Crueldad hacia los animales

El Maltrato Animal comprende comportamientos que causan dolor

La crueldad hacia los animales, también llamada crueldad animal o abuso animal, comprende comportamientos que causan dolor innecesario o estrés a los animales no humanos. Los mismos van desde la negligencia en los cuidados básicos hasta la tortura, la mutilación o la muerte intencionada.[1]

Algunos tipos de maltrato son:

  • Mantenerlos en instalaciones inadecuadas en función de sus hábitos.
  • Descuidar su higiene y su salud o abandonarlos.
  • No facilitarles alimentación adecuada para su desarrollo y el mantenimiento de su salud.
  • Golpearlos, herirlos o mutilarlos, excepto que sea imprescindible a criterio de un veterinario.

Formas de maltrato hacia animalesEditar

  • Corrida de toros. Practicado en España, algunas zonas de Francia y algunos países de Hispanoamérica. Consiste en matar al animal como parte de un espectáculo clavándole un estoque entre los omóplatos. Antes, varias banderillas pueden ser clavadas sobre el lomo del toro con el fin de avivarlo. Esto se consigue debido al dolor que causan las banderillas cuando el animal se mueve. También se le pica antes de las banderillas con una garrocha.
  • Hostigamiento del oso. Practicado en Inglaterra, desde el siglo XI al XX, y en la actualidad en algunas regiones de Pakistán.[2][3][4]
  • Peleas de gallos.
  • Peleas de perros. Para el adiestramiento de los perros de pelea, se les enseña desde cachorros a matar a perros pequeños y a gatos, en ocasiones robados con tal fin,[5]​ Aunque se utilizan muchas razas caninas, los pit bull terrier americanos son los más utilizados en las peleas ilegales de perros.
  • "Tocar el piano". Al terminar la temporada de caza, algunos cazadores se deshacen de sus perros ahorcándolos. Para mayor crueldad, los suspenden de puntillas por lo que el perro muere por asfixia cuando se deja caer por cansancio.[6][7]
  • Mutilaciones diversas a perros y gatos, tales como cortarles el rabo, las cuerdas vocales, por "razones estéticas" o de comodidad para sus propietarios, por ejemplo, para que el perro no moleste con sus ladridos. Estas prácticas están prohibidas en varios países.[8][9]
  • Trabajo en circos. Los animales que trabajan en los circos trabajan de forma forzosa durante los ensayos y las presentaciones, y raramente viven en condiciones óptimas para su desarrollo, considerando además que generalmente son retirados de su hábitat natural y obligados a adaptarse forzosamente a un entorno completamente extraño. Cada vez más comunidades autónomas en España deciden sumarse a la iniciativa de prohibir la instalación en su territorio de circos que ofrezcan espectáculos con animales.[10]
  • Explotación en la industria alimenticia. Este es uno de los más polémicos tipos de maltrato animal, pues hemos sido históricamente enseñados a pensar que determinados animales pueden ser explotados para servir a la alimentación humana, como pueden ver las vacas, los cerdos, las gallinas, las ovejas y corderos, etc. No obstante, estas especies no suelen tener respetadas ni siquiera las libertades básicas del bienestar animal y jamás llegan a conocer la libertad.[10]

Utilización para fines bélicosEditar

Los animales han sido utilizados en actividades militares, con fines que atentaban directamente contra su integridad o bienestar. Recientemente se ha cuestionado el uso de animales en la guerra, y en prácticas tales como acarrear explosivos y detonarlos usándolos como bombas vivientes, en pruebas militares o en experimentos destinados a probar armamento. También la muerte de animales víctimas de los bombardeos y de armas de fuego.[11]

El experimento con más resonancia, aunque de poca eficacia real, se llevó a cabo en la II Guerra Mundial, cuando se intentó usar perros condicionados como antitanque. Siguiendo los descubrimientos recientes del fisiólogo ruso Ivan Petrovich Pavlov se condicionaba a perros haciéndoles encontrar la comida debajo de tanques. Se les privaba entonces de alimento y eran soltados en el campo de batalla con municiones atadas a su cuerpo. Los perros asociaban los tanques al alimento, y una vez debajo, eran activados los explosivos, al principio de forma temporizada y después a distancia. El experimento fue abandonado porque los perros se asustaban con el estrépito en el campo de batalla, y bien volvían, poniendo en peligro las tropas, o no se acercaban al objetivo. [12]

Abandono de animales domésticosEditar

Cada vez más se entiende que los animales domésticos son una responsabilidad, no un juguete, y que por tanto tenemos la obligación de cuidarlos con la debida diligencia. El abandono puede considerarse como un maltrato si consideramos que en la calle, carretera, terrenos baldíos y/o encerrados los animales no pueden proveerse por sí mismos de comida, agua, abrigo y protección de su salud. Abandonados, sin asistencia alguna, los animales están expuestos a toda especie de agresión y violencia, como envenenamientos, atropellos y muerte.

