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Bazo

órgano de tipo parenquimatoso, aplanado y oblongo, situado en la cavidad abdominal

El bazo es un órgano presente en casi todos los vertebrados. Forma parte del sistema linfático y es el centro de actividad del sistema inmune, facilita la destrucción de glóbulos rojos y plaquetas viejos o caducos y durante el periodo fetal participa en la producción de hematíes nuevos (hematopoyesis).[1]

Bazo
Estructurabazo.jpg
Estructura simplificada del bazo humano
Latín [TA]: splen (griego)
[TA]: lien
TA A13.2.01.001
TH H3.10.03.0.05001
Arteria Arteria esplénica
Vena Vena esplénica
Nervio Plexo esplénico
Enlaces externos
Gray pág.1282
MeSH Spleen
FMA 7196
Situación del bazo en el abdomen humano. 1. Esófago, 2. Diafragma, 3. Estómago, 4. Hígado, 5. Vesícula biliar, 6. Duodeno, 7. Páncreas.
El bazo se aloja en la parte superior izquierda del abdomen, detrás del estómago y debajo del diafragma.

El bazo humano es aplanado y tiene forma ovalada, se encuentra situado en el cuadrante superior izquierdo de la abdomen, próximo al páncreas, el diafragma y el riñón izquierdo. Su tamaño es variable, por término medio mide 13 cm de largo, 8.5 cm ancho y 3.5 cm de grueso, pesa entre 100-250 g. Aunque desempeña funciones muy importantes, no es un órgano vital, puede ser extirpado mediante cirugía sin que la vida quede comprometida.[2]

Índice

Localización en el cuerpo humanoEditar

En el ser humano, el bazo es el mayor de los órganos linfáticos, está peritonizado, se sitúa en la región superior izquierda del abdomen, detrás del estómago y debajo del diafragma, unido a él por ligamento frenoesplénico. El bazo está sujeto por bandas fibrosas unidas al peritoneo (la membrana que reviste la cavidad abdominal). Se relaciona posteriormente con las 9°, 10° y la 11° costillas izquierdas. Reposa sobre la flexura cólica izquierda o ángulo esplénico del colon, unido a éste por el ligamento esplenomesocólico, y hace contacto con el estómago por el epiplón gastroesplénico así como con el riñón izquierdo.

VascularizaciónEditar

La sangre que irriga el bazo entra por la arteria esplénica, rama del tronco celíaco, penetrando en el órgano a través de una zona denominado hilio. Inmediatamente se ramifica en 2 ramas, una superior y otra inferior, las cuales se dividen en otras más pequeñas hasta formar las arteriolas centrales que forman la pulpa blanca, ramificándose posteriormente para formar capilares que drenan en senos venosos en la pulpa roja. Finalmente los senos venosos se agrupan hasta formar la vena esplénica que abandona el órgano también en la región del hilio. .[3]

FunciónEditar

El bazo desempeña diversas funciones:

Funciones inmunitariasEditar

  • Inmunidad humoral y celular: hace setenta años se notificó una mayor predisposición a una infección de gravedad tras haberse realizado la extirpación del bazo, pero no sería hasta el año 1952 cuando se comenzaron a obtener pruebas concluyentes. Actualmente se sabe que el bazo desempeña un papel muy importante en la inmunidad, tanto humoral como celular. Los antígenos son filtrados desde la sangre circulante y se transportan a los centros germinales del órgano, donde se sintetiza inmunoglobulina M. Además, el bazo es fundamental para la producción de opsoninas tuftina y propertina, que cobran importancia en la fagocitosis de las bacterias con cápsula.[4]

Funciones hemáticasEditar

  • Hematopoyesis: durante la gestación, el bazo se caracteriza por ser un importante productor de eritrocitos (glóbulos rojos) en el feto. Sin embargo, en los adultos esta función desaparece reactivándose únicamente en los trastornos mieloproliferativos que merman la capacidad de la médula ósea para producir una cantidad suficiente.[4]
  • Destrucción de los glóbulos rojos (Hemocateresis esplénica): en el bazo se produce la eliminación de los glóbulos rojos viejos, anómalos o que se encuentran en mal estado. Cuando por diferentes motivos, el bazo se extirpa, los eritrocitos anormales que en presencia del órgano habrían sido destruidos, aparecen presentes en la sangre periférica; encontrándose entre ellos, dianocitos y otros elementos con inclusiones intracelulares; esta función es retomada por el hígado y médula ósea. A pesar de que la función del bazo en el ser humano no consiste en el almacenamiento de eritrocitos, es un lugar clave para el depósito de hierro y contiene en su interior una parte considerable de las plaquetas y macrófagos disponibles para pasar al torrente sanguíneo en el momento que sea necesario.[4]

EstructuraEditar

El bazo puede considerarse de forma simplificada como un árbol de ramificaciones de vasos arteriales que finaliza en un conjunto de sinusoides venosos donde se realiza la filtración de la sangre, eliminación de microorganismos y destrucción de hematíes y plaquetas viejos o caducos.

