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María de Maeztu

pedagoga y humanista española

María de Maeztu y Whitney (Vitoria, 18 de julio de 1881-Mar del Plata, 7 de enero de 1948) fue una pedagoga y humanista española. Dirigió e impulsó la Residencia de Señoritas entre 1915 y 1936, formó parte de la junta directiva del Instituto-Escuela y presidió el Lyceum Club Femenino (1926-1936). Murió, exiliada, en Argentina a los 66 años de edad.[2]

María de Maeztu
María Maeztu.JPG

Miembro de la Asamblea Nacional Consultiva[1]
1927-1930

Información personal
Nombre de nacimiento María de Maeztu y Whitney Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacimiento 18 de julio de 1881 Ver y modificar los datos en Wikidata
Vitoria, España Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento 7 de enero de 1948 Ver y modificar los datos en Wikidata (66 años)
Mar del Plata, Argentina Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Española Ver y modificar los datos en Wikidata
Educación
Educada en
Información profesional
Ocupación Pedagoga Ver y modificar los datos en Wikidata
Miembro de

Índice

BiografíaEditar

Primeros años y formaciónEditar

María de Maeztu y Whitney nació el 18 de julio de 1881 en Vitoria, hija de Juana Whitney, hija de un diplomático británico nacida en Niza y posteriormente fundadora y directora de la Academia Maeztu, y del ingeniero Manuel de Maeztu y Rodríguez, hacendado cubano de ascendencia navarra nacido en Cienfuegos. Sus padres se conocieron en París cuando su madre tenía 16 años y se establecieron en Vitoria.[nota 1]​ La pareja tuvo cinco hijos: Ramiro, Ángela, Miguel, María y Gustavo. Formaba parte de la "prestigiosa y dura familia de los Maeztu".[nota 2]

La muerte del padre en Cuba en 1898 y confusos problemas administrativos en torno a su herencia y el hundimiento en 1894 de los negocios familiares en Cuba (el padre, Manuel, vivía de los negocios derivados de la pertenencia de Cuba a España; la independencia de Cuba acabó con sus actividades), dejaron a Juana Whitney y sus hijos en situación precaria. La familia tuvo que trasladarse a Bilbao, ciudad en la que Juana montó la Academia Anglo-Francesa (luego Academia Maeztu), donde Juana impartía inglés y Ángela francés.[3]

Maeztu se licenció por la Escuela Normal de Magisterio (1896-98) y también colaboró en la academia de su madre hasta que en 1902 comenzó a ejercer como maestra en una escuela pública de Santander, desde donde fue trasladada a Bilbao cinco meses después; terminando su periplo en Madrid en 1909. De su experiencia como maestra de escuela reflexionó obteniendo conclusiones como la expresada en la Universidad de Oviedo años más tarde:

Es verdad el dicho antiguo de que la letra con sangre entra, pero no ha de ser con la del niño, sino con la del maestro.

Continuó entretanto su formación universitaria. Habiendo obtenido el bachiller en el Instituto de Vitoria en 1907, dos años después se matriculó como alumna no oficial en la Universidad de Salamanca, completando los estudios en Madrid, donde se licenció en Filosofía y Letras en 1915.

Pensionada por la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas a partir de 1908, su conocimiento de idiomas, poco frecuente en la España de entonces, y su espíritu bravo y activo la hicieron alumna idónea en varios proyectos. Así, formó parte de la comisión nombrada por el Gobierno para el certamen pedagógico celebrado en Londres. A su vuelta, en la sociedad bilbaína "El Sitio", dio una conferencia en la que observaba que:

El progreso de Inglaterra se debe, no a las peculiares condiciones de la raza y el clima, sino a los elementos predominantes en la dirección de aquel país, singularmente a la acción social de la escuela.

La formación internacional de Maetzu prosiguió en los siguientes años, viajando a Bruselas (1910) y a Alemania, en cuya Universidad de Marburgo fue alumna de Paul Natorp y de Nicolai Hartmann en 1912. Este viaje fue sugerido por Ortega y Gasset para conocer el pensamiento del segundo movimiento neokantiano alemán.[4]​ De regreso a Madrid, ingresó en el Centro de Estudios Históricos, en el círculo de José Ortega y Gasset.

