Abrir menú principal

Plotino (en griego, Πλωτίνος; en latín, Plotinus; 205-270) fue un filósofo griego, autor de las Enéadas (Ἐννεάδες; en latín, Enneades).

Plotino
Plotinos.jpg
Información personal
Nacimiento 203, 204 o 205 Ver y modificar los datos en Wikidata
Asiut (Egipto) Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento 270 Ver y modificar los datos en Wikidata
Minturno (Italia) Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Antigua Roma Ver y modificar los datos en Wikidata
Educación
Alumno de
Información profesional
Ocupación Filósofo Ver y modificar los datos en Wikidata
Área Filosofía Ver y modificar los datos en Wikidata
Alumnos Porfirio y Cassius Longinus Ver y modificar los datos en Wikidata

Fue el principal filósofo del neoplatonismo, corriente que integró también Numenio de Apamea, Porfirio, Jámblico y Proclo. Fue alumno de Amonio Saccas (que había intentado armonizar Aristóteles y Platón). Posteriormente, otros filósofos, especialmente de creencias cristianas, como Agustín de Hipona y Boecio, mostraron una fuerte influencia de Plotino y del neoplatonismo.

La obra de Plotino es en esencia un original comentario de las obras de Platón, de una forma mucho más estructurada de como lo hizo Filón de Alejandría. Atraído por el idealismo platónico, desarrolló su filosofía incorporando elementos cristianos con ideas filosóficas griegas y orientales.[cita requerida]

Su obra principal fueron las Enéadas, una compilación de los tratados que empezó a escribir a partir del año 253 hasta pocos meses antes de su muerte, 17 años más tarde. La tarea de recopilar los tratados y organizarlos como libro fue hecha por Porfirio, que los agrupó en seis grupos de nueve (en total, 54 tratados). Las Enéadas recogen las lecciones que Plotino impartía en su escuela en Roma.

Biografía y obraEditar

Aunque Eunapio sostenga que nació en Licón y Suidas asegure que en Licópolis, no se conoce con certeza su lugar de nacimiento.[1]​ Natural de la provincia romana Egipto, nació hacia 203 o 204 d.C. En 232 entró en el círculo de Amonio Saccas (o Sakkas) en Alejandría, de quien también fueron discípulos Orígenes (el pagano),[2]Longino y Erenio. Se embarcó en 242 en la expedición bélica del emperador Gordiano III a Persia con el propósito de conocer la filosofía persa. Fracasada la expedición y asesinado el emperador, logró dificultosamente refugiarse en Antioquía. Abrió en Roma una escuela (246) donde gozó muy pronto del favor de los más conspicuos personajes de la corte, incluyendo al emperador Galieno y su esposa Cornelia Salonina.

Solía recoger en su casa a niños huérfanos y les hacía las veces de tutor y, aunque personalmente llevaba una vida muy ascética, era de carácter dulce y afectuoso.[1]​ Era vegetariano, no se casó ni se dejó retratar "para no dar lugar a una sombra de otra sombra".[3]​ Se le atribuyeron dotes místicas de visionario. Su discípulo Porfirio, autor de su biografía Vida de Plotino y de la sistematización y publicación de su obra central Enéadas, refiere que en los seis años que estuvo con él, Plotino llegó a «aunarse y allegarse con el Dios omnitranscendente» hasta cuatro veces.[4]

Desde el 254 comienza a poner sus obras por escrito. Sus tratados son en total 54 y están ordenados en seis libros de nueve capítulos, resultado de lo cual reciben el nombre de Enéadas. Se considera como uno de los Tratados más sólidos de la Antigüedad, junto a los de Platón y los de Aristóteles. Murió aquejado de una dolorosa enfermedad (lepra) en el 270 d.C. a los 66 años, en Campania.

Definido como Neoplatónico místico, Plotino realiza una nueva fundamentación de la metafísica clásica, tomando caminos más ligados a la mística de raigambre pitagórica y platónica que al camino seguido por Aristóteles.

