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José María Guido

Político y Presidente de facto de la Nación Argentina entre 1962 y 1963

José María Guido (Buenos Aires, 29 de agosto de 1910-ibidem, 13 de junio de 1975) fue un abogado y político argentino, presidente de la Nación Argentina desde marzo de 1962 hasta octubre de 1963, que encontrándose primero en la línea de sucesión presidencial asumió las funciones de los poderes ejecutivo y legislativo como resultado del golpe de Estado en Argentina de 1962 que derrocó y detuvo al presidente Arturo Frondizi. Durante su gestión, Guido mantuvo preso al presidente constitucional Arturo Frondizi, depuesto por los militares, declaró en receso al Congreso de la Nación e intervino las provincias, asumiendo la totalidad de los poderes ejecutivos y legislativos, que la Constitución argentina divide entre el Estado nacional y los estados provinciales, además de prohibir la actuación política del Partido Peronista e impedir que los expresidentes Juan Domingo Perón y Arturo Frondizi pudieran presentarse como candidatos en las elecciones presidenciales de 1963, razón por la cual los historiadores discrepan sobre la caracterización de su gobierno como una dictadura.

José María Guido
José María Guido 2.jpg

Coat of arms of Argentina.svg
Presidente de la Nación Argentina[1]
29 de marzo de 1962-12 de octubre de 1963
Predecesor Arturo Frondizi
Sucesor Arturo Umberto Illia

Coat of arms of Argentina.svg
44.º presidente provisional del Senado de la Nación Argentina
31 de marzo de 1958-12 de agosto de 1962
Predecesor Ramón Albariño
Sucesor Eduardo Gamond

Coat of arms of Argentina.svg
Senador de la Nación Argentina
por Río Negro
1 de mayo de 1958-29 de marzo de 1962

Información personal
Nacimiento 29 de agosto de 1910
Buenos Aires, Argentina
Fallecimiento 13 de junio de 1975
(64 años)
Buenos Aires, Argentina
Lugar de sepultura Cementerio de la Recoleta (Argentina) Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Argentina Ver y modificar los datos en Wikidata
Partido político UCR
UCRI
Familia
Cónyuge Purificación Areal (1921-1998)
Información profesional
Ocupación Abogado

Trayectoria políticaEditar

Siendo presidente del Senado, por Río Negro, obtuvo el cargo de presidente provisional de la Nación luego del golpe de estado que derroca a Arturo Frondizi, basándose en la Ley 252 sobre acefalía del Poder Ejecutivo, para impedir que un militar ejerciera el cargo.

Golpe de estado militar del 29 de marzo de 1962Editar

El golpe de estado militar del 29 de marzo de 1962 tuvo elementos tragicómicos que determinaron que no fuera un militar, sino un civil, José María Guido, quien accediera al gobierno luego de derrocar al presidente Arturo Frondizi (radical intransigente).[2][3]

Elecciones del 18 de marzo de 1962Editar

 
El sindicalista peronista Andrés Framini, en una imagen de 1955, ganó la elección para gobernador de la provincia de Buenos Aires en 1962, provocando la reacción de los militares que procedieron a derrocar al presidente Frondizi.

El 18 de marzo de 1962 se realizaron elecciones para elegir diputados nacionales, coincidiendo con la elección de gobernadores de algunas provincias,[4]​ entre ellas la de Buenos Aires, la más importante del país, para el cual el candidato peronista era el dirigente sindical textil Andrés Framini. Frondizi confiaba en derrotar a los peronistas que presentaron candidatos a través de diversos partidos neoperonistas, pero dentro del gobierno se sabía que en caso de que ganara Framini las Fuerzas Armadas no le permitirían asumir el cargo.[5][6]

En los comicios las listas auspiciadas por el peronismo obtuvieron el 35,71 % de los votos y triunfaron en nueve de las catorce provincias existentes en ese momento, incluida la crucial elección en la provincia de Buenos Aires.[7]

Los mando militares convocan el 18 a la noche al ministro Alfredo Vítolo en la sede del Comando de la Fuerza Aérea, exigiendo la anulación de las elecciones, la intervención de todas las provincias, la derogación de la ley sindical y la disolución del Congreso.[8]​ Frondizi instruye a su ministro para que acepte la intervención a las provincias en las que había ganado el peronismo y el nombramiento de un gabinete de unidad nacional.[9]​ El mismo día 18 Frondizi firmó un decreto por el que intervenía los tres poderes de las provincias de Buenos Aires, Chaco, Río Negro, Santiago del Estero y Tucumán.

El lunes 19 los jefes militares disponen el acuartelamiento de las tropas. El comandante de la segunda división de infantería general Guillermo Salas Martínez derroca al gobernador de la provincia de Buenos Aires Oscar Alende y asume el gobierno de la misma. La Marina le exige a Frondizi la renuncia a través del contralmirante Teodoro Hartung, con el fin de preservar las apariencias constitucionales, pero el Presidente responde con la primera de muchas negativas a renunciar que realizará en los días siguientes.[10][11]​ Durante todo el proceso la Marina contaría con la asesoría destacada del abogado Mariano Grondona, que años después se convertiría en un importante periodista político.[12]

Debido a la información sobre un presunto plan militar para asesinar a Frondizi, la Guardia de Infantería de Marina de la residencia de Olivos se manifiesta dispuesta a defenderlo y le pide que se traslade a la residencia presidencial de Olivos.

