Abrir menú principal

Pachamama

diosa de la cultura inca
Monumento de la Pachamama en Córdoba (Argentina) realizada por Miguel Pablo Borgarello. La estatua representa la visión occidental de la Pachamana-Madre Tierra.

Pachamama (Madre Tierra) o Mama Pacha es una diosa totémica de los incas representada por el planeta Tierra, a la que se brindaban presentes en las ceremonias agrícolas y ganaderas en el mundo andino.[1]​ Es el núcleo del sistema de creencias de actuación ecológico-social entre los pueblos indígenas de los Andes Centrales de América del Sur.[2]

EtimologíaEditar

Pacha Mama significa Madre Tierra:

  • pacha, un término aimara y quechua, significa ‘tierra, mundo, universo, tiempo, época’.[3]
    • pacha kununuy (‘temblor de tierra con fuerte ruido’).[4]
    • pachamit'a (‘parte del tiempo’, cada una de las cuatro estaciones en que se divide un año).
    • pacha k'anchay (‘luz del mundo’, la luz solar).
  • mama: "madre"

Descripción de la PachamamaEditar

 
Representación de Pachamama en la cosmología según Juan de Santa Cruz Pachacuti Yamqui Salcamayhua (1613), según una imagen en el Templo del Sol Qurikancha en Cusco.

La divinidad de la Pachamama (la Madre Tierra) representa a la Tierra, pero no solo el suelo o la tierra geológica, como tampoco solo la naturaleza; es todo en su conjunto. No está localizada en un lugar, pero se concentra en manantiales, vertientes, o apachetas. Es una deidad inmediata y cotidiana, que actúa por presencia y con la cual se dialoga, ya sea pidiéndose sustento o disculpándose por alguna falta cometida en contra de la tierra y por todo lo que nos provee.

No es una deidad creadora sino protectora y proveedora; cobija a los seres humanos, posibilita la vida y favorece la fecundidad y la fertilidad. A cambio de esta ayuda y protección, el pastor de la Puna Meridional está obligado a ofrendar a la Pacha parte de lo que recibe, no solo en los momentos y sitios predeterminados por el ritual sino, en todos los acontecimientos culturales significativos, configurándose así una suerte de reciprocidad. Sin embargo se la considera con una faz negativa: la Pachamama tiene hambre frecuente y si no se la nutre con las ofrendas o si se la ofende, provoca enfermedades.

Historia de su cultoEditar

 
El monolito Bennet de Bolivia o estela Pachamama el día de su redescubrimiento, en junio de 1932.

Los quechuas, los aymaras y otras etnias de la región andina realizan ancestrales ofrendas en su honor, sacrificando entre otras cosas camélidos para derramar su sangre. Entre otros objetos se ofrecen hojas de coca, conchas marinas mullu y sobre todo el feto de la llama, según una creencia para fertilizar la tierra sin que faltara jamás la cosecha. Este tipo de ofertorio suele llamarse en los Andes centromeridionales «corpachada».

La Pachamama,[5]​ más las deidades Mallku y Amaru, conforman la trilogía de la percepción aimara sociedad - naturaleza;[6]​ y sus cultos son las formas más antiguas de celebración que los aimaras realizan. Después de la conquista española y la llegada del Catolicismo, la figura de la Virgen María fue equiparada a la de la Pachamama por muchas de las comunidades indígenas.[7]

Se mantiene y conserva el sistema de creencias y rituales relacionados con la Pachamama, practicada por las comunidades quechuas y aimaras, y otros grupos étnicos que han recibido la influencia quechua-aimara, en las áreas andinas de Bolivia, Ecuador y Perú, en el norte de Chile y en el norte de Argentina. A través de los migrantes, se ha hecho conocida en otros lugares, y se ha expandido a numerosas ciudades y grandes metrópolis modernas como Buenos Aires, por este motivo se puede ver en tal ciudad (desde los años noventa) a gente que vuelca un poco del vino o la cerveza que está por beber diciendo: «Antes».

