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La Danza de los Dragones es un conflicto militar que tiene lugar siglos antes de los hechos que se narran en las novelas de Canción de hielo y fuego. La guerra fue un enfrentamiento civil entre los partidarios de Rhaenyra Targaryen (llamados «Negros») y los de Aegon II Targaryen (llamados «Verdes»), cuando ambos mostraron su pretensión al Trono de Hierro. El enfrentamiento terminó con la muerte de ambos pretendientes y la subida al trono del hijo de Rhaenyra, Aegon III Targaryen.

Danza de los Dragones
Fecha 129 DC - 131 DC
Lugar Poniente
Casus belli Enfrentamiento entre Aegon II Targaryen y Rhaenyra Targaryen por el trono.
Resultado Muerte de los pretendientes Rhaenyra I y Aegon II
Ascenso de Aegon III al trono.
Beligerantes
Los Negros
Casa Arryn
Casa Bar Emmon
Casa Beesbury
Casa Blackwood
Casa Brune
Casa Caswell
Casa Celtigar
Casa Darklyn
Casa Darry
Casa Dustin
Casa Footly
Casa Frey
Casa Greyjoy
Casa Mallister
Casa Manderly
Casa Massey
Casa Merryweather
Casa Mooton (cambiará de bando)
Casa Piper
Casa Rowan
Casa Stark
Casa Staunton
Casa Stokeworth
Casa Tarly
Casa Tully
Casa Velaryon
Los Verdes
Casa Ambrose
Casa Baratheon
Casa Bracken
Casa Crakehall
Casa Fossoway
Casa Hightower
Casa Lannister
Casa Lefford
Casa Peake
Casa Redwyne
Casa Reyne
Casa Roxton
Casa Strong
Casa Swyft
Casa Tarbeck
Casa Wylde
Reino de las Tres Hijas (Lys, Myr y Tyrosh)
Comandantes
Rhaenyra Targaryen
Daemon Targaryen
Jacaerys Velaryon
Corlys Velaryon
Rhaenys Targaryen
Addam Velaryon
Roderick Dustin
Benjicot Blackwood
Kermit Tully
Cregan Stark
Dalton Greyjoy
Aegon II Targaryen
Aemond Targaryen
Daeron Targaryen
Criston Cole
Otto Hightower
Tyland Lannister
Jason Lannister
Sharako Lohar
Ormund Hightower
Unwin Peake
Borros Baratheon
Fuerzas en combate
10 dragones 7 dragones
Datos de la obra ficticia
Título Canción de hielo y fuego
Autor George R. R. Martin

Índice

AntecedentesEditar

El rey Viserys I había sido un rey popular y de talante conciliador, siguiendo el ejemplo de su abuelo, Jaeharys I. Viserys había contraído matrimonio con Aemma Arryn, con la cual solo tuvo una hija, Rhaenyra. Ante la falta de herederos varones, Viserys comenzó a educar a Rhaenyra para que le sucediera en el trono llegado el momento. Debido a esto, alrededor de Rhaenyra se formó una camarilla de colaboradores y aduladores que pretendían aprovecharse de la futura posición de poder de Rhaenyra. Pero todo cambió cuando Viserys contrajo matrimonio de nuevo, esta vez con Alicent Hightower, miembro de la poderosa Casa Hightower; con ella tuvo tres hijos, incluidos dos varones. Sin embargo, esto no cambió los planes de Viserys, que seguía pretendiendo que Rhaenyra le sucediera tras su muerte.

A todo esto hay que sumar que Rhaenyra contrajo un matrimonio no deseado con Laenor Velaryon, con quien tendría tres hijos, pese a que se rumoreaba que ninguno de estos hijos eran de Laenor, sino de uno de los amantes de Rhaenyra. Tras la muerte de Laenor, Rhaenyra se casó con Daemon Targaryen, hermano de Viserys. Daemon era un hombre de personalidad fascinante: audaz, pendenciero, astuto y con una vena cruel. Daemon tenía también muy malas relaciones con los Hightower y mantenía una relación de amor-odio con su hermano, el rey. Se había rumoreado que Rhaenyra y Daemon habían sido amantes, por lo que su matrimonio no fue bien acogido por el rey Viserys. Rhaenyra y Daemon tuvieron dos hijos, Aegon y Viserys.

