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Colonización alemana de Valdivia, Osorno y Llanquihue

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Unsern Ahnen, monumento "en reconocimiento a la labor de los inmigrantes alemanes del lago Llanquihue" en Totoral, Llanquihue.

La colonización alemana de Valdivia, Osorno y Llanquihue se refiere al proceso histórico iniciado por el Estado chileno, para promover el establecimiento de colonos de origen alemán en los territorios de las actuales regiones de Los Ríos y Los Lagos, principalmente en la zona de Valdivia, Osorno y Llanquihue. Antes de este proceso, estos territorios se encontraban poblados por población mestiza de origen colonial, principalmente de cultura chilota, así como también parcialidades de etnia mapuche, como huilliches y cuncos.

AntecedentesEditar

 
Monumento conmemorativo del primer centenario de la colonización alemana en Llanquihue; Puerto Montt.

Durante la época de la Colonia, la Guerra de Arauco había impedido el establecimiento de españoles al sur del río Biobío. Las pocas ciudades fundadas durante la conquista de Chile en esa zona habían desaparecido tras la batalla de Curalaba.

Luego de ello, la zona sur solo estaría habitada por los españoles en Valdivia (refundada en 1684), además del archipiélago de Chiloé (colonizado en 1567).

Así, aunque los límites de Chile a comienzos del siglo XIX se extendían oficialmente por el sur hasta el cabo de Hornos, tras la independencia solo se tenía control efectivo hasta el Biobío, con enclaves en Valdivia (incorporada a Chile en 1820), en Osorno y Río Bueno (incorporados en 1822); y el archipiélago de Chiloé (incorporado en 1826).

Respecto a la presencia esporádica de los españoles en la zona, a pesar de que desde la plaza del gobierno de Valdivia era más fácil el acceso hacia la zona, fueron los españoles habitantes del gobierno de Chiloé los que en el siglo XVII mantuvieron mayor contacto con este territorio por medio de malocas esclavistas; en una época tuvieron una frontera “de guerra viva” con salidas desde Chacao, Carelmapu y Calbuco. Debido a ello, los huilliches terminaron por abandonar los terrenos vecinos a los fuertes chilotes asentados en el territorio de la actual provincia de Llanquihue, por lo que en el siglo XVIII se consideraba deshabitado el territorio boscoso de esa zona e incluso poco poblados a los llanos de Osorno (las malocas españolas finalmente dejaron de realizarse por orden de la Capitanía General).[1]

Posteriormente, a principios de 1778 se fundó la misión San Pablo Apóstol de Río Bueno, y en 1793 se construyó el fuerte San José de Alcudia (actual Río Bueno); unos años más tarde se produciría la refundación de la ciudad de Osorno y la creación de la ruta terrestre del Camino Real, para dar una mayor seguridad y abastecimiento de toda la región comprendida entre Valdivia y Chiloé.

El proceso de recolonización española se produce en la región a partir de 1795, época en que en la zona norte del río Bueno comienza a establecerse la propiedad hacendal; ya casi al finalizar la colonia, los españoles hacendados en Valdivia igualmente tomarían posesión de la totalidad de los llanos existentes al norte del río, comenzando la expansión española hacia el sector del Calle Calle y también a San José de la Mariquina, al norte de Valdivia. Luego, al sur del río Bueno se establecerían las haciendas de El Pilar, Cateu, Quilacahuin, El Roble, Bella Vista, Curaco, Conta y Chan Chan. A fines de la colonia se conservaban en manos huilliches solo pequeñas propiedades en el llano y gran parte del territorio de la costa, específicamente el gran espacio geográfico que se extiende entre los ríos Rahue y Negro por el oriente, el sector de Hueyusca (en Purranque) por el sur, el río Bueno por el norte, y el océano Pacífico por el poniente.[2]​ Este proceso de adquisición de tierras indígenas previo a la independencia de Chile marca la diferencia en la historia de la propiedad en el territorio huilliche respecto a la zona de la Araucanía (en la que se producidiría la posterior ocupación).[3]

Es así como a comienzos del siglo XIX la jurisdicción de la antigua provincia de Valdivia incluía hasta Osorno y Río Bueno en el sur, pero solo se hallaban habitadas las ciudades y los alrededores de Valdivia, Río Bueno y Osorno, además de algunos lugares del trazado del Camino real. Hacia el sur, la antigua provincia de Chiloé se expandía hacia el norte hasta la zona de Purranque, pero su poblamiento se limitaba a las riberas del canal de Chacao, los poblados costeros de Carelmapu y Maullín, las islas del archipiélago de Calbuco y el territorio de Melipulli, futura ciudad de Puerto Montt. El resto de esta zona, principalmente al norte y oeste de Osorno, se encontraba poblado por población indígena, en parte por influencia de las delimitaciones territoriales impuestas por el Parlamento de las Canoas de 1793.

