Evandro. Promptuarii Iconum Insigniorum.

Evandro (del griego Εὔανδρος, "buen hombre" u "hombre fuerte")[1]​ es, en la mitología romana, rey de los arcadios, pueblo asentado en el Lacio. Es hijo de Mercurio y de Carmenta, ninfa itálica, y padre de Palante, Roma y Dina (o Dauna). De acuerdo con la tradición mítica, Evandro condujo a su pueblo desde Grecia hasta el Lacio, donde edificó la ciudad de Palanteo, que estaba situada sobre una colina que se denominó posteriormente como Palatino. También introdujo en Italia el Panteón olímpico, las leyes y el alfabeto griegos, e instituyó los Lupercales. Asimismo, erigió el Altar Magno de Hércules en el Foro Boario, lo cual se debe a la especial veneración de los arcadios hacia este héroe, que les había librado del gigante Caco.

En la Eneida es presentado como un rey sabio, optimista y de gran valor. Eneas acudió a Evandro en busca de ayuda para combatir a los ejércitos de Turno y este accedió, pues conocía a su padre, Anquises, ya que ambos descendían lejanamente de Atlas. El rey envió a su hijo al frente de un ejército y, aunque la victoria en la guerra la obtuvo el bando de Eneas, Palante murió durante la contienda.[2]

Evandro fue deificado tras su muerte y se construyó un altar en su honor en el monte Aventino. La gens romana Fabia decía descender de él.

ReferenciasEditar

  1. Charlton T. Lewis, Charles Short, A Latin Dictionary at Perseus [1]
  2. Virgilio. Eneida.