Por otra parte, las relaciones entre Rhaenyra y los Hightower no eran buenas. Estos tenían una notable influencia en el Consejo del rey Viserys y Rhaenyra sabía que podrían ser un obstáculo para su ascenso al trono. Los distintos intentos de Viserys de mejorar las relaciones no funcionaron y pronto el reino quedó dividido en dos bandos. Rhaenyra se estableció en Rocadragón junto a su esposo, sus hijos y sus partidarios mientras los Hightower trataban de persuadir al rey de que declarara a su hijo primogénito con Alicent, Aegon, como su sucesor. El bando de Rhaenyra recibió el nombre de «Negros», mientras que el de los Hightower el de «Verdes».

Otro factor importante fue la influencia de Ser Criston Cole, el Lord Comandante de la Guardia Real. Ser Criston había sido la espada juramentada de la princesa Rhaenyra y se llegó a afirmar que ambos fueron amantes. Sin embargo, las fuentes de la saga difieren, según algunos, Ser Criston le sugirió a Rhaenyra huir juntos a las Ciudades Libres, mientras que otros dicen que Rhaenyra trató de seducir a Ser Criston pero fracasó. Sea cual fuere el caso, de ser su más firme partidario, Ser Criston se alió con los Hightower, los enemigos de Rhaenyra.

Danza de los DragonesEditar

A la muerte de Viserys, el Consejo Privado se reunió para decidir al sucesor. Ser Otto Hightower, la Mano del Rey, argumentó que si Rhaenyra ascendía al trono, Daemon ordenaría matarlos a todos y que él sería el auténtico gobernante. Tyland Lannister afirmó que los juramentos hechos a Rhaenyra no habían sido hechos por ellos mismos, por lo que carecían de validez, mientras que el único que defendió la causa de Rhaenyra fue el Consejero de la Moneda, lord Beesbury. Ser Criston Cole, Lord Comandante de la Guardia Real, asesinó allí mismo a lord Beesbury. Los miembros del Consejo decidieron coronar a Aegon como rey, pero esperando el momento oportuno. Todos los partidarios de Rhaenyra en la capital fueron asesinados o apresados, mientras ella permanecía en Rocadragón sin ser consciente aún de la situación.

Los Verdes demoraron anunciar la muerte de Viserys para retrasar cualquier tipo de acción de Rhaenyra. Poco después, Aegon II era coronado «Rey de los Siete Reinos». Mientras tanto, uno de los miembros de la Guardia Real escapó hacia Rocadragón con la corona de Viserys. Tras enterarse de la traición, Rhaenyra se puso de parto de forma prematura, dando a luz a una niña que nació muerta. Rhaenyra juró venganza contra los Verdes y fue proclamada por sus partidarios como «Reina de los Siete Reinos», con su esposo Daemon con el título de «Lord Protector». Jacaerys Velaryon, el hijo mayor de Rhaenyra, fue proclamado «Príncipe de Rocadragón» y su heredero.

Consejo Negro de RhaenyraEditar

  • Daemon Targaryen: esposo de Rhaenyra. Proclamado como Lord Protector del Reino. Monta al dragón Caraxes.
  • Corlys Velaryon: señor de las Mareas y de Marcaderiva, cabeza de la Casa Velaryon. Hombre más rico de Poniente en su tiempo.
  • Jacaerys Velaryon: conocido como «Jace», fue el hijo mayor de Rhaenyra con su primer marido. Proclamado Príncipe de Rocadragón. Monta al dragón Vermax.
  • Lucerys Velaryon: conocido como «Luke», fue el segundo hijo de Rhaenyra con su primer marido. Monta al dragón Arrax.
  • Joffrey Velaryon: hijo menor de Rhaenyra con su primer marido. Monta al dragón Tyraxes.

Consejo Privado de Aegon IIEditar

  • Aemond Targaryen: conocido como Aemond Ojo-único, era el hermano de Aegon II y segundo hijo del rey Viserys I con su segunda esposa. Monta al dragón Vhagar.
  • Otto Hightower: Mano del Rey de Viserys I, madre de la reina viuda Alicent y abuelo de Aegon II.
  • Larys Strong: conocido como Larys el Patizambo, señor de Harrenhal y Consejero de los Rumores.
  • Tyland Lannister: Maestro de la Moneda del rey Viserys I. Hermano de Lord Jason Lannister, señor de Roca Casterly.

