Guerra de Continuación

Se conoce como Guerra de Continuación (en finés, jatkosota; en sueco, fortsättningskriget, en ruso, Советско-финская война) a la segunda guerra librada entre Finlandia y la Unión Soviética, desde el 25 de junio de 1941 al 19 de septiembre de 1944, de forma paralela a la invasión alemana a la Unión Soviética, en el marco de la Segunda Guerra Mundial.

Guerra de Continuación
Frente Oriental - Segunda Guerra Mundial
Sommeenmotti.jpg
Soldados finlandeses pasan con sus bicicletas junto a cadáveres de soldados soviéticos en la bolsa de Sommee.
Fecha 25 de junio de 1941-19 de septiembre de 1944
Lugar Finlandia, Carelia y Múrmansk
Casus belli Duras condiciones de paz impuestas por la Unión Soviética a Finlandia en el Tratado de Paz de Moscú.
Resultado Victoria soviética
Consecuencias
Beligerantes
Bandera de Finlandia Finlandia
Flag of Germany (1935–1945).svg Alemania
Flag of the Soviet Union.svg Unión Soviética
Comandantes
Bandera de Finlandia C.G.E. Mannerheim
Flag of Germany (1935–1945).svg Nikolaus von Falkenhorst
Flag of Germany (1935–1945).svg Eduard Dietl
Flag of Germany (1935–1945).svg Lothar Rendulic
Flag of the Soviet Union.svg Markián Popov
Flag of the Soviet Union.svg Mijaíl Jozin
Flag of the Soviet Union.svg Kirill Meretskov
Flag of the Soviet Union.svg Valerián Frolov
Flag of the Soviet Union.svg Leonid Góvorov
Bajas
Finlandia:
63 204 muertos o desaparecidos,[1]
158 000 heridos[1]
2377–3500 prisioneros de guerra[1]
1129 bajas civiles[1]
Alemania:
14 000 muertos o desaparecidos,
37 000 heridos
101 000 muertos o desaparecidos,
64 000 prisioneros de guerra,
195 000 heridos
4000–7000 bajas civiles

La guerra recibió su nombre en Finlandia con el fin de dejar claro su carácter de continuación de la Guerra de Invierno de 1939-1940, lo que explica por qué tradicionalmente esta guerra ha sido vista como un enfrentamiento separado de la Segunda Guerra Mundial, a pesar de que la Unión Soviética consideró esta guerra como otro frente de la Gran Guerra Patriótica librada contra la Alemania nazi y sus aliados.[2]​ Alemania, a su vez, veía las operaciones en la región como parte de su esfuerzo bélico conjunto durante guerra contra la URSS, lo que explica que las operaciones militares fueran diseñadas de forma conjunta entre la Wehrmacht y las fuerzas de defensa finlandesas.

La guerra comenzó quince meses después de finalizada la Guerra de Invierno, junto con el inicio de la Invasión Alemana a la Unión Soviética, en junio de 1941. Ya para septiembre, las fuerzas finlandesas lograron reconquistar todos los territorios cedidos como consecuencia del Tratado de Paz de Moscú, tales como el Istmo de Carelia y las orillas del Lago Ládoga, e incluso más, invadiendo la región rusa de Karelia Oriental, y avanzando tan solo a treinta kilómetros de la ciudad de Leningrado. Sin embargo, una operación conjunta con fuerzas alemanas falló en tomar la ciudad de Murmansk e interrumpir el recorrido del ferrocarril a Kirov, principal ruta de traslado de la asistencia aliada a la Unión Soviética.[3]

El frente se estabilizó por unos años hasta la ofensiva estratégica Vyborg-Petrozavodsk de la Unión Soviética en junio de 1944. El ataque expulsó a los finlandeses de la mayoría de los territorios que habían ocupado durante la guerra, pero los finlandeses lograron contener la ofensiva soviética en agosto. Las hostilidades entre Finlandia y la URSS terminaron con un alto el fuego, que se convocó el 5 de septiembre de 1944, formalizado por la firma del Armisticio de Moscú el 19 de septiembre de 1944. Una de las condiciones más importantes de este acuerdo fue la expulsión o desarme de cualquier tropa alemana en territorio finlandés, lo que condujo a la Guerra de Laponia entre los antiguos co-beligerantes.