Proceso de colonización alemanaEditar

 
Monumento a la Colonización Alemana (2002), obra del escultor Germán Miño en Puerto Montt.

Durante la década de 1840, Chile inició el proceso de establecimiento de colonias en las provincias de Llanquihue y Valdivia, con tres objetivos básicos: la explotación de los abundantes recursos naturales de la zona sur del país, incorporar efectivamente dichos territorios a la soberanía del país y así evitar la ocupación de la zona por potencias extranjeras, y llevar población de origen europeo a zonas donde principalmente comunidades nativas.

Los territorios de Osorno y Valdivia contaban por entonces con una población dispersa, compuesta principalmente de grupos huilliches que vivían a orillas de los ríos y lagos de forma eventual, pero cuyo territorio se extendía hacia zonas cordilleranas, lugares donde accedían solo temporalmente en busca de recursos de caza, recolección y pastoreo, pero prefiriendo las riberas navegables de los ríos y las zonas aledañas al mar.

En la zona de Llanquihue existían grandes zonas cubiertas de bosque que estaban en su mayor parte deshabitadas de comunidades indígenas, producto de las malocas esclavistas realizadas hasta el siglo XVIII por los españoles de Chiloé. Junto a la población indígena, existía un creciente grupo de población de cultura chilota procedente de las islas de Calbuco y Chiloé, que para la década de 1840 había logrado cierta expansión territorial al interior de la provincia, a partir de su principal asentamiento en el Astillero de Melipulli.[4]

Fue así que la visión colonizadora chilena combinó los conceptos de asentamiento y posesión, considerando que las zonas de los bosques no estaban pobladas o lo eran solo parcialmente. Los sectores donde no existían viviendas se consideraron terrenos baldíos, y por lo tanto, propiedad del fisco chileno y no de los indígenas.[5]

La inmigración alemanaEditar

 
Fundación de Puerto Montt. Junto a Valdivia y Osorno, es una de las ciudades símbolo de la colonización alemana en Chile

En 1845 por iniciativa del presidente Manuel Bulnes, fue promulgada la Ley de Colonización con la que se inicia el proceso de inmigración de colonos de orígenes alemán y austrohúngaro. Para esto, es encargado de reclutar inmigrantes en Europa al navegante Bernardo Philippi que se enfrentó a las dificultades y reticencias de los alemanes de emprender dicha aventura a un territorio alejado y apartado de la civilización. Philippi tuvo que entregar enormes concesiones para incentivar a los alemanes, pero posteriormente se enfrentó al rechazo gubernamental de traer inmigrantes de religión protestante. Finalmente, el primer grupo llegó a Valdivia en 1846 y se estableció en las cercanías de la zona de La Unión.

Seremos chilenos honrados y laboriosos como el que más lo fuere, defenderemos a nuestro país adoptivo uniéndonos a las filas de nuestros nuevos compatriotas, contra toda opresión extranjera y con la decisión y firmeza del hombre que defiende a su patria, a su familia y a sus intereses. Nunca tendrá el país que nos adopta por hijos, motivos de arrepentirse de su proceder ilustrado, humano y generoso...
Carlos Anwandter, inmigrante alemán, 18 de noviembre de 1851

El establecimiento y el agente Vicente Pérez RosalesEditar

 
Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús de Puerto Varas, construida por descendientes de colonos inspirados en las iglesias de Baden-Wurtemberg, Alemania

En Chile, Vicente Pérez Rosales estuvo a cargo de la implementación y organización del proceso de colonización, administrando la entrega de tierras, ganado, herramientas, alimentos y materiales a los nuevos habitantes. En 1851 llegó un nuevo grupo más numeroso que se estableció en la isla Teja en Valdivia.

Pérez Rosales comenzó a expandir la región de colonización hacia el sur a la zona en torno al lago Llanquihue. Para esto, convenció al gobierno de formar en 1853, el "Territorio de Colonización de Llanquihue" comprendido entre los 40°50' y 41°45' de latitud sur, limitando al norte con la provincia de Valdivia y al sur con la provincia de Chiloé, abarcando el seno de Reloncaví. Pérez Rosales decidió fundar un puerto en Reloncaví que funcionara como puerta de entrada a la zona de Llanquihue y como conexión marítima tanto con Chiloé como con Valdivia. Así, el 12 de febrero de 1853 fundó Melipulli, renombrada posteriormente como Puerto Montt en honor al presidente de aquella época. De igual forma, fue fundada junto al lago Llanquihue la ciudad de Puerto Varas, bautizada en honor al ministro Antonio Varas.

