Dictadura militar

forma de gobierno militar dictatorial

Una dictadura militar es una forma de gobierno autoritario en la cual (en mayor o menor grado) las instituciones ejecutivas, legislativas y judiciales son controladas por las fuerzas armadas que impiden cualquier forma de control democrático y social.

Suelen originarse como consecuencia de la supresión del sistema de gobierno existente hasta entonces tras un golpe de Estado.[1]

CaracterísticasEditar

Eric Allen Norlinger, citado por el historiador español Eduardo González Calleja, clasificó en 1976 los regímenes militares en tres categorías: «moderadores» (cuando pretenden preservar el statu quo político y social); «guardianes» (cuando impiden el cambio político sin acometer la movilización política «desde arriba»); y «gobernantes», "que se proponen efectuar un cambio político y abordar grandes planes de desarrollo económico, lo que conlleva grandes transformaciones en los centros de distribución del poder".[2]

Las dictaduras militares generalmente han justificado su presencia en el poder como una manera de traer la «estabilidad política para la nación o de rescatarla de la amenaza de "ideologías peligrosas"». Los regímenes militares tienden a retratarse como independientes, como un partido "neutral" que proporciona una dirección interina apartidista en épocas de la agitación, al tiempo que presentan a los políticos civiles como corruptos e ineficaces.[cita requerida]

Una de las características casi universales de un gobierno militar es la institución de la ley marcial o de un estado de la emergencia permanente, mediante la cual se eliminan todas las garantías jurídicas (derechos civiles, políticos e incluso sociales) que protegen a las personas contra el abuso del Estado. Los regímenes militares generalmente no respetan los derechos humanos y utilizan la fuerza y la represión para silenciar a los disidentes y opositores políticos.[3]

Dictaduras militares en América LatinaEditar

 
El Golpe de Estado del 6 de septiembre de 1930 instauró la primera de una seguidilla de dictaduras militares en Argentina.

Como se ha documentado, la mayor parte de los dictadores militares en América Latina fueron formados en la Escuela de las Américas, institución que en el contexto de la Guerra Fría garantizó la fidelidad de los ejércitos latinoamericanos a la política exterior de los Estados Unidos.[4][5]​ En el caso de América Latina se usó habitualmente como pretexto la amenaza del comunismo.[6]

La dictadura militar típica en América Latina es dirigida por una junta o un comité integrado por la dirección del Estado mayor de los militares. Así fue como ocurrió en Bolivia, entre 1964 y 1982, en Argentina, entre los años 1976 y 1983, en Uruguay entre 1973 y 1984, en Chile entre 1973 y 1990. En Paraguay, desde 1954 hasta 1989, República Dominicana, desde 1930 hasta 1961, Perú, desde 1968 a 1980, Ecuador, desde 1972 hasta 1976. Colombia, entre 1953 y 1957.Nicaragua entre 1936 y 1956, Brasil desde 1964 hasta 1985, Venezuela, entre 1953 y 1958.

En España y Portugal, aunque existía una Junta para el Gobierno del Estado, ambos países eran gobernados de facto por dos líderes militares que concentraban todo el poder de decisión, en el caso de España, Francisco Franco gobernó entre los años de 1939 hasta su muerte en 1975, tras su victoria en la Guerra Civil Española (1936-1939), apoyado por la Alemania Nazi de Hitler y la Italia Fascista de Mussolini. En Portugal, tras la creación del Estado Novo Portugués en 1926, Antonio Salazar regio el país desde 1932 hasta 1968, momento en el que fue sustituido por problemas de salud, cosa que propicio la Revolución de los Claveles en 1974, que haría desaparecer la dictadura de más largo gobierno en Europa Occidental en el Siglo XX. También añadir que, aunque la Dictadura de Franco sufrió oposición, logró mantenerse en el cargo hasta su muerte debido a un cierto apoyo de la sociedad española, por una parte de las élites aristocráticas, terratenientes y empresariales del país, y por otra de las clases medias conservadoras, fruto del fuerte crecimiento económico de los años ´60 y por el desarrollo de un fuerte culto al líderanti-comunista en torno a Franco.

Argentina fue gobernada por juntas militares integradas por los más altos representantes del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea. En este caso, el presidente de la junta, primero entre iguales, suele asumir a menudo personalmente la jefatura del estado, pero luego va rotando. Así ocurrió con el teniente general Jorge Rafael Videla, quien asumió el poder en Argentina tras el golpe de Estado de 1976.

En Uruguay, si bien hubo junta militar también hubo civiles que oficiaron de "fachada" cívico-militar como fue el caso de Juan María Bordaberry y los presidentes que le siguieron. Se trataba de civiles elegidos por la junta militar que oficiaban la presidencia.

En Bolivia el poder estuvo en las manos de un solo oficial, el comandante en jefe del ejército durante la dictadura del general Hugo Banzer,.

En Chile, el entonces dictador y militar, Augusto Pinochet Ugarte, quien ostentó el poder en ese país asumió en el mismo contexto de presidente de la Junta, pero luego consolidó el poder en torno a su figura y lo ejerció hasta el final del período, prolongándose incluso como senador vitalicio en la transición a la democracia.

Algo muy parecido realizó Dési Bouterse en Surinam.

