Levítico

tercer libro de la Biblia, compuesto de 27 capítulos

El Levítico (en griego: Λευιτικός, Leyitikós, ‘acerca de los Levitas’; en hebreo: ויקרא [Vayikra], ‘y Él llamó’) es uno de los libros bíblicos del Antiguo Testamento y del Tanaj. Aunque tenga fragmentos más antiguos, hay consenso entre los estudiosos de la Biblia en que adquirió su actual forma durante el período persa, entre el 538 y el 332 a.C. Forma parte del Pentateuco, y de la Torá judía (“La Ley”). Se lo cuenta entre los libros históricos y en ambas versiones es el tercero, ubicado entre Éxodo y Números.

Levíticos
de Moisés Ver y modificar los datos en Wikidata
LEV 8- High priest in robes and breastplate.jpg
Sumo sacerdote de Israel
Género Libro sagrado Ver y modificar los datos en Wikidata
Idioma Hebreo bíblico Ver y modificar los datos en Wikidata
Título original ויקרא Ver y modificar los datos en Wikidata
Publicado en Biblia de Kralice Ver y modificar los datos en Wikidata
Texto en español Levítico en Wikisource
Pentateuco
Levíticos
Estampilla israelí con fragmento de hallazgo arqueológico exhibiendo la inscripción hebrea "Amarás a tu prójimo como a ti mismo" (Levítico 19:18).

La mayoría de sus capítulos (1-7, 11-27) consisten en los discursos de Yahvé a Moisés, que Yahvé ordena a Moisés que repita a los israelitas. En Levítico, Dios les dice a los israelitas y a sus sacerdotes, los levitas, cómo hacer las ofrendas en el Tabernáculo y cómo comportarse mientras acampan alrededor de la santa tienda-santuario. El Levítico tiene lugar durante el mes o mes y medio que transcurre entre la finalización del Tabernáculo (Éxodo 40:17) y la salida de los israelitas del Sinaí (Números 1:1, 10:11).

Las instrucciones del Levítico hacen hincapié en las prácticas rituales, legales y morales más que en las creencias. Sin embargo, reflejan la visión del mundo del relato de la creación en Génesis 1, según la cual Dios desea vivir con los humanos. El libro enseña que el fiel cumplimiento de los rituales del santuario puede hacerlo posible, siempre que el pueblo evite el pecado y la impureza siempre que sea posible. Los rituales, especialmente las ofrendas por el pecado y la culpa, proporcionan los medios para obtener el perdón de los pecados (Levítico 4-5) y la purificación de las impurezas (Levítico 11-16) para que Dios pueda seguir viviendo en el Tabernáculo en medio del pueblo.

TítuloEditar

El libro se denomina Levítico porque se trata, en esencia, de un manual religioso para uso de los levitas, sacerdotes encargados del culto, escogidos de entre los miembros de la tribu de Leví.

AutoríaEditar

La tradición judeocristiana lo atribuye a la pluma del patriarca Moisés, como los demás libros del Pentateuco. Pero la concepción de autor en el Pentateuco no se entiende como entendemos hoy. Moisés puede ser autor de algunos fragmentos de Levítico, o del Pentateuco, pero no es el autor del todo. No hay un único autor, como se pensó durante mucho tiempo. Por el simple hecho que nadie puede narrar su propia muerte, en el caso de Moisés. Estos libros están compuestos por diversos autores, de diferentes contextos y épocas y su relato depende de este dato. Se acepta hoy que proviene de tradiciones o corrientes de pensamiento que son: Yahwista, Elohista, Deuteronomista y Sacerdotal.

PropósitoEditar

Es un recuento, manual o compendio de los sacrificios religiosos que Yahvé ordena realizar como parte de la liturgia hebrea.

La síntesis de todos los holocaustos jamás se había intentado en la literatura judía, y sin duda representó un esfuerzo enorme para el redactor de Levítico. Israel, como pueblo abierto a las influencias externas gracias a su peculiar ubicación geográfica y a los innumerables avatares históricos (guerras, invasiones, migraciones) que sufrió, recibió rituales religiosos de los cananeos, asirios, babilonios, caldeos y egipcios.

Pero además es un pueblo fuertemente cerrado sobre sí mismo en el aspecto religioso y cultural, por lo que a todas estas circunstancias se unen rituales estrictamente propios que provienen de la misma prehistoria.

Para enriquecer, complicar y completar la historia de la liturgia hebrea, se produjo también el fenómeno de la revelación a través de dos hombres: Abraham que agregó una fe y Moisés que le otorgó un ordenamiento y una ley.

Con todos estos componentes se fraguó y organizó en el Monte Sinaí la adoración del Dios de Israel y el Levítico se convirtió en su descripción precisa y genuina.