La estructura del bazo está formada por una capsula fibrosa externa que le da forma y dos tipos de tejido en el interior del órgano: pulpa roja y pulpa blanca. La pulpa roja está formada por senos venosos y cordones celulares, mientras que la pulpa blanca consta de células linfoides, principalmente linfocitos T y linfocitos B que rodean una arteriola central. [5]

  • La pulpa blanca forma parte del sistema inmunológico, es decir actúa como protección frente a microorganismos extraños que intentan invadir el organismo. Consta de dos partes: zona linfoide periarterial que contiene abundantes linfocitos T y nódulos linfoides donde se localizan principalmente linfocitos B. Constituye aproximadamente el 20% del órgano.
  • La pulpa roja tiene la función de eliminar materiales de desecho que se encuentran en la sangre, por ejemplo glóbulos rojos defectuosos, para ello cuenta con células especiales llamadas macrófagos que fagocitan estos materiales.

Exploración del bazoEditar

En condiciones normales, el bazo no es palpable en adultos. En determinadas enfermedades, el bazo aumenta de tamaño (esplenomegalia), lo cual permite su palpación.[6]​ La exploración médica del bazo se divide clásicamente en dos fases, palpación y percusión.[7]

EsplenectomíaEditar

Esplenectomía es un término médico usado para referirse a la extirpación quirúrgica total o parcial del bazo cuando este se encuentra dañado por diversos motivos. Puede realizarse por medio de dos técnicas quirúrgicas diferentes: extirpación abierta o extirpación laparoscópica. Aunque el bazo no es un órgano vital, es decir una persona a la que se le ha extirpado puede seguir viviendo sin problemas aparentes, se ha observado que aquellos individuos que han sufrido una esplenectomía presentan infecciones graves por bacterias encapsuladas con una frecuencia entre 15 y 20 veces superior a la población general. Los agentes infecciosos más frecuentemente implicados son: Streptococcus pneumoniae, Haemophylus influenza, Neisseria meningitidis, Salmonella sp., Staphylococcus aureus y Escherichia coli. Estas bacterias pueden causar meningitis, sepsis y neumonía. [8]

En otros animalesEditar

Los únicos vertebrados que carecen de bazo son las lampreas y los mixinos. Incluso en estos animales, hay una capa difusa del tejido hematopoyético dentro de la pared del intestino, que tiene una estructura similar a la pulpa roja y se presume que es homóloga con el bazo de los vertebrados superiores.

En los peces cartilaginosos y con aletas radiadas se compone principalmente de pulpa roja y normalmente es un órgano de forma alargado. En muchos anfibios, especialmente ranas, adopta una forma más redondeada y con frecuencia hay una mayor cantidad de pulpa blanca.[9]

En reptiles, aves y mamíferos, la pulpa blanca es siempre relativamente abundante, y en los dos últimos grupos, el bazo es típicamente redondeado, aunque ajusta su forma algo a la disposición de los órganos circundantes. En la gran mayoría de los vertebrados, el bazo continúa produciendo glóbulos rojos a lo largo de la vida; sin embargo en los mamíferos esta función se pierde en los adultos. Muchos mamíferos tienen estructuras conocidas como ganglios hemáticos en todo el cuerpo que se presume tienen la misma función que el bazo. Los bazos de los mamíferos acuáticos difieren en algunos aspectos de los del resto de mamíferos y adoptan un color azulado en lugar de rojizo.

EsplenomegaliaEditar

En medicina, el termino esplenomegalia se utiliza para describir un aumento anómalo del tamaño del bazo que supera sus dimensiones normales. La esplenomegalia no es una enfermedad en sí misma, sino un síntoma que puede deberse a numerosas causas. Algunas de las más frecuentes son las siguientes: [10]

ReferenciasEditar

  1. Structure and function of the spleen. Autores: Reina E. Mebius y Georg Kraal. Consultado el 23 de noviembre de 2018.
  2. El bazo: cementerio de leucocitos y de conocimientos radiológicos. VV.AA. Anales de Radiología México 2016 ene;15(1):58-69. Consultado el 22 de noviembre de 2018
  3. Enfermedades del bazo.
  4. a b c M. Henry, Michael (2005). Cirugía Clínica. Masson. p. 294. ISBN 84-458-1233-5. 
  5. Inmunología, 7ª edición. Autores: Male, David; Brostoff, Jonathan; Rothh, David B.; Roitt, Ivan.
  6. Escuela de Medicina - Pontificia Universidad Católica de Chile: Manual de Semiología. [1]
  7. Universidad Nacional de Córdoba
  8. Prevención de la sepsis en pacientes esplenectomizados. VV.AA., Cirugía Española, Vol. 81. Núm. 5. Mayo 2007. Páginas 237-295. Consultado el 23 de noviembre de 2018.
  9. Romer, Alfred Sherwood; Parsons, Thomas S. (1977). The Vertebrate Body (En inglés). Philadelphia: Holt-Saunders International. pp. 410-411. ISBN 0-03-910284-X. 
  10. Esplenomegalia. Autores: P. Vargas Viveros, R. Hurtado Monroy, J.A. Villalobos Alva. Revista de la Facultad de Medicina de la UNAM. Vol. 56, Nº2. Marzo-abril 2013. Consultado el 24 de noviembre de 2018.

BibliografíaEditar

  • Carneiro, José y Junqueria L.C. (1996). Histología Básica. Barcelona: Masson. ISBN 84-458-0370-0. 

Enlaces externosEditar