordenó dejar entonces la casa de su marido, pero ella se negó y educó allí a sus hijos y a Julo Antonio, el menor de los hijos de Antonio y Fulvia. En el año 32 a. C. Marco Antonio se divorció de Octavia. Tras la muerte del triunviro, Octavia respetó la memoria de su exmarido protegiendo a Julo Antonio y a criando a los hijos que tuvo con Cleopatra. Murió en el año 11 a. C. Se le concedió un funeral público y fue enterrada en el mausoleo de los Julios donde Augusto leyó la oración fúnebre en su honor separado del cadáver por una cortina. Tuvo cinco hijos: Marco Marcelo, Marcela la Mayor y Marcela la Menor con su primer esposo; y Antonia la Mayor y Antonia la Menor con el segundo. Fue antepasada de los emperadores Calígula, Claudio y Nerón. Augusto mandó construir el Porticus Octaviae en su honor quizá tras la muerte de Marcelo en el año 23 a. C.[105]

PEditar

  • Plaucia.— Hermana de Aulo Plaucio, el conquistador de Britannia, y esposa de Publio Petronio, cónsul suffectus en el año 19 a. C.[106]
  • Pompeya.— Nieta de Pompeyo Rufo, cónsul en el año 88 a. C., y de Sila. Casó con Julio César quien se divorció de ella en el 61 a. C. tras el escándalo de los ritos de Bona Dea.[107]
  • Pompeya.— Hija de Pompeyo el Grande. Casó sucesivamente con Fausto Sila, hijo del dictador, y Cinna, cónsul suffectus en el año 32 a. C.[107]
  • Pompeya Plotina.— Esposa de Trajano, quizá de origen narbonense, aquien acompañó en todos sus destinos militares. Estuvo implicada en los acontecimientos que condujeron a la entronización de Adriano.[108]
  • Pomponia.— Esposa de Publio Escipión, cónsul del año 218 a. C., y madre de Escipión el Africano.[109]
  • Popea Sabina.— Esposa del emperador Nerón y una de las más bellas mujeres de su tiempo. Era hija de Tito Olio y Popea Sabina la Mayor, hija del consular Popeo Sabino. Estuvo casada con Rufrio Crispino, prefecto de la guardia pretoriana, del que se divorció para casarse con Otón, su amante. Más tarde, atrajo la atención de Nerón por los exagerados halagos que le prodigaba su marido. Tácito cuenta que, para satisfacer su pasión por ella, Nerón envió a Otón a la provincia de Lusitania para quitarlo de en medio.[110]​ Convertida en amante de Nerón, intrigó para que este alejara a su esposa Octavia; posteriormente, logró que la condenaran a muerte y, a los pocos días, Popea y Nerón se casaron. En el año 63 d. C. dio a luz una niña que murió a los pocos meses. Estando de nuevo en cinta, Nerón le propinó una patada durante una pelea a consecuencia de la cual murió. Su cuerpo fue embalsamado y enterrado en el sepulcro de los Julios, recibió los honores de un funeral público y fue inscrita entre los dioses y se le erigió un templo con la inscripción Sabinae deae Veneri matronae fecerunt. Poseía una enorme riqueza, una conversación animada y raramente aparecía en público —y siempre con un velo para ocultar su rostro—.[111]
  •  
    Porcia hiriéndose en el muslo. Cuadro de Elisabetta Sirani.
    Porcia.— Hija de Catón de Útica y de su primera esposa, Atilia. Heredó de su padre los principios republicanos estoicos, así como el valor y la firmeza de voluntad. Estuvo casada en primeras nupcias con Bíbulo, el colega de César en el año 59 a. C., con quien tuvo tres hijos. Tras enviudar en el año 48 a. C., casó en el año 45 a. C. con Bruto, el tiranicida. Obligó a este a que le revelara la noche anterior a los idus la conspiración contra la vida de César y, en vista de que él dudaba, se hirió así misma en el muslo para demostrarle que tenía un espíritu valiente y que se le podía confiar un secreto. En cambio, su afecto por Bruto era más fuerte que su estoicismo y su ansiedad por la seguridad de su marido hizo que se desmayase a la mañana siguiente, por lo que se envió una nota a Bruto —que se encontraba en el Senado— que decía que su esposa estaba en trance de muerte. En junio estuvo presente en un encuentro en Antium en el que participaron Casio, Bruto y Cicerón. Poco después, ese mismo año, partió con su marido de Roma, pero se separó de él en Velia, Lucania, cuando él embarcó para Grecia en octubre, y regresó a Roma donde vivió sin que la molestaran los triunviros. Tras conocer la muerte de Bruto en Filipos, enfermó y resolvió no sobrevivir ni a su muerte ni a la ruina de su partido, por lo decidió poner fin a su vida. Se cuenta que sus amigos, sospechando sus intenciones, le ocultaron todas las armas y que ella decidió suicidarse ingiriendo brasas. Lo más probable es que se asfixiara con el humo del carbón vegetal de un brasero: una forma de suicidio habitual entre los romanos.[112]
  • Porcia.— Hermana de Catón de Útica y esposa de Lucio Enobarbo, cónsul en el año 54 a. C. Murió a finales del año 46 a. C.[113]