En la primavera de 1919 María de Maeztu visitó el Smith College, la universidad privada femenina estadounidense ubicada en Northampton, Massachusetts, y en esta visita le fue otorgado un título honorario (“honorary degree of Law, LL.D”) en la ceremonia de graduación del college celebrada el 17 de junio de 1919. Esto la dotó de unas credenciales académicas en Estados Unidos que le sirvieron para establecer unos lazos permanentes de colaboración con diversas universidades norteamericanas.[5]

La Residencia de SeñoritasEditar

Creada en Madrid por la Junta de Ampliación de Estudios, la Residencia Internacional de Señoritas, le fue encomendada su organización y dirección.[6]​ Cargo que desempeñó entre 1915 y 1936 y que se convertiría en el gran proyecto de su vida. En un artículo titulado «Lo único que pedimos» y publicado en la revista La mujer moderna, explicaba su postura frente a la liberación de la mujer:

Soy feminista; me avergonzaría no serlo, porque creo que toda mujer que piensa debe sentir el deseo de colaborar como persona, en la obra total de la cultura humana.

La Residencia de Señoritas supuso un éxito inmediato que compartía sus objetivos con el Instituto Internacional dirigido por Susan Huntington en Estados Unidos. Era una microcomunidad de conocimiento femenino. Fruto de su relación con Hutington fueron los viajes que realizó a aquel país con los que consiguió establecer el primer programa de estudio para mujeres en el extranjero. En 1923 todas estas colaboraciones se englobaron bajo un convenio bilateral de colaboración, articuladas en cuatro tipos de iniciativas: intercambio de alumnas, lectorados en el extranjero, becas de investigación e intercambio de material de laboratorios y bibliográfico.[7]

A la Residencia podía acceder cualquier muchacha mayor de 17 años que hiciera sus estudios en Madrid o preparase su ingreso en las facultades universitarias, Escuela Superior de Magisterio, Escuela Normal, Escuela Hogar o que privadamente estuviese ampliando su formación científica. También se admitía alumnas extranjeras y externas. Se les ofrecía además de residencia clases y cursos dados en sus dependencias. Así había clases complementarias de Pedagogía y Filosofía dadas por Maeztu.[8]​ El éxito fue rotundo y pronto sucedió que el número de estudiantes de licenciaturas y doctorados sobrepasara a las aspirantes a maestras. Además era lugar de encuentro con conferencias y cursos cuyo público era eminentemente femenino. Entre las más destacadas figuran la poeta Concha Méndez, las abogadas Victoria Kent y Matilde Huici, la posterior diputada republicana Francisca Bohigas, las periodistas María Luz Morales y Josefina Carabias, la física Felisa Martín Bravo o las médicas Cecilia García de Cosa y Elisa Soriano.[9]

Una de las figuras más relevantes que visitaron la Residencia fue Gabriela Mistral que se alojó en diciembre de 1924. Desde entonces, mantuvieron una amistad con altibajos que duraría hasta la muerte de Maeztu en 1948. Compartían la idea de Iberoamérica, su espíritu pedagógico y un profundo cristianismo.[10]​ Mistral le dedicó su poema «Salutación», leído en el evento del Pen Club y publicado en El Sol el 17 de diciembre de 1924.[11]​ En 1921 junto a Clara Campoamor fundó la Federación de Mujeres Universitarias, Maeztu fue la vicepresidenta y Campoamor la secretaria.[12]​ En 1928 se celebró en Madrid el XII Congreso Internacional de Mujeres Universitarias y numerosas delegadas se alojaron en la Residencia. España estuvo representada por María de Maeztu, Matilde Huici, Jimena Quirós, Matilde Ruíz y Clara Campoamor.[5]​ En 1931 Marie Curie se alojó también durante su estancia en Madrid. Ese mismo año en octubre Victoria Ocampo, directora de la revista Sur argentina, pronunció una conferencia sobre Harlem y en 1935 dio otra con el título "Supremacía del alma y de la sangre". María Montessori también residió cuando estuvo en Madrid dando conferencias sobre su método en 1934.[13]