Estalla el conflictoEditar

Los Negros poseían más dragones que sus adversarios, pero carecían de jinetes para montarlos, mientras que los Verdes controlaban las principales ciudades de Poniente (Desembarco del Rey, Antigua y Lannisport) y el tesoro real. Daemon era partidario de conseguir el apoyo de los grandes señores de los Siete Reinos antes de emprender ninguna acción militar, por ello, el príncipe Jacaerys Velaryon acudió al Norte y al Valle de Arryn a ganarse las lealtades de los grandes señores para su causa.

  • La Casa Stark y la Casa Arryn apoyaron a los Negros después de la visita del príncipe Jacaerys Velaryon.
  • La Casa Tyrell se declaró neutral. Los señores del Dominio dividieron su respaldo a ambos bandos; la poderosa Casa Hightower, junto a otras como los Fossoway, los Redwyne o los Peake, respaldaron a los Verdes; los Rowan, los Tarly, los Merryweather o los Caswell se pusieron de parte de los Negros.
  • La Casa Martell no quiso apoyar a ningún bando, manteniéndose Dorne fuera del conflicto.
  • La Casa Tully se puso de parte de los Negros, junto a la gran mayoría de señores de las Tierras de los Ríos.

Daemon acudió a conquistar Harrenhal como base para reunirse con los señores de las Tierras de los Ríos. Mientras el hijo mayor, Jacaerys, acudiría al Norte y al Valle para conseguir el apoyo de las casas Stark y Arryn, el mediano Lucerys, acudió a ganarse el favor de Bastión de Tormentas. Allí, Lucerys se topó con Aemond, el hermano de Aegon II. Lord Borros Baratheon ofreció su lealtad a cambio de que alguno de ellos contrajera matrimonio con alguna de sus hijas, pero Lucerys no pudo aceptar, pues ya se hallaba comprometido, pero Aemond sí que lo hizo. Lord Borros no permitió ningún enfrentamiento en su bastión. Ya fuera de la fortaleza, Aemond, montado en Vhagar, no tuvo problemas en deshacerse de Lucerys y de su dragón Arrax.

Y con su muerte, la guerra de cuervos y mensajeros y pactos de matrimonio se acabó, y la guerra de fuego y sangre comenzó en serio.[1]

La princesa y la reina

Clamando venganza por la muerte de Lucerys, Daemon Targaryen, que había sido Comandante de los Capas Doradas de Desembarco del Rey, contaba con contactos dentro de la capital. Dos asesinos, conocidos como Sangre y Queso, se infiltraron en la Fortaleza Roja y confrontaron a la reina Helaena, capturando a sus dos hijos, Jaehaerys y Maelor, exigiendo a la reina que escogiera quién debía morir. La reina Helaena escogió a Maelor, entonces ellos asesinaron al príncipe Jaehaerys. Desde entonces, la reina Helaena cayó en un estado de locura y nunca se recuperó del trauma.

Las batallas de las Tierras de la CoronaEditar

El bando de los Verdes cedía más y más terreno, así que Aegon II decidió tomar medidas drásticas: destituyó a Ser Otto como Mano del Rey y nombró a Ser Criston Cole, su Lord Comandante de la Guardia Real. Ser Criston se dispuso a castigar a todos aquellos partidarios de Rhaenyra en las Tierras de la Corona; primero sometió a la Casa Darklyn y asesinó a su señor, después puso asedio sobre la Casa Staunton. Ésta pidió ayuda a Rocadragón, partiendo la princesa Rhaenys montada en su dragón Meleys. Nada más aparecer Rhaenys, Aegon y Aemond surgieron montados en sus dragones Fuegosol y Vhagar. Rhaenys no tenía ninguna posibilidad contra los dos dragones juntos, y en la batalla que se sucedió, la princesa Rhaenys y su dragón murieron en el enfrentamiento. Aegon y Fuegosol también quedaron gravemente heridos; Fuegosol quedó incapacitado para volar y Aegon cayó en coma debido a las graves heridas sufridas. Su hermano Aemond asumió entonces la Regencia.

