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Un ejemplo de distribución disyunta en el gasterópodo Elona quimperiana.
Distribución denominada lusitánica en el gasterópodo Geomalacus maculosus.

En biogeografía, un taxón con una distribución disjunta es aquel que tiene dos o más grupos relacionados ampliamente, separados de cada otra geográficamente.

Índice

Causas de la distribución disyuntaEditar

La causa suele ser la aparición de una barrera natural, como la inundación del Mediterráneo tras la Crisis salina del Mesiniense, la regresión glaciar o la desertización del Sahara.

En ocasiones, sin embargo, se produce una intervención humana muy antigua, si bien con frecuencia es difícil de detectar.

Patrones de distribución disyuntaEditar

Existen numerosos patrones de distribución disjunta a escalas muy diferentes:

Relictos glaciaresEditar

Muchos géneros tienen especies vicariantes como consecuencia de la regresión glaciar. Esto ocurre con el género Abies, presente en numerosos macizos montañosos donde especiaron tras la retirada de los casquetes glaciares. Las poblaciones migraron latitudinalmente de forma paralela a la retirada de los hielos, pero algunas remontaron las cordilleras y se produjo una especiación alopátrica. Otro ejemplo podría ser el género Cedrus presente tan sólo en las montañas del Magreb (Cedrus atlantica), en las del Líbano(Cedrus libani), en Chipre (Cedrus brevifolia) y en el Himalaya (Cedrus deodara).

Disjunción Irano-TuranianaEditar

Stipa tenacissima tiene una distribución disjunta entre la región entre el mar Negro y el mar Caspio y el Mediterráneo Occidental. Probablemente estas especies llegarían con la Crisis salina del Mesiniense en la que se desecó prácticamente el Mediterráneo.

Disjunción Europa-SudáfricaEditar

El género Erica se encuentra distribuido entre Sudáfrica (más de 600 especies) y Europa (unas 70 especies), con un gran vacío en todo el continente africano.

Especies relictas en el SaharaEditar

Algunos géneros como Olea presentan una distribución disjunta entre el Mediterráneo (Olea europaea) y las montañas centrales del Sahara (Olea laperrini). El cocodrilo del Nilo (Crocodilus niloticus) se encuentra también en algunas gueltas saharianas y en los macizos montañosos como el Hoggar. Varias especies de vertebrados tienen esta misma distribución disjunta entre el norte y el sur del Sahara como consecuencia de su desertización: Psammophis schokari, Bitis arietans, Gazella dorcas. Algunas, como el elefante, el leopardo o el león del Atlas, han desaparecido en tiempos históricos.

Distribución lusitánicaEditar

Varias especies tienen una distribución denominada lusitánica apareciendo en la península ibérica y en Irlanda, sin pasar por Gran Bretaña. Entre las especies que tienen esta distribución, están algunos gasterópodos Geomalacus maculosus o Semilimax pyrenaicus y varias plantas como algunas ericáceas como Daboecia cantabrica o Arbutus unedo. Las teorías sobre el origen de esta distribución pasan por suponer que existió un puente terrestre libre de hielo que permitió la existencia de un refugio cuaternario. Esta hipótesis está descartada en la actualidad. Con el empleo de marcadores genéticos se ha podido desarrollar una nueva teoría. Mascheretti et al. (2003)[1]​ examinaron los genotipos de Sorex minutus y comprobaron que las poblaciones irlandesas estaban más próximas a las ibéricas que a otras poblaciones europeas y la estructura genética de la población sugería un único efecto fundador. Los autores concluyen que existiría un contacto Paleolítico o Mesolítico desde el suroeste de Europa. Algo semejante ocurre con Microtus arvalis en las Orcadas[2][3]​ y con otros micromamíferos que aparecen en las islas británicas como Microtus epiroticus o Clethrionomys glareolus[4][5][6]

Estos resultados coinciden con los trabajos en genética humana[7][8]​ que afirman una fuerte similitud entre las poblaciones humanas ibéricas y del sur de Irlanda.

Ejemplos de distribución disjuntaEditar

ReferenciasEditar

  1. Masheretti S., Rogatcheva M. B., Gündüz I., Fredga K. & Searle J. B. 2003. How did pygmy shrews colonize Ireland? Clues from a phylogenetic analysis of mitochondrial cytochrome b sequences. Proc. Roy. Soc. B 270: 1593-1599.
  2. Haynes, S., M. Jaarola & J.B. Searle. 2003. Phylogeography of the common vole (Microtus arvalis) with particular emphasis on the colonization of the Orkney archipelago. Molecular Ecology 12 (4): 951-956.
  3. Haynes, S., M. Jaarola, J. Searle & K. Dobney. 2004. The origin of the Orkney vole: a proxy for reconstructing human movements, in: R. Housley and G. Coles (eds.). Atlantic connections and adaptations: Economies, environments and subsistence in the north Atlantic realm. Oxford: Oxbow books.
  4. Corbet, G. B. 1961. Origin of the British insular races of small mammals and of the 'Lusitanian' fauna. Nature 191, 1037-1040.
  5. Fredga, K., Jaarola, M., Ims, R. A., Steen, H. & Yoccoz, N. G. 1990. The 'common vole' in Svalbard identified as Microtus epiroticus by chromosome analysis. Polar Research 8, 283-290.
  6. Smal, C. M. & Fairley, J. S. 1984. The spread of the Bank vole Clethrionomys glareolus in Ireland . Mammal Review 14, 71-78.
  7. Hill E. W., Jobling M. A. & Bradley D. G. 2000. Y chromosome variation and Irish origins. Nature 404: 351.
  8. McEvoy B., Richards M., Forster P. & Bradley D. G. 2004. The longue durée of genetic ancestry: multiple genetic marker systems and Celtic origins on the Atlantic facade of Europe. Am. J. Hum. Genet. 75: 693-702.
  9. «Distribución disjunta». Royal Botanic Gardens, Kew: World Checklist of Selected Plant Families. Consultado el 12 de enero de 2010. 
  10. Kyukov et al., Synchronic east–west divergence in azure-winged magpies (Cyanopica cyanus) and magpies (Pica pica), Journal of Zoological Systematics and Evolutionary Research 42(4): 342-351 (2004)

Enlaces externosEditar