El Instituto EscuelaEditar

María de Maeztu consiguió compatibilizar su tarea en la Residencia de Señoritas con la dirección de uno de los departamentos del Instituto Escuela puesto en marcha también por la JAE en 1918, donde pudo abrir aún más el abanico de sus ideas pedagógicas.[nota 3]​ Este Instituto fue concebido como un centro oficial de segunda enseñanza donde se ensayaron planes de estudio y métodos de educación para implantar después en toda España. Además era un centro de ensayo pedagógico para el profesorado. Maeztu lo definió como la primera escuela activa oficial de España -la primera de carácter privado había sido la Institución Libre de Enseñanza-. Para ella, lo importante no es que el alumnado infantil aprendiera y repitiera sino que reflexionara, constatara y ejecutara. Por ello, todas las enseñanzas habían de partir de los hechos y de la observación de fenómenos. Puso especial empeño en que no hubiera libros de texto sino que el alumnado tomara sus propios apuntes desde el inicio de sus estudios para que se acostumbrara a interpretar lo que oía. Destaca también la Biblioteca literaria del estudiante, colección de libros seleccionados de literatura española bajo la dirección de Menéndez Pidal. Permaneció en el Instituto Escuela desde su fundación hasta 1934 en que dimitió.[8]

Lyceum y feminismoEditar

En 1926 María de Maeztu fue confundadora y primera presidenta del Lyceum Club Femenino a semejanza de los ya existentes en Europa;[7]​ si bien desde un principio ella abogaba por un club mixto, tuvo que aceptar el reglamento internacional que regía en Europa. El Lyceum tenía como objetivo fomentar el espíritu colectivo de las mujeres y ser también un lugar abierto a las mujeres casadas que no querían tener como único horizonte las cuatro paredes del hogar.[nota 4]​ Se inauguró con ciento cincuenta socias de todas las tendencias. Siguiendo el modelo internacional, dispuso de secciones de Literatura, Ciencias, Artes Plásticas e Industriales, Social, Música e Internacional. Maeztu organizaba cursillos, conferencias, conciertos, exposiciones, a cargo de intelectuales, científicos y de artistas nacionales y extranjeros. García Lorca leyó allí su libro Poeta en Nueva York y dio en sus salones la conferencia Imaginación, inspiración y evasión en poesía; también Unamuno leyó su drama Raquel encadenada.[nota 5]​ Por su parte, Carmen Monné, esposa de Ricardo Baroja, para recaudar fondos, organizó funciones y rifas de cuadros en su teatro de cámara «El mirlo blanco».[14]

Fueron sus vicepresidentas Isabel Oyarzábal y Victoria Kent; secretaria, Zenobia Camprubí; vicesecretaria, Helen Philips; tesorera, Amalia Galárraga, y bibliotecaria, María Martos de Baeza. También participaron Margarita Nelken, María Lejárraga, Carmen Baroja, Ernestina de Champourcín, Concha Méndez, María Teresa León, Elena Fortún, Mabel Rick Pérez de Ayala... La presidencia honorífica la ostentaban la reina Victoria Eugenia y la Duquesa de Alba.[15]

Participación en política y docencia universitariaEditar

Durante la dictadura de Primo de Rivera, María de Maetzu, respaldada por su hermano Ramiro, aceptó —junto con otras 12 mujeres— ser miembro de la Asamblea Nacional, en la sección dedicada a la educación.[16][17]​ Entre 1926 y 1929 realizó varios viajes a América: Argentina, Uruguay y México donde impartió cursos sobre educación y conferencias sobre la cultura española. Además fue delegada de España en diferentes Congresos de Educación en Europa y América.[8]​ Más tarde, en 1930, fue vocal del Consejo de Instrucción Pública, y en 1934 miembro del Consejo Nacional de Cultura. Accedió a la docencia universitaria en 1932, en la recién creada Sección de Pedagogía de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Central, cargo que ostentó hasta 1936.[7]

ExilioEditar

Al estallar la Guerra Civil en 1936, el fusilamiento de su hermano Ramiro, intelectual noventayochista que tras una juventud en el liberalismo radical había evolucionado hacia la ideología de la derecha nacionalista, supuso un duro golpe para María. Apartada de su puesto en la Residencia de Señoritas —otras fuentes citan que dimitió—, salió de España y tras haber pasado por Estados Unidos llegó a Buenos Aires, donde fijó su residencia y en cuya Universidad se le concedió la cátedra de Historia de la Educación, que mantuvo hasta su muerte.[nota 6][18]​ En este exilio fue ayudada por sus amigas Gabriela Mistral, que le ofreció a María su casa en Lisboa, y Victoria Ocampo que a finales de mayo de 1937 le ofreció asistir a un congreso de Historia en Buenos Aires para impartir un ciclo de conferencias. Esto hizo que se animara a establecer su residencia en la capital argentina, tras rechazar la cátedra de Literatura Española en el Bernard College de la Universidad de Columbia, en Estados Unidos. En Buenos Aires se dedicó a dar conferencias, impartir cursos, escribir artículos y libros. Intentó crear una nueva Residencia pero no hubo presupuesto para ella.[19]​ Regresó a España en febrero de 1947, con motivo de la muerte de su hermano Gustavo —autor de su retrato Mi hermana María—,[20]​ pero volvió a Buenos Aires donde falleció el año siguiente. Su cadáver fue repatriado al mausoleo familiar de Estella (Navarra), entre grandes honores.[19]

