Carlos VIII de Francia

político francés

Carlos VIII de Francia llamado el Afable o el Cabezudo[1]​ (Amboise, 30 de junio de 1470-íd., 7 de abril de 1498), rey de Francia desde el año 1483 hasta su muerte. Hijo de Luis XI y de Carlota de Saboya.

Carlos VIII
Rey de Francia
Pretenso Rey de Nápoles
Charles VIII Ecole Francaise 16th century Musee de Conde Chantilly.jpg
Reinado
30 de agosto de 1483-7 de abril de 1498
Predecesor Luis XI de Francia
Sucesor Luis XII de Francia
Información personal
Coronación 30 de mayo de 1484 en la catedral de Reims
Nacimiento 30 de junio de 1470
Amboise
Fallecimiento 7 de abril de 1498 (27 años)
Amboise
Entierro Basílica de Saint-Denis
Familia
Dinastía Dinastía Valois
Padre Luis XI
Madre Carlota de Saboya
Consorte Ana de Bretaña
Regente Ana de Beaujeu y Pedro II de Borbón
Descendencia Carlos Rolando (1492-1495), delfín
Carlos (1496), delfín
Francisco(1497-1498), delfín
Ana (1498)

Firma Firma de Carlos VIII
Ornamented arms of Valois France (deers).svg
Escudo de Carlos VIII

BiografíaEditar

Era de constitución frágil, y Luis XI deseaba garantizar una sucesión estable, por ello se preocupó por su salud, así como de su educación dándole por maestro al humanista Guilleume Tardif. Heredó el trono a la muerte de su padre, a la edad de trece años, pero hasta su mayoría de edad el reino estuvo bajo la regencia de su hermana Ana de Beaujeu y de su cuñado Pedro II de Borbón.

Matrimonio con Ana de BretañaEditar

Tras invadir el ducado de Bretaña en 1488 y vencer en la Batalla de Saint-Aubin-du-Cormier, el rey Carlos VIII de Francia, con el fin de contenerlo fuerza a Ana de Bretaña a casarse con él firmándose así un pacto por el que, en caso de no tener ningún hijo con Carlos, ella debía casarse con el siguiente heredero al trono francés. Carlos estaba prometido con Margarita de Austria; sin embargo los regentes rompieron el compromiso y lo prometieron a Ana, heredera del ducado. Si con ello la corona francesa renunciaba al Franco Condado y al Artois cosa que se hizo en el Tratado de Senlis (1493), a cambio de ello Francia ganaba la Bretaña así esta quedaba convertida en "un hermoso reino, donde ya no tenía que temer a nadie".[2]

Se comprometieron en la bóveda de los jacobinos en Rennes. Después, escoltados por su ejército (supuestamente para demostrar que ella había aceptado de buen grado el matrimonio), fueron a Langeais a casarse. Aunque Austria hizo protestas diplomáticas por este matrimonio arreglado, alegando que era ilegal porque la novia había sido forzada a ello, ya que estaba comprometida legalmente con Maximiliano, y que Carlos a su vez estaba comprometido legalmente con Margarita de Austria, hija de Maximiliano, pese a esta protesta la boda se celebró en el castillo de Langeais el 6 de diciembre de 1491.

 
Boda con Ana de Bretaña
en el castillo de Langeais.

El matrimonio, no gozó de buenos auspicios inicialmente, pero permitió a Carlos liberarse de la tutela familiar y asumir las riendas del reino. El 8 de febrero de 1492, Ana fue coronada reina de Francia y consagrada en Saint-Denis. Su esposo le prohibió utilizar el título de duquesa de Bretaña. La reina residiría en el Clos Lucé, que Carlos adquirió para ella.

El segundo matrimonio de Ana empezó mal: ella trajo dos camas cuando vino a casarse, y el rey y la reina a menudo vivían separados. La prohibición de Carlos del uso del título de duquesa de Bretaña, se convirtió en la manzana de la discordia entre ambos. Cuando su esposo luchó en las guerras de Italia, la Regencia la ejerció su hermana, Ana de Beaujeu. Embarazada la mayor parte de su vida de casada, Ana vivió principalmente en los castillos de Amboise, Loches y Plessis o en las ciudades de Lyon, Grenoble o Moulins (cuando el rey estaba en Italia). Posteriormente se convirtió en reina de Sicilia y reina titular de Jerusalén, con la conquista de Nápoles por Carlos VIII.