De esta forma, la Segunda Guerra Mundial concluyó formalmente para Finlandia y las potencias menores del Eje con la firma de los Tratados de Paz de París en 1947, dando como resultado la restauración de las fronteras según el Tratado de Paz de Moscú de 1940, junto con la cesión del municipio de Petsamo y el arrendamiento de la Península de Porkkala a la URSS. Además, se exigió el pago a Finlandia 300 millones de dólares en reparaciones de guerra.

De acuerdo a diversas fuentes, aproximadamente 63.200 finlandeses y 23.200 alemanes murieron o desaparecieron durante la guerra, además de 158.000 y 60.400 heridos, respectivamente. Las estimaciones de soviéticos muertos o desaparecidos oscilan entre 250.000 y 305.000, mientras que se estima que 575.000 resultaron heridos o cayeron enfermos.

IntroducciónEditar

Aunque la Guerra de Continuación se libró en un área periférica de la Segunda Guerra Mundial e implicando a cantidades relativamente pequeñas de tropas, su historia es interesante, ya que plantea dudas tanto sobre la sabiduría convencional acerca de la certeza moral de los Aliados como sobre la Teoría de la paz democrática, según la cual los países democráticos no se declaran la guerra los unos a los otros: al contrario que durante la Guerra de Invierno, el Reino Unido y sus dominios declararon la guerra a Finlandia el 6 de diciembre de 1941, como resultado de la alianza con la Unión Soviética, aunque la única acción de guerra británica en suelo finlandés fue un ataque mediante aviones Fairey Swordfish contra buques alemanes atracados en el puerto finlandés de Petsamo, en el norte. Existen pruebas de que el servicio de inteligencia finlandés participó de forma efectiva en las acciones alemanas contra los convoyes británicos con destino a Múrmansk.[4]

Durante el conflicto, Finlandia actuó en coordinación con Alemania contra la Unión Soviética. El recuerdo de la Guerra de Invierno de 1939 contra la URSS y la incapacidad aliada para apoyar a los finlandeses se asumen como las causas principales de la alianza con Alemania. Dicha alianza fue escasamente discutida en Finlandia, y un amplio consenso en el país apoya la idea de que, de no haberse producido, los finlandeses no habrían sobrevivido a la guerra como Estado independiente. Aunque la sabiduría convencional entre los nativos que crecieron entre los 60 y 70 (en pleno auge de las relaciones amistosas entre Finlandia y la URSS) afirma que la Guerra de Continuación fue un error finlandés, la opinión actual es que no había nada que Finlandia pudiera haber hecho para evitar ni la Guerra de Invierno ni la Guerra de Continuación, por lo menos en los años inmediatamente anteriores a ambas.

Los grandes eventos durante la Segunda Guerra Mundial y el curso de la guerra en general tuvieron un impacto significativo en la Guerra de continuación:

ConsideracionesEditar

A diferencia de la Guerra de Invierno, que fue una guerra de agresión soviética contra Finlandia, la guerra de Continuación fue una guerra de agresión iniciada por los finlandeses,[5][6]​ en un intento de rectificar el resultado de la Guerra de Invierno y prevenir una posible segunda agresión soviética. Actualmente en Finlandia existe un debate sobre si el país tenía alguna opción realista de no unirse a Alemania en la Operación Barbarroja, y sobre cuánto estaban moralmente justificadas las operaciones finlandesas. Sin embargo, existe un consenso general respecto a que el objetivo principal finlandés fue el intento de recuperar el territorio perdido en la Guerra de Invierno, sin que aquello supusiera la anexión de más territorio soviético, para garantizar su supervivencia como Estado democrático en un contexto internacional hostil.

A pesar de la nueva derrota, el esfuerzo finlandés durante la Segunda Guerra Mundial fue exitoso en cuanto al principal objetivo, si bien el precio fue muy alto en vidas humanas, reparaciones de guerra, pérdidas territoriales, erosión del prestigio internacional y subsiguiente acomodo a las perspectivas estratégicas soviéticas. La alianza germano-finlandesa fue diferente a la mayoría de alianzas de Alemania con el resto de los países del Eje, como ejemplifica la participación de judíos finlandeses en la lucha contra la Unión Soviética.