El día 20 de marzo Frondizi recibe al embajador de Estados Unidos Robert McClintock, quien le transmite el apoyo del presidente Kennedy. El embajador también le transmitió a los mandos militares la opinión contraria al golpe del presidente estadounidense, pero pese a ello la CIA y los agregados militares de la embajada actuaron durante toda la crisis instigando el golpe.[13]​ Ese mismo día, José María Guido, en su condición de presidente provisional del Senado José María Guido, primero en la línea sucesoria, declaró públicamente que "no hay legalidad sin Frondizi".[14]

Esa noche los mandos militares realizaron una reunión amplia para fijar su posición frente a Frondizi y el gobierno. La Marina reiteró su postura favorable a exigir la renuncia del Presidente, pero los funcionarios pertenecientes al Ejército y a la Aeronáutica resolvieron requerir a Frondizi que nombrara un nuevo gabinete de coalición designado por los mismos y que fueran esos ministros quienes decidieran las medidas de gobierno. La Marina preveía que esa solución no resultaría pero adhirió para mantener la unidad militar.[15][16]

Al recibir el planteo, el Presidente aceptó la renuncia de sus ministros civiles y el miércoles 21 inició las gestiones para formar el nuevo gabinete.[17]​ La Marina opera para que la iniciativa fracase y obligue a la renuncia presidencial.[17]​ El viernes 23 Frigerio abandonó el país, concediendo así otra de las exigencias del planteo militar.[18]​ Ese mismo día Guido fue a saludar a Frondizi pues iba unos días a Viedma, el presidente le dijo que no viajara y que era indispensable que permaneciera en Buenos Aires pues era posible que las Fuerzas Armadas lo consultaran para saber si estaba dispuesto a asumir la Presidencia en su reemplazo. [19]

 
Frondizi con Rogelio Frigerio.

Los días 24, 25 y 26 de mayo se reiteran los pedidos de renuncia al presidente, provenientes de la Marina, la Udelpa de Aramburu y la Unión Cívica Radical del Pueblo (balbinista), que Frondizi rechazó.[20][21][20][22][23]

Una vez más Frondizi defiende su decisión de no encubrir el golpe con su renuncia. Ese mismo día Guido vuelve a realizar declaraciones públicas y afirma que "De ninguna manera aceptaré ocupar el sillón presidencial".[24]​ Pero Frondizi, consciente de su debilidad y anticipando la maniobra frondizista que evitará que fueran los golpistas quienes decidieran el nombre del próximo presidente, lo llama por teléfono y le dice:

Guido, en esta situación, el único que no debe hablar es usted. Por favor, hasta que la crisis termine, manténgase en silencio.
Arturo Frondizi[24]

El 28 de marzo: la sublevaciónEditar

El 28 de marzo a la madrugada el Tercer Regimiento Motorizado con sede en La Tablada, aledaña a la Capital Federal, se acantonó declarándose en rebeldía en pro de la salida de Frondizi.[25]​ Por su parte, el Regimiento de La Tablada se movilizó hacia la Capital Federal ocupando accesos a la misma y amenazando con avanzar hacia la Casa Rosada.[26]​ En la mañana del día 28 los tres comandantes militares, que ya habían puesto en vigencia el Plan Conintes, se comprometieron entre sí por un acta secreta a que, si se llegaba a una salida extrema, el nuevo presidente sería civil, lo cual implicaba no aspirar a la Presidencia para ninguno de ellos. Al mediodía resolvieron volver a exigir la renuncia del Presidente y destituirlo si se negaba, pero deberían esperar hasta la tarde para comunicarle esa decisión, ya que Frondizi les concedió audiencia recién a las 17 horas.[27]

 
José María Guido, reemplazante de Arturo Frondizi en la Presidencia.

El compromiso secreto entre los comandantes de poner un presidente civil, acotaba la ambición del comandante del Ejército general Poggi -quien pensaba que el cargo le pertenecía "por derecho propio" y mantuvo esa intención hasta último momento- y los sectores de las Fuerzas Armadas que buscan establecer una dictadura sin limitaciones institucionales gobernada por una junta militar.[28][29][30]

A las 17 horas el Presidente recibió finalmente a los líderes golpistas y les respondió que si querían removerlo el procedimiento correcto era mediante el juicio político en el Congreso.[27][31]​ Consciente de que su suerte estaba echada, Frondizi comenzó a elaborar un nuevo plan con el fin de evitar que fueran los militares golpistas quienes decidieran el nombre de su sucesor. Se comunicó entonces mediante un enviado personal con el presidente de la Corte Suprema Julio Oyhanarte:

A partir del momento en que el enviado de Frondizi me entrega su mensaje personal, donde me informa sobre su destitución en la próxima madrugada (29 de marzo de 1962), tuve sólo un día para resolver la situación. El momento era de gran confusión, nerviosismo y desorden, las FF.AA. estaban en operaciones, había movimientos de tropas y los militares se aprestaban a tomar el poder ante el derrocamiento a la vista de Frondizi. Frondizi me pide en ese mensaje que haga lo posible para aplicar la ley de acefalía.
Julio Oyhanarte[32]

Mientras tanto en las fuerzas golpistas reinaba la confusión y la falta de planes.[33]​}}

Las versiones de lo que sucedió entonces varían según el historiador. Kvaternik cuenta entonces que los militares se reunieron primero con Guido quien a su vez les dijo que debían hablar con el presidente en Olivos.[33]​ Poco después de la medianoche Clement y Rojas Silveyra volvieron a la residencia de Olivos. Según Kvaternik, Frondizi les presenta tres opciones: 1) aplicar el Plan Martínez; 2) que los golpistas lo depongan y lo confinen en un lugar adecuado, y a partir de ese momento él se ofrecía a colaborar como un ciudadano, para organizar una salida institucional con Guido y la Corte Suprema; 3) que impongan una junta militar, lo que llevaría al caos.[34]​ Félix Luna presenta otra versión levemente diferente y sostiene que Frondizi les indicó cómo proceder: debían detenerlo a las 8 de la mañana y confinarlo en una base militar, preferentemente en la isla Martín García.[35]

Los comandantes partieron para entonces para reunirse nuevamente con Guido que estaba en su despacho en el Congreso. [36]​ Según Luna el Secretario de Estado de Marina almirante Clement le manifestó a Guido que traía las indicaciones de Frondizi anotadas en un papel que leyó en voz alta: “Primero: Debe procederse a la detención del Dr. Frondizi. Segundo: la detención debe hacerse efectiva en un acantonamiento militar.” Y agregó Clement que el Presidente había dicho que él preferiría la isla Martín García. El tercer punto indicaba que la detención debía hacerse a las 8 de la mañana cuando se produce el relevo de la guardia presidencial, a cuyo efecto el jefe de la compañía debía demorar dicho relevo para no verse obligado a defender al Presidente.[35]