Las relaciones entre el ser humano y algunos animales es milenaria. De entre ellas, puede destacarse la que mantiene con el perro; sin embargo, hoy se les trata como objetos de consumo que se pueden adquirir y desechar a placer. Bajo circunstancias variadas, como falta de capacidad económica, cambios de residencia, aparición de alergias o incompatibilidad, sus cuidadores los abandonan, olvidando que se trata de un ser vivo y que muchas de estas situaciones pueden solucionarse.

Determinar las cifras de animales abandonados resulta imposible, sin embargo la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) estima que existen aproximadamente más de 400 millones de perros callejeros, para lo cual está trabajando nuevos lineamientos de control poblacional y salubridad.[13]

En España son recogidos por protectoras de animales o ayuntamientos. El abandono se detecta más sobre perros (76 %) y gatos (24 %) que sobre otros tipos de animales.[14]​ Una parte de los perros y gatos acogidos por estas entidades, son adoptados o devueltos a sus propietarios, en menor medida son eutanasiados.

El perfil estándar de animales abandonados, según un estudio realizado en España,[15]​ tiene las siguientes características:

  • Una minoría de los animales recogidos tiene chip de identificación.
  • El 50% de los abandonos, según la edad, son animales adultos y en una menor medida se abandonan animales cachorros y senior.
  • No existe una gran diferencia entre los diferentes tamaños según la raza del animal para que sea abandonado. Pero solo el 19% es de pura raza, mientras que es resto son mestizos.
  • La mayoría de los animales abandonados está en buenas condiciones de salud.
  • No existe una gran diferencia entre sexos, aunque existe un ligero mayor abandono de machos.[cita requerida]

Maltrato animal y violencia interpersonalEditar

La crueldad hacia los animales constituye un aviso sobre la posible existencia de otras formas de violencia y [16]​ es uno de los signos de la psicopatía.[17]

Se ha identificado relación estadística entre la observación de actos de crueldad animal, y la práctica de tales abusos, en estudios, tres de cada diez individuos que han presenciado actos de crueldad animal, han incurrido en tales prácticas en algún momento.[18]

Además, otros estudios como el de DeGue y DiLillo[19]​ establecieron una serie de rasgos comunes entre los niños o jóvenes que emprenden actos de crueldad animal. Entre las características más comunes se encuentran el sentimiento de inferioridad, causado por el rechazo o exclusión del grupo.

Las víctimas de violencia familiar fueron más propensas a experimentar o presenciar actos de maltrato animal a diferencia de los individuos que no fueron víctimas de este tipo de violencia interpersonal. Además, los resultados indicaron que las víctimas de abuso infantil y violencia doméstica, fueron más propensos a incurrir en prácticas de abuso animal en algún momento. Finalmente, los participantes que afirmaron presenciar actos de abuso animal, fueron más propensos a experimentar formas de violencia interpersonal.[20]
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Por lo general, la crueldad animal es una de las conductas antisociales relacionadas a trastornos conductuales durante la infancia, y, por consiguiente, el diagnóstico de un trastorno conductual es en sí un prerrequisito para el diagnóstico de ADP durante la adultez. Este estudio confirmó la estrecha asociación entre el trastorno bajo estudio (ADP) y la existencia de un historial de crueldad animal.[21]
cita

Un estudio realizado por Apasdem (organización civil), demuestra que en algunos centros de control canino, la población de perros es aproximadamente de 1 millón 383 mil,[22]​ y haciendo una comparación con las denuncias por animales maltratados, rescates y molestias urbanas recibidas por la Brigada de Vigilancia Animal de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal, podemos deducir que son muy pocas las denuncias que se hacen de este tipo.[23]

Legislación a favor de los animalesEditar

 
Manifestación en favor de la defensa de los derechos de los animales en Barcelona, España.

El derecho animal o legislación animalista es el cuerpo de derechos positivos y jurisprudencia cuyo objeto de derecho es la naturaleza —legal, social o biológico— de los animales. No se debe confundir esta doctrina jurídica con los derechos de los animales, que son una filosofía y movimiento sobre los derechos naturales de los animales.

El derecho animal varía en cada país, pero en términos generales se espera que siga —o al menos no contradiga— a la Declaración Universal de los Derechos de los Animales,[24]​ proclamada por la Liga Internacional de los Derechos del Animal en 1978 y leída en la UNESCO. En términos de legislación comparada, los mayores referentes son la legislación inglesa, norteamericana y europea en general, pioneros en implementar la regulación jurídica de los animales.

