Espora

unidad microscópica para reproducción o para supervivencia

En biología, el término espora designa un cuerpo microscópico unicelular o pluricelular que se forma con fines de dispersión y supervivencia por largo tiempo (dormancia) en condiciones adversas, y que generalmente es una célula haploide. En muchos seres eucariotas, es parte fundamental de su reproducción, originándose un nuevo organismo al dividirse por mitosis (especialmente en hongos) o meiosis (plantas), sin tener que fusionarse con otra célula, mientras que en algunas bacterias se trata en cambio de una etapa inactiva, resistente a la desecación y con fines de supervivencia no reproductivos.[1]​ El término deriva del griego σπορά (sporá), "semilla".

Esporas del hongo Agaricus bisporus brotando. Imagen de microscopio electrónico de barrido.

La espora es un elemento importante en los ciclos vitales biológicos de plantas, hongos, algas y algunos protozoos, los cuales suelen producir las esporas en estructuras denominadas esporangios. En las plantas, las esporas son los gametofitos dentro de su ciclo de vida y permiten al mismo tiempo la dispersión de los propágulos. La mayoría de los hongos producen esporas; aquellos que no lo hacen se denominan hongos asporógenos.

Clasificación de las esporas

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Las esporas se pueden clasificar según su función, estructura, origen del ciclo vital o por su movilidad:

Por su función

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Las diásporas son unidades de dispersión de los hongos, musgos y algunas otras plantas. En hongos, las clamidosporas son esporas multicelulares de pared gruesa resultado de reproducción asexual y las zygosporas son la parte sexual, pues se dividen por meiosis cuando logra condiciones para germinar. Los hipnozigotos de los hongos zigomicetos son producidos por vía sexual y pueden dar lugar a una conidiospora (“zygosporangium”) asexual.

Por su origen durante el ciclo biológico

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Una meiospora es el producto de la meiosis (la etapa citogenética crítica de la reproducción sexual), lo que significa que es haploide y que dará lugar a una célula o individuo haploide. Esto es característico en los ciclos vitales de plantas y algas.

Una mitospora se produce por un mecanismo de esporulación y se propaga por un medio asexual como resultado de la mitosis. La mayoría de los hongos producen mitoesporas.

Motilidad

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La motilidad es la capacidad de moverse autónoma y espontáneamente. Las esporas se dividen según puedan moverse o no. La zoospora puede moverse por medio de uno o más flagelos y se pueden encontrar en algunas algas y hongos. En tanto la autoespora no puede moverse y no tiene el potencial de desarrollar ningún flagelo. Las balistosporas se descargan activamente del cuerpo fructífero (tal como la seta). La estatismospora no se descarga activamente del cuerpo fructífero, como en el pedo de lobo.

Esporas de las plantas

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Esporas producidas en un ciclo de vida vegetal, donde hay alternancia haplonte (n) - diplonte (2n).

Las plantas se caracterizan por tener un ciclo vital con alternancia de generaciones, una generación esporofítica y una gametofítica. Ciertas células de los esporófitos producen esporas haploides por meiosis. Estas esporas se desarrollarán hasta convertirse en gametofitos.[2]​ Un ejemplo es el gametofito de las plantas vasculares más altas (angiospermas y gimnospermas), que son meiosporas de dos tipos:

Diásporas

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En el caso de las plantas vasculares como los helechos, la dispersión anemócora proporciona una gran capacidad de distribución de las esporas. También, las esporas son menos propicias para la depredación animal que las semillas porque no contienen casi ninguna reserva de alimento, pero son más propicias para la depredación por hongos y bacterias. Su principal ventaja es que, de todas las formas de reproducción, las esporas requieren menos energía y materiales para producirse. Las esporas de las plantas vasculares son siempre haploides, pudiendo ser isosporas (homosporas) o heterosporas. Las heterosporas, presentes por ejemplo en las selaginellas, isoetes y algunos helechos acuáticos, producen esporas de dos tamaños: las esporas más grandes (megasporas) producen gametófitos femeninos y las más pequeñas (microsporas) producen gametófitos masculinos. Las esporas pueden ser de dos tipos atendiendo a las marcas de desarrollo: monoletas o triletas. En las monoletas, hay una sola línea elevada en la espora que indica el eje a lo largo del cual la célula madre de las esporas se dividió. En las esporas triletas, las cuatro esporas comparten un origen común, se disponen según un tetraedro y entran en contacto en tres caras separadas por tres carenas que irradian de un punto central (en Y).

Esporas de las algas

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Esporas de gran diversidad y otros propágulos juegan un rol central en la mayoría de algas multicelulares, afectando su ecología. Los fósiles más antiguos son esporangios de algas rojas de hace 1200 millones de años. Se presentan esporas en algas verdes, rodofitas, heterocontofitas y cloraracniofitas.[3]

Esporas de hongos

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Expulsión de basidiosporas en el hongo pedo de lobo.

En los hongos y pseudohongos, son a menudo clasificados por las estructuras productoras de esporas. Estas esporas suelen tener características propias de un taxón en particular. Principales tipos de esporas:

En pseudohongos

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Las oosporas forman parte del ciclo sexual de los oomicetes.

Esporas bacterianas

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Usando la tinción de Schaeffer-Fulton que contiene verde malaquita, se observan las endosporas de color verde y más pequeñas que las células activas.

Las esporas bacterianas son características de ciertas bacterias, que por lo general desarrollan una sola espora por cada célula. En este caso la formación de esporas no es un tipo de reproducción definitiva; estas células pueden resistir la destrucción en un medio hostil o desfavorable. Son diversas bacterias terrestres, especialmente Gram positivas, las que pueden inducirse al estado de espora mediante un mecanismo llamado esporulación, logrando así resistencia contra la desecación, trituración, escasez de nutrientes, frío, calor, radiación (UV, X, γ), sal, oxidantes, desinfectantes, pH extremo, etc., debido a su cubierta dura e impermeable. Es un estado inactivo o latente en el que no crece y no hay reproducción, pues de una bacteria se produce una sola espora. Su activación en condiciones favorables se denomina germinación. Hay 3 tipos de esporas bacterianas:[4]

Referencias

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  1. Enciclopedia Universal 2013. Espora Archivado el 8 de octubre de 2017 en Wayback Machine.
  2. Teresa Audesirk et al. 2002-2004. Biología: ciencia y naturaleza. Cap 18 El reino vegetal. pag 370
  3. Christine A Maggs & Maureen E Callow, Algal Spores, ENCYCLOPEDIA OF LIFE SCIENCES / & 2002 Macmillan Publishers Ltd, Nature Publishing Group / www.els.net
  4. Spores Veterinary bacteriology