Potash también menciona una reunión con Guido de los tres comandantes golpistas (Poggi, Clement y Rojas Silveyra) para ofrecerle la Presidencia, pero Guido se negó a dar ninguna respuesta sosteniendo que hasta ese momento Frondizi seguía siendo Presidente. Luego de esa reunión "Guido desapareció deliberadamente (y) no reapareció hasta el mediodía del día 29".[37]

DerrocamientoEditar

Cerca de las 4:00 de la mañana -a las 3:50 según Kvaternik y a las 4:30 según Odena-,[38][39]​ el comandante en jefe del Ejército general Poggi envió un radiograma a todas las unidades militares comunicando:

El señor Presidente de la República ha sido depuesto por las Fuerzas Armadas. Esta decisión es inamovible.[39]

Kvaternik menciona también que a las 4:20 el almirante Clement llamó a Frondizi para comunicarle que las fuerzas golpistas habían adoptado la decisión de stablecer un gobierno militar.[38]

A las 7:45 del 29 de marzo de 1962 Frondizi fue detenido y remitido en un avión de la Marina que lo llevó a la isla Martín García.[36]

Hizo bien Guido.
Guido debe renunciar al Partido. Los hombres del Partido deben colaborar con Guido previa renuncia al Partido.
Diferenciar el gobierno del Partido
Con un grupo de hombres salvar lo que nos queda del Gobierno.
Los legisladores no deben irse y deben acondiconar el quorum a las necesidades.
Negociar los pasos de estabilidad institucional por ahora.
Hay que superar etapas para evitar la guerra civil.
SUGESTIONES.
Economía:Alzogaray.
Defensa e Interior: Martínez.
Interior: Vaca Narvaja – Blejer.
O. y Serv. Públicos:Patris.
Los actuales Ministros son aceptados por las FFAA.
Guido que forme el Gabinete y que ponga en acción cuanto antes el Gobierno.
Conviene que Del Carril continúe en Estados Unidos. Sugestiones enviadas por Frondizi desde Martín García el 30 de marzo a la tarde, dirigidas a sus correligionarios. ”.[35]

Potash y Kvaternik coinciden en que antes de ser trasladado, Frondizi le pidió al ministro de Defensa Rodolfo Martínez, el último ministro de su gabinete con quien tuvo contacto personal, que tratara "por cualquier medio, de hacer que Guido asumiera el gobierno", pero Kvaternik agrega que en ese diálogo Frondizi le pidió a Martínez que haga todos los esfuerzos posibles para quedar en el gabinete, algo que finalmente sucedió.[38][40]

Las dificultades para concretar el plan de Frondizi eran muchas. Guido no tenía contacto directo con Frondizi y su lealtad al Presidente le impedía tomar ninguna decisión que aquel no hubiera ordenado. Martínez por su parte no pertenecía a la UCRI, había asumido como Ministro dos días atrás por recomendación de Aramburu y ni siquiera conocía personalmente a Guido. Había que convencer al propio Guido, a los miembros de la Corte Suprema, a los comandantes golpistas y a los dirigentes de la UCRI. Potash dice que cuatro hombres desempeñaron los roles más importantes en esta operación: el ministro de Defensa Rodolfo Martínez, el presidente de la Corte Suprema Julio Oyhanarte, el comandante en jefe de la Fuerza Aérea y uno de los jefes golpistas brigadier Cayo Alsina y el propio Arturo Frondizi.[40]

El ministro Martínez, luego de recibir el pedido de Frondizi antes de ser llevado a Martín García, había reunido a los demás ministros en la mañana del 29, en el Ministerio de Agricultura, para comunicarles el plan de Frondizi de transmitir el mando a Guido y organizar su concreción, antes de que los golpistas pudieran imponer otro gobierno. Allí se acordó tratar de convencer a los jefes golpistas de aceptar esa salida, logrando el apoyo del brigadier Cayo Alsina.[41]

A las dos de la tarde Cayo Alsina recibió un llamado del comandante de la Marina almirante Penas, comunicándole que él y el general Poggi habían decidido instalar una junta militar provisoria y que necesitaban el acuerdo de la Aeronáutica para emitir el comunicado. Alsina, que en ese momento estaba con el ministro Martínez, con la excusa falsa de tener que consultar con sus subordinados, les pidió que le dieran tres horas de plazo.[42]​ Esa demora permitiría finalmente que, antes, Guido pudiera jurar como Presidente.

Un poco antes, al mediodía, Guido se hizo presente en al Congreso, donde en medio de la agitación reinante se reunión con el ministro de Defensa Rodolfo Martínez y la cúpula de la UCRI (el presidente de la Cámara de Diputados Federico Monjardín, el presidente del bloque de diputados Héctor Gómez Machado y el presidente del bloque de senadores y del Comité Nacional Adolfo García). Según el relato del propio Martínez, en esa ocasión le transmitió a Guido las instrucciones que le había dado Frondizi. Guido por el contrario contó que solo mucho después se enteró de las instrucciones de Frondizi.[43]​ Martínez también le informó que Cayo Alsina no estaba de acuerdo con la destitución y que los comandantes de las otras armas le habían dado plazo hasta las 5 de la tarde para que fijara su posición; agregó que había gestiones para que el Presidente de la Corte Suprema de Justicia asumiera la Presidencia.[35]