Labor pedagógicaEditar

Toda su vida estuvo dedicada no sólo a la educación de sus alumnas sino a ofrecerles una formación intelectual que fomentase la responsabilidad civil y la participación igualitaria e integral en la construcción de España. Comenzó a trabajar en 1898 en la academia de su madre, Juana Withney, y continuó su formación a lo largo de toda su vida. Su carrera pedagógica está fuertemente marcada por el período de formación en distintos países: Bélgica, Suiza, Italia e Inglaterra. Ampliará su formación al iniciar su labor docente en el Instituto Internacional donde trabajó en el ambiente educativo norteamericano colaborando estrechamente con Susan Hutington. Esta institución utilizaba una metodología didáctica innovadora basada en la convivencia, la tolerancia y la integración de las ciencias y las artes. Las clases que tomaban las alumnas se complementaban con conferencias impartidas por Ortega y Gasset o Juan Ramón Jiménez, entre otros. Se hizo una ampliación del currículo académico del Instituto Internacional incorporando nuevas disciplinas académicas. economía, derecho, ciencias, biología y química. Simultaneó su labor de dirección de la Residencia de Señoritas y de docencia con sus responsabilidades de representante oficial de España en Congresos pedagógicos Internacionales. Los viajes y su relación con pedagogas y profesoras de otros países le hicieron ver que los avances en la educación de la mujer tenían como consecuencia el desarrollo de una concienciación política y social. Por ello, participó en 1926 en la fundación del Lyceum Club.[7]

Durante los años 1907,1908 y 1909 solicitó de la Junta pensión para ampliar sus estudios pedagógicos. En su proyecto de trabajo destaca lo que ella creía admirable de la educación inglesa: el principio de la economía mental, los métodos activos, los juegos y el contacto con la naturaleza y el maestro como elemento esencial en la escuela. Este fue una de los principales objetivos del Instituto Escuela, la formación del personal docente, entonces llamado los maestros. Maeztu también compartió el principio de la pedagogía del esfuerzo, que supone regulación y norma, es decir, lo racional frente a lo espontáneo.[8]

Maeztu evolucionó desde un europeísmo inicial, ligado a su vinculación con la JAE, a una postura más cercana a la de su hermano Ramiro, tradicionalista católico-hispanista. Para ella la vocación pedagógica es una llamada íntima y afirmó que "la escuela debe ser para el maestro el altar donde ofrenda a Dios su vida". Ello le hizo identificarse con Santa Teresa de Jesús y afirmar que si ésta viviera en el siglo XX fundaría hospitales, escuelas y universidades. El libro El problema de la ética, la enseñanza de la moral, escrito durante su exilio en 1938, compendia un pensamiento pedagógico que coloca a la religión como eje de la educación. En él, Maeztu establece la conexión entre moral y religión, a través de la cadena lineal moral-deber-regla-obligación-disciplina-autoridad-admiración-religión. Esta idea la había ya planteado en 1925 en el ensayo que había escrito sobre la educación en el Instituto Escuela. Para ella "la obediencia que la disciplina exige no significa negación de la voluntad propia; consiste simplemente en someterse a la voluntad del guía porque es el mejor que conoce el camino".[10]

Tres ex-alumnas del Instituto-Escuela empezaron a reunirse clandestinamente a principios de los años 40 para continuar con el proyecto educativo del que habían participado. Así, Jimena Menéndez-Pidal, Ángeles Gasset y Carmen García del Diestro fundaron el Colegio Estudio en Madrid que continuó su labor educativa hasta la actualidad.[7]

SemblanzasEditar

En 1931 la hispanista norteamericana Caroline Bourland recogió en una carta sus impresiones sobre una cena en la que estaban Victoria Kent, Victoria Ocampo y María de Maeztu, intelectuales a las definió como "out-radical the radicals" (en español, (más radicales que los radicales").[21]