Los objetivos bélicos de la Unión Soviética son más complicados de valorar. Se ha argumentado que la política soviética en Finlandia puede encuadrarse en el marco de una estrategia defensiva construida a base de una serie de medidas defensivas: la partición de Polonia con Alemania, la anexión de Lituania, Letonia y Estonia y el intento de ocupación de Finlandia en la guerra de Invierno pueden ser vistas como elementos de la construcción de una zona de seguridad ante la amenaza proveniente de las potencias capitalistas de la Europa Occidental; similar al establecimiento de Estados satélite soviéticos a través del Pacto de Varsovia o el Acuerdo de Amistad, Cooperación y Asistencia suscrito con la Finlandia de la posguerra. En consecuencia, tras el ataque alemán a la Unión Soviética (Operación Barbarroja), el ataque del Ejército Rojo contra Finlandia es visto a veces como un intento por proteger a la población soviética: a través del control de Finlandia se eliminaban las amenazas sobre Leningrado (la antigua capital imperial rusa San Petersburgo) y el importante puerto de Múrmansk.

AntecedentesEditar

 
Territorios cedidos por Finlandia a la Unión Soviética en 1940 como resultado de la Guerra de Invierno.

El Pacto Mólotov-Ribbentrop y la Guerra de InviernoEditar

El Pacto Mólotov-Ribbentrop en 1939 dividió Europa en áreas de influencia, permitiendo a la Unión Soviética presionar a Lituania, Letonia, Estonia y Finlandia. Los tres países bálticos pronto cedieron a las demandas soviéticas, terminando por ser ocupados, pero Finlandia continuó rechazando las condiciones exigidas por la Unión Soviética: la frontera entre la URSS y Finlandia en el istmo de Carelia debía retroceder hacia el oeste a un punto cercano a los 30 km al este de Výborg (en finés, Viipuri), junto con la cesión territorial de Islas en el Golfo de Finlandia, así como en la península de Rybachy (en finés, Kalastajasaarento). Además, Finlandia debería arrendar la península de Hanko durante treinta años y permitir que los soviéticos establecieran una base militar. A cambio, la Unión Soviética cedería los municipios de Repola y Porajärvi del este de Carelia, un área dos veces el tamaño del territorio exigido a Finlandia.

La negativa total de Finlandia a las reclamaciones soviéticas dio como resultado que el 30 de noviembre de 1939, la Unión Soviética bombardeara Helsinki, y atacara al país con 21 divisiones, sumando 450 000 hombres, dando comienzo a la Guerra de Invierno. A pesar de la condena de la Sociedad de Naciones y de la mayoría de países de todo el mundo, la política soviética no se vio repercutida. Países europeos planearon ofrecer ayuda ayuda internacional a Finlandia, junto con divisiones de voluntarios, pero de hecho poca de ella acabó por materializarse.

La guerra se extendió por tres meses, desde noviembre de 1939 hasta el 13 de marzo de 1940. A pesar de una defensa relativamente sólida por parte de Finlandia, las fuerzas soviéticas terminaron por imponerse tras un altísimo costo de vidas humanas, en lo que fue visto como una derrota moral por parte del Ejército Rojo. El Tratado de Paz de Moscú de 1940, que puso fin a la Guerra de Invierno, fue percibido por la sociedad finlandesa como una gran injusticia, ya que Finlandia se vio obligada a ceder la ciudad de Výborg, junto con un quinto de la capacidad industrial del país y el 11% de la tierra cultivable. Además, el 12% de la población finlandesa tuvo que emigrar al lado finlandés de la nueva frontera, y se cedió el uso de Hanko a la Unión Soviética como base militar. Sin embargo, Finlandia consiguió que la Unión Soviética debiese renunciar a sus planes iniciales de anexionarse el país por completo.

La paz transitoriaEditar

 
Banderas finlandesas a media asta tras la firma del Tratado de Paz de Moscú.

El Tratado de Paz de Moscú, de 1940, fue un shock para los finlandeses. Fue percibido como la confirmación del fracaso de la política exterior finlandesa, que estaba basada en garantías multilaterales de apoyo. Se buscó entonces suscribir tratados bilaterales y suavizar relaciones tradicionalmente tensas, como con la Unión Soviética y el Tercer Reich alemán. La opinión pública finlandesa anhelaba la recuperación de la Carelia finlandesa, y puso sus esperanzas en la conferencia de paz que se suponía vendría a continuación de la Guerra Mundial. El término Välirauha ("Paz Transitoria") se hizo popular una vez fueron anunciadas las duras condiciones de la paz.

