Ascálafo (hijo de Aqueronte)

deidad de la mitología griega
Grupo escultórico: Perséfone y Ascálafo. Parque del Palacio de Nymphenburg (Múnich).
Grabado de 1690, obra de Krauß (1655 - 1719): Metamorfosis de Ascálafo.
Adam Elsheimer: La mofa de Ceres (Die Verspottung der Ceres, ca. 1606).
Grabado de Krauß de 1690: Metamorfosis de Ascálabo.

En la mitología griega, Ascálafo era hijo del oceánida Aqueronte, el río del Hades. El nombre de su madre varía según los autores: así, Ovidio lo hace hijo de la ninfa lampade Orfne; el Pseudo-Apolodoro, de Górgira; y Servio, de la oceánide Estigia.[1]

Cuando el dios de ultratumba Hades secuestró a Perséfone, Zeus le ordenó que le diese libertad para poder estar con su madre, pues Deméter había prometido dejar la tierra baldía si no recuperaba a su hija. Hades aceptó siempre y cuando Perséfone no hubiera comido nada en su estancia en el Hades, pues quien probaba la comida de los muertos no podía volver a la vida. Ya se preparaba la joven para regresar junto a su madre cuando Ascálafo, que habitaba en el Hades, declaró haberla visto comer un gajo de una granada, por lo que Perséfone tuvo que quedarse junto a su marido. Al final, tras las protestas y amenazas de Deméter, Zeus sentenció que Perséfone permanecería en el Hades un tercio del año (el invierno), o la mitad según los autores, y con su madre el resto (la primavera y el verano, pues los griegos sólo contaban tres estaciones).[1]

En castigo por su declaración, Deméter sepultó a Ascálafo bajo una enorme piedra, de la que sólo pudo escapar cuando lo liberó Heracles en su visita a los infiernos. Pero entonces Deméter lo transformó en una lechuza campestre,[cita requerida]animal que desde entonces vigila en la oscuridad.

Según Ovidio, fue la misma Perséfone la que transformó a Ascálafo en ave nocturna rociándolo con agua del río Flegetonte.

AscálafoEditar

La leyenda de Ascálafo, hijo de Aqueronte, parece una modificación posterior de la historia de Ascálafo (Ἀσκάλαβος), convertido en lagartija por Deméter por mofarse de ella. La confusión podría devenir de la similitud entre las palabras del griego antiguo que designan al reptil y al ave.[1]

ReferenciasEditar

  1. a b c Jenny March: Diccionario de mitología clásica. Crítica S.L., 2002, ISBN 84-8482-392-7. Consultado el 21 de mayo de 2012.

Enlaces externosEditar