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El Viborazo, también conocido como segundo Cordobazo, fue una huelga con protesta social masiva ocurrida el 15 de marzo de 1971 en Córdoba (Argentina), opuesta al interventor militar de la provincia perteneciente a la dictadura militar gobernante conocida como Revolución Argentina. El Viborazo fue la causa inmediata de la renuncia del interventor y una de las causas que llevaron a la renuncia del dictador Roberto Marcelo Levingston, dos semanas después.[1]​Formó parte de otros levantamientos similares como el Correntinazo, Rosariazo, Cordobazo, Mendozazo, etc.

Orígenes del términoEditar

El término viborazo hace alusión a las palabras que pronunció el gobernador de Córdoba José Camilo Uriburu a los dos días de haber asumido el mandato. El mandatario aspiraba a terminar con la oposición estudiantil y gremial que había llevado adelante el Cordobazo a la que comparó con una víbora venenosa. En un discurso durante la Fiesta Nacional del Trigo en la ciudad de Leones, dijo:[2][3][4]

En Córdoba anida una venenosa serpiente cuya cabeza pido a Dios me depare el honor histórico de cortar de un solo tajo.
Camilo José Uriburu

Los hechosEditar

En marzo de 1971 la dictadura del general de brigada Roberto Marcelo Levingston designó como nuevo interventor de la provincia de Córdoba al dirigente conservador Camilo Uriburu.

La CGT (Confederación General del Trabajo) declaró una huelga activa contra la intervención. Uriburu declaró entonces públicamente:

Confundida entre la múltiple masa de valores morales que es Córdoba por definición, se anida una venenosa serpiente cuya cabeza pido a Dios me depare el honor histórico de cortar de un solo tajo.
Camilo Uriburu, cómplice de la dictadura
 
El sindicalista Agustín Tosco (1930-1975).

El 3 de marzo de 1971, el dirigente de Luz y Fuerza Agustín Tosco (1930-1975) ―con el gremio intervenido y desde la clandestinidad― propuso la formación de un comité de huelga provincial, para preparar la ocupación de todas las plantas fabriles el 12 de marzo con el reclamo del fin de la dictadura.[5][6]

La CGT respondió convocando a un nuevo paro general para el 12 de marzo de 1971 que se transformó en una insurrección general que tomó el control de unas 500 manzanas de la ciudad de Córdoba. Hubo manifestaciones, barricadas, fogatas, incendios, saqueos y enfrentamientos entre trabajadores y estudiantes con fuerzas represivas de la Policía Provincial y de la Policía Federal. En la coordinación estuvo el jefe de Estado Mayor del Ejército, general de división Alcides López Aufranc (1921-2015). De la represión participó también un grupo de elite de la Policía Federal traído de Buenos Aires, la Brigada Antiguerrillera al mando del comisario Alberto Villar.[6]

El 12 de marzo de 1971 los obreros de las dos fábricas automotrices de Fiat ubicadas en el barrio de Ferreira en Córdoba, ConCord y MaterFer, entraron en lucha y tomaron las autopartistas por los despidos de varios operarios. Este hecho, conocido como el “Ferreirazo”, contó con la participación activa de todos los sectores sindicales, desde los grupos peronistas tradicionales hasta las nuevas conducciones clasistas de SITRAC-SITRAM, los dos sindicatos que agrupaban a los trabajadores de ambas fábricas de Fiat. [7]

En la noche de 12 de marzo, Camilo Uriburu felicitó a los efectivos de la Policía Federal por su eficiencia en la tarea de «desalojar a la víbora del barrio Clínicas», clásica área de residencia estudiantil y uno de los epicentros de las luchas del período.[6]​ “Uriburu consideraba que la cabeza de esa víbora maldita estaba entre los estudiantes en el barrio Clínicas, pero advertía también que su ‘peligrosa cola’ se paseaba por la zona industrial de Ferreira, donde era creciente el activismo de Sitrac-Sitram”. [8]

 
Levingston y Lanusse en su día de asunción al mando

Al día siguiente (13 de marzo de 1971), la gravedad de los hechos produjo la renuncia del interventor Camilo Uriburu. El tradicional diario local, La Voz del Interior, publicó una caricatura que mostraba una víbora comiéndose al interventor Camilo Uriburu. [9]

Dos semanas después fue desplazado el dictador Roberto Marcelo Levingston. Tras su renuncia asume el 26 de marzo de 1971, asumió el general Alejandro Agustín Lanusse quien tomó el mando de la dictadura en un clima político totalmente desfavorable. Las movilizaciones populares y la actividad guerrillera crecían junto al el descontento popular también. El exiliado líder del prohibido movimiento peronista, Juan Domingo Perón, sumaba día a día más adeptos, y la continuidad de la dictadura militar se hacía insostenible, obligando al régimen a diseñar algún tipo de "salida electoral", que se concretaría dos años después.[10]

BibliografíaEditar

  • Bonavena, Pablo; Mañón, Mariana; Morelli, Gloria; Nievas, Flabián; Pascual, Martín; y Rebon, Julián. (1995). «El Viborazo: ¿aislamiento de la clase obrera?». Del Rosariazo a la democracia del 83 / Antognazzi, Irma (compiladora); Ferrer, Rosa (compiladora). Rosario: Universidad Nacional de Rosario (UNR), Escuela de Historia. 


Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. «Viborazo- Felipe Pigna- El historiador». 
  2. Alaniz, Rogelio (11 de julio de 2012). «El segundo “cordobazo”». El Litoral. Consultado el 2 de noviembre de 2018. 
  3. «Viborazo- Felipe Pigna». 
  4. «Viborazo». 
  5. Blas García. «El Viborazo o el segundo Cordobazo». Consultado el 25 de octubre de 2018. 
  6. a b c «El Viborazo o Segundo Cordobazo»
  7. «Viborazo-Uriburu- Lavoz». 
  8. «Viborazo- La voz». 
  9. «Caricatura Viborazo Uriburu». 
  10. «Lanusse-Levingston-Perón».