Simultáneamente, el juez de la Corte Suprema Julio Oyhanarte venía operando desde el día anterior cuando recibió el mensaje de Frondizi, para convencer a los demás jueces sobre la legalidad de la aplicación del mecanismo de acefalía en ese caso. Convencer a los miembros de la Corte fue la tarea más difícil, ya si bien cuatro de los cinco habían sido nominados por Frondizi, la mayoría mantenía buenas relaciones con los militares. Jurídicamente el problema era que no había antecedentes y que en los casos anteriores el Presidente había renunciado o estaba incapacitado. Oyhanarte, con la colaboración de su colega en la Corte Ricardo Colombres, realizaron la interpretación jurídica que convenció a los demás miembros. La opción, según ellos, no era "Frondizi o Guido", sino "Guido o dictadura militar". El juez Pedro Aberastury adhirió sin reservas a la propuesta de Oyhanarte, mientras que Benjamín Villegas Basavilbaso, que tenía reparos, terminó adhiriendo cuando se enteró que los golpistas se aprestaban a imponer el gobierno de un triunvirato militar. En cambio el juez Luis María Boffi Boggero votó en contra.[32]

Guido tenía dudas porque no estaba seguro de que Frondizi estuviera de acuerdo con el plan y lo último que deseaba era traicionarlo, pero finalmente pidió consejo a los líderes partidarios, que fueron unánimes en apoyar el plan. Le dijeron también que la operación era muy costosa, porque no solo lo llamarían "traidor", sino que además no podrían apoyarlo públicamente.[43]

Mientras Guido, los líderes de la UCRI y Martínez estaban reunidos en el Senado, este último recibió un llamado desde la Corte, informándole que sus miembros habían decidido rechazar la gestión que promovía la asunción del Poder Ejecutivo por parte del presidente del tribunal, si no había previamente una renuncia por escrito del presidente Frondizi.[35][44]

Finalmente Guido aceptó y, en medio de su llanto y del de los demás presentes, renunció al partido y dio la orden de preparar la nota a la Corte solicitando que se le recibiera juramento para asumir la Presidencia “por la vacancia del Poder Ejecutivo producida por la destitución de hecho del anterior Presidente”, que los miembros de la Corte ya estaban esperando con el apoyo de la mayoría. El texto había sido redactado por el abogado Alberto Gordillo Gómez, quien la llevó personalmente a la Corte:[35][43]

... en cumplimiento de lo dispuesto por el art. 75 de la Constitución Nacional y el art. 1 de la Ley de Acefalía asumo el Poder Ejecutivo nacional. A tales efectos, en ausencia del Congreso Nacional, que se encuentra en receso, hago saber igualmente a V.E. que, de conformidad con el art. 3° de la misma ley 252, prestaré juramento ante esa Excma. Corte Suprema tan pronto como el Alto Tribunal tenga a bien recibirlo, lo cual, en las graves circunstancias actuales, solicito se cumpla de inmediato.[32]

Juramento de Guido ante la Corte SupremaEditar

A las 15:55, cuando todavía se estaban completando las formalidades para el juramento de Guido ante la Corte Suprema, los tres jefes golpistas se instalaron en la Casa Rosada. Enterado del hecho y con Guido en camino a la Corte, Martínez se dirigió a la Casa Rosada para ganar tiempo y evitar que los militares tomaran formalmente el gobierno, especialmente Poggi que mostraba una clara intención de asumir como Presidente.[45]

Poco después de las cinco de la tarde Guido se hizo presente en la Corte Suprema, para prestar juramento, visiblemente conmovido. La jura se realizó en la máxima reserva, con la sola presencia de los jueces de la Corte, Guido y su secretario privado. El ministro Martínez le había pedido al general Aramburu que se sumara al pequeño grupo, pero Aramburu no aceptó.[32]

La tradición indicaba que el juramento se realizaba sobre la Biblia, pero debido a que en las oficinas de la Corte no la había y a la urgencia del caso, se decidió que fuera sobre un ejemplar de la Constitución. Inmediatamente después "Guido rompió en lágrimas y se abrazó a Oyhanarte, pidiendo que no se lo considere un traidor a su partido o al pueblo". Villegas Basavilbaso por su parte dijo -poniendo de manifiesto sus reparos-: “Podemos decir, como Cicerón, que hemos salvado la República violando la ley”. Fue Colombres quien le respondió: “Se equivoca Cicerón, porque quien salva a la República nunca puede estar violando una ley". [32]

En las filas golpistas llegó a surgir la iniciativa de atacar a la Corte para impedir la jura. Poggi contó posteriormente que el jefe del Primer Cuerpo de Ejército general Jonet, le "pidió autorización para rodear con tropas el Palacio de Justicia en momentos en que los miembros de la Corte Suprema tomaban juramento a José María Guido como presidente de la República, y realizar descargas de armas a los efectos de impedir la designación". La solicitud le fue denegada.[32]

Condicionamiento militar al nuevo gobiernoEditar

La reacción de los jefes golpistas, ya instalados en la Casa Rosada, al recibir la noticia de que Guido había jurado ante la Corte, fue de shock.[46]​ El almirante Penas se retiró de inmediato de la casa de gobierno y volvió al comando de la Marina donde puso a sus tropas en estado de alerta, a la vez que solicitó a sus abogados un informe sobre la validez del juramento. El general Poggi ordenó a sus tropas que rodearan la Casa Rosada. Finalmente, incluso el brigadier Alsina mostró su disgusto, aun cuando había ayudado a concretar la maniobra frondizista. La preocupación de los tres se debía a que Guido había asumido sin comprometerse a cumplir las exigencias militares y que ello podía llevar a un desborde de los grupos golpistas que querían imponer una dictadura militar.[47]

La situación llevó entonces al inicio de una serie de reuniones entre los jefes golpistas y Guido, a fin de subordinar al nuevo Presidente, que terminaron en la madrugada del 30, con el levantamiento en un acta secreta en la que se documentaba los compromisos que asumía. Guido llamó a esas reuniones un "examen oral".[48]

El acta firmada por los jefes militares y Guido tiene tres artículos:

