Segundo gobierno de Perón

gobierno de Juan Domingo Perón en Argentina que se extendió desde 1952 hasta su derrocamiento en 1955

El segundo gobierno de Juan Domingo Perón inició el día 4 de junio de 1952, cuando asumió oficialmente su segundo mandato y finalizó el 16 de septiembre de 1955, a raíz de un golpe de Estado que impuso una dictadura militar autodenominada «Revolución Libertadora».

Segundo gobierno de Perón

Juan Domingo Perón junto a su esposa Eva Perón en la asunción de su segunda presidencia el 4 de junio de 1952.
Información general
Ámbito Argentina
Presidente Juan Domingo Perón
Vicepresidente

Vacante (1952-1953)

Alberto Teisaire (1954-1955)
Formación 4 de junio de 1952
Disolución 16 de septiembre de 1955
Composición del gabinete
N.º de ministerios 1952-1954: 21
1954-1955: 19
Partido (s) Partido Justicialista
Elección
Elección 1951
Periodo 1952-1955
Situación en el poder legislativo
Senado Mayoría
Cámara de Diputados Mayoría
Sucesión
Primer gobierno de Perón Segundo gobierno de Perón Presidencia de Eduardo Lonardi

En 1949, Perón había reformado la Constitución Nacional, donde se lo habilitó para poder ejercer un nuevo mandato desde 1952 hasta 1955. A partir de su reelección, en la cual obtuvo la victoria con un 62 % de los votos, se produjeron algunos cambios significativos en el plano económico. Los salarios, que habían aumentado considerablemente hasta ese momento, se congelaron al igual que los precios por medio de contratos bianuales. El IAPI comenzó nuevamente a subvencionar al sector agrario. Se logró controlar el proceso inflacionario. El llamado al capital extranjero con el propósito de desarrollar la industria pesada, Segundo Plan Quinquenal, fue motivo de polémicas y atrajo las críticas de los opositores, entre ellos Frondizi.

En 1953 la sociedad se polarizó definitivamente porque el gobierno comenzó a encarcelar opositores, censuró todos los medios de la oposición y se intentó «peronizar» a la sociedad (imponiendo La razón de mi vida en los programas secundarios, la obligatoriedad de afiliarse al Partido Justicialista a los empleados públicos, libros escolares donde se alababa al gobierno, imponer el nombre de «provincia Eva Perón» al territorio nacional de La Pampa, «provincia Presidente Perón» al territorio nacional del Chaco, «Ciudad Eva Perón» a La Plata, etc.). Ya empezarían los actos terroristas de los antiperonistas como el Atentado en la Plaza de Mayo del 15 de abril de 1953, que ocurrió cuando el presidente daba un discurso y cuando se escucharon las explosiones, Perón dijo que hicieran algo útil por el país en vez de poner bombas. Como respuesta a las bombas que causaron muertos y heridos grupos de civiles peronistas fueron a incendiar locales opositores.

En 1954 Perón logró la sanción de la ley n.º 14 394, cuyo artículo 31 incluía el divorcio, y esto provocó el enfrentamiento con la Iglesia Católica que había apoyado activamente al peronismo hasta ese año. Tras el derrocamiento de Perón, este artículo fue suspendido mediante el decreto ley 4070/1956 y el divorcio recién volvería a ser aceptado en 1987 mediante la Ley n.º 23515. El 30 de diciembre de 1954 un decreto autoriza la apertura de prostíbulos, que estaban prohibidos desde décadas atrás.[1]​ También se eliminaron los términos de hijos "legítimos" e "ilegítimos", se suprimió la enseñanza de religión obligatoria, se quitaron subsidios a colegios católicos, se redujeron los feriados, entre ellos, numerosos feriados religiosos, con el objetivo de aumentar la productividad y se aprobó una reforma de la Constitución para la Separación Iglesia-Estado. Las ramas industriales privilegiadas en esta segunda etapa del proceso de sustitución de importaciones, del segundo plan quinquenal fueron la automotriz, la petrolera y petroquímica, la química, la metalúrgica y la de maquinarias eléctricas y no eléctricas, orientadas a ser industrias de base para el país. Las inversiones se orientaron hacia el aprovechamiento de las posibilidades que ofrecía un mercado interno protegido. El sector agropecuario se modernizó: a partir del desarrollo de la industria siderúrgica y petroquímica, se impulsó la tecnificación y la provisión de fertilizantes, plaguicidas y maquinarias, de forma que se hizo incrementar la producción y productividad agropecuaria.[2]

Asimismo el Plan Siderúrgico Argentino y la constitución de la empresa SOMISA, que pasará de una producción de 21 000 toneladas de acero en 1948 a 87 000 en 1954. La empresa argentina Siam adquirió gran impulso, expandiéndose mayormente debido a sus ventas en productos como las motonetas, ventiladores y otros electrodomésticos que demandaba el mercado local. Su capacidad industrial le permitió iniciar en 1948 la producción de heladeras a un ritmo de 11 000 anuales, para alcanzar las 70 000 unidades diez años más tarde, llegando a ser la más grande empresa latinoamericana, con más de nueve mil empleados.