El derecho animal incluye animales de compañía, fauna, animales empleados en el entretenimiento y animales criados para comida e investigación. La esfera emergente del derecho animal a veces se compara al movimiento del derecho medioambiental hace 30 años. El Animal Legal Defense Fund (Fundación de la Defensa Legal de Animales) fue fundado por la abogada Joyce Tischler en 1979 como la primera organización dedicada a la promoción de la esfera del derecho animal y usando el derecho para proteger las vidas y defender los intereses de animales.

Actualmente, el derecho de animales se enseña en 100 facultades de derecho estadounidenses, incluyendo Harvard, Stanford, UCLA, Northwestern, University of Michigan y Duke. Cada vez más asociaciones de la abogacía estatales y locales ahora tienen comités del derecho animal. Existe poco precedente legal pro-animal, así cada caso presenta una oportunidad para cambiar el futuro legal de los animales.

Según la teoría luisista, el respeto de los animales aseguraría el equilibrio de la biodiversidad. De acuerdo con esa teoría, los animales no humanos deberían disfrutar de los mismos derechos que los humanos porque ocupaban la tierra antes de que ellos aparecieran, de hecho los humanos son los «colonos» y ellos los «aborígenes» a los que se niega los derechos fundamentales y a quienes además se asesina con el acuerdo consciente o inconsciente de la gente.

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. DeGue, S. & DiLillo, D. (2009). «Is animal cruelty a “red flag” for familiy violence?: Investigating co-ocurring violence toward children, partners, and pets.» Journal of Interpersonal Violence, 24(6), 1036-1056.
  2. ¡Vivan los animales!. Jesús Mosterín. Editorial Debolsillo, Barcelona, 2003. ISBN 84-9759-354-5. Página 253
  3. Pakistan halts bear-baiting event 18 May, 2005 BBC News (en inglés)
  4. Sindh Wildlife set-up moves summary to ban bear baiting Pakistan Times (en inglés)
  5. «U.S. Dog-Fighting Rings Stealing Pets for "Bait"» National Geographic News 18-02-2004 (en inglés)
  6. «La fiscalía propone cárcel por matar animales domésticos sin justificación.» El País. Sociedad. 01/11/2006.
  7. «50.000 galgos son asesinados todos los años en España.» 17/02/2006 20 minutos.
  8. «Seis investigados por cortar colas y orejas a Doberman con fines estéticos». 
  9. «La ciudad de Buenos Aires prohibió realizar intervenciones estéticas en animales». www.elobservadordelsur.com. Consultado el 21 de febrero de 2020. 
  10. a b «MALTRATO ANIMAL - Tipos, Causas, Prevención y Cómo denunciar». expertoanimal.com. Consultado el 22 de junio de 2020. 
  11. Horta, Oscar (2010). "Los animales no humanos víctimas de la guerra y la industria militar", Ética más allá de la especie, 22 de junio.
  12. «Los perros bomba soviéticos». www.lasegundaguerra.com. Consultado el 24 de noviembre de 2017. 
  13. Revista canina . com (13 de mayo). «Respetop, cuidado y protección ambiental». Consultado el 3 de mayo de 2013.  (enlace roto disponible en Internet Archive; véase el historial y la última versión).
  14. «Datos fundación Affinity recogidos por Campus Training». Archivado desde el original el 5 de agosto de 2012. 
  15. Affinity, Fundación (10 de agosto de 2016). «Las cifras del abandono de perros y gatos aún lejos de descender». www.fundacion-affinity.org. Consultado el 24 de mayo de 2020. 
  16. Henry, B. (2004). «The relationship between animal Cruelty, delinquency, and attitudes toward the treatment of animals.» Society & Animals, 12(3), 185-207.
  17. Webster, Christopher D., Ed Hilterman, Antonio Andrés Pueyo (2005) Guía para la valoración del riesgo de comportamientos violentos. Edicions Universitat Barcelona, 2005 N.º de páginas 105 páginas. ISBN 978-84-475-2892-9
  18. Henry, B (2004). Ibidem.
  19. DeGue, S. & DiLillo, D. (2009). Ibidem.
  20. DeGue, S. & DiLillo, D. (2009). Ibidem.
  21. Gleyzer, R., Felthous, A. & Holzer, C. (2002). «Animal Cruelty and Psychiatric Disorders.» J. Amercian Academic Psychiatry Law, 30 (2), 257-265.
  22. Monroy, Crueldad contra animales, en aumento; Paulina Monroy (11 de octubre de 2009). «Crueldad contra animales, en aumento». Artículo periodístico (Contralínea). Archivado desde el original el 8 de abril de 2014. Consultado el 29 de abril de 2013. 
  23. APASDEM. «Maltrato animal». Consultado el 29 de abril de 2013. 
  24. Universidad de Chile. «Derecho Animal».