  1. Se estipula que Guido había asumido la Presidencia en forma definitiva para llenar la vacante provocada por el derrocamiento de facto del gobierno anterior.
  2. Se reconoce la necesidad de adoptar cinco medidas: a) Anulación de las elecciones del 18 de marzo; b) proscripción del comunismo, el peronismo y "toda forma totalitaria de gobierno", así como prohibición de ocupar cargos para cualquier persona que sostuviera esas ideas o hubieran apoyado a candidatos con esas ideas; c) modificación de la ley de acefalía; d) reforma de la ley electoral para establecer el sistema de representación proporcional; e) reforma de la ley sindical, para garantizar la libertad de asociación, prohibir la acción política de los sindicatos y asegurar que los fondos no puedan ser usados en otro destino que el gremial.
  3. Los comandantes en jefe "aceptan los compromisos anteriores y en virtud de los mismos, inspirados en los altos destinos del país, tienen al Dr. José María Guido como Presidente de la República".[49]

Potash comenta que "desde el comienzo mismo, iba a tratarse de una administración en la cual los militares afirmaban su derecho a cogobernar con el Presidente civil".[50]

Fuera del acta, quedaba sobreentendido que el Presidente debía consultar previamente con los líderes militares antes de hacer cualquier nombramiento o tomar decisiones de importancia. Con este procedimiento los militares garantizaron que en el primer gabinete de Guido no hubiera ningún miembro de la UCRI y que los secretarios de cada arma fueran elegidos por los oficiales superiores de esas armas.[51]

Decreto de detención de FrondiziEditar

El 30 de marzo Frondizi desde Martín García envió a sus partidarios una serie de sugestiones en las que ratificaba la decisión de Guido. En los primeros días de abril le avisaron desde la Corte que se estaban presentando recursos de habeas corpus a favor de Frondizi que, en caso de llegar a esa instancia, serían resueltos favorablemente, por lo que la única solución era que un decreto pusiera a Frondizi a disposición del Poder Ejecutivo, pero ni Guido ni el ministro Martínez estaban dispuestos a ello. Guido le pidió a Emilio Donato del Carril, un radical que acababa de renunciar como embajador en Estados Unidos que había sido autorizado a entrevistar a Frondizi en el lugar de detención, que le pidiera a éste una nota manifestando que no había autorizado los habeas corpus en cuestión. La respuesta de Frondizi a Del Carril fue: “Usted, Martínez y Guido son tres sentimentales…Lo que tienen que hacer es firmar ya mismo un decreto poniéndome a disposición del Poder Ejecutivo ¡Ya mismo!” Fue así que Guido firmó el 3 de abril el decreto n° 2887 en ese sentido fundándolo en la obligación “de garantizar el orden y la tranquilidad pública y de preservar la seguridad personal del Dr. Don Arturo Frondizi”.[35]

Intervención de las provincias y anulación de las eleccionesEditar

Luego del derrocamiento de Frondizi y la asunción en su reemplazo de Guido, el gobierno siguió avanzando sobre los poderes constitucionales que habían subsistido, en medio de fuertes enfrentamientos entre los diversos sectores de las Fuerzas Armadas. Ya el 6 de abril, apenas una semana después del derrocamiento de Frondizi, el general Poggi le dijo al presidente Guido "que olvidara el acuerdo del 29 de marzo". El 18 de abril el ministro Martínez renunció debido a la postura adoptada por Guido de aceptar la exigencia del sector militar más duro de intervenir las provincias y anular las elecciones.[52]​ Finalmente el 23 y el 25 de abril, Guido sancionó dos decretos anulando las elecciones del 17 de diciembre de 1961, y las del 14 de enero, el 25 de febrero y el 18 de marzo de 1962, a la vez que disponía en la misma norma la intervención de la totalidad de las provincias no intervenidas por Frondizi.

Declaración "en receso" del Congreso NacionalEditar

El siguiente avance del gobierno de Guido fue contra el Poder Legislativo. Al momento de asumir Guido la Presiencia, el Congreso Nacional se encontraba en receso por mandato constitucional hasta el 1 de mayo, que debía iniciar el período de sesiones ordinarias, con una sesión preparatoria prefijada para el 22 de abril.[53]​ Ya en la primera quincena de abril el sector duro de las Fuerzas Armadas al que Guido había adherido, había señalado en un memorándum los "inconvenientes de mantener al Congreso en actividad legislativa a partir del 1º de mayo de 1962".[54]

En los primeros días de mayo el Congreso se reunió para modificar la Ley de Acefalía, con el fin de dar legalidad a la asunción de Guido,[55]​ y poco después, el 19 de mayo, por Decreto 4419 Guido declaró "en receso" al Congreso Nacional. De este modo Guido asumió los poderes ejecutivo y legislativo del país, bajo control y supervisión de las Fuerzas Armadas, que se reservaron el derecho de removerlo. El 25 de mayo presentaron su renuncia los diputados de la Unión Cívica Radical del Pueblo (UCRP).[55]

Renuncia de Oyhanarte a la Corte SupremaEditar

En septiembre de 1962, Julio Oyhanarte -a quien Frondizi le había encomendado lograr que la Corte aceptara a Guido como su sucesor legítimo- renunció como juez de la Corte Suprema debido a que, por las medida tomadas por Guido de anular el Congreso e intervenir las provincias, consideraba "que el presidente Guido se había apartado de la legalidad institucional, al comportarse como un gobernante de facto".[56]

GobiernoEditar

GabineteEditar

Año Crecimiento
del PIB
1962[57]   -1,6%
1963[57]   -2,4%
 
José María Guido abandonando la Catedral de Buenos Aires, hacia 1962.

El breve gobierno (562 días) se caracterizó por su inestabilidad, causada a su vez por la alta injerencia de los militares en las decisiones políticas, los continuos planteos militares y la ilegitimidad de origen del presidente.[58][59]​ En un año y medio de gobierno tuvo cinco ministros de Economía, seis ministros del Interior, cinco ministros de Relaciones Exteriores y cuatro ministros de Defensa.