Para aplacar la furia de lord Corlys Velaryon por la muerte de su esposa, el príncipe Jacaerys lo nombró Mano de la Reina. Decidida a poner a sus hijos a salvo, Rhaenyra envió a su hijo Joffrey al Valle, mientras que a sus hijos con Daemon, Aegon y Viserys, fueron enviados a Pentos custodiados por la flota Velaryon. Sin embargo, los Verdes consiguieron el apoyo del Reino de las Tres Hijas, cuya flota capturó a los príncipes Aegon y Viserys. El joven Aegon consiguió escapar en su dragón, aunque Viserys no tuvo tanta fortuna y permaneció cautivo el resto del conflicto.

Sabiendo que sus dragones, mientras no tuvieran jinetes, no serían útiles para la causa de los Negros, el príncipe Jacaerys hizo un llamamiento, retando a todos aquellos que tuvieran sangre Targaryen para domar alguno de los dragones que permanecían en Rocadragón. Decenas de hombres lo intentaron, pero lo mayoría fracasaron. Únicamente cuatro personas consiguieron domar a algunos de ellos: Hugh Martillo logró domar a Vermithor, Ulf el Blanco domó a Ala de Plata, Addam Mares sometió a Bruma, y una muchacha llamada Ortigas que domó a Robaovejas; todos ellos recibirían el nombre de «Semillas de Dragón».

La flota de la Casa Velaryon había cerrado el Gaznate (el estrecho que comunicaba Desembarco del Rey con el Mar Angosto). La flota del Reino de las Tres Hijas lanzó un ataque por petición de los Verdes para romper el bloqueo. Montado en su dragón Vermax, el príncipe Jacaerys, junto a cuatro de las Semillas de Dragón, partió a rechazar el ataque de la flota aliada. En un principio parecía que los Negros tenían controlada la situación, pero el dragón Vermax voló demasiado bajo y se estrelló en el mar junto a Jacaerys, siendo ambos asaetados por los hombres de la flota aliada. Pese a que parte de su flota había sido destruida, el Reino de las Tres Hijas puso rumbo a la isla de Marcaderiva, sometiendo a la isla a un brutal saqueo de la cual nunca se recuperó. La Batalla del Gaznate fue una derrota para los Negros, que vieron al heredero Jacaerys muerto junto a su dragón, además de la pérdida de un tercio de la flota Velaryon y Marcaderiva saqueada.

La caída de la capitalEditar

Mientras tanto, en la capital, Ser Criston temía que los aliados norteños de Rhaenyra se sumaran con las Casas ribereñas. El príncipe Aemond quería partir hacia Harrenhal a luchar contra Daemon, y pese a que sus consejeros le sugirieron que aguardara a que llegaran las tropas de la Casa Baratheon o a que el rey se recuperara, Aemond estaba decidido a marchar contra su medio-tío. Aemond y Ser Criston partieron con un ejército de 4.000 hombres hacia las Tierras de los Ríos; sin embargo, esto era justo lo que Daemon pretendía, ya que ahora Desembarco del Rey se hallaba desprotegida.

Daemon y Caraxes se unieron a Rhaenyra y su dragón Arrax que marcharon a Desembarco del Rey. Gracias a traidores dentro de los Capas Doradas, las puertas de la capital se abrieron a los Negros; únicamente la inestable reina Helaena, un convaleciente Aegon, la reina viuda lady Alicent, y el Gran Maestre Orwyle quedaban para defender la Fortaleza Roja. En menos de un día, todo Desembarco del Rey estaba en manos de Rhaenyra mientras los familiares de Aegon II fueron tomados como cautivos. Ser Otto Hightower fue ejecutado, y Tyland Lannister y el Gran Maestre Orwyle fueron encerrados y torturados. Rhaenyra tomó entonces posesión del Trono de Hierro. Pese a que en un principio la población tomó la llegada de Rhaenyra con entusiasmo, las ejecuciones, los altos impuestos y la cada vez mayor paranoia de la reina hizo que se ganara el rechazo de la población.

Y cuando su señor esposo, el Príncipe Daemon la escoltó por el salón, se vieron los cortes en las piernas de Su Alteza (Rhaenyra) y en la palma de su mano izquierda. Las gotas de sangre cayeron mientras caminaba, y los sabios se miraron entre sí, aunque ninguno se atrevió a decir la verdad en voz alta: el Trono de Hierro la había rechazado con desprecio, y sus días sobre él serían pocos.[2]

La princesa y la reina

Pese a todo, Aegon logró escapar de la capital con ayuda de su Consejero de los Rumores, lord Larys Strong, disfrazado de campesino junto a su hijos Maelor y Jaehaera. Llegó hasta Bastión de Tormentas y después partió a Rocadragón. Lord Larys persuadió a su castellano de que se uniera al bando de Aegon. En poco tiempo, todos los hombres leales a Rhaenyra en Rocadragón estaban muertos y Aegon ya controlaba la fortaleza. Su única oposición vino de la princesa Baela Targaryen, que logró escabullirse hasta su dragón. Montada en su dragón Danzarina lunar, Baela combatió contra Fuegosol, pero fue derrotada; la princesa, a diferencia de su dragón, pudo sobrevivir.