La inmigración de colonos, principalmente de origen alemán, permitió la incorporación de la zona a la soberanía chilena. Solo en este periodo entre 30.000 a 40.000 alemanes llegaron al sur de Chile.[6][7][8]

ConsecuenciasEditar

 
Club Alemán (Deutscher Verein) de Puerto Montt

La economía de las ciudades de la zona de las actuales provincias de Valdivia, La Unión, Osorno y Llanquihue se desarrolló rápidamente, especialmente en cuanto a la ganadería y la industria de cerveza, cecinas y vidrio. En el ámbito cultural, se fundaron numerosas escuelas y clubes alemanes que aún perduran, un diario en lengua alemana (Valdivia's Deutsche Zeitung), así como una extensa red de iglesias luteranas. Con el paso del tiempo, el idioma alemán hablado en la zona del Lago Llanquihue dio origen al lagunen-deutsche, una forma local de alemañol.

Si bien la población alemana en las regiones del sur siempre fue una minoría que nunca sobrepasó el 5% de la población total[9]​, su liderazgo en la economía y la cultura local influyó fuertemente la arquitectura, cultura y tradiciones de las ciudades de las actuales regiones de Los Ríos y Los Lagos. Si bien a lo largo del siglo XX esta influencia se fue perdiendo, varias festividades folklóricas locales recuerdan su origen, tales como la Bierfest de Llanquihue y el Día del Kuchen (Kuchenfest) de Puerto Varas.

Esta colonización influenció también parte del sur de Argentina, debido al importante intercambio comercial realizado a ambos lados de la cordillera. Así por ejemplo, la ciudad de San Carlos de Bariloche nació debido al establecimiento de un molino de trigo en los márgenes del lago Nahuel Huapi efectuado por un colono alemán de la zona de Llanquihue.

Según la embajada los descendientes de alemanes en Chile oscilan entre 300.000 a 400.000 personas.[10][11]

El proceso de colonización de Valdivia, Osorno y Llanquihue, junto con el crecimiento y expansión de las ciudades y pueblos de la zona y sus alrededores, contribuyó al proceso de pérdida de dominio de los territorios de las comunidades huilliches que había comenzado a fines de la colonia[cita requerida]; como resultado, sus territorios disminuyeren aún más y su población fue arrinconada los sectores de la costa y la cordillera[cita requerida]. Este proceso también afectó a la población mestiza de origen chilote que basaba sus actividades económicas en torno al Astillero de Melipulli, y que con la fundación de la ciudad de Puerto Montt, se vio desplazada económicamente por los nuevos colonos europeos.[12]

MuseosEditar

En la actualidad existen tres museos dedicados principalmente al proceso de colonización alemana: el Museo Colonial Alemán de Frutillar, el Museo Alemán Antonio Felmer en Nueva Braunau, y el Museo El Colono de Puerto Octay. No obstante, por su relevancia en la historia regional, varios de los principales museos de la zona sur de Chile, como el Museo Histórico y Antropológico Maurice van de Maele de Valdivia, el Museo Histórico Municipal de Osorno y el Museo Histórico de Puerto Montt, también dedican salas a este proceso.

ReferenciasEditar

  1. María Ximena Urbina Carrasco. «La Frontera “De Arriba” Chilena y el camino de Chiloé a Valdivia». Temas Americanistas, n.° 18, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.
  2. Urbina, Rodolfo. «Chiloé y la ocupación de los llanos de Osorno durante el siglo XVIII». Boletín de la Academia Chilena de la Historia, n.º 98, año LIV; Santiago, 1987. Citado en: Molina, Raúl y Martín Correa. Las tierras huilliches de San Juan de la Costa, CONADI, Santiago, 1998, p.26
  3. Informe de la Comisión Verdad Histórica y Nuevo Trato. 2003. Volumen I. Primera parte: «Historia de los pueblos indígenas de chile y su relación con el estado, El pueblo mapuche». Capítulo tercero: «Los huilliches del sur»
  4. Carrasco, Rudy (2018). Melipulli: Astillero principal del Reloncaví 1750-1850. 
  5. Transelec. Anexo N°5: Informe de prospección arqueológica - "Subestación Seccionadora Rahue 220 KV" Santiago.2012
  6. Alemanes en Chile.
  7. Los colonos
  8. «Discurso del presidente alemán en Valdivia». Archivado desde el original el 11 de junio de 2009. Consultado el 2009. 
  9. Blancpain, J. P. (1987). Los alemanes en Chile, 1816-1945. Hachette.
  10. Colonización Alemana en Llanquihue
  11. Embajada Alemana en Chile
  12. Carrasco, Rudy (2018). Melipulli: Astillero principal del Reloncaví 1750-1850. 

Véase tambiénEditar