Citerón (mitología)

En la mitología griega, Citerón (Κιθαιρών) es un rey de Platea (Beocia) que gobernó antes que Asopo. Dio su nombre al famoso monte Citerón, entre Beocia y el Ática, y a un río que también tenía su mismo nombre.[1]

En una ocasión en que Hera estaba enfadada con Zeus, Citerón aconsejó a este que hiciera una estatua de madera y la vistiera de forma tal que se pareciese a Platea, la hija de Asopo, y luego la llevase en su carro. Cuando Hera vio a la que se figuraba era su rival, se abalanzó sobre ella y, cuando descubrió la realidad, entendió la indirecta y se reconcilió con su marido. Para celebrar este episodio se estableció una festividad llamada Dédala en la ciudad.[2]

Citerón es también el dios de la montaña anterior. En una ocasión participó en un concurso de canto frente al dios del monte Helicón. El canto de Citerón versaba sobre cómo Zeus había sido escondido para protegerlo de su padre, y recibió la mayoría de los votos de los dioses que formaban el jurado, así como sus bendiciones. Enfurecido, el Helicón arrancó una roca de la montaña, haciéndola retumbar, y quejándose lastimosamente la golpeó resquebrajándola en cientos de piedras.[3]

ReferenciasEditar

  1. Pausanias IX,1,2.
  2. PAUSANIAS: Descripción de Grecia IX,3,1-2.
  3. CORINA: fragmento 1 (Poetae Melici Graeci 654).