Mientras Aegon se ocultaba en Rocadragón, los príncipes Maelor y Jaehaera eran llevados a lugares seguros por leales a los Verdes. Jaehaera pudo ser refugiada en Bastión de Tormentas, mientras Maelor era llevado a Antigua por un Guardia Real. Sin embargo, cuando atravesaban la ciudad de Puenteamargo, los habitantes de la ciudad los asaltaron, mataron al Guardia y descuartizaron a Maelor.

Las batallas de las Tierras de los RíosEditar

La noticia de la caída de Desembarco del Rey llegó a Harrenhal donde estaban Aemond y Ser Criston Cole. El primero era partidario de avanzar y recuperar la capital, mientras que el segundo defendía unirse a las fuerzas de la Casa Hightower. Así se dividieron, Aemond permaneció arrasando las Tierras de los Ríos con Vhagar mientras Ser Criston partiría hacia el sur.

Lord Jason Lannister comandó un ejército que combatió contra un ejército norteño liderado por lord Dustin al que se habían sumado fuerzas de las casas Blackwood y Frey; se llamaría la Batalla de la Orilla del Lago, donde hubo casi 4.000 bajas entre ambos bandos. La batalla fue una victoria de los Negros, que masacraron al ejército Lannister matando al propio Lord Jason a cambio de sufrir una gran cantidad de bajas.

Ser Criston partía hacia el sur encontrando un paisaje desolador, siendo hostigado por guerrillas de ribereños que acosaban a su ejército. En una emboscada cerca del lago Ojo de Dioses, Ser Criston y sus 3.600 hombres fueron emboscados por el ejército de lord Dustin. En inferioridad numérica, y con sus hombres desmoralizados y agotados, Ser Criston fue derrotado y murió en batalla.

Aemond y Vhagar seguían siendo una amenaza, de modo que Daemon y Caraxes partieron junto a Ortigas y Robaovejas para detenerlo. Al mismo tiempo, dos de los Semillas de Dragón, Hugh Martillo y Ulf el Blanco, partieron para combatir a los ejércitos de lord Ormund Hightower y el príncipe Daeron Targaryen que marchaban rumbo a Desembarco del Rey. Se inició la llamada Primera Batalla de Ladera. El ejército de los Verdes era superior en número, pero los defensores de Ladera, liderados por lord Roderick Dustin y sus norteños, cargaron sobre lord Hightower y atravesaron sus filas. Lord Dustin mató personalmente a lord Hightower antes de morir él mismo. Los defensores de Ladera creyeron que habían triunfado, hasta que Hugh Martillo y Ulf el Blanco descendieron sobre sus dragones y quemaron por completo la ciudad de Ladera. Al enterarse de sus traiciones, la reina Rhaenyra empezó a cuestionar la lealtad de los Semillas de Dragón restantes; ordenó el arresto de Addam Velaryon y de Ortigas, pero lord Corlys Velaryon habló en defensa de su hijo adoptivo, en vano. Addam huyó junto a su dragón Bruma con ayuda de su padre adoptivo, lo que hizo que Rhaenyra ordenara apresar a lord Velaryon. El caos se apoderó de Desembarco del Rey y la reina ordenó cerrar las puertas de la capital.

Daemon y Ortigas, quien se había convertido en su amante, se hallaban en el bastión de la Casa Mooton cuando se enteraron de la orden de arresto de la reina sobre Ortigas. Esta se marchó en su dragón Robaovejas para nunca volver a ser vista, mientras que Daemon partió a Harrenhal junto a Caraxes para enfrentarse a Aemond. Tras aguardar la llegada de Aemond, este apareció al cabo de pocos días montado en Vhagar. La lucha fue encarnizada; Daemon consiguió hundir su espada en el ojo de Aemond mientras ambos dragones colisionaban en el aire y caían sobre un lago. Vhagar murió en la caída con el príncipe Aemond aún en su espalda, mientras que Caraxes sucumbió poco después; el cuerpo de Daemon nunca fue encontrado.

La rebelión de la capitalEditar

Antes de las Traiciones de Ladera, el poder de Rhaenyra se hallaba en su apogeo. Su Mano, lord Corlys, le sugirió negociar la paz; enviar al Muro tanto a Aegon II como a Aemond; pactar con los Hightower, los Baratheon y los Lannister; ofrecer amnistías, y casar a uno de sus hijos con la hija de Aegon II. Por su parte, Daemon defendía que la guerra solo acabaría con las cabezas de sus medio-hermanos clavadas en picas. Las Traiciones de Ladera dieron un giro drástico al rumbo de la guerra.

El arresto de Lord Corlys Velaryon hizo que la flota de la Casa Velaryon abandonara la causa de la reina. La situación en Desembarco del Rey ya era bastante caótica, y la extraña muerte de la reina Helaena fue el detonante de lo que vino a continuación: la población de la capital se levantó contra Rhaenyra y los Capas Doradas se vieron desbordados. Distintos reyezuelos se autocoronaron en los distintos distritos de Desembarco del Rey. La población giró entonces su atención hacia Pozo Dragón, el lugar donde los Targaryen mantenían a sus dragones. Una multitud corrió hacia allí para eliminarlos, desatándose una carnicería. El príncipe Joffrey, temiendo por su dragón Tyraxes, montó al dragón de su madre y partió, pero cayó de su espalda y murió en la caída. Los dragones Shrykos, Morghul, Tyraxes y Sueñafuego murieron a manos de la multitud al ser incapaces de deshacerse de sus cadenas y después de que se derrumbara Pozo Dragón sobre ellos. Syrax, el dragón de Rhaenyra, murió combatiendo.

Viendo que la ciudad estaba perdida, Rhaenyra, su único hijo superviviente, y un grupo de leales huyeron de la capital rumbo de regreso a Rocadragón.

Los Verdes, al enterarse del caos que sacudía la capital, insistieron en marchar cuanto antes. Sin embargo, se desconocía dónde estaba el rey Aegon, y la muerte del príncipe Aemond y de los hijos del rey hicieron que el príncipe Daeron fuera considerado para sucederle. Uno de los traidores, Hugh Martillo, demandó la Corona por derecho de conquista. Ofendidos por su arrogancia, los señores leales a Daeron asesinaron a Hugh y a Ulf, a la vez que Addam Velaryon, montado en su dragón Bruma, atacó por sorpresa a los Verdes. En la batalla que se llevó a cabo, el príncipe Daeron murió de forma desconocida, mientras Addam y Bruma se enfrentaban a los dragones Tessarion y Vermithor, los cuales se hallaban sin jinetes. En la lucha murieron los tres dragones y el propio Addam. Sin comandantes, los Verdes se retiraron.

El fin de la guerraEditar

De vuelta a Rocadragón, Rhaenyra se percató que la fortaleza se había pasado al bando de su medio-hermano Aegon. Este, enterado de la llegada de Rhaenyra, ordenó apresarla y la dio de comer a su dragón Fuegosol delante del propio hijo de Rhaenyra, Aegon. Aegon II decidió regresar entonces a Desembarco del Rey.

Mientras tanto, en la capital, varios sujetos gobernaban Desembarco del Rey como reyezuelos. Lord Borros Baratheon, que aún no había participado en la guerra de forma activa, partió hacia la capital y restauró el orden. Aegon II regresó a Desembarco del Rey nada más enterarse de la llegada de los Baratheon. Aegon ordenó liberar a lord Corlys Velaryon e incluso lo introdujo en su Consejo Privado. Ante la ausencia de herederos, salvo su hija Jaehaera, Aegon tomó como esposa a una de las hijas de lord Borros.

Pese a que Rhaenyra había muerto y Aegon había tomado posesión de nuevo del Trono de Hierro, el conflicto aún no había finalizado. Lord Borros partió con su ejército a combatir un ejército ribereño al mando de lord Kermit Tully, que ahora peleaba por la causa de Aegon el Joven, como era llamado. Las tropas de los Baratheon eran superiores en número, lo que hizo que éste se confiara. En la Batalla del Camino Real, el ejército ribereño venció al de lord Borros gracias al clima desfavorable, muriendo en la batalla el propio lord Borros Baratheon. Esta victoria dejaba a los Negros el camino expedito hasta Desembarco del Rey, mas sabiendo que nuevas tropas del Norte y el Valle de Arryn partían hacia el sur para sumarse a la causa del joven Aegon. El rey Aegon II se negó a rendirse y rechazó la propuesta de lord Corlys de unirse a la Guardia de la Noche, amenazando incluso con matar a su sobrino. Esa misma noche, el rey Aegon II fue descubierto muerto en su cama, envenenado. El instigador de su asesinato nunca se descubrió.

Debido a que Aegon II murió sin herederos, se decidió coronar al hijo de Rhaenyra, Aegon el Joven, que ascendió al trono con el nombre de «Aegon III». Inmediatamente, lord Corlys Velaryon envió misivas a todas los señores para que aceptaran el reinado de Aegon III, lo que la mayoría hicieron. Pero Lord Cregan Stark y su ejército de norteños llegaron a la capital dispuestos a castigar a todos aquellos que se opusieron a Rhaenyra. Para calmar sus ánimos, el joven rey nombró a lord Stark su Mano del Rey, cargo que efectuó solo un día, el cual estuvo plagado de arrestos y ejecuciones. El propio Corlys estuvo a punto de ser ejecutado, salvándose por la intercesión de la princesa Baela Targaryen. Posteriormente, para asegurar la paz, el rey Aegon casaría con Jaehaera Targaryen, la única hija del difunto Aegon II.

La situación que se desarrolló entre la muerte del rey Aegon II y la coronación de Aegon III se llamó «El Falso Amenecer»: un duro invierno se sucedía, las Tierras de los Ríos se hallaban completamente arrasadas, y la Casa Greyjoy, que se había unido a los Negros como pretexto para saquear las ricas ciudades de los Verdes, se negó a aceptar la autoridad del rey Aegon III.

La RegenciaEditar

Debido a la minoría de edad de Aegon se decidió establecer un Consejo de Regencia formado por algunos lores para gobernar el reino. El primer Consejo estuvo formado por Lord Corlys Velaryon, Lady Jeyne Arryn, Lord Manfryd Mooton, Lord Royce Caron, Lord Roland Westerling, Ser Torrhen Manderly y el Gran Maestre Munkun. Ninguno de estos regentes duró demasiado y se sucedió un enfrentamiento entre ellos por acumular más poder, incluso varias Manos se sucedieron. Cuando el rey Aegon III llegó a la mayoría de edad, destituyó al Consejo de Regencia y a la Mano del Rey, nombró a su hermano Viserys como Mano y asumió el reinado efectivo.

ConsecuenciasEditar

Para evitar que una situación similar a la de este enfrentamiento volviera a suceder, se decidió dar prioridad a los varones sobre las mujeres a la hora de sentarse en el Trono de Hierro, incluso aunque éstos pertenecieran a líneas lejanas en la sucesión. Esto provocó que ninguna otra mujer volviera a sentarse en el Trono de Hierro.

La Casa Targaryen nunca volvió a ser tan poderosa como lo había sido hasta la Danza. Para cuando terminó el conflicto, únicamente cinco miembros de la Casa Targaryen seguían vivos: el joven rey Aegon III, su hermano mayor Viserys, ,la esposa del propio Aegon, la aún más joven Jaehaera, y las gemelas Baela y Rhaena Targaryen.

Por otro lado, solo unos pocos dragones habían sobrevivido al conflicto. Los dragones que nacieron con el paso del tiempo fueron siendo cada vez más débiles, algunos apenas llegaron a tener el tamaño de un perro, muriendo al poco de nacer. Durante el reinado de Aegon III moriría el último de los dragones, por lo que Aegon obtuvo el apodo de «Veneno de Dragón». Las causas por las que pasó esto son aún desconocidas dentro de la saga; unos afirmaron que se debió a que el rey Aegon los mandó asesinar debido al odio que adquirió por ellos tras ver cómo uno de ellos devoraba a su madre, mientras que otros afirman que la vida en cautividad volvió débiles a los dragones.

ReferenciasEditar

  1. George R.R. Martin (2013). La princesa y la reina. Martin y Gardner Dozois. p. 13. 
  2. George R.R. Martin (2013). La princesa y la reina. Martin y Gardner Dozois. p. 26.