QEditar

  • Quintilia.— Hermana de Quintilio Varo y esposa de Cornelio Dolabela.[114]
  • Quintilia.— Hermana de Quintilio Varo y esposa de Nonio Asprenas.[115]
  • Quintilia.— Hermana de Quintilio Varo y esposa de Sexto Apuleyo, cónsul en el año 29 a. C.[114]

REditar

SEditar

  • Sempronia.— Hija de Tiberio Graco, censor del año 169 a. C., hermana de los Gracos y esposa de Escipión Emiliano. No sabemos nada de su vida privada o carácter. Tras la repentina muerte de su marido, algunas personas sospecharon que ella y su madre Cornelia lo habían asesinado, ya que no era del agrado de Escipión por su falta de belleza y esterilidad, desagrado que también sentía ella por él. Sin embargo, no hubo pruebas contra ella. En 101 a. C. testificó en el juicio contra Numídico negando que Lucio Equicio pudiese ser hijo de su hermano Tiberio como pretendía Apuleyo Saturnino.[121]
  • Servilia.— Madre de Bruto e hija de Livia, hermana de Livio Druso, tribuno de la plebe en el año 91 a. C. Se casó en dos ocasiones: la primera con Marco Bruto y la segunda con Décimo Silano, cónsul el año 62 a. C., con quien tuvo tres hijas. Es más conocida por ser amante de Julio César, hecho que Plutarco remonta hasta el año 63 a. C., al que fascinó por su genio antes que por sus encantos personales. Sobrevivió a su amante y a su hijo Bruto cuyas cenizas le envió Marco Antonio tras la batalla de Filipos.[122]
  • Sosia Pola.— Hija de Sosio Seneción y esposa de Pompeyo Falcón.[123]

TEditar

  • Tanaquil.— Esposa de Tarquinio Prisco, perteneció a una familia etrusca de alto rango. Persuadió a su marido para que se desplazaran a Roma donde aquel obtuvo el trono de la ciudad. Tras la muerte de Tarquinio, ayudó a Servio Tulio a convertirse en rey. Estuvo versada en el arte de los augurios.[124]
  • Tarpeya.— Hija de Espurio Tarpeyo, gobernador de la colina Capitolina, que por codicia abrió las puertas de Roma a los sabinos y fue aplastada hasta la muerte con los escudos por estos. La roca Tarpeya, desde donde se despeñaba a los traidores, recibió este nombre por ella.[125]
  • Terencia.— Esposa de Cicerón, de quien se divorció en el año 46 a. C.[126]
  • Tulia.— Hija de Cicerón y Terencia. Estuvo casada en tres ocasiones y murió de parto en el año 49 a. C.[127]

UEditar

  • Ulpia Marciana.— Hermana de Trajano. Estuvo casada con Matidio Patruino, un senador procedente de Vicecia, con quien fue madre de Matidia la Mayor. Murió alrededor del año 112 d. C.[128]
  • Umidia Cuadratila.— Hija del consular y gobernador de Siria Umidio Cuadrato, originaria de Casinum y muerta en tiempos de Trajano con algo más de ochenta años.[129]
  • Urbinia.— Vestal. En el año 472 a. C., durante una epidemia en Roma que causó una gran mortandad entre las mujeres embarazadas, fue acusada por un esclavo de realizar sacrificios rituales a pesar de haber perdido la virginidad. Llevada a juicio, fue encontrada culpable y causante última de la epidemia, por lo que fue condenada a ser azotada, paseada por la ciudad y emparedada viva. De sus amantes, uno se suicidó y el otro fue apaleado hasta la muerte.[130]
  • Urgulania.— Fue una de las favoritas de Livia, cuya protección le permitió evitar varias causas legales. Tácito cuenta que cuando fue citada ante el pretor por Lucio Pisón, a quien debía dinero, se negó a obedecer. Tiberio, a ruegos de Livia, acudió a la causa para defender a Urgulania; pero, caminó tan despacio —entreteniéndose a charlar con la gente con la que se cruzaba—, que dio tiempo a que Livia pagara la deuda y se cerrara el caso. En otra ocasión, no se presentó ante el Senado para declarar como testigo y el pretor tuvo que acudir a su casa para interrogarla. Envió una daga a su nieto Plaucio Silvano cuando fue evidente que iba a ser condenado por el asesinato de su esposa en el año 24 d. C.[131]

