Catañol

forma hibrida entre el español y el catalán

El catañol (catanyol) es una jerga originada en Barcelona y su área metropolitana basada en la lengua castellana con influencias del catalán.[1][2]​ También se considera catañol el habla catalana con una fuerte influencia del español,[3]​ o bien simplemente como una hibridación de ambas, en las que muchas veces «no se sabe dónde comienza el catalán y donde acaba el castellano o al revés».[4]​ Se considera un habla vulgar, aunque es muy común entre la gente joven de Barcelona. Nació a lo largo del siglo XX con la llegada de inmigrantes a Cataluña desde el resto de España, los llamados peyorativamente como charnegos. Los mismos charnegos han sido denominados ocasionalmente como «catañoles», como en el libro de Adolf Tobeña Catañoles (2020).[5]

Rotulación en catañol: «Todo tipo de electrodomestics», en L'Hospitalet
Rotulación en catañol: «eglesia de los sijs de la India», en el Raval de Barcelona

El término catañol es una acuñación de origen popular basada en las palabras «catalán» y «español», y todavía no es reconocida por la Real Academia Española.

En 2012, el autor barcelonés Pau Vidal i Gavilán publicó el libro El catañol se cura,[6]​ en el cual recoge las interferencias del castellano en el catalán en los últimos veinte o trenta años.[3]​ En estos años el catañol parece haberse normalizado en medios de comunicación como TV3, la televisión pública catalana.[7]​ La afectación fonológica del castellano al catalán fue analizada por Elvira Teruel en 1988.[8]

El habla catañola ejerce como catalizadora para la introducción de castellanismos en el catalán y de catalanismos en el español.

EjemplosEditar

Cabe decir que el catañol, como tal, no posee unas características regulares y predictibles.[4]

GramáticaEditar

  • Uso de verbos propiamente catalanes como me atabalas («me agobias») o me agradas («me gustas»).
  • Construcciones del catalán cotidiano pero que son arcaísmos en castellano, como hemos de hacer («tenemos que hacer»), ves a ayudar («ve a ayudar»), me viene de gusto («me apetece»).[9]

OrtografíaEditar

LéxicoEditar

  • Uso de expresiones catalanas como adéu («adiós»), Déu n'hi do! (expresa sorpresa), prou! («¡basta!»), macu («bonito»)...
  • Traducción literal de expresiones catalanas como es el caso de me sabe grave ('em sap greu', me sabe mal), te encuentro a faltar ('et trobo a faltar', te echo de menos) o hacemos un pensamiento ('fem un pensa' o 'fem un pensament', vamos pensando en...).[10]

Véase tambiénEditar

Otras mezclas con el castellano:

ReferenciasEditar

  1. «El «catañol» llega a Madrid». 24 de mayo de 2010. Consultado el 31 de julio de 2016. 
  2. TENA, Toni (12 de diciembre de 2011). «Parles catañol?». Consultado el 31 de julio de 2016. 
  3. a b Vidal, P. (14 de septiembre de 2012). «El catanyol es cura». Núvol (en catalán). Consultado el 26 de julio de 2021. 
  4. a b Vallverdú, F. (2013). Apunts i contrapunts sociolingüístics: en el centenari de les Normes ortogràfiques (en catalán). Institut d'Estudis Catalans. p. 73. ISBN 9788499651644. Consultado el 26 de julio de 2021. 
  5. Tobeña, Adolf (marzo de 2020). Catañoles : de Arrimadas a Rufián (Primera edición edición). ED Libros. ISBN 978-84-09-22044-1. OCLC 1196379344. Consultado el 26 de julio de 2021. 
  6. Vidal, P. (2012). El catanyol es cura (en catalán). Barcanova. ISBN 9788448930974. 
  7. Dedéu, B. «El drama del catañol en TV3, por Bernat Dedéu». ElNacional.cat. Consultado el 26 de julio de 2021. 
  8. Teruel, E. (11 de noviembre de 1988). Catanyol. Avui
  9. Iturriaga, Mikel Lopez (2014). Las 202 mejores recetas del comidista. Plaza & Janes Editories Sa. p. 104. ISBN 978-84-01-38943-6. OCLC 934744126. Consultado el 26 de julio de 2021. 
  10. a b c Ad Absurdum (2018). Historia absurda de Cataluña: Guía tragicómica para saber cómo empezó todo. La Esfera de los Libros. p. 33. ISBN 9788491642671. Consultado el 26 de julio de 2021.