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Hiperinflación en Argentina

(Redirigido desde «Hiperinflación Argentina»)
Tasas de inflación e hiperinflación en Argentina en 1989 y 1990.

Argentina padeció un proceso hiperinflacionario dividido en dos breves etapas entre 1989 y 1990.[1][2][3]​ Adicionalmente, en 1975 y en 2018, vivió dos procesos de «alta inflación» creciente, siendo categorizada en este último caso como «economía hiperinflacionaria».[1][4][5][6]

DetalleEditar

«Rodrigazo» de 1975Editar

Se denomina Rodrigazo a una crisis económica que sufrió Argentina el 4 de junio de 1975, durante el gobierno de Isabel Perón (n. 1931). La crisis se originó cuando el Ministro de Economía de entonces, Celestino Rodrigo (1915-1987), dispuso un ajuste económico que duplicó los precios. Con el objetivo de eliminar la distorsión de los precios relativos, Rodrigo impulsó una fuerte devaluación del 160% para el cambio comercial y el 100% para el cambio financiero. La tasa de inflación llegó hasta el 777% anual y los precios nominales subieron un 183% al finalizar el ciclo 1975. Se produjo el desabastecimiento de gran cantidad de productos esenciales, entre ellos alimentos, combustibles y otros insumos para transporte.

Hiperinflación de 1989-1990Editar

Los dos picos hiperinflacionarios sucedieron en dos momentos diferentes de 1989 (presidencia de Alfonsín) y 1990 (presidencia de Menem).

El primer pico, conocido como hiperinflación del año 1989, comenzó en abril de ese año y pudo ser controlada, en forma temporaria, hacia septiembre de ese año mediante la aplicación del Plan Bonex por el gobierno del presidente Menem que había asumido el 8 de julio de ese mismo año.[7][8]​Con la devaluación del Austral, miles de personas pasaron hacia la pobreza: la hiperinflación devoró salarios, generó revueltas, saqueos y llevó al adelantamiento del traspaso del poder. La hiperinflación a fines del alfonsinismo provocó un aumento en el porcentaje de personas viviendo en la pobreza del 25 % a comienzos de 1989, al récord histórico de 47,3 % en octubre del mismo año.

El segundo pico hiperinflacionario, se produjo comienzos de 1990 y recién pudo ser controlado parcialmente hacia abril de ese año.[9]​ De todos modos, la inflación continuó siendo muy elevada durante el resto del año. Finalmente, en abril de 1991, mediante la aplicación de la Ley de Convertibilidad del Austral, la inflación pudo ser reducida drásticamente.[7][8]

País «altamente inflacionario» en 2018Editar

En 2018, durante la presidencia de Mauricio Macri, se inició un pico inflacionario, que llevó a que el Center for Audit Quality (CAQ) categorizara a la Argentina como país «altamente inflacionario», categoría correspondiente a aquellas economías que superan el 100 % de inflación en un lapso de tres años.[10]​ Debido a ello algunas consultoras internacionales, como Ernst & Young Global Ltd., incluyó a la Argentina entre las economías hiperinflacionarias a partir de 2018,[11][12]​aplicando el International Accounting Standard 29 (IAS 29), de la Junta de Normas Internacionales de Contabilidad (IASB).[13]

El signo monetarioEditar

Como consecuencia, desde 1960 a la fecha la República Argentina tuvo 5 signos monetarios: peso moneda nacional (m$n), peso ley 18.188 ($ley), peso argentino ($a), austral (A), peso ($). La relación entre estas da una idea de la elevada inflación promedio de estas últimas décadas:[14]

   

es decir,

 ·[14][cita requerida]

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. a b Rapoport, Mario (2010). «Una revisión histórica de la inflación argentina y de sus causas». Página oficial de Mario Rapoport. Consultado el 28 de septiembre de 2015. 
  2. Krikorian, Marcelo A. (2010). «La hiperinflación de 1989/90. Aportes y reflexiones sobre un episodio que marcó la historia argentina». Anales de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales (40). Consultado el 28 de septiembre de 2015. 
  3. http://www.mariorapoport.com.ar/uploadsarchivos/la_inflacio__n_en_pdf.pdf
  4. «IAS 29 — Financial Reporting in Hyperinflationary Economies» (html). IAS Plus (en inglés). 1 de enero de 1990. Archivado desde el original el 28 de julio de 2013. Consultado el 25 de noviembre de 2018. «IAS 29 Financial Reporting in Hyperinflationary Economies applies where an entity's functional currency is that of a hyperinflationary economy. The standard does not prescribe when hyperinflation arises but requires the financial statements (and corresponding figures for previous periods) of an entity with a functional currency that is hyperinflationary to be restated for the changes in the general pricing power of the functional currency.» 
  5. «Discussion Document: Monitoring Inflation in Certain Countries, May 2018» (html). Center for Audit Quality Org (en inglés). 8 de junio de 2018. Archivado desde el original el 26 de noviembre de 2018. Consultado el 25 de noviembre de 2018. «1b. Countries with projected three-year cumulative inflation rates greater than 100%». 
  6. «Monitoring Inflation in Certain Countries» (pdf). Center for Audit Quality Org (en inglés). 16 de mayo de 2018. p. 4. Consultado el 25 de noviembre de 2018. 
  7. a b http://www.flacso.org.ec/docs/keifman19.pdf
  8. a b «Copia archivada». Archivado desde el original el 1 de febrero de 2014. Consultado el 19 de enero de 2014. 
  9. http://sedici.unlp.edu.ar/bitstream/handle/10915/21022/Documento_completo.pdf?sequence=1
  10. Bishop, John; Horan, John F. (26 de junio de 2018). «Monitoring inflation in Argentina». PwC (en inglés). 
  11. «Hyperinflationary economies (Updated July 2018)». EY (en inglés). julio de 2018. «On that basis, we believe that Argentina should be considered hyperinflationary.» 
  12. www.cronista.com https://www.cronista.com/apertura-negocio/empresas/Hiperinflacion-en-Argentina-y-su-impacto-en-los-estados-contables-20181207-0010.html |url= sin título (ayuda). Consultado el 10 de diciembre de 2018. 
  13. «IAS 29. Financial Reporting in Hyperinflationary Economies». IAS Plus (en inglés). 
  14. a b http://www.bcra.gob.ar (ir por ejemplo a "Billetes y Monedas" -> "Emisiones Anteriores")