EstructuraEditar

I. Leyes sobre el sacrificio (1:1-7:38)

A. Instrucciones para los laicos sobre la presentación de ofrendas (1:1-6:7)
1-5. Los tipos de ofrendas: holocausto, cereal, de paz, de purificación, de reparación (o por el pecado) (cap. 1-5)
B. Instrucciones para los sacerdotes (6:1-7:38)
1-6. Las distintas ofrendas, con la adición de la ofrenda de cereales de los sacerdotes (6:1-7:36)
7. Resumen (7:37-38)

II. Institución del sacerdocio (8:1-10:20)

A. Ordenación de Aarón y sus hijos (cap. 8)
B. Aarón hace los primeros sacrificios (cap. 9)
C. Juicio sobre Nadab y Abiú (cap. 10)

III. La impureza y su tratamiento (11:1-15:33)

A. Animales impuros (cap. 11)
B. El parto como fuente de impureza (cap. 12)
C. Las enfermedades impuras (cap. 13)
D. Limpieza de las enfermedades (cap. 14)
E. Vertidos impuros (cap. 15)

IV. Día de la Expiación: purificación del tabernáculo de los efectos de la impureza y el pecado (cap. 16)

V. Prescripciones para la santidad práctica (el Código de Santidad, caps. 17-26)

A. Sacrificio y comida (cap. 17)
B. Comportamiento sexual (cap. 18)
C. Vecindad (cap. 19)
D. Delitos graves (cap. 20)
E. Reglas para los sacerdotes (cap. 21)
F. Reglas para comer los sacrificios (cap. 22)
G. Fiestas (cap. 23)
H. Reglas para el tabernáculo (cap. 24:1-9)
I. Blasfemia (cap. 24:10-23)
J. Años sabáticos y jubilares (cap. 25)
K. Exhortación a obedecer la ley: bendición y maldición (cap. 26)

VI. Redención de los dones votivos (cap. 27)

ResumenEditar

Los capítulos 1-5 describen los diversos sacrificios desde el punto de vista de los sacrificadores, aunque los sacerdotes son esenciales para manejar la sangre. Los capítulos 6-7 abordan prácticamente el mismo tema, pero desde el punto de vista del sacerdote, que, como ejecutor del sacrificio y de la división de las "porciones", debe saber cómo hacerlo. Los sacrificios son entre Dios, el sacerdote y los oferentes, aunque en algunos casos todo el sacrificio es una sola porción para Dios, es decir, quemado hasta las cenizas.

Los capítulos 8-10 describen cómo Moisés consagra a Aarón y a sus hijos como los primeros sacerdotes, los primeros sacrificios y la destrucción por parte de Dios de dos de los hijos de Aarón por ofensas rituales. El propósito es subrayar el carácter del sacerdocio del altar (es decir, aquellos sacerdotes con poder para ofrecer sacrificios a Dios) como un privilegio Aarón, y las responsabilidades y peligros de su posición.

Con el sacrificio y el sacerdocio establecidos, los capítulos 11-15 instruyen a los laicos sobre la pureza (o limpieza). Comer ciertos animales produce impureza, al igual que dar a luz; ciertas enfermedades de la piel (pero no todas) son impuras, al igual que ciertas condiciones que afectan a las paredes y la ropa (moho y condiciones similares); y las descargas genitales, incluyendo la menstruación femenina y la gonorrea masculina, son impuras. El razonamiento que subyace a las reglas sobre los alimentos es oscuro; por lo demás, el principio rector parece ser que todas estas condiciones implican una pérdida de "fuerza vital", normalmente, pero no siempre, de sangre.

El Levítico 16 se refiere al Día de la Expiación. Este es el único día en el que el Sumo Sacerdote debe entrar en la parte más sagrada del santuario, el Sanctasanctórum. Debe sacrificar un toro por los pecados de los sacerdotes y un macho cabrío por los pecados de los laicos. El sacerdote debe enviar un segundo macho cabrío al desierto a "Azazel", cargando con los pecados de todo el pueblo. Azazel puede ser un demonio del desierto, pero su identidad es misteriosa.

Los capítulos 17-26 son el código de santidad. Comienza con la prohibición de todo sacrificio de animales fuera del Templo, incluso para comer, y luego prohíbe una larga lista de contactos sexuales y también el sacrificio de niños. Los mandatos de "santidad" que dan nombre al código comienzan con la siguiente sección: se castiga el culto a Molech, la consulta a médiums y magos, la maldición de los padres y las relaciones sexuales ilícitas. Los sacerdotes reciben instrucción sobre los rituales de duelo y los defectos corporales aceptables. El castigo por la blasfemia es la muerte, y se establecen reglas para comer sacrificios; hay una explicación del calendario, y hay reglas para los años sabáticos y Jubileo; hay reglas para las lámparas de aceite y el pan en el santuario; y hay reglas para la esclavitud. El código termina diciendo a los israelitas que deben elegir entre la ley y la prosperidad por un lado, o, por otro, horribles castigos, el peor de los cuales será la expulsión de la tierra.

El capítulo 27 es un añadido dispar y probablemente tardío que habla de las personas y las cosas que sirven de dedicación al Señor y de cómo se pueden redimir, en lugar de cumplir, los votos.

ContenidoEditar

El contenido del Levítico puede dividirse en tres partes:

  1. Leyes referidas a los sacrificios,
  2. Consagración de los sacerdotes,
  3. Leyes referidas a la pureza y santidad (referida a la relación con Dios y con los demás).

SacrificioEditar

El libro ordena preferir los sacrificios al modo antiguo, esto es, ofreciendo en holocausto ciertos animales, aceptando la oferta vegetal solo como segunda opción.

Toda la primera parte del Levítico consiste en disposiciones técnicas acerca de estos sacrificios (Lev., caps. 1-7).

Presenta tres tipos de sacrificios: el holocausto, el sacrificios de oblación y el sacrificio de comunión. Cada uno de estos tipos de sacrificio tiene un significado distinto. En el holocausto, el altar pone en contacto lo sagrado con lo profano dándole santidad a la ofrenda. La oblación recuerda que la tierra entera es pertenencia de Yahvé. El sacrificio de comunión (o sacrificio de paz) tiene la función de contactar lo sagrado con lo profano en el contexto de la comunidad de tal forma que los vínculos familiares puedan reforzarse.

AutoridadesEditar

Para ofrecer convenientemente los holocaustos se hacía necesaria una autoridad litúrgica que presidiera las celebraciones.

Levítico crea, pues, la clase eclesiástica hebrea, personificada en algunos de los miembros de la tribu de Leví: los sacerdotes. Aplicando órdenes de Dios, se dan estos cargos a Aarón, sus hijos y sus descendientes (8-10), designados Cohanim.

PurezaEditar

Las leyes de pureza ocupan gran parte del resto del libro (11-16).

Sentido religiosoEditar

La primera enseñanza del Levítico es que la asamblea es santa. Por lo tanto, sus miembros deben estar acordes con esta santidad, siendo puros y perfectos. En este sentido, el texto sigue al Decálogo y las normas dictadas por los profetas, que pasaron mucho tiempo insistiendo en las exigencias morales que Dios requería de los judíos.

Pero no se trata de un manual moral (18-20) ni de una profecía (26), ni tampoco de un texto jurídico. Es esencialmente un manual ritual sobre distintos tipos de celebraciones: sacrificios sagrados (1-7), ordenación de los sacerdotes (8-9), purificación (14), expiación (16) y fiestas o santas convocaciones (23).

Intenta, entonces, una clasificación de los sacrificios basándose en los conceptos —novedosos— de pecado, expiación y dones divinos. Las antiguas fiestas prehistóricas conservan su alegría y su piedad, que quedarán para siempre en poder de Israel en tanto cumpla con el Pacto (mandamientos) y no renuncie a la asistencia divina y a la obediencia de la Torah.

Problemas de interpretaciónEditar

Se trata de un texto muy difícil de interpretar para el lector moderno, y aún más para el gentil, porque constituye un libro típica y absolutamente judío. Nada hay en él que pueda parecer familiar para el no judío (incluso ofrece dificultades para el judío no practicante), y por ello se tiende a saltarlo para continuar en Números la historia narrada en Génesis y Éxodo, libros más llanos y de mayor facilidad de interpretación.

A pesar de ello, el Levítico es un libro único, el primero de su tipo en la historia, que presenta interés y sorprendentes trazos de la vida religiosa y moral judía de aquellos tiempos.

La temática principal es reafirmar la pureza y la santidad del pueblo de Israel, en el cual Yahvé ha puesto su predilección.

Evolución posterior del sacrificioEditar

Desde un punto de vista cristiano, sus sacrificios son herederos en línea directa de los que ejecutaban los levitas, ya que constan de todos los elementos hebreos, con el agregado de la nueva síntesis cuyo centro y sentido será la persona misma de Cristo

TemáticaEditar

Capítulo Temas
1(v3) Ofrenda
1(v7) Altar
5(v1) Culpabilidad
6(v3) Vestimenta
19(v15) Justicia
20(v27) Brujería
23(v7) Reposo

SimbologíaEditar

Capítulo Símbolo
1(v5) Sangre
2(v13) Sal
11(v7) Puerco
11(v4) Camello
13(v1) Lepra
23(v3) Sabbat
25(v32) Levitas

Véase tambiénEditar


Libro anterior:
Éxodo
Levítico
(Pentateuco)
Libro siguiente:
Números