Carlos Morla Lynch, consejero permanente de la embajada de Chile en Madrid desde 1928 a 1939, era escritor, compositor y humanista. Su casa en Madrid fue centro de actividades literarias muchas de ellas reflejadas en su libro España con Federico García lorca: Páginas de un diario íntimo. María Manuela Vicuña, su esposa, frecuentaba el entorno de Maeztu asistiendo a las conferencias que ésta impartía y al Lyceum. Por ello, era de las personas que frecuentaba la casa de Morla Lynch. Entre sus descripciones de la pedadoga figura ésta:

Entrada del 18 de septiembre de 1931

Rubia de estatura menuda, nerviosa, vibrante, se expresa con una locuacidad tal que a veces es casi imposible seguir.

En su entrada del 29 de septiembre de 1934 dirá sobre Gabriela Mistral y María de Maeztu

Gabriela es pausada, tranquila, de unas serenidad austera, seca y severa que infunde respeto al tiempo que arredramiento. Tiene la reciedumbre del granito.

María es, en cambio, lista y avispada, de una rapidez asombrosa. Diríase que anduviera sobre patines de ruedas. Expresa en un minuto -con una facundia prodigiosa - lo que Gabriela -con su calma reflexiva -tarda un cuarto de hora en formular. Y acciona con las manos velozmente, sin desperdiciar un segundo, como una persona que no tiene tiempo que perder, con la celeridad de un tren expreso que pasa. Posee la movilidad del mercurio.[22]

Julio Caro Baroja recordaba a María de Maeztu en su obra Los Baroja. Memorias familiares de esta manera:

Con aire de maestra vascongada. Hablaba con mucha autoridad y suficiencia y se veía que tenía alta idea de su misión.[23]

La residente Milagros Martínez Prieto también la describió físicamente:

Una mujer no muy alta, con una belleza muy personal, un aire muy inglés, ojos azules y rubia grisácea, y unos movimientos bastante masculinos para aquella época en que las mujeres estábamos “afeminadísimas.[19]

El periodista Mariano Daranas en el Diario Vasco en 1948 en su artículo “Pesar en Argentina por la muerte de María de Maeztu” describía a María como:

Menuda, rubia, de ojos intensos, labios finos, que charlaba  en las tertulias con frases cortas y rápidas, decía siempre algo nuevo, algo suyo, y su manera de expresar era clara y directa.[19]

Homenajes y reconocimientosEditar

  • Fue nombrada doctora honoris causa por distintas universidades del mundo.[24]
  • En 2008 se botó el buque remolcador de Salvamento Marítimo BS-13 María de Maeztu, en su honor.
  • El Gobierno de España reconoció, con la distinción Unidad de Excelencia María de Maeztu, a aquellas «unidades públicas de investigación, en cualquier área científica, que demuestran impacto y liderazgo científico a nivel internacional y que colaboran activamente con su entorno social y empresarial».[25]

ObrasEditar

Su dominio de varios idiomas le permitió desarrollar una interesante tarea como traductora; obras del alemán Paul Natorp como Curso de pedagogía (1915) y Religión y humanidad: la religión dentro de los límites de la humanidad: contribución a la fundación de la pedagogía social (1914), o la Historia de la pedagogía del inglés Paul Monroe (1918 y 1931). De entre su obra humanista y pedagógica, escrita en gran parte en la última etapa de su vida, cabe destacar:

  • «La Pedagogía en Londres y las escuelas de párvulos» en VV. AA., Anales de la Junta para la Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas, Madrid, Impr. y Encuadernación E. Raso, 1909, t. I, memoria 8.
  • El trabajo de la mujer: nuevas perspectivas: conferencias pronunciada el 8 de abril de 1933 Madrid: Escuela de Enfermeras del Hospital Central de la Cruz Roja Española, 1933.
  • El problema de la Ética: la enseñanza de la moral. Universidad de Buenos Aires.1938
  • Historia de la cultura europea. La edad moderna: grandeza y servidumbre. Intento de ligar la historia pretérita a las circunstancias del mundo presente, Buenos Aires. Juventud Argentina, Biblioteca de la Esfinge. (Libros para la Mujer), 1941.
  • Antología. Siglo XX. Prosistas españoles. Semblanzas y comentarios. Madrid: Espasa-Calpe, 1943.