En México, en plena Revolución Mexicana fue el caso de Victoriano Huerta, quien llego al poder luego de asesinar al presidente legitimo Francisco I. Madero; su gobierno duro cerca de un año y medio, culminando luego de que las fuerzas de Pancho Villa tomaran Zacatecas.

En El Salvador, fue el general Maximiliano Hernández Martínez quien ejerció el poder en aquel país.

En Paraguay, sobrevivió como dictador militar el general Alfredo Stroessner, quien gobernó ese país durante treinta y cinco años.

En República Dominicana, Rafael Trujillo gobernó el país hasta su asesinato en 1961.

En Perú, el dictador Juan Velasco Alvarado integró el denominado Gobierno Revolucionario de las Fuerzas Armadas, luego gobernado por Francisco Morales Bermúdez.

En Ecuador, gobernó Guillermo Rodríguez Lara, luego de derrocar al presidente José María Velasco Ibarra.

En Colombia, el general Gustavo Rojas Pinilla, ejerció el poder luego de un golpe de Estado, siendo sucedido por una Junta Militar.

En Nicaragua el dictador militar Anastasio Somoza García se mantuvo en el poder por mucho tiempo y estableció una dinastía familiar que gobernó el país hasta 1979.

En Brasil, se produce un golpe de Estado con el derrocamiento del gobierno de João Goulart. Se inicia una dictadura que durará hasta 1985.

En Venezuela, el general Marcos Pérez Jiménez gobernó el país hasta ser depuesto por un golpe de Estado, perpetrado por sectores descontentos dentro de las Fuerzas Armadas de Venezuela.

Como todas las dictaduras, una dictadura militar puede ser oficial u oficiosa (algunos dictadores militares, como Omar Torrijos Herrera y Manuel Noriega en Panamá, aparecían como nominalmente subordinados al gobierno civil, no obstante eran los hombres fuertes del régimen). El grado de control por parte de los militares sobre la sociedad civil es variable, existiendo situaciones más o menos mixtas, donde los militares ejercen una influencia muy fuerte sin ser enteramente dominantes.

Dictaduras militares en el mundoEditar

 
Mobutu Sese Seko, dictador militar del Congo.

Aparte de América Latina, tanto en África como el Oriente Próximo han sido comunes las dictaduras militares.

En estos casos, los gobiernos militares vienen más a menudo a ser conducidos por una sola persona de gran alcance, y son autocracias además de dictaduras militares. Como líder de tal dictadura se puede mencionar a Idi Amin en Uganda, el cual desarrolló un culto a la personalidad. Un patrón muy diferente fue aplicado por el régimen de Saddam Hussein en Iraq, que comenzó como Estado unipartidista gobernado por el partido Baaz, pero en el curso de su existencia se transformó en una dictadura militar.[cita requerida]

En la actualidadEditar

A partir de los años 1990, las dictaduras militares se han reducido. Existen diversas causas: las dictaduras militares no tienen una excesiva legitimidad y credibilidad internacionales; además, el final de la Guerra Fría y el derrumbamiento de la Unión Soviética hicieron más difícil para las dictaduras militares utilizar el pretexto de la "amenaza del comunismo" como justificación para sus acciones.

Ejemplos actuales de dictaduras militares serían los gobiernos de Tailandia,[7]Guinea y Birmania.[8]

A partir del 1 de febrero de 2021, Birmania sufrió un golpe de estado, que actualmente tiene un régimen dictatorial.

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. Cheibub, José Antonio; Jennifer Gandhi; James Raymond Vreeland (1 de abril de 2010). «Democracy and dictatorship revisited». Public Choice 143 (1-2): 67-101. ISSN 0048-5829. doi:10.1007/s11127-009-9491-2. Consultado el 24 de marzo de 2014. 
  2. González Calleja, Eduardo (2005). p. 21.  Falta el |título= (ayuda)
  3. Gutiérrez Contreras, Jua Carlos (1998). «Los Derechos Humanos y desaparecidos en dictaduras militares». América Latina Hoy [Internet] (Ediciones Universidad de Salamanca) 20. Consultado el 28 de agosto de 2018. 
  4. «Sentencia del Tribunal Russell II, que condenó a las dictaduras latinoamericanas comandadas por EE. UU.». Archivado desde el original el 20 de noviembre de 2011. Consultado el 13 de julio de 2011. 
  5. [https://web.archive.org/web/20100326191129/http://www.apdh-argentina.org.ar/publicaciones/archivos/APDH-TribunalEtico.pdf Archivado el 26 de marzo de 2010 en Wayback Machine. Tribunal Ético sobre la intervención militar de Estados Unidos en Latinoamérica y el Caribe, Asamblea Permanente por los Derechos Humanos].
  6. Schenoni, Luis y Scott Mainwaring (2018). US Hegemony and Regime Change in Latin America. Democratization. 
  7. «Tailandia declara el estado de emergencia y prohíbe las reuniones de más de cinco personas para frenar las protestas contra el rey». ELMUNDO. 15 de octubre de 2020. Consultado el 2020-12-18, luego del golpe militar. 
  8. «Myanmar, la transición incompleta». El Orden Mundial - EOM. 22 de noviembre de 2018. Consultado el 18 de diciembre de 2020. 

BibliografíaEditar