  
Ministerios del Gobierno de
José María Guido
Cartera Titular Período
Ministerio del Interior Rodolfo Martínez
Jorge Walter Perkins
Carlos A. Adrogué
Rodolfo Martínez
Enrique Rauch
Osiris Villegas
29 de marzo de 196218 de abril de 1962
30 de abril de 196226 de junio de 1962
26 de junio de 196223 de septiembre de 1962
5 de octubre de 19629 de abril de 1963
9 de abril de 196313 de mayo de 1963
13 de mayo de 196312 de octubre de 1963
Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto Roberto Etchepareborda
Mariano José Drago
Bonifacio del Carril
Carlos Manuel Muñiz
Juan Carlos Cordini
29 de marzo de 19625 de abril de 1962
5 de abril de 196230 de abril de 1962
30 de abril de 19625 de octubre de 1962
5 de octubre de 196214 de mayo de 1963
23 de mayo de 196312 de octubre de 1963
Ministerio de Economía Jorge Wehbe
Federico Pinedo
Álvaro Alsogaray
Eustaquio Méndez Delfino
José Alfredo Martínez de Hoz
29 de marzo de 19626 de abril de 1962
6 de abril de 1962 - 25 de junio de 1962
30 de junio de 1962 - 10 de octubre de 1962

10 de octubre de 1962 - 13 de mayo de 1963
21 de mayo de 196312 de octubre de 1963

Ministerio de Educación y Justicia Miguel Sussini (hijo)
Alberto Rodríguez Galán
José Mariano Astigueta
29 de marzo de 196219 de octubre de 1962
11 de octubre de 196215 de mayo de 1963
15 de mayo de 196312 de octubre de 1963
Ministerio de Asistencia Social y Salud Pública Tiburcio Padilla
Horacio Rodríguez Castells
29 de marzo de 19621 de julio de 1963
1 de julio de 196312 de octubre de 1963
Ministerio de Defensa Nacional Ernesto J. Lanusse
José María Cantilo
Adolfo Lanús
José Manuel Astigueta
29 de marzo de 196230 de abril de 1962
30 de abril de 196230 de agosto de 1962
30 de agosto de 19625 de octubre de 1962
5 de octubre de 196212 de octubre de 1963
Ministerio de Trabajo y Seguridad Social Oscar Puiggrós
Galileo Puente
Alberto Rodríguez Galán
Rodolfo Martelli
Bernardo Bas
27 de marzo de 196229 de abril de 1962
30 de abril de 196228 de febrero de 1963
28 de febrero de 196312 de marzo de 1963
12 de marzo de 1963 - 14 de mayo de 1963
15 de mayo de 196312 de octubre de 1963
Ministerio de Obras y Servicios Públicos Pedro Pétriz
Julio César Crivelli
Horacio Jorge Zubiri
29 de marzo de 196230 de abril de 1962
30 de abril de 196212 de diciembre de 1962
12 de diciembre de 196212 de octubre de 1963

Política económicaEditar

Guido tuvo cinco ministros de Economía, todos provenientes de la corriente liberal (ortodoxia económica)[60]​ y partícipes de otros gobiernos no constitucionales, que implementaron una política "liberalizadora":[60]Jorge Wehbe (nueve días), Federico Pinedo (dos meses y diecinueve días), Álvaro Alsogaray (tres meses y diez días), Eustaquio Méndez Delfino (siete meses y tres días) y José Alfredo Martínez de Hoz (cuatro meses y veinte días).

Las principales medidas de política económica de su gobierno fueron:[60]

  • Devaluación del peso en un 60%, llevando el dólar de $83 a $132
  • Solicitud de un préstamo stand by de 100 millones de dólares del Fondo Monetario Internacional.
  • Mayor apertura de la economía reduciendo derecho sobre las importaciones
  • Aumento de impuestos al consumo
  • Aumento de tarifas de servicios públicos
  • Contracción de la política monetaria
  • Aumento de la tasa de interés

Los resultados económicos y sociales de la política económica de Guido fueron negativos en términos generales. Durante estas gestiones los indicadores económicos y sociales empeoraron: el PBI cayó 1,6% en 1962 y 2,4% en 1963, con un impacto negativo mucho mayor sobre el PBI industrial que disminuyó 5,7% y 6,1% en los mismos años, causando que el consumo fuera el más bajo de la última década y que la capacidad industrial se redujera a la mitad;[61]​ y el desempleo subió al 9% en el Gran Buenos Aires en 1963.[62]​ Asimismo las reservas del Banco Central cayeron hasta ubicarse en el punto más bajo de la historia argentina entre 1940 y 2001.[60]

Desaparición de Felipe ValleseEditar

 
Durante el gobierno de Guido fue secuestrado, torturado y desaparecido Felipe Vallese, considerado del primer desaparecido de la ola masiva de desapariciones forzadas que caracterizaría al terrorismo de Estado en Argentina en las décadas de 1970 y 1980.

El 23 de agosto de 1962 ocho integrantes de la policía Bonaerense secuestró e hizo desaparecer a Felipe Vallese, un joven obrero que era delegado de la Unión Obrera Metalúrgica de 22 años y militante de la Juventud Peronista, que lideraba Gustavo Rearte. El secuestro se produjo en la Capital Federal y Vallese fue trasladado clandestinamente a la Comisaría 3ª de Villa Lynch, donde fue torturado y luego desaparecido. Minutos después de su secuestro, un grupo de personas identificadas como "policías del Destacamento del Orden y la Seguridad", asaltaron la casa de Vallese y secuestraron también a su esposa, Elvia de la Peña, al matrimonio de Agustín Adaro y Mercedes Cerviño, y al hermano de Felipe, Ítalo Vallese. Todos fueron llevados a la Comisaría 3ª de Villa Lynch, en el Partido de San Martín, donde fueron torturados y vejados.[63]

Felipe Vallese ha sido considerado por varios sectores como "el primer desaparecido" de la ola masiva de desapariciones forzadas que caracterizaría al terrorismo de Estado en Argentina en las décadas de 1970 y 1980.[64][65][66][67]​ La CGT exigió la investigación del crimen y la búsqueda de Vallese. El 3 de septiembre la policía de San Martín informó sobre las detenciones, argumentando que Vallese poseía panfletos y libros de propaganda peronista, armas de fuego y vestimenta del Ejército.[63]​ Dos jueces intervinieron en el caso, declararon falsas las acusaciones y liberaron a los detenidos, con excepción de Felipe Vallese. Casi diez años después, en abril de 1971, el juez Rómulo Dalmaroni, a cargo del Juzgado Penal Nº1 de La Plata, condenó a 39 policías, por el crimen, a penas que iban de los 3 años a los 9 años. La sentencia fue confirmada en 1974.[63]​ La calle donde fue secuestrado hoy lleva su nombre, al igual que el salón de actos de la Confederación General del Trabajo; en Plaza Irlanda, se levantó en su memoria un mural de tres metros de alto, realizado por el artista Carlos Terribili.[68]​ La desaparición de Vallese dio origen a una de las consignas más coreadas por los movimientos populares que reclamaban la democracia: "¡Un grito que estremece, Vallese no aparece!".[65]

Azules y colorados y otros levantamientos militaresEditar

 
AT-6 Texan empleando sus cohetes contra una columna azul, durante el enfrentamiento entre azules y colorados.

El breve mandato de Guido estuvo marcado por los enfrentamientos armados entre facciones militares opuestas, conocidos como azules y colorados, debido a los colores que se utilizan para diferenciar a los dos bandos hipotéticos durante los ejercicios militares. Los azules eran los sectores que sostenían que el Ejército debía adoptar un perfil profesional y apolítico, con el objetivo de combatir a los "movimientos subversivos", mientras que los colorados eran los sectores que sostenían que el Ejército debía adoptar una posición política definida de lucha contra el peronismo, al que consideraban una forma de comunismo.[2]

El 20 de abril de 1962, el jefe de la Guarnición de Campo de Mayo, Enrique Rauch, perteneciente a la línea nacionalista del Ejército, se subleva y exige la renuncia del comandante en jefe del Ejército, teniente general Raúl Alejandro Poggi y del ministro de Ejército, general de división Marino Carreras. Sin embargo, el 22 de abril, Guido logra llegar a un acuerdo entre las partes antes de que comenzaran las hostilidades: Rauch, Poggi y Carreras pasaron a situación de retiro efectivo. El cargo de ministro de Ejército queda en manos del general de brigada Juan Bautista Loza, asumió el 23 de abril e interinamente ejerció el cargo de comandante en jefe hasta el nombramiento de Juan Carlos Lorio el 14 de agosto en este último puesto.[69]​ El enfrentamiento de abril de 1963 se saldó con un total de 24 muertos y 87 heridos de ambos bandos.[70]

El 20 de septiembre de 1963, el comandante en jefe del Ejército Argentino, el general de brigada Juan Carlos Lorio se sublevó e intentó deponer a Guido y pasar a retiro a varios oficiales de su arma pero fracasó.[2]​ Tras la rendición del comando colorado, Guido designó al general de brigada Juan Carlos Onganía como comandante en jefe del Ejército. Tres años después, el 28 de junio de 1966, Onganía derrocaría al entonces presidente Arturo Illia.[71]

El 11 de diciembre de ese año también se sublevó el brigadier general Cayo Alsina, comandante de la Fuerza Aérea Argentina, sin embargo dicho alzamiento fue desbaratado y Alsina reemplazado por Carlos Armanini.[2]

La última asonada contra su gobierno la llevó a cabo la Armada Argentina el 1 de abril de 1963, fue encabezada por el almirante Jorge Palma y contaba con el apoyo del titular de la marina, vicealmirante Enrique Grünwaldt. Sin embargo, este acto de insurrección corrió la misma suerte que los otros dos anteriormente mencionados, por lo que los cabecillas de esta asonada fueron arrestados y el nuevo jefe de la fuerza naval fue Eladio Vázquez.[2]

Elecciones limitadasEditar

El 14 de febrero de 1963 Guido dictó el Decreto 7165/62, restableciendo la vigencia del Decreto 4161/56, mediante el cual la dictadura del general Aramburu había prohibido pronunciar el nombre Juan Perón y Eva Perón, así como utilizar los símbolos del Partido Peronista. Poco después, el 24 de julio de 1963, Guido otro decreto para aprobar el Estatuto de los Partidos Políticos restableciendo la proscripción del peronismo, que había dejado sin efecto Frondizi.[72]​ Además del peronismo, Guido tampoco permitió la participación en las elecciones del expresidente Arturo Frondizi, que permaneció detenido. Con tales proscripciones, las elecciones quedaron abiertas para que ganara la Unión Cívica Radical del Pueblo, que lideraba Ricardo Balbín.

En 1963 Guido convocó a elecciones presidenciales limitadas, con proscripción del peronismo y de Frondizi, en las que resultó elegido presidente Arturo Illia de la Unión Cívica Radical del Pueblo (UCRP), que asumió el poder el 12 de octubre de 1963, saliendo segundo el voto en blanco que muchos peronistas utilizaron como forma de protesta. El presidente Illia también sería a su vez derrocado por un golpe militar el 28 de junio de 1966.[2]

 
Tumba donde descansan los restos de José María Guido, en el Cementerio de la Recoleta de Buenos Aires.