NotasEditar

  1. La pareja se había conocido en París (él era hijo del último intendente general siendo la isla de Cuba territorio español, y ella tenía 16 años), y aunque nunca llegaron a casarse, se establecieron en Vitoria.
  2. En palabras de Ramón Gómez de la Serna, hermana del "noventayochista" Ramiro de Maeztu y Gustavo, el pintor.
  3. Una de las alumnas en dicho instituto, la escritora Carmen Bravo-Villasante, reflejó así el ambiente de la institución:

    Se estudiaban idiomas, el francés era obligatorio, y se escogía entre el inglés o el alemán. Aparentemente no se trabajaba nada, no se obligaba a nada, y el alumno tenía la sensación de pasarlo bien y de escuchar nada más a los profesores... Los profesores eran nuestros amigos, su vocación y su entrega era completa; el sistema de las tutorías, ejemplar; el plan de estudios, perfecto. Nos íbamos a nuestras casas los sábados deseando que llegase el lunes para volver al colegio, no teníamos tareas ni deberes, no teníamos obligaciones monstruosas, como los niños de ahora... Yo deseo que todos los niños y todos los jóvenes que estudian salgan de su colegio como yo salía del mío, con el recuerdo de una de las épocas más maravillosas de mi vida.

  4. Fue también llamado 'el club de las maridas', porque en ella confluyeron varias esposas de personajes de la época, especialmente de las élites intelectuales.
  5. Rafael Alberti se presentó una tarde de noviembre, vestido de tonto, metido en una levita inmensa, con un pantalón de fuelle, cuello ancho de pajarita y un pequeño sombrero hongo, con una paloma enjaulada en una mano y un galápago en la otra, ya que la conferencia se llamaba: "Palomita y galápago (¡No más artríticos!)" y armó la marimorena, sorprendiendo a unos, escandalizando a otros y divirtiendo a los demás. Jacinto Benavente, sin embargo, el día que le invitaron a dar una conferencia en el Lyceum, al parecer ironizó: "A mí no me gusta hablar a tontas y a locas".
  6. Después de rechazar otras ofertas americanas (una Cátedra en el Barnard College y un puesto de profesora en Vassar College), María se quedó en Argentina con la promesa gubernamental de montar en Buenos Aires una nueva "Residencia de Señoritas", promesa que no se consumó, concediéndosele una Cátedra en la Facultad de Pedagogía. También participó en la vida académica de Chile y Uruguay.

