Pupa

estadio de la metamorfosis

La pupa es el estado por el que pasan algunos insectos en el curso de la metamorfosis que los lleva del último estado de larva al de imago o adulto.

Pupa ya casi completamente desarrollada de Apis mellifera. Los puntos rojos son ejemplares del ácaro Varroa jacobsoni, que aprovecha la inmovilidad de la pupa para atacarla.
Eclosión de una Dryas iulia.

A diferencia de los estados larvales, el de pupa es un estado de relativa inactividad aparente, que es muy activo en realidad. Muchos se ocultan o encierran en una cápsula para protegerse mientras los órganos juveniles absorben y el organismo adopta una estructura totalmente diferente. No se alimentan y suelen estar inmóviles, aunque las pupas de los mosquitos tienen tanta capacidad de movimiento como muchas larvas, para evitar los depredadores. Solo los insectos holometábolos pasan por un estadio de pupa y es esta transición lo que caracteriza al superorden Endopterygota, que abarca más de 700 000 especies en los órdenes Megaloptera, Neuroptera, Raphidioptera, Coleoptera, Strepsiptera, Hymenoptera, Lepidoptera, Trichoptera, Diptera, Mecoptera y Siphonaptera.

Durante esta fase, progresivamente desarrolla patas y alas, que no están presentes en la larva, y su cuerpo adopta la característica estructura tripartita de cabeza, tórax y abdomen. El proceso puede llevar apenas un par de semanas, como en algunas mariposas, o servir adicionalmente como fase de reposo (dormancia) en la que el insecto espera que las condiciones ambientales se tornen favorables. Algunas pupas pasan en esa forma todo el invierno, o los meses más cálidos en el trópico, o aun varios años.[1][2]

Posición en el ciclo vital Editar

El estadio de pupa sigue al de larva y precede al de adulto (imago) en los insectos con metamorfosis completa. La pupa es una fase no alimentaria, normalmente sésil, o muy activa como en los mosquitos. Es durante la fase de pupa cuando se forman las estructuras adultas del insecto, mientras que las estructuras larvarias se descomponen. Las estructuras adultas crecen a partir de discos imaginales.[3]

Duración Editar

La fase de pupa puede durar semanas, meses o incluso años, dependiendo de la temperatura y de la especie de insecto.[1][2]​ Por ejemplo, la fase de pupa dura de ocho a quince días en las mariposas monarca.[4]​ La pupa puede entrar en latencia o diapausa hasta la estación adecuada para emerger como insecto adulto. En climas templados, las pupas suelen permanecer latentes durante el invierno, mientras que en los trópicos suelen hacerlo durante la estación seca.

 
Adulto de Hercus fontinalis saliendo del capullo
Eclosión de Papilio dardanus.

Eclosión Editar

Los insectos emergen (eclosionan) de las pupas partiendo la envoltura pupal. La mayoría de las mariposas emergen por la mañana. En los mosquitos, la emergencia se produce al atardecer o por la noche. En las pulgas, el proceso se desencadena por vibraciones que indican la posible presencia de un hospedador adecuado. Antes de emerger, el adulto que se encuentra dentro del exoesqueleto de la pupa se denomina farato. En la mayoría de los himenópteros (hormigas, abejas y avispas), la exuvia es tan fina y membranosa que se "arruga" al desprenderse.

Apareamiento pupal Editar

 
Apareamiento de un macho con una hembra recién aparecida Catopsilia pyranthe.

En unos pocos taxones de lepidópteros, especialmente Heliconius, el apareamiento pupal es una forma extrema de estrategia reproductiva en la que el macho adulto se aparea con una hembra pupa a punto de emerger, o con la hembra recién mudada; esto va acompañado de otras acciones como el taponamiento del aparato reproductor de la hembra con el sphragis, negando el acceso a otros machos, o exudando una feromona antiafrodisíaca.[5][6]

Crisálida Editar

En las mariposas, la pupa se denomina crisálida; las crisálidas (del griego χρυσος, chrysos, «oro») están entre las formas más vistosas que puede adoptar una pupa, y son, probablemente, el ejemplo más familiar de pupa. La mayoría de las crisálidas de mariposa se cuelgan durante todo el proceso de un pedúnculo sedoso producido por la oruga —llamado «cremáster»—, y se ocultan entre el follaje para protegerse.

Capullo Editar

 
Capullos y adulto del himenóptero Cotesia congregata

Las pupas de muchas mariposas nocturnas, por el contrario, suelen ser oscuras y prefieren enterrarse en el suelo o envolverse en un capullo; el más famoso de estos capullos es el que produce Bombyx mori, el gusano de seda, formado por un larguísimo hilo de seda. En la eclosión, el insecto ya adulto rompe el capullo o lo disuelve excretando un líquido ad hoc; en la producción de seda, por lo tanto, los capullos que se abren antes de que la crisálida haya completado su evolución provocan la muerte del animal.

Los miembros de otros grupos también forman capullos, por ejemplo Hymenoptera.

Pupario Editar

Las moscas muscomorfas forman un pupario. Es decir que la larva en su último estadio se encierra dentro de su exoesqueleto que le sirve de cubierta protectora. Otros ejemplos de puparios están en el orden Strepsiptera y en la familia Aleyrodidae del orden Hemiptera.[7]

Galería Editar

Referencias Editar

  • Coronado, R. R.; Márquez, P. A. (1985). Introducción a la entomología. Morfología y taxonomía de los insectos. México: Limusa. ISBN 968-18-0066-4. 
  1. a b Nielsen, Erik Tetens, and J. St Haeger. "Pupation and emergence in Aedes taeniorhynchus (Wied.)." Bulletin of Entomological Research 45.4 (1954): 757–768.
  2. a b Elliott, J. M. "Temperature‐related fluctuations in the timing of emergence and pupation of Windermere alder‐flies over 30 years." Ecological Entomology 21.3 (1996): 241–247.
  3. Aldaz, Silvia; Escudero, Luis M. (2010). «Imaginal discs». Current Biology 20 (10): R429-R431. PMID 20504747. doi:10.1016/j.cub.2010.03.010. 
  4. University of Minnesota Extension, Monarch Lab. «Monarch Life Cycle». Archivado desde el original el 7 de julio de 2018. Consultado el 20 de septiembre de 2017. 
  5. Preston–Mafham, Rod; Preston–Mafham, Ken (1993). The Encyclopedia of Land Invertebrate Behaviour (Illustrated edición). MIT Press. p. 113. ISBN 978-0-262-16137-4. Consultado el 16 de noviembre de 2010. (requiere registro). 
  6. Boggs, Carol L.; Watt, Ward B.; Ehrlich, Paul R. (2003). Butterflies: Ecology and Evolution Taking Flight (Illustrated edición). University of Chicago Press. p. 739. ISBN 978-0-226-06318-8. Consultado el 16 de noviembre de 2010. 
  7. Gullan, P. J.; Cranston, P. S. (2000). The Insects: An Outline of Entomology (2nd edición). London: Blackwell. ISBN 0-632-05343-7.