FallecimientoEditar

Falleció el 13 de junio de 1975 y sus restos fueron depositados en el Cementerio de la Recoleta. Una calle de la ciudad de Viedma lleva su nombre en su homenaje.[73]

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. el sitio oficial de la presidencia de la nación dice: “El derrocamiento de Frondizi puede considerarse un golpe a medias porque no culmina en un gobierno de facto”.
  2. a b c d e f Historia de la Argentina: La Democracia Débil (1955-1966): Fascículo Nº 9, "El Poder Militar", Félix Luna, Ediciones Hyspamérica, 1992.
  3. Revista "El Derecho" del 12 de marzo de 2014. «Corte Suprema y Acefalía: el derrocamiento de Frondizi y la asunción de Guido». 
  4. El 17 de diciembre de 1961 y el 25 de febrero 1962 también se habían realizado comicios para elección de gobernadores y legisladores provinciales.
  5. Odone, 1977, p. 336-338.
  6. Kvaternik, 1987, p. 39.
  7. Rouquié, 1982, p. 187.
  8. Odena, 344-345.
  9. Odena, 345.
  10. Odena, 345-346.
  11. Pisarello Virasoro, Roberto G. (1996). Cómo y por qué fue derrocado Frondizi. Buenos Aires: Biblos. pp. 17-20. ISBN 950-786-125-4. 
  12. Hudson, Carlos F. (2014-2015). «Sobre dudas y procedimientos. Crisis final y derrocamiento de Arturo Frondizi». Anuario IEHS (29 y 30): 64. 
  13. Odena, 347-348.
  14. Odena, 348.
  15. Potash, 1982, p. 485.
  16. Kvaternik, 1987, p. 41.
  17. a b Odena, 349.
  18. Odena, 351.
  19. Luna, 1975, p. 11.
  20. a b Odena, 352.
  21. Potash, 1982, p. 487-488.
  22. Odena, 353.
  23. Odena, 361-365.
  24. a b Odena, 354.
  25. Potash, 1982, p. 493.
  26. Potash, 1982, p. 497.
  27. a b Potash, 1982, p. 494.
  28. Alaniz, Rogelio (9 de diciembre de 2015). «El golpe de Estado del 29 de marzo de 1962». El Litoral. Consultado el 21 de mayo de 2016. 
  29. Pisarello Virasoro, 29.
  30. Potash y 1994, 28-34.
  31. Kvaternik, 1987, p. 58.
  32. a b c d e f Oyhanarte (h), 12 de marzo de 2014.
  33. a b Kvaternik, 1987, pp. 58-59.
  34. Kvaternik, 1987, p. 61.
  35. a b c d e f g Luna, Félix (agosto de 1975). «En memoria de Guido». Todo es Historia (Tor’S SCA). año IX (99): 8-17. 
  36. a b Potash, 1982, p. 495.
  37. Potash, 1994, p. 29.
  38. a b c Kvaternik,, p. 62.
  39. a b Odena,, p. 359.
  40. a b Potash y 1994, 31.
  41. Potash y 1994, 31-32.
  42. Potash y 1994, 32.
  43. a b c Potash y 1994, 33.
  44. Kvaternik, 1987, p. 66-67.
  45. Kvaternik, 1987, p. 68.
  46. Potash (1994). El ejército y la política en la Argentina. p. 36. «...su reacción inmediata cuando el Ministro de Defensa les dio la noticia de la ceremonia de juramento fue de shock.» 
  47. Potash y 1994, 36-37.
  48. Potash y 1994, 37.
  49. Potash y 1994, 39-40.
  50. Potash y 1994, 40.
  51. Potash y 1994, 40-41.
  52. Potash y 1994, 48.
  53. Potash, 1994, p. 57.
  54. Potash, 1994, p. 46.
  55. a b Sanz, Vilma Alcira (2004). «Azules y colorados: Diferencias internas, enfrentamientos públicos. La participación del Regimiento 8 de Tanques de Magdalena en los hechos de septiembre de 1962 a través de La Prensa, La Nación y Clarín de Buenos Aires». Anuario del Instituto de Historia Argentina (Universidad Nacional de La Plata) (4): 220 |página= y |páginas= redundantes (ayuda). 
  56. «A los 76 años, falleció el jurista Julio Oyhanarte». La Nación. 30 de abril de 1997. Consultado el 22 de mayo de 2016. 
  57. a b Riquelme, Gabriela C. (2005). «Educación y distribución del gasto social en Argentina». Congreso Plan Fénix en vísperas del Segundo Centenario: una estrategia de desarrollo con equidad (Buenos Aires: Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires). 
  58. de Pablo, Juan Carlos; Martínez, Alberto J. (1989). Argentine economic policy, 1958-87. Banco Mundial. 
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  60. a b c d Vaccarezza, Federico Luis. «La política económica y la sustitución de importaciones desde 1963 a 1975: Un periodo de disenso». Políticas de desarrollo industrial en la Argentina 1940–2001. Desde la sustitución a la apertura. Argentina: Universidad de Tres de Febrero. ISBN 978-84-695-0602-8. 
  61. de Pablo, Juan Carlos; Martínez, Alberto J. (1989). Argentine economic policy, 1958-87. Banco Mundial. p. 22. 
  62. Escudé, Carlos; Cisneros, Andrés, eds. (2000). «Los prolegómenos de un cambio de modelo. 1962-1963». Historia General de las Relaciones Exteriores de la Argentina (1806 - 1989). Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales. 
  63. a b c «El secuestro de Felipe Vallese». Crónica. 
  64. «A 55 años del secuestro de Felipe Vallese, el primer desaparecido peronista». Diario Jornada. 21 de agosto de 2017. 
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  70. «El otro 2 de abril: la batalla en el Ejército entre Azules y Colorados». Clarín. 2 de abril de 2003. Consultado el 17 de febrero de 2016. 
  71. Potash, 1996, pp. 91-101.
  72. García, Blas (13 de febrero de 2017). «Efemérides Populares: El gobierno títere de Guido vuelve a prohibir pronunciar el nombre del 'tirano prófugo'». La Opinión Popular.  Texto «http://www.laopinionpopular.com.ar/noticia/29031-el-gobierno-titere-de-guido-vuelve-a-prohibir-pronunciar-el-nombre-del-tirano-profugo.html» ignorado (se sugiere |url=) (ayuda);
  73. «Cambia la fisonomía de la calle José María Guido». diario Río Negro. Consultado el 11 de octubre de 2017. 

Enlaces externosEditar