Deucalión y Pirra. Grabado de Virgil Solis para Las metamorfosis, de Ovidio.

En la mitología griega, Deucalión (en griego, Δευκαλίων) era hijo de Prometeo y la oceánide Pronea, y reinó en las regiones próximas a Ftía. Su esposa -y a la vez prima hermana- fue Pirra, hija de Epimeteo y Pandora.

Cuando Zeus decidió poner fin a la Edad de bronce con el gran diluvio, Deucalión, por consejo de Prometeo, construyó un arca y, disponiendo dentro de ella lo necesario, se embarcó en compañía de Pirra. Este relato se ha relacionado con el del bíblico Noé. Zeus hizo caer desde el cielo una copiosa lluvia e inundó la mayor parte de la Hélade, de manera que perecieran todos los hombres, excepto unos pocos que se refugiaron en las cumbres de las montañas próximas.

Después de nueve días y otras tantas noches navegando, al término del diluvio, la pareja volvió a tierra firme y Deucalión decidió consultar el oráculo de Delfos, que por aquel entonces pertenecía a la diosa Temis, sobre cómo repoblar la tierra. Se le dijo que arrojase los huesos de su madre por encima de su hombro. Deucalión y Pirra entendieron que "su madre" era Gea, la madre de todas los seres vivientes, y que los "huesos" eran las rocas. Así que tiraron piedras por encima de sus hombros y estas se convirtieron en personas: las de Pirra en mujeres y las de Deucalión en hombres.

Deucalión y Pirra tuvieron tres hijos: Helén, Protogenia y Anfictión (que en otras tradiciones es autóctono).

Otras fuentes añaden a otros hijos diferentes, como Oresteo (Pausanias, Descripción de Grecia, X, 38, 1) , Pandora (la madre, por Zeus, de Greco, Hesíodo, Catálogo de mujeres, fr. 5.) y Tuya (madre de los epónimos Macedón y Magnete, habidos con Zeus; Hesíodo, Catálogo de mujeres, fr. 7.).

Deucalión y Pirra vivieron en Cino, donde la tradición ubica la tumba de Pirra. Posteriormente Deucalión se trasladó a Atenas, donde se dice que construyó un primitivo santuario de Zeus Olímpico, cerca del cual se encontraba su tumba. Por otra parte, en una sima de Atenas que se creía que había tragado todo el agua del diluvio se realizaban anualmente ofrendas de harina de trigo mezclada con miel.[1]

Véase tambiénEditar

FuentesEditar

  1. Estrabón IX,4,2; Pausanias I,18,7-8

Pseudo-Apolodoro: Biblioteca mitológica, I, 7, 1 - 3

  • SCHWAB, Gustav (1792 - 1850): Las más bellas leyendas de la Antigüedad clásica (Die schönsten Sagen des klassischen Altertums, 1954), obra corregida y aumentada por Josef Guggenmos (1922 - 2003) a partir de Las más bellas leyendas de la Antigüedad clásica, según sus poetas y sus narradores (Die schönsten Sagen des klassischen Alterthums. Nach seinen Dichtern und Erzählern, 1838 – 1840), ed. española de Gredos, pp. 45 - 48.

Enlaces externosEditar

  • Pirra, en el Proyecto Perseus.