Aforismo

declaración concisa y doctrinal

Un aforismo (del griego ἀφορίζειν, ‘definir’) es una sentencia que pretende expresar una idea de manera concisa, coherente y en apariencia definitiva.[1]

El aforismo es el género literario más breve y más conciso, pues lo definen así sus propias características estructurales y de extensión. El aforismo tiende a ser breve, mientras que el ensayo o la novela, tienden a ser extensos. El aforismo acota un pensamiento de forma precisa; y es esa precisión la que realza su texto. Aunque el aforismo y la poesía están íntimamente emparentados, este género goza de suficiente diferenciación para considerarlo género marcadamente distinto.

Algunas obras de autores de la Grecia clásica, como Heráclito de Éfeso, Esquilo, Píndaro, Hipócrates o Demócrito contienen pensamientos o máximas aforísticas, para apoyar sus opiniones, teorías, demostraciones y tratados filosóficos, médicos, científicos, etc.[2]

Como otros muchos ejemplos de elementos proverbiales, los estudiosos de sociolingüística proponen que el aforismo es un tipo de paremia, hermano del axioma, la máxima, el adagio, y otras formulaciones del pensamiento breves, moralizantes o sentenciosas (apotegmas, proverbios, etc.)

La variedad de autores que practicaron el “arte del aforismo”, va desde Madame de Sevigné a Simone Weil o María Zambrano, desde Confucio y Georg Christoph Lichtenberg a Santiago Ramón y Cajal, desde Benjamin Franklin a Émile Cioran, desde Charles Baudelaire a Jorge Luis Borges, desde Mark Twain a Oscar Wilde, desde Pessoa a Antonio Machado, o desde Platón a Albert Camus.

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. Bernabé, Alberto. De Tales a Demócrito. Madrid: Alianza. pp. 113-114. 

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