El 21 de diciembre de 1953 se firma un acta de unión económica entre Argentina y Ecuador, y el 9 de septiembre de 1954 se firma otro acta de unión económica con Bolivia. Se creó la empresa distribuidora Gas del Estado, para la distribución de aquel recurso. Se puso en marcha el primer gasoducto que conectó la ciudad de Comodoro Rivadavia con la Ciudad de Buenos Aires, de una longitud de mil seiscientos kilómetros. Fue inaugurado el 29 de diciembre de 1949, siendo el primero de su especie en Sudamérica y el más largo del mundo para ese momento; se construyó además sin financiamiento externo. Pero tras el golpe de Estado de 1955 no se llegaron a construir las válvulas y terminales para que el gasoducto fuera capaz de transportar gas a los hogares. A su vez, la reforma constitucional nacionalizó los yacimientos petrolíferos fiscales, haciendo así de YPF un monopolio estatal.[3]​ También a partir de 1953 a 1955 se construyeron los autos justicialistas, pero tras la caída de Perón la producción se frenó y nunca más se prosiguió. En su segundo mandato Perón continuó su plan de ampliación de los derechos políticos de los habitantes de los territorios nacionales, impulsando la provincialización de todos los territorios que aún restaban: Chubut, Formosa, Misiones, Neuquén, Río Negro, Santa Cruz y Tierra del Fuego (estos dos últimos fusionados en una sola provincia). Estas medidas fueron parcialmente anuladas por el movimiento revolucionario que derrocó a Perón en 1955, cuyos habitantes perderían así los derechos que les otorgaba la provincialización. En 1955 el gobierno funda el Instituto Balseiro que forma profesionales en Física, Ingeniería Nuclear, Ingeniería Mecánica, Ingeniería en Telecomunicaciones y postgraduados en Física, Física Médica e Ingeniería.

Derrocamiento

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Víctimas del Bombardeo de la Plaza de Mayo.

Desde 1951, sectores cívico-militares antiperonistas habían llevado a cabo actos terroristas a través de los denominados «comandos civiles».

El 16 de junio de 1955 los comandos civiles, integrados por conservadores, radicales y socialistas, junto con la Marina de Guerra y sectores de la Iglesia católica intentaron un golpe de Estado que incluyó el Bombardeo de la Plaza de Mayo y el centro de la ciudad de Buenos Aires con un saldo de más de 364 muertos y centenares de heridos. El ataque se produjo con 20 aparatos de la Aviación Naval, cerca del mediodía, sobre la multitud que se encontraba en una manifestación. Los ataques continuaron hasta las 18. El Ejército instaló tanques y baterías antiaéreas para proteger al presidente, por lo que a los insurgentes se les ordenó atacar a los miembros del Ejército y a los civiles que apoyaban a Perón. Finalmente, los atacantes pidieron asilo político en Uruguay.

El evento también conocido como la Masacre de Plaza de Mayo fue el bombardeo y simultáneo ametrallamiento aéreo, cometido el 16 de junio de 1955 en la ciudad de Buenos Aires (Argentina). Ese día, un grupo de militares y civiles antiperonistas, utilizando varios escuadrones de aviones pertenecientes a la Aviación Naval, bombardearon y ametrallaron con munición aérea de 30 mm, la Plaza de Mayo y la Casa Rosada, así como el edificio de la CGT (Confederación General del Trabajo) y la entonces residencia presidencial, matando a más de 308 personas e hiriendo a más de 700, entre civiles y militares (en el bombardeo y los combates que siguieron).[4][5][6]​ En 2010 se publicó una investigación oficial realizada por el Archivo de la Memoria de la Secretaría de Derechos Humanos que identificó a 308 muertos, aclarando que a esa cantidad debían sumarse "un número incierto de víctimas cuyos cadáveres no lograron identificarse, como consecuencia de las mutilaciones y carbonización causadas por las deflagraciones".[7]

Luego de los ataques, Perón pidió calma a la población, pero algunos peronistas fueron a quemar iglesias, porque en los aviones estaba pintado Cristo Vence y se dieron cuenta de que la iglesia tuvo algo que ver. Por primera vez en años de censura, los opositores pudieron utilizar los medios de difusión estatales. Pero para entonces los partidos opositores no estaban tampoco interesados en llegar a un acuerdo con Perón, y utilizaron la oportunidad para difundir su oposición al gobierno y denunciar la falta de libertades. Poco después Perón dio por concluidas las conversaciones.

El 16 de septiembre de 1955 las Fuerzas Armadas derrocaron a Perón, con el apoyo de Estados Unidos y del Reino Unido. La CGT, sectores del peronismo e incluso sectores opositores a Perón fueron a reclamar armas para impedir la toma del poder por los militares, pero Perón se las negó, para evitar una Guerra Civil y se exilió temporalmente en Paraguay. Finalmente se instaló en Madrid, en el barrio residencial de Puerta de Hierro. Allí se casó con la bailarina María Estela Martínez de Perón, Isabelita, a quien había conocido en Panamá, en 1956.

Referencias

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  1. Perón. El hombre del destino. Editorial Abril. Buenos Aires 1975 pág.118
  2. Rapoport, Mario (2007): Historia económica, política y social de la Argentina. Buenos Aires: Emecé-Colihue, pág. 132. ISBN 978-950-04-2892-7.
  3. Nicolás Gadano. «Determinantes de la inversión en el sector petróleo y gas de la argentina»
  4. Elsa Portugheis (coord.) (2010). «Atentado del 15 de abril de 1953». Bombardeo del 16 de junio de 1955. Buenos Aires: Secretaría de Derechos Humanos de la Nación Argentina. pp. 135-142. Archivado desde el original el 2 de abril de 2015. Consultado el 14 de julio de 2019. 
  5. «La Plaza de Mayo tuvo 308 muertos». Crítica Digital. 17 de junio de 2009. Archivado desde el original el 18 de junio de 2010. Consultado el 17 de junio de 2009. 
  6. «Como resultado de los hechos, hubo más de doscientos muertos y ochocientos heridos, la mayoría de ellos civiles». Obras completas: 1952-1972, Jorge Luis Borges, Rolando Costa Picazo, Irma Zangara, p. 391, Emecé, 2009
  7. «Celebran resarcimiento a sobrevivientes del bombardeo». Parlamentario. 5 de diciembre de 2008.