A pesar de la firma del tratado de paz, el estado de guerra y la censura no fueron revocados, dada la cada vez mayor amplitud de la guerra mundial en curso, las dificultades con el suministro de alimentos, y el mal estado del ejército finlandés. Esto permitió que el presidente finlandés, Kyösti Kallio, pudiera pedir al mariscal de campo Carl Gustaf Emil Mannerheim que permaneciera como comandante en jefe y supervisase el rearme y los trabajos de fortificación. Durante 1940, Finlandia recibió material adquirido y donado durante y justo después de la Guerra de Invierno. Los gastos militares ascendieron en 1940 al 45% del presupuesto nacional. Un tratado de comercio de material militar con el Reino Unido no tuvo apenas efecto, dada la ocupación alemana de Noruega y Dinamarca.

Alemania atacó Dinamarca y Noruega el 9 de abril de 1940. Finlandia, como Suecia, no fue ocupada, pero ambas quedaron rodeadas por la Alemania nazi y la Unión Soviética. Desde mayo de 1940, Finlandia emprendió una campaña para restablecer las buenas relaciones con Alemania. La prensa finlandesa no solo no criticó la política de la Alemania nazi, sino que incluso tomó parte activa en apoyo de sus puntos de vista. La disidencia fue censurada, y tras la Batalla de Francia, la campaña se intensificó.

La implementación del Tratado de Moscú generó problemas. La devolución forzada de maquinaria evacuada y locomotoras, y la inflexibilidad en torno a cuestiones que podrían haber aliviado dificultades creadas por la nueva delimitación fronteriza, como derechos de pesca o el uso del canal de Saimaa, aumentaron la desconfianza en la sociedad finlandesa sobre los objetivos reales de la Unión Soviética.

Mientras tanto, y no siendo ello conocido por Finlandia, Adolf Hitler había comenzado a planear la invasión de la Unión Soviética (Operación Barbarroja). Antes de la Guerra de Invierno, no se había mostrado interesado en Finlandia, pero ahora comenzó a considerar el valor del país como base de operaciones, y quizás también la utilidad del Ejército finlandés. En las primeras semanas de agosto, el temor alemán a un previsible e inminente ataque soviético sobre Finlandia llevó a Hitler a levantar el embargo de armas. Se iniciaron negociaciones concernientes a la obtención de derechos de paso de tropas alemanas a través de Finlandia a cambio de armas y material diverso. Para el Tercer Reich, esto fue una violación del Pacto Mólotov-Ribbentrop, como también fue para Finlandia una ruptura del Tratado de Paz de Moscú. Los negociadores soviéticos habían insistido en que el acuerdo de transferencia de tropas a Hanko no debía ser publicado, haciendo así sencillo para los finlandeses el mantener en secreto el acuerdo de tránsito de tropas con Alemania hasta la llegada de las primeras unidades alemanas.

Relaciones Germano-FinlandesasEditar

Finlandia había realizado intentos por conseguir que Alemania le exportara armamento tras el fin de la Guerra de Invierno, con nulos resultados, en tanto aquello suponía una violación del pacto Mólotov-Ribbentrop. Sin embargo, Adolf Hitler dio el visto bueno y las exportaciones comenzaron cuando se planeó la invasión a la Unión Soviética.[7]​ Las autoridades militares de ambos países firmaron un acuerdo el 12 de septiembre y se envió un intercambio oficial de notas diplomáticas el 22 del mismo mes. En paralelo, se permitió a las tropas alemanas transitar por Suecia y Finlandia. Este cambio en la política significó que Alemania había redibujado efectivamente la frontera de las esferas de influencia alemana y soviética, violando el Pacto Molotov-Ribbentrop.[8]

Debido a lo anterior, la Unión Soviética protestó. Molotov visitó Berlín el 12 de noviembre y solicitó el retiro alemán de Finlandia, recordando el pacto de no agresión firmado entre ambos países. Al respecto, Hitler consultó de qué forma la Unión Soviética pretendía resolver la cuestión de Finlandia, a lo que Molotov respondió diciendo que lo hecho por parte de la Unión Soviética en los países bálticos podía ser visto como un espejo, un curso de acción que Hitler no aceptó.[9]

Un par de meses después, en enero de 1941, Moscú exigió a Finlandia que cediera el control del área minera de Petsamo a los soviéticos, pero Finlandia, envalentonada por una nueva fuerza de defensa reconstruida y el apoyo alemán, rechazó la propuesta.