Ceremonia de la PachamamaEditar

 
Ritual de la Pachamama en la Universidad Nacional de Lanús, UNLa

La ceremonia que muchos saben que es un ritual a la Pachamama o fiesta de la Madre Tierra. En Bolivia es llamada chaya o pago, que implica un acto de reciprocidad. Aunque se ha popularizado el primer día de agosto como día principal para su realización, de hecho se lo practica durante todo el mes, y en muchos lugares también el primer viernes de cada mes. Las ceremonias están a cargo de personas ancianas o de mayor autoridad moral dentro de cada comunidad. En el caso del pueblo aimara en Bolivia esta persona recibe el nombre de 'yatiri'.

Se realizan ceremonias a la Pachamama en ocasiones especiales, como al partir de viaje o al pasar por una apacheta. Según Mario Rabey y Rodolfo Merlino (antropólogos argentinos que han estudiado la cultura andina desde los años setenta a los noventa), «el ritual más importante es el challaco». Challaco es una deformación de los vocablos quechuas ch'allay y ch'allakuy, que se refieren a la acción de ‘rociar con insistencia’, 'aspergar';[3]​ en el lenguaje de los campesinos del sur de los Andes Centrales, la palabra challar se usa como sinónimo de ‘dar de comer y beber a la tierra’. El challaco, como se practica en la zona estudiada,[8]​ abarca una compleja serie de pasos rituales que comienzan en las viviendas familiares la noche de la víspera, durante la cual se cocina una comida especial, la tijtincha, y que culminan en un ojo de agua o la toma de una acequia donde se realiza el ritual principal a la Pachamama, con una serie de ofrendas que incluyen comida, bebida, hojas de coca y cigarros.[9]

Sincretismo religiosoEditar

 
Virgen Cerro, en el Museo de la Casa de Moneda en Potosí.

La religión centrada en la Pachamama se practica en forma paralela al cristianismo, al punto que muchas familias son cristianas y pachamamistas.[10]​ En Bolivia, la Pachamama es identificada con la Virgen de Copacabana en La Paz,[11]​ la Virgen de Urkupiña en Cochabamba,[12]​ y la Virgen del Socavón en Oruro.

Un antecedente artístico e histórico de este sincretismo lo constituye la representación de la Virgen Cerro del s XVIII, en la que el Cerro Rico de Potosí es antropomorfizado adquiriendo la imagen de la virgen[13]​.

En Puno, Perú, la Pachamama es identificada con la Virgen de la Candelaria.

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. Diccionario quechua-espxxxañol-quechua Edición de la Municipalidad del Cusco ( Perú) 1995
  2. MERLINO, Rodolfo; y RABEY, Mario (1993). «Resistencia y hegemonía: cultos locales y religión centralizada en los Andes del Sur». Sociedad y Religión, 10-11: págs. 146-166.
  3. a b LIRA, Jorge A. (1944): Diccionario kkechuwa-español (volumen II). Tucumán (Argentina): sin editorial, pág. 719.
  4. Diccionario supracitado
  5. Kill, Lucia 1969 Pachamama. Die Erdgöttin in der altandinen Religion. Univ. Diss. Bonn.
  6. VALDIVIA, María Paz. «Cosmovisión aimara y su aplicación práctica en un contexto sanitario del norte de Chile». Revista de Bioética y Derecho, n.º 7, junio de 2006. Pág. 1.
  7. Merlino, Rodolfo y Mario Rabey (1992). «Resistencia y hegemonía: Cultos locales y religión centralizada en los Andes del Sur». Allpanchis (40): 173-200. 
  8. MERLINO, Rodolfo; y RABEY, Mario (1983). «Pastores del altiplano andino meridional: religiosidad, territorio y equilibrio ecológico», Allpanchis, 21: págs. 149-171. Cusco (Perú).
  9. RABEY, Mario; y MERLINO, Rodolfo (1988). «El control ritual-rebaño entre los pastores de la puna argentina». En: Jorge FLORES OCHOA (ed.), Llamichos y paqocheros: pastores de llamas y alpacas: págs. 113-120. Cuzco (Perú).
  10. Mariscotti de Görlitz, Ana María 1978 Pachamama santa tierra: contribución al estudio de la religión autóctona en los Andes centro-meridionales. Berlin: Gebr. Mann Verlag.
  11. La Pachamama y la Virgen de Copacabana.
  12. «Los secretos del cerro, entre amuletos y fe»,
  13. «Virgen del Cerro». 

Enlaces externosEditar