Propiedad privada

designación legal de la propiedad de un bien
La fábrica Volkswagen es un ejemplo de propiedad privada. La fábrica es propiedad privada de sus accionistas quienes obtienen fondos de las ganancias que genera su funcionamiento.

Propiedad privada son los derechos de las personas y empresas de obtener, poseer, controlar, emplear, disponer de y dejar en herencia tierra, capital, cosas y otras formas de propiedad. La propiedad privada se diferencia de la propiedad pública en que esta última se refiere a bienes propiedad del Estado o Gobierno, y no de individuos, comunidades o entidades empresarias.[1]​ El concepto de propiedad ha ido sufriendo modificaciones a lo largo de la historia. A finales del siglo XVIII, durante la Revolución Industrial, la propiedad privada surgió como la forma predominante de propiedad en el ámbito de la producción y las tierras, desplazando a la propiedad feudal, gremios, sistema de talleres de trabajo y producción artesana, que se basaban en la propiedad de las herramientas de producción por parte de trabajadores individuales o gremios de artesanos.[2]

Los marxistas y socialistas hacen una distinción entre propiedad privada y propiedad personal, definiendo a la primera como los medios de producción, haciendo referencia a la empresa privada basada en una producción socializada y mano de obra asalariada; mientras que la segunda son los bienes de consumo o cosas producidas por un individuo.[3][4]​ Históricamente, hasta el desarrollo del capitalismo, el término propiedad designaba a la tenencia de tierras; a partir de entonces el término propiedad comenzó a utilizarse para referirse a la propiedad sobre los medios de producción. Desde entonces, en su acepción común, se ha expandido para abarcar a las posesiones personales y a la propiedad no productiva que poseen los individuos.

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Evolución históricaEditar

Se cree que el concepto de propiedad es muy antiguo. Las sociedades primitivas solían compartir ciertos derechos de propiedad, como el derecho a cazar o pescar en un determinado lugar. Aunque existía cierta propiedad personal, como las armas o los utensilios de cocina, parece ser que la propiedad real era común. La tierra no empezó a considerarse como «propiedad privada» de personas hasta después de la Edad Media. Bajo el sistema feudal, la tierra podía ocuparse pero no se tenía la propiedad. Esta ocupación implicaba muchas obligaciones. En el sentido moderno de propiedad, tan solo los monarcas y la Iglesia poseían la tierra, es por eso que los problemas sociales no faltaban.

El ascenso de la burguesía a finales de la época feudal fue afectando paulatinamente a la importancia relativa de la propiedad real y personal. Históricamente, la propiedad personal no tenía importancia en comparación con la propiedad de la tierra. Por ello, casi no existía una regulación sobre la propiedad, transmisión y herencia de las propiedades personales. La creciente clase media que acumulaba riqueza podía transmitirla fácilmente mediante un testamento. Con la Revolución Industrial, el consiguiente abandono de la agricultura y la aparición de acciones y bonos, la propiedad personal alcanzó la misma importancia que la propiedad real. La tierra se convirtió en un bien que podía comprarse y venderse como cualquier otro bien.

EconomíaEditar

Aunque la economía neoclásica contemporánea rechaza algunas de las suposiciones de los primeros filósofos que sustentaron la economía clásica, se ha sostenido que la economía neoclásica sigue siendo influenciada por el legado de la teoría moral natural y el concepto de derecho natural, lo que ha llevado a la presentación del intercambio privado de mercado y los derechos de propiedad privada como «derechos naturales» inherentes a la naturaleza.[5]

Los liberales económicos, definidos como aquellos que apoyan una economía de mercado impulsada por el sector privado, consideran que la propiedad privada es esencial para la construcción de una sociedad próspera. Sostienen que la propiedad privada de la tierra garantiza que la misma será puesta en uso productivo y su valor protegido por el propietario. Si los propietarios deben pagar impuestos sobre la propiedad, esto les obliga a mantener una producción de la tierra para mantener tales contribuciones. La propiedad privada también atribuye un valor monetario a la tierra, que puede ser utilizado para el comercio o como garantía. La propiedad privada, por lo tanto, es una parte importante de la capitalización en la economía.[6]

 
Esquema bidimensional que muestra la aceptación o rechazo de la propiedad privada en el espectro político.

Los economistas socialistas son críticos de la propiedad privada como el socialismo pretende sustituir la propiedad privada de los medios de producción de propiedad social o propiedad pública. Los socialistas generalmente argumentan que las relaciones de propiedad privada limitan el potencial de las fuerzas productivas en la economía cuando la actividad productiva se convierte en una actividad colectiva, donde el papel del capitalista se hace redundante (como propietario pasivo). Los socialistas generalmente favorecen la propiedad social, ya sea para eliminar las distinciones de clase entre los propietarios y los trabajadores, y como un componente del desarrollo de un sistema económico postcapitalista.[7]

En respuesta a la crítica socialista, el economista de la escuela austríaca Ludwig Von Mises argumentó que los derechos de propiedad privada son un requisito para lo que llamó el cálculo económico "racional" y que los precios de los bienes y servicios que no se pueden determinar con precisión suficiente para realizar un cálculo económico eficiente sin tener derechos de propiedad privada claramente definidos. Mises sostuvo que un sistema socialista, que por definición carecería de propiedad privada en los factores de producción, sería incapaz de determinar valuaciones de precios apropiadas para los factores de producción. Según Mises, este problema haría imposible el cálculo socialista racional.[8]

Críticas a la propiedad privadaEditar

La propiedad privada ha sido cuestionada por varias corrientes políticas de izquierda como el anarquismo,[9]​ el comunismo y el socialismo. Según la teoría socialista, por ejemplo, la propiedad de los medios de producción [[Socialización de los % medios de producción|debe ser común]], esto está en claro contraste con el liberalismo económico que propone la privatización. Existen corrientes políticas que postulan tratamientos intermedios de la propiedad, como son la economía social de mercado o el socialismo de mercado.

Véase tambiénEditar

BibliografíaEditar

Artículos, ensayos y debatesEditar

ReferenciasEditar

  1. «What is public property? definition and meaning». BusinessDictionary.com. Consultado el 11 de abril de 2017. 
  2. «The Accumulation Of Capital». www.economictheories.org. Consultado el 11 de abril de 2017. 
  3. Gewirth, Alan. (1996). The Community of Rights. University of Chicago Press. p 168
  4. Capital, Volume 1, by Marx, Karl. From "Chapter 32: Historical Tendency of Capitalist Accumulation"
  5. O'Hara, Phillip (September 2003). Encyclopedia of Political Economy, Volume 2. Routledge. pp. 782-83. ISBN 0-415-24187-1. 
  6. Connell, Shaun. «Property Rights 101: The Foundation of Capitalism Explained». Capitalism Institute. Consultado el 25 de octubre de 2012. 
  7. The Political Economy of Socialism, by Horvat, Branko. 1982. Chapter 1: Capitalism, The General Pattern of Capitalist Development (pp. 15–20)
  8. «The Socialist Calculation Debate». www.economictheories.org. Consultado el 11 de abril de 2017. 
  9. "Property is robbery," said the great French Anarchist, Proudhon.