Tuvieron cuatro hijos (véase Carlos_VIII_de_Francia#Descendencia).

Cuando Carlos murió en Amboise, en 1498, y habiendo fallecido antes todos los hijos tenidos con Ana, el reino y su esposa pasaron a su primo Luis de Orleans.

DescendenciaEditar

Ana y Carlos tuvieron a cuatro niños, pero todos ellos fallecieron a temprana edad:

CarreraEditar

Debido a los conflictos existentes entre los diversos estados italianos, buena cantidad de nobles salieron huyendo desde los grandes principados de Roma, Venecia, Nápoles, Milán y Florencia habían encontrado acomodo en la corte francesa y animaron a Carlos VIII a intervenir en las luchas intestinas italianas, reivindicando sus derechos a Nápoles, adquiridos de su abuela María de Anjou contra las pretensiones del rey Fernando II de Aragón.

Ante esos argumentos Carlos se decidió a hacer valer sus "derechos" sobre Nápoles, por lo mismo sus acciones diplomáticas se centraron en dar concesiones territoriales y financieras al Sacro Imperio Romano Germánico, al Reino de Inglaterra y a los Reyes Católicos (Tratado de Barcelona (1493) para tener las manos libres, y así al frente de unos 30,000 hombres penetró en Italia en agosto de 1494.

Fue bien recibido en un principio, porque se le consideró como un unificador de los estados italianos, pronto esta perspectiva cambiaría, debido a que sus tropas poco disciplinadas le hicieron impopular por los abusos y desmanes que fueron cometiendo, como por ejemplo las matanzas en Rapallo, septiembre 1494; en Monte S. Giovanni, 9 de febrero de 1495, entre otras.

Si bien pudo apoderarse de Nápoles para finales de 1495, esta situación duró poco debido a que las tropas españolas al mando del Gran Capitán realizaron un contraataque y así los franceses fueron expulsados. Con esto se habría de desarrollar el período de las llamadas Guerras Italianas, que giró alrededor del control del Ducado de Milán.

MuerteEditar

Murió[3]​ en Amboise, en 1498, cuando solo tenía veintisiete años de edad, a causa de un ataque cerebrovascular sufrido durante un partido de pelota por un golpe en la cabeza contra el dintel de una puerta.[4]​ Habiendo muerto antes todos los hijos tenidos con Ana, el reino pasó a su primo Luis de Orleans.

LegadoEditar

Sobre su reinado comenta Maurois:

Durante su reinado no cesaron las disputas que venían de lejos entre los nobles, por ello el pueblo muestra cada vez más su cansancio con los residuos del feudalismo aún existentes. Quizá sea en este reinado donde se encuentra el embrión de la futura Francia, ya que un Philippe Pot, diputado de los Estados Generales, llega a decir: "El Estado pertenece al pueblo... El pueblo soberano crea los reyes mediante su sufragio... Los reyes lo son, no para sacar provecho del pueblo y enriquecerse a sus expensas, sino para enriquecerle y hacerle feliz, olvidando ellos sus propios intereses. Si a veces hacen lo contrario, son unos tiranos...."


Predecesor:
Luis XI
Rey de Francia
1483-1498
Sucesor:
Luis XII
Predecesor:
Alfonso II
Rey de Nápoles
(invasor)

1495-1496
Sucesor:
Fernando II

AncestrosEditar

Fuentes citadasEditar

  • Maurois, André. Historia de Francia. Madrid: Editorial Surco, 1951.

ReferenciasEditar

  1. En Francia se le motejó como el afable, el cortés o el victorioso (François-René de Chateaubriand: Ensayo sobre las revoluciones, tomo II, p. 285). En España, como el cabezudo ("Crónica manuscrita del Gran Capitán", de autor anónimo contemporáneo, incluida en la Crónica del Gran Capitán, p. 261) o el giboso (Pedro de Salazar y Mendoza: Monarquía de España, libro III, cap. IX).
  2. André Maurois, p. 110.
  3. Docteur Cababés. Les morts mystérieuses de l'histoire de France (en francés). Les éditions de l'Opportun. p. 194. 
  4. Juan de Mariana: Historia general de España, vol. XIV, p. 5.

Enlaces externosEditar