Habría que partir de la idea de que la filosofía de Plotino es una suerte de Cosmogonía unida a una Física. La forma teórica que asume su discurso es la metafísica. En ese sentido es heredero de Aristóteles, pero sobre todo de Platón.

DoctrinaEditar

La propuesta central de Plotino consiste en afirmar que existe una realidad que funda cualquier otra existencia: lo Uno. De un acto de procesión, algunos optan por emanación, surge el nous y el alma. En realidad, el principio básico es solamente lo Uno, mientras que las otras dos hipóstasis y el resto de realidades son derivadas.

Hablar de hipóstasis es una atribución que hace Porfirio, discípulo de Plotino, al pensamiento de su maestro, ya que el término hipóstasis no se encuentra en el texto de las Enéadas.[5]

HipóstasisEditar

Lo UnoEditar

Lo Uno de la teoría de Plotino es indescriptible, ya que es la unidad, lo más grande, hasta tal punto que a veces le denomina el propio autor como Dios, único, infinito. Plotino antes de querer corregir, prefiere guardar silencio que decir algo. Una actitud claramente mística. Como principio y última realidad, esta absoluta trascendencia hace que no existan términos para referirla. Se trata entonces de la Unidad que funda la existencia de todas las cosas. Es ese el centro de toda su doctrina. El Uno está más allá del Ser y, por lo tanto, no hay ninguna definición que describa positivamente al Uno y opta por la vía negativa. Elude su comprensión porque la considera imposible según la modalidad humana de conocer.

El NousEditar

La siguiente realidad o hipóstasis es el nous. No hay una traducción adecuada pero algunos autores lo identifican con espíritu, mientras que otros prefieren hablar de Inteligencia, mas esta vez no con un sentido místico sino intelectual. En la explicación del "nous" Plotino parte de la semejanza entre el Sol y la Luz. El Uno sería como el Sol y la Luz como el nous. La función del nous como luz es la de que el Uno pueda verse a sí mismo, pero como es imagen del Uno, es la puerta por la que nosotros podemos ver al Uno. Plotino afirma que el nous es observable simplemente aplicando nuestras mentes en dirección opuesta a nuestros sentidos.

Este concepto está tomado de la noción de dialéctica de La República donde un proceso similar se dice que conduce a la visión de la forma del Bien, no del Bien mismo.

El "nous" se puede, y muy probablemente se debe, entender como "la inteligencia pura". El "nous" procede de "lo Uno" no a voluntad porque "lo Uno" es "más que perfecto" que no puede tener voluntad, está mucho más allá; y todo lo que procede de "lo Uno" es un especie de "desparramarse", en el acto de hacerse a sí mismo que es "lo Uno"; por tanto la analogía del sol y la luz deben entenderse como una mera imagen para dar una idea de como "emana la luz" del sol; resulta más ilustrativo pensar "el despliegue de un círculo a partir de su centro".

El almaEditar

La tercera realidad o hipóstasis es el alma la cual es de naturaleza doble. En un extremo está ligada al nous y tira de él. En el otro extremo se asocia con el mundo de los sentidos, del cual es creadora (o, mejor, plasmadora). Por tanto Plotino considera a la Naturaleza como el resultado de una procesión que va "hacia abajo" desde el alma.

Sobre la inmortalidad, Plotino adopta el criterio expuesto en el Fedón. El alma del hombre es una esencia, y como tal es inmortal, pero afirma que tiende a fundirse con el nous y por consiguiente pierde su personalidad.[6]

Movimiento del cosmosEditar

La jerarquización en hipóstasis de Plotino convierte el cosmos en una estructura ordenada. De hecho, piensa el cosmos como una realidad viva, eterna, orgánica, perfecta, y bella. Como entidad viva, necesariamente debe tener movimiento. Este movimiento consta de dos fases, y es interpretable tanto en sentido cosmