Ciencia y sociedad

Ciencia y sociedad refiere a los estudios de las implicaciones sociales de la ciencia. Difiere tanto de la epistemología de la ciencia como de la sociología de la ciencia en que no solo se interesa por el estudio de esta relación desde una perspectiva académica, sino que pugna por la acción directa como postura política, llamando a los científicos y humanistas al compromiso social.

Las armas nucleares han sido públicamente condenadas por grupos de científicos.

John Ziman, físico y humanista, afirma que la ciencia y la tecnología se confunden por eso se celebra la tecnociencia como instrumento para alcanzar fines sociales o materiales. Pero a la vez, se hace sospechosa para el público y ambigua en su papel social. La ciencia debe ser libre para desarrollar su papel no instrumental y crítico ya que es un elemento esencial de la democracia pluralista.[1]​ La sociedad capitalista actual acepta comúnmente que el papel de la ciencia es servir a la práctica social a través de sus capacidades instrumentales.

La ciencia nos viene acompañando desde hace siglos, cuando el ser humano empezó a razonar, a crear e investigar el porqué de las cosas, desde la predicción de eclipses lunares y solares hasta la creación de nuevas y mejores armas. Todo ese proceso de invención tiene que ver parte de la ciencia en la sociedad.

Algunos científicos y humanistas destacados en este movimiento fueron Albert Einstein, Bertrand Russell, Frédéric Joliot-Curie, Bernard T. Feld, Victor Weiskopf, Joseph Rotblat, John D. Bernal, Stephen Jay Gould, Richard Lewontin, Ana María Cetto, Luis de la Peña, Germinal Cocho, Steven Rose, Jean-Marc Lévy-Leblond, Pablo González Casanova, Tomás Brody, Noam Chomsky y Richard Dawkins.

Ciencia y pazEditar

Bertrand Russell y Albert Einstein escribieron el Manifiesto Russell-Einstein y dieron lugar a las Conferencias Pugwash en Ciencia y Asuntos Mundiales (Premio Nobel de la Paz en 1995). Este manifiesto fue un llamado a los científicos del mundo para comprometerse en la defensa de la paz, debido a los peligros derivados de la invención de las armas nucleares y la participación de eminentes científicos en el proyecto Manhattan.

Otro momento histórico fue la aparición de diversos colectivos de científicos en los años 70's que se opusieron a la intervención estadounidense que dio origen a la Guerra de Vietnam. Un ejemplo fue el llamado colectivo Ciencia para el Pueblo (Science for the People) y otros más que iniciaron el debate sobre las relaciones entre la ciencia, el conocimiento y el poder político. Al igual que en el caso del Proyecto Manhattan, el movimiento Ciencia para el Pueblo y otros científicos individualmente, denunciaron el proyecto Jason.

También durante la llamada Iniciativa de Defensa Estratégica, que el gobierno de Ronald Reagan trató infructuosamente de impulsar, la comunidad de científicos en el mundo alertó sobre sus peligros para la paz mundial. Algo similar sucedió en tiempos del Presidente Bill Clinton cuando un grupo muy importante de científicos ganadores del Premio Nobel hicieron público un comunicado en el que solicitaron que los Estados Unidos no instalaran misiles antibalisticos, por ser un atentado contra la paz mundial [1].

Ciencia y economíaEditar

Según Karl Marx, la sociedad basa sus principios también en el consumismo en el mundo capitalista esto para satisfacer nuestras necesidades pues como seres humanos que somos necesitamos de las cosas materiales. Sin embargo, para obtener estas grandes satisfacciones es necesario producir, trabajar y para esto hay que investigar. Marx trató de explicar el origen del estado, y tanto Marx como Engels asociaron el desarrollo oriental con el desarrollo de las grandes culturas de irrigación como Egipto, Persia e Indostán, entre otros. Estas sociedades pasaban por encima a las sociedades más primitivas por lo cual necesitaban de un poder superior. En ese entonces el estado era encabezado por un rey.

La aparición de la forma oriental trajo un gran progreso pues trajo consigo que el cultivo dejara de ser el único modo de subsistir, por lo cual se introduce el comercio, (recordemos que en el 8500 año antes de Cristo se empieza a dar la domesticación de Animales y con ello diferentes modos de vida por lo que se empieza a dar la distinción de clases sociales e intercambios de diferentes productos pues se empieza a manipular la agricultura y otras técnicas a este intercambio se le denominó, Mercantilismo.)

También aparece la arquitectura, la escultura, la moneda y escritura. La aparición de clases implica desigualdad. Y en los estudios se nos muestra el dominio del hombre en la naturaleza y el desarrollo la desigualdad entre clases sociales.

La ciencia en la sociedad vino a darnos un gran aporte en el campo de la medicina, la cual empezó por medio de los sacerdotes los cuales envolvían cuerpos de los faraones en el momento que morían y esto les permitió ver, el cuerpo por dentro y sus funciones, se dice que para cada uno de los órganos existía un dios en la cultura egipcia, acepto para las enfermedades o sistemas capaces de saber que lo producía como por ejemplo un hueso roto.

Como hemos visto en lo mencionado se vino a dar con todo este proceso una distinción de clases sociales la cual trajo como consecuencia, el feudalismo el cual se caracterizaba por una clase que sobresalía (clase dominante) y una menos sobresaliente (esclavos, vasallos). Los esclavos o vasallos eran propiedad del Amo o feudal en otras palabras, los esclavos se vendían como cualquier mercancía. Marx denominaba Ideología al pensamiento de una clase pero en específico al de la clase dominante los burgueses, la burguesía puso la ciencia al servicio del capital y la industria. De modo que la ciencia no siempre estaría libre de la ideología, puesto que no es ajena a los intereses económicos. Este interés económico de la ciencia con la industria y el capital constituyen, pues, una relación externa, el modo como en el capitalismo la ciencia se relaciona con la sociedad.

Habermas plantea que la ciencia pertenece a la base de la sociedad debido a que, juega en la producción en el capitalismo tardío. El examen es el procedimiento que constituye el individuo como efecto de saber.

Según Niklas Luhmann en La ciencia de la sociedad, la ciencia no oscila libremente, sino que produce conocimiento y con mayor razón, como el sistema funcional de la ciencia. En la modernidad la pregunta por las condiciones del conocimiento ha ocupado grandes ensayos y libros entre otros, por lo que se ha tenido que hacer investigaciones. En Kant tenemos. Un buen ejemplo sobre la ciencia moderna, reflexión sobre el conocimiento del pleno desarrollo del ilumismo su contribución para poder conocer algo sobre el conocimiento mediante la cognición del sujeto, trascendental abrió un amplio panorama sobre la controversia que continua, bajo diversos tonos, como se conoce que se conoce, y como dicho conocimiento alcanza al ser verdadero. La forma por la que se constituyen y reproducen los sistemas a eso se le llama autopoiesis. La autopoiesis solo requiere la continuación de la comunicación acerca de la verdad y la falsedad, es decir la continuación de la comunicación en este medio simbólicamente generalizado.[2]​ La autopoiesis es un principio ateleológico y la ciencia solo puede generar verdades y falsedades cuando, por lo menos, continua conservándose y reproduciéndose en la sociedad como un sistema autopoiético. Si la ciencia se reproduce autopoieticamente como un sistema entonces también lo hace basándose, en la reducción que no hace sino construir una complejidad para el sistema mismo. Complejidad que es construida no obstante, tomando e cuenta las irritaciones que provienen del entorno. Este ir y venir de información, sobre el mundo se lleva a cabo a través del llamado Carácter Cerrado del Sistema lo anterior es escrito por el estudiante de la Universidad Estatal a Distancia Randall Esteban Ramírez Arias.

Hay que recordar que la ciencia la creamos todos cada día al experimentar descubrir nuevas cosas. En la actualidad se habla de la Gran Ciencia (Big Science), término que alude a una cierta manera de hacer ciencia que implica grandes recursos económicos y una poderosa estructura de personal. Estos proyectos de gran envergadura requieren de una política por parte del Estado, de algunos de sus aparatos de financiamiento o de poderosas empresas privadas.

«El público se ha acostumbrado inconscientemente a confiar en la ciencia académica como en un órgano de la sociedad civil.»[1]​ En la actualidad a medida que la investigación científica se vuelve más elaborada y costosa depende más de los fondos públicos y las corporaciones. Estos ponen mucho énfasis en sus capacidades instrumentales por lo que la producción de conocimientos está confluyendo en una cultura de investigación post-académica que expulsa las prácticas y normas académicas tradicionales.

Ciencia y mujeresEditar

Otro aspecto sociológico que se ha estudiado en las últimas décadas está relacionado con los estudios de género. Muchas mujeres han contribuido al desarrollo de la ciencia, pero rara vez se las menciona. Marianne Weber escribió once libros de sociología, pero solo es conocida por la biografía de su esposo Max Weber. Mientras August Comte fundaba la sociología en Francia, Harriet Martineau hizo estudios sistemáticos sobre la sociedad inglesa y estadounidense los cuales recibieron muy poca divulgación.

Lo mismo ha ocurrido en las ciencias naturales. «El hecho de que los aportes de la mujer a la ciencia no hayan recibido el reconocimiento merecido y de que muchas hayan tenido que ocultar su identidad para hacerlas, ha hecho muy difícil recopilar la historia de la mujer en la ciencia.» La autora alude a mujeres científicas como la gran Hipatia de Alejandría (370-415); a Hildegarda de Bingen en Alemania medieval (1098-1179); María Gaetana Agnesi en Italia (1718-1799) y Carolina Herschel, hermana del astrónomo William Herschel, en el siglo XIX, entre otras.

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. a b Ziman, J. (2003). Ciencia y Sociedad Civil. Revista Iberoamericana de Ciencia, Tecnología y Sociedad, 1(001), 177-188. Retrieved October 15, 2011, from the Redalyc database. http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=92410110 «Debemos de tratar de determinar la futura relación de la ciencia con la sociedad para asegurarnos de que la tecnociencia esta libre para desarrollar sus papeles no instrumentales que sostienen y enriquecen nuestra democracia pluralista.»
  2. Luhmann, La ciencia de la sociedad

BibliografíaEditar

  • R.C. Lewontin, Steven Rose y otros. No está en los genes. Racismo, genética e ideología. Barcelona, Crítica, 1987.
  • Levy Leblond, J. M. (1975) La ideología de/en la física contemporánea, Barcelona, Anagrama.
  • Levy Leblond, J. M. y Jaubert, A. (eds.) (1980): (Auto) crítica de la ciencia, México, Nueva Imagen.
  • Hilary y Steven Rose. Radicalización de la Ciencia. Ed. Nueva Imagen, México 1980.
  • Flavio Cocho Gil. Metapocatástasis de Civilización. Centro de Estudios Filosóficos Políticos y Sociales, "Vicente Lombardo Toledano". México 2005.

Enlaces externosEditar