El camino a la guerraEditar

Las negociaciones en torno a los derechos mineros sobre el níquel de Petsamo habían obtenido escasos avances durante seis meses, cuando el Ministro de Asuntos Exteriores soviético anunció, en enero de 1941, que las negociaciones debían ser concluidas rápidamente. El mismo día, la Unión Soviética interrumpió el suministro de grano a Finlandia. El embajador soviético Zótov fue llamado a consultas el 18 de enero y los boletines de la radio soviética comenzaron a atacar a Finlandia. Los alemanes destacados en el norte de Noruega informaron el 1 de febrero de que la Unión Soviética había reunido un grupo de 500 barcos de pesca en Múrmansk, capaces de transportar una división. Hitler ordenó a las tropas en Noruega ocupar Petsamo (Operación Renntier) inmediatamente si la Unión Soviética atacaba a Finlandia.

Los finlandeses ofrecieron la mitad de la explotación minera a los soviéticos y pidieron garantías de que no se fomentaría ninguna agitación antigubernamental en las minas. La oferta no satisfizo a los soviéticos, y cuando Mannerheim declaró que ofrecer cualquier concesión adicional pondría en peligro la defensa del país y amenazó con dimitir en tal caso, los finlandeses decidieron dejar en suspenso las negociaciones al no ver ningún movimiento en las posiciones soviéticas.Tras el fracaso de las negociaciones sobre el níquel, las actividades diplomáticas se interrumpieron durante unos pocos meses. Sin embargo, a finales de la primavera de 1941, la URSS hizo una serie de gestos de buena voluntad para evitar que Finlandia cayera por completo bajo la influencia alemana. El embajador Iván Zotov fue reemplazado por el más flexible Pavel Orlov. Además, el gobierno soviético anunció que ya no se oponía a un acercamiento entre Finlandia y Suecia. Estas medidas conciliatorias, sin embargo, no tuvieron ningún efecto en la política finlandesa. Finlandia deseaba reingresar a la Segunda Guerra Mundial principalmente debido a la invasión soviética de Finlandia durante la Guerra de Invierno, que tuvo lugar después de que las intenciones finlandesas de confiar en la Liga de las Naciones y la neutralidad nórdica para evitar conflictos habían fallado por falta de soporte externo.[10]

De esta forma, Finlandia tenía como objetivo principal revertir sus pérdidas territoriales del Tratado de Paz de Moscú de marzo de 1940 y, dependiendo del éxito de la invasión alemana de la Unión Soviética, posiblemente expandir sus fronteras, especialmente en Karelia Oriental, a pesar de que esta visión aun genera discusión entre académicos. Algunos grupos nacionalistas, como la Academic Karelia Society, apoyaron una ideología de la Gran Finlandia, aun cuando no contaran con apoyo explícito del gobierno o círculos cercanos a este.

Planes de guerra alemán y finlandésEditar

La cuestión de cuándo y por qué Finlandia se preparó para la guerra sigue siendo algo opaca. El historiador William R. Trotter declaró que "hasta ahora ha resultado imposible determinar con precisión la fecha exacta en que Finlandia se tomó la confianza sobre la Operación Barbarroja" y que "ni los finlandeses ni los alemanes fueron totalmente sinceros entre sí en cuanto a sus objetivos nacionales y métodos. En cualquier caso, el paso de la planificación de contingencias a las operaciones reales, cuando llegó, fue poco más que una formalidad".[11]​ De cualquier forma, el círculo interno del liderazgo finlandés, encabezado por el presidente Ryti y Mannerheim, planeó activamente operaciones conjuntas con Alemania bajo un velo de neutralidad ambigua y sin acuerdos formales, después de que el intento de alianza con Suecia resultara infructuoso, según un análisis del historiador finlandés Olli Vehviläinen. Incluso entonces, la mayoría de los historiadores concluyen que Finlandia no tenía alternativas realistas para cooperar con Alemania en ese momento.  

De esta forma, el 20 de mayo, los alemanes invitaron a varios oficiales finlandeses a discutir la coordinación de la Operación Barbarroja. Los participantes se reunieron del 25 al 28 de mayo en Salzburgo y Berlín, y continuaron su reunión en Helsinki del 3 al 6 de junio. Acordaron la llegada de las tropas alemanas, la movilización finlandesa y una división general de operaciones. También acordaron que el ejército finlandés comenzaría la movilización el 15 de junio, pero los alemanes no revelaron la fecha real del asalto. Las decisiones en Finlandia fueron tomadas por el círculo interno de líderes políticos y militares, sin el conocimiento del resto del gobierno y otros poderes del Estado, cuando fueron informados el 9 de junio de que se requeriría la movilización de reservistas, debido al aumento de tensiones entre Alemania y la Unión Soviética.[12]

De acuerdo a lo expresado por el presidente Ryti en octubre de 1941, Finlandia pretendía recuperar todos los territorios cedidos a la Unión Soviética tras la Guerra de Invierno, junto con la anexión de toda la Península de Kola y la Karelia soviética.[13]​ De esta forma, la futura frontera habría de quedar trazada:

  • desde la orilla del Mar Blanco en la Bahía de Onega hasta el extremo sur del Lago Onega;
  • a lo largo del Río Svir y la orilla sur del lago Ladoga;
  • a lo largo del Río Nevá hasta su desembocadura.

Despliegue de fuerzasEditar

 
Despliegue territorial de fuerzas germano-finlandesas y soviéticas antes del inicio del conflicto.

Despliegue soviéticoEditar

 
Actual búnker en la antigua línea fortificada, territorio actualmente perteneciente a la Universidad Forestal Estatal de San Petersburgo.

La frontera de la Unión Soviética con Finlandia estaba comprendida en el Frente Norte (en ruso, Северный фронт), dependiente del Distrito Militar de Leningrado, comandado por el Teniente General Markian Popov, con una fuerza de 450 000 soldados divididos en 18 divisiones y 40 batallones independientes.[14]​ Inmediatamente después de concluida la Guerra de Invierno, el 23° ejército fue desplegado al Istmo de Carelia, el 7° Ejército al Lago Ládoga, y el 14° Ejército se desplegó en las regiones de Murmansk-Salla. El Frente Norte consideraba, además, ocho divisiones aéreas, sumando un total de 700 aviones. Finalmente, la Flota del Báltico en aquel entonces estaba constituida por 2 acorazados, 2 cruceros ligeros, 47 destructores o botes torpedo, 75 submarinos y otros 200 navíos menores.[15]

Una vez concluida la guerra con Finlandia y de forma secreta, la Stavka ordenó la construcción de una línea defensiva en el área fronteriza de Pargolovo - Kuyvozi, 20 kilómetros al norte de Leningrado, conocida como la Región Fortificada de Carelia N° 22, de 60 kilómetros de extensión, consistente en búnkeres, nidos de ametralladoras, trincheras y secciones de artillería de corto alcance.

Junto con la construcciones defensivas las autoridades soviéticas diseñaron planes operativos para la conquista de Finlandia, pero estos terminaron de verse frustrados tras el inicio de la Operación Barbarrosa y la consecuente necesidad de tropas.[16]

Despliegue finlandés y alemánEditar

El 8 de julio de 1940 se firmó el Acuerdo de Tránsito entre Alemania y Finlandia, que permitió a tropas del Tercer Reich moverse por el país en una supuesta dirección a Noruega, aunque se quedaron acantonadas esperando la orden de despliegue estratégico para los futuros asaltos a la ciudades rusas de Murmansk y Leningrado, con el objetivo de capturar Arcángel en el mediano plazo. De esta forma, fueron desplegadas cuatro divisiones, totalizando 67 000 soldados alemanes en el denominado Frente Ártico, considerando 500 kilómetros de extensión, en la región de Laponia.

Las Fuerzas Armadas de Finlandia, al mismo tiempo, movilizaron un aproximado de 500 000 soldados comprendidos en 14 divisiones y 3 brigadas para la invasión, comandados por el Mariscal de Campo (sotamarsalkka) Mannerheim. La organización territorial del despliegue de fuerzas fue la siguiente: el 2° y 4° Ejército en el Istmo de Carelia, incluyendo siete divisiones de infantería y una brigada; el Ejército de Carelia, desplegado al norte del Lago Ládoga, comandado por el General Erik Heinrichs, considerando los Cuerpos Quinto y Sexto, con un total de siete divisiones, incluyendo la 163° división de infantería alemana, y tres brigadas; Finalmente, la 14° División, desplegada en la región de Kainuu, comandada directamente por el cuartel central de Helsinki.

La guerraEditar

Operaciones inicialesEditar

 
Soldados finlandeses cruzando la línea del ferrocarril a Murmansk en 1941.

En la noche del 21 de junio barcos minadores alemanes establecieron un campo de minas navales en todo el Golfo de Finlandia, con el fin de bloquear el tránsito de la Flota del Báltico soviética. Posteriormente, aviones minaron la desembocadura del Río Neva junto con algunos sectores del Golfo de Leningrado. Inmediatamente después, fuerzas finlandesas lanzaron la Operación Kilpapurjehdus ("Regatta"), desplegando fuerzas en las islas Aland, arrestando al personal del consulado soviético.[17]​ Al día siguiente, las fuerzas del Eje comenzaron la invasión de la Unión Soviética, que respondió en el Frente Norte enviando siete bombarderos que generaron daños menores en suelo finlandés. Sin embargo, en la mañana del 25 de junio, un segundo bombardeo fue ordenado, esta vez considerando 460 aviones entre bombarderos y cazas, con el propósito de atacar 19 aeródromos y otras instalaciones militares en Finlandia. Sin embargo, debido a una pobre inteligencia respecto a la ubicación de los objetivos, junto con una baja precisión de los aviones, varias localidades urbanas fueron atacadas, entre ellas Helsinki, Turku, Kotka, Rovaniemi, y el Castillo Turku, patrimonio arquitectónico nacional. En el ataque

23 aviones soviéticos fueron derribados, mientras que Finlandia no reportó ni una baja militar, y a pesar de haber sido alcanzados todos los aeródromos siguieron operativos.[18][19][20]

A pesar de la explicación soviética respecto a que el ataque consideraba exclusivamente blancos militares alemanes en territorio finlandés, el ataque a ciudades fue utilizado como excusa por parte del gobierno para aprobar una "guerra defensiva". De acuerdo con algunos historiadores, este mensaje tuvo en sí mismo un interés en condicionar a la opinión pública local, en tanto en el exterior se asumió a Finlandia como un aliado de las potencias del Eje. Como consecuencia, el estado de guerra fue aprobado por el parlamento el 26 de junio.

Ofensiva finlandesaEditar

El día 10 de julio el ejército finlandés lanzó una gran ofensiva hacia la región de Carelia y el lago Ládoga, particularmente en dirección a Korpiselä, centrándose en el ala izquierda de la localidad. El ataque fue dirigido por la 1ª Brigada Jaeger, comandada por el coronel Ruben Lagus, que llegó a las costas del Ládoga el 16 de julio, cortando al 7° Ejército Soviético en dos.[21]​ Como respuesta, y en un intento desesperado de contener la invasión, la Stavka envió todas las unidades estacionadas a lo largo de la frontera a la nueva línea del frente. Sin embargo, el 31 de julio el 2° Cuerpo finlandés inició una ofensiva al norte del Istmo de Carelia, alcanzando las costas del lago el 9 de agosto, logrando cercar a la mayoría de los defensores soviéticos. Posteriormente, estos serían evacuados en navíos a través del lago hacia la orilla sur.

 
Máximo avance finlandés en la región de Carelia y el Lago Ladoga. El límite fronterizo de 1939 se muestra en gris. En naranjo se muestra el envolvimiento de fuerzas soviéticas.

El día 22 de agosto el 4° Cuerpo finlandés inició una ofensiva al sur del 2° Cuerpo, avanzando hacia la ciudad de Vyborg (en finés, Viipuri), logrando cercar la ciudad al día siguiente, a pesar de los intentos soviéticos de detener el avance.[22]​ De forma consecuente, las autoridades soviéticas ordenaron una evacuación por vía marítima de la ciudad, lo que significó la pérdida significativa de material bélico y equipamiento. Debido a las fuertes bajas sufridas, el 23° Ejército Soviético no pudo concretar su ofensiva planeada para levantar el cerco, y por el contrario, la ciudad volvió a ser ocupada por Finlandia. Para el 2 de septiembre las Fuerzas Armadas de Finlandia alcanzaron los límites anteriores a la Guerra de Invierno, lo que supuso la división del Frente Norte soviético en dos: el Frente de Carelia, y el Frente de Leningrado.

