Equus neogeus es un mamífero perisodáctilo extinto de la familia Equidae y del género Equus que vivió en el Pleistoceno de América del Sur. Su tamaño era algo inferior al caballo doméstico actual.

 
Equus neogeus
Rango temporal: Pleistoceno
Taxonomía
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Mammalia
Orden: Perissodactyla
Familia: Equidae
Género: Equus
Subgénero: Amerhippus
Especie: Equus neogeus
Lund, 1840
Sinonimia
  • Equus (Amerhippus) neogeus
  • Equus neogaeus
  • Equus curvidens
  • Equus rectidens
  • Hipphaplus bravardi

Distribución

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Se colectaron sus restos en la provincia de Buenos Aires, Argentina, y en Brasil.[1]

Argentina
Brasil

Características

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E. neogeus es la especie más grande y grácil de todos los équidos sudamericanos, por lo tanto, la más similar al caballo doméstico.[1]​ Posee un cráneo grande, con la región preorbital y nasal ensanchadas.[1][2]

Equus neogeus se caracteriza por presentar morfología oclusal de los premolares con el metacónido y el metastilido completamente unidos, y formando un «bucle doble», además de lóbulos externos con sección horizontal relativamente rectilínea.[3]

Equus neogeus y Equus santaeelenae forman un grupo propio dentro del subgénero, ambos son caballos grandes. Estas dos especies se separan por detalles de la base del diente, pues esas dimensiones son más estables, no varían, como sí ocurre a nivel de la corona, a causa de los variados estados de desgaste. Especialmente se distinguen por las bases de los p3-4 inferiores, en los que en Equus neogeus son más cortos que en Equus santaeelenae.[4]​ Ambas presentan los metápodos laterales II y IV en una posición más posterior, y comparativamente más reducidos, lo que hace que sobresalgan muy poco del eje del metápodo.

Hábitos y causas de su extinción

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E. neogeus habría tenido una dieta mixta, de hierbas con metabolismo C3 y C4.[5]

Seguramente habitaban en espacios abiertos de estepas, praderas, o sabanas, en pequeños grupos que pastarían siempre atentos al peligro que representaban los variados predadores carnívoros. Su dieta era herbívora.

Vivió hasta el final del Pleistoceno o el Holoceno temprano, por lo que convivió durante algunos milenios con las primeras oleadas humanas llegadas a América del Sur, es decir los primitivos amerindios. Estos, según los especialistas, ejercieron una presión cazadora que podría haber afectado su equilibrio poblacional, lo que podría ser una de las causas de su extinción.[6]

Taxonomía

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El primer resto del taxón (un molar curvo) fue encontrado el 10 de octubre de 1833 por Charles Darwin en los acantilados de la costa marítima al este de Bahía Blanca, en el sudoeste de la provincia de Buenos Aires, durante su célebre viaje a bordo del HMS Beagle. El sabio inglés se sorprendió al hallar un diente de caballo junto a restos de un mastodonte, un toxodonte y un gliptodonte, sospechando que podía haber sido lavado y arrastrado por la lluvia hacia un estrato más antiguo. Al retornar la expedición a Inglaterra, el científico británico Richard Owen en un principio lo identificó erróneamente como Equus caballos, recién 5 años después se percató que pertenecía a una especie extinta, a la que denominó Equus curvidens[7]

En 1840, el paleontólogo y naturalista danés Peter Wilhelm Lund describió la especie en prioridad, mediante un hueso metacarpo III derecho, N.º 866, depositado en el «Zoologisk Museum», de Copenhague, Dinamarca. Provenía de las cavernas de Lagoa Santa, Diamantina, en el estado de Minas Gerais, Brasil.

Equus neogeus integra el género Equus, y dentro de él, el subgénero Amerhippus, el cual agrupa a las 5 paleoespecies de dicho género que vivieron en el Pleistoceno de América del Sur.[8]

Este taxón intermedio fue creado primeramente como género por el paleontólogo francés Robert Hoffstetter en el año 1950. Dos años después, en 1952, lo transfiere como subgénero de Equus.[1]

El biocrón de este subgénero cubre el lapso Ensenadense-Lujanense. Se distribuyó desde Colombia hasta la provincia de Buenos Aires, en el centro de la Argentina.

Véase también

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Referencias

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  1. a b c d Alberdi, María Teresa; Prado, José Luis (1992). «El registro de Hippidion Owen, 1869 y Equus (Amerhippus) Hoffstetter, 1950 (Mammalia, Perissodactyla) en América del Sur». Ameghiniana (Rev. Asoc. Paleontol. Argent.) (Buenos Aires) 29 (3): 265-284. ISSN 0002-7014. 
  2. Jímenez Fuentes, Emiliano Jorge, & Civis Llovera (2003) Los vertebrados fósiles en la historia de la vida. Excavación, estudio y patrimonio. Universidad de Salamanca, 2003. cita pág. 256.
  3. Ribeiro, A.M.; Sedor, F.A.; Da Silva, D.D. (2006) Equus (Amerhippus) neogaeus (Lund, 1840) (Equidae, Perissodactyla, Mammalia) no Quaternário do Estado do Paraná, Brasil. In: V Simposio Brasileiro de Paleontología de Vertebrados, 5, 2006, Santa Maria. Anais do Simpósio Brasileiro de Paleontologia de vertebrados. Resumos, Santa Maria, UFSM, 2006. p.72.
  4. Rincón, Ascanio D.; María Teresa Alberdi, & José Luis Prado (jul./sep. 2006). «Nuevo registro de Equus (Amerhippus) santaeelenae (Mammalia, Perissodactyla) del pozo de asfalto de Inciarte (Pleistoceno Superior), estado Zulia, Venezuela». Ameghiniana 43 (3). ISSN 1851-8044. 
  5. MacFadden, B.J.; Cerling, T.E., Harris, J.M. y Prado, J. (1999). «Ancient latitudinal gradients of C3/C4 grasses interpreted from stable isotopes of new World Pleistocene horse (Equus) teeth». Global Ecology and Biogeography (en inglés) 8: 137-149. 
  6. Alberdi, María Teresa; Prado, José Luis (2004). «Caballos fósiles de América del Sur: Una historia de tres millones de años». INCUAPA, facultad de Ciencias Sociales, Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (Olavarría, Argentina): 269. ISBN 950-658-145-2. 
  7. Owen, R. (1840). Fossil Mammalia. The Zoology of the Voyage of H.M.S. Beagle under the command of Captain Fitzroy, R.N., during the years 1832 to 1836, 1, 108-109.
  8. Alberdi, María Teresa; G. Leone y E. P. Tonni (1995). «Los équidos de América del Sur». Evolución biológica y climática de la región pampeana durante los últimos cinco millones de años. Monografía del Museo Nacional de Ciencias Naturales, CSIC (España) (12): 293-308.