VEditar

  • Valeria.— Rehén de Porsenna, hija de Valerio Publícola.[132]
  • Valeria.— Sacerdotisa de Fortuna, hermana de Valerio Publícola.[133]
  • Verania.— Esposa de Pisón Liciniano.[134]
  • Vesia Rústica.— Esposa de Anicio Fausto, cónsul sufecto en el año 198 d. C.[135]
  • Vibia Aurelia Sabina.— Hija de Marco Aurelio y Faustina la Menor.[136]
  • Vibia Sabina.— Hija de Matidia la Mayor y Vibio Sabino, cónsul sufecto alrededor del año 97 d. C., y esposa de Adriano. Acompañó a su marido en algunos de los varios viajes que este hizo durante su reinado. Murió en el año 136 o 137 d. C.[137]
  •  
    La muerte de Virginia. Cuadro de Francesco de Mura.
    Virginia.— Hija del centurión Lucio Virginio, prometida al político Lucio Icilio. Apio Claudio el Decenviro trató de seducirla sin éxito. Siendo rechazado y aprovechando que el padre estaba sirviendo en el monte Álgido, recurrió al engaño. Su cliente Marco Claudio tomó a la joven cuando se dirigía a la escuela alegando que era la hija de una esclava suya y, en consecuencia, una de sus esclavas. Los gritos de las muchachas que la acompañaban alertaron a una multitud de personas ante las que Marco Claudio se defendió diciendo que él no actuaría con violencia y que llevaría el asunto al tribunal de los decenviros. Llevado el caso ante Apio Claudio, y repetidos los alegatos anteriores, añadió que probaría que había sido su esposa la que entregó la joven a Lucio Virginio y exigió que le fuese dada en custodia. A pesar de que los defensores de Virginia clamaron por reservar sus derechos civiles en virtud de las viejas leyes y solicitarion su custodia, Apio Claudio concedió esta a su cliente. Sin embargo, Publio Numitorio, tío de la joven, y Lucio Icilio iniciaron una acalorada protesta. Apio Claudio, temiendo que todo acabase en un alboroto, suspedió el tribunal y anunció que proseguiría la causa al día siguiente. Avisado Lucio Virginio, regresó del frente y acompañó a su hija al tribunal de los decenviros para oír la sentencia que fue favorable a Marco Claudio quien de inmediato se adelantó para tomar a la joven. El tumulto que siguió aisló a Virginia y a su padre quien, gritando que era la única manera de preservar su libertad, hundió un puñal en el pecho de su hija. La muerte de Virginia desencadenó la ira popular y el derrocamiento de los decenviros.[138]
  • Vistilia.— Conocida por sus seis matrimonios.[139]
  • Vistilia la Menor.— Sobrina de Vistilia. Desterrada a la isla de Sérifos en el año 19 d. C.[140]
  • Vitelia.— Madre de Aulo Plaucio, cónsul suffectus en el año 29 d. C. y conquistador de Britannia.[141]

ReferenciasEditar

  1. Smith, 1867a, p. 7.
  2. Smith, 1867a, pp. 404-405.
  3. Klebs, E. (1896). «Attius (35)». RE vol. II-2.
  4. a b Tácito, Anales. VI, 47.
  5. Smith, 1867a, pp. 80-81.
  6. Smith, 1867a, pp. 81-82.
  7. Birley, 2009, pp. 354-355.
  8. Birley, 2009, pp. 340 y 349.
  9. Potter, 2004, p. 157.
  10. Tácito, 2007, «III, 36».
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BibliografíaEditar

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Obras modernasEditar

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