 
Soldados finlandeses marchan por el centro de Viipuri (Vyborg) el 31 de agosto de 1941, celebrado su captura.

El 31 de agosto se dio la orden al 2° y 4° Cuerpo de avanzar más allá del límite original, particularmente por la orilla occidental del Lago Ládoga, deteniendo su avance a 32 kilómetros de Leningrado. En ese punto, los cuarteles generales de Helsinki dieron la orden de detener el avance establecer posiciones defensivas. El 4 de septiembre de 1941, el general Jodl, jefe del Estado Mayor alemán, fue enviado al centro comando de Mannerheim en Mikkeli con el objetivo de presionar para que las fuerzas finlandesas avanzaran aún más, pero recibió una negativa: Finlandia no participaría en el ataque a Leningrado. El 1 de septiembre el 4° Cuerpo derrotó al 23° Ejército Soviético en la Batalla de Polampi, haciendo que los soviéticos se retiraran de la región definitivamente, a fin de auxiliar el Frente de Leningrado. Casi de forma paralela, el 8 de septiembre los alemanes ocuparon Shlisselburg, cerrando el anillo del bloqueo de Leningrado desde el sur, dando comienzo al sitio de la ciudad.

El 1 de octubre las fuerzas soviéticas evacuaron la ciudad de Petrozavodsk, siendo posteriormente ocupada por las fuerzas finlandesas, y el frente terminó por estabilizarse sin grandes enfrentamientos. Es en ese contexto que Mannerheim ordena la prohibición expresa de que aviones finlandeses sobrevuelen el espacio aéreo de Leningrado, a fin de no contribuir al esfuerzo bélico del Eje sobre la ciudad.[23]

Estabilización del frenteEditar

Debido a la necesidad imperiosa de la Stavka de impedir la caída de la ciudad de Leningrado, y ante la negativa finlandesa de contribuir al sitio de la ciudad, el Frente de Carelia fue asumido como un frente de operaciones secundario, por lo que no se idearon ofensivas para hacer retroceder a las fuerzas finlandesas, al menos de momento, lo que les permitió construir posiciones defensivas en los territorios conquistados. Al mismo tiempo, permitió a los alemanes tomar la ofensiva en el Frente Ártico.

En la cultura popularEditar

La película de 2017 Tuntematon sotilas, basada en la clásica novela homónima finlandesa de Väinö Linna, está basada en la Guerra de Continuación.

ReferenciasEditar

  1. a b c d Leskinen, Jari & Juutilainen, Antti: Jatkosodan pikkujättiläinen. WSOY, 2005. ISBN 951-0-28690-7.
  2. Gran Enciclopedia Soviética, Finlandia, Moscú, 1974. ISBN 0-02-880010-9
  3. Wykes, Alan (1968). The Siege of Leningrad: Epic of Survival. Ballantine Books. p. 9-21. ISBN 9780356029580. 
  4. Ahtokari, Reijo y Pale, Erkki: Suomen Radiotiedustelu 1927–1944 (Inteligencia de radio finlandesa 1927–1944), Helsinki, Hakapaino Oy, pp. 191-198. ISBN 952-90-9437-X
  5. Jatkosodan synty suomalaisen menneisyyden kipupisteenä (en finlandés)
  6. SUOMEN MARSSI JATKOSOTAAN (en finlandés)
  7. Reiter (2009). How Wars Ends. Princeton University Press. 
  8. Vehviläinen (2002). Finland in the Second World War: Between Germany and Russia. New York: Palgrave. 
  9. Vehviläinen (2002). Finland in the Second World War: Between Germany and Russia. New York: Palgrave. ISBN 0333801490. 
  10. Lunde, Henrik (2011). Editores Casemate, ed. La guerra de elección de Finlandia: la problemática alianza germano-finlandesa en la Segunda Guerra Mundia. Newbury. ISBN 978-1612000374. 
  11. Trotter, Willian R (1991). Un infierno congelado: la guerra de invierno ruso-finlandesa de 1939-1940. Algonquin Books. p. 226. ISBN 978-1565122499. 
  12. Kirby, Daniel (2006). Una historia concisa de Finlandia. Cambridge: Cambridge University Press. ISBN 978-0521539890. 
  13. Ziemke, Earl F (1959-12-15). The German Northern Theater of Operations 1940—1945. 
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