ReferenciasEditar

  1. «Maeztu Whitney, María de. 53. Elecciones 12.9.1927». Buscador Histórico de Diputados (1810-1977). Congreso de los Diputados. 
  2. Biografía en el portal de la Residencia de Estudiantes-CSIC. Consultado en diciembre de 2014.
  3. Juana Whitney en la Enciclopedia Vasca Auñamendi
  4. Hermida de Blas, Fernando (2014). «El Pensamiento pedagógico de María y Ramiro de Maeztu y el primer neokantismo español». Pensamiento, vol 70 Universidad autónoma de Madrid. 
  5. a b Isabel, Piñón Varela, Pilar (4 de febrero de 2016). Go West Young Woman! Redes transatlánticas e internacionalismo cultural. Las mujeres como protagonistas del intercambio académico entre España y los Estados Unidos (1919-1939) (en inglés). Consultado el 11 de junio de 2018. 
  6. Vázquez Ramil, Raquel (2012). Mujeres y educación en la España contemporánea. La Institución Libre de Enseñanza y la Residencia de Señoritas de Madrid. Madrid: Akal. pp. 313-21. ISBN 978-84-460-2920-5. Archivado desde el original el 27 de diciembre de 2014. Consultado el 25 de diciembre de 2014. 
  7. a b c d e Walliser, Marta. «La influencia de la experiencia internacional en la labor educativa de María de Maeztu.» Instituto Cervantes.
  8. a b c d «Aproximación a la labor pedagógica de María de Maeztu | rep». revistadepedagogia.org. Consultado el 5 de junio de 2018. 
  9. Eiroa, Matilde (15 de julio de 2015). «La popularización del saber y la « generación de las modernas » : revistas y espacios femeninos en la España de entreguerras». Amnis (14). ISSN 1764-7193. doi:10.4000/amnis.2621. Consultado el 5 de junio de 2018. 
  10. a b Melián, Elvira M. (1 de junio de 2015). «En la frontera: señas de identidad de la labor pedagógica hispano-americanista en María de Maeztu (1924-1936)». Historia de la Educación 34 (0): 287-303. ISSN 2386-3846. doi:10.14201/hedu201534287303. Consultado el 9 de junio de 2018. 
  11. LAGO DE LAPESA:, Pilar (1976). «Una poesía olvidada de Gabriela Mistral.». Cuadernos hispanoaméricanos. Consultado el 9 de junio de 2018. 
  12. María curros Ferro. «María de Maeztu, una figura enmascarada». 
  13. Mujeres en vanguardia. Residencia de Estudiantes. 2015. ISBN 978-84-939988-6-8. 
  14. Antonina Rodrigo (1978). «La pedagoga María de maeztu». Tiempo de Historia (4). Consultado el 5 de junio de 2018. 
  15. Shirley Mangini: "El Lyceum Club de Madrid, un refugio feminista en una capital hostil", Revista Asparkia número 17 (2006); pp. 125-140.
  16. Julio de la Cueva Merino, Angel Luis López Villaverde: "Clericalismo y asociacionismo católico en España" Universidad de Castilla-La Mancha, 2005 Consultado en diciembre de 2014
  17. Pedro Carlos González Cuevas: Maeztu: biografía de un nacionalista español. Consultado en diciembre de 2014.
  18. Emilia de Zuleta: "Españoles en la Argentina: el exilio literario de 1936" (Capítulo IV). Consultado en diciembre de 2014
  19. a b c d Lastagaray Rosales, María Josefa (2016). María de Maeztu whitney: una vida entre la pedagogía y el feminismo. Madrid: EDICIONES DE LA ERGASTULA. ISBN 9788416242146. 
  20. Visualización de Mi hermana María, en el portal del Museo Gustavo de Maeztu, donde se conserva el cuadro.
  21. López-Ríos, Santiago (2013-01). «‘These Ladies Out-radical the Radicals’: María de Maeztu, Victoria Kent and Victoria Ocampo». Bulletin of Hispanic Studies (en inglés) 90 (3): 331-346. ISSN 1475-3839. doi:10.3828/bhs.2013.22. Consultado el 11 de junio de 2018. 
  22. Morla Lynch, Carlos (2008). En España con Federico García Lorca (Páginas de un diario íntimo, 1928-1936). Renacimiento. ISBN 84-8472-349-6. 
  23. Caro Baroja, Julio (2011). Los Baroja (memorias familiares). RBA Libros. ISBN 9788498679083. 
  24. Auñamendi Eusko Entziklopedia Consultado en diciembre de 2014
  25. «Apoyo y acreditación de Centros de Excelencia "Severo Ochoa" y a Unidades de Excelencia "María de Maeztu".» Ministerio de Economía, Industria y Competitividad. Consultado el 2 de agosto de 2017.

BibliografíaEditar

  • Lastagaray Rosales, María Josefa. María de Maeztu Whitney, una vida entre la pedagogía y el feminismo. La ergástula ediciones, Madrid, 2015. ISBN: 978-84-16242-14-6
  • Dios Altuna de Martina, Ángeles de: "María de Maeztu: tras sus pasos en la Argentina". José Ramón Zabala Aguirre: Non zeuden emakumeak? La mujer vasca en el exilio de 1936. San Sebastián: Saturrarán, 2007; pp. 383-408 ISBN 978-84-934455-2-2.
  • Fructuoso Ruiz de Erenchun, María Cristina: María de Maeztu Whitney. Una Vitoriana Ilustre. Vitoria: Real Sociedad Vascongada de Amigos del País, 1999.
  • Pérez-Villanueva Tovar, Isabel: María de Maeztu: una mujer en el conformismo educativo español. Madrid: Universidad Nacional de Educación a Distancia, 1989.
  • Rodrigo, Antonina Mujeres olvidadas Editorial La esfera de los libros, Madrid, 2013 ISBN: 978-84-9970-823-2
  • Cuesta, Josefina; Turrión, María José; Merino, Rosa María La Residencia de Señoritas y otras redes culturales femeninas. Ediciones Universidad de Salamanca, 2016. ISBN: 978-84-9012-612-7
  • Mujeres en vanguardia Residencia de Estudiantes. ISBN: 978-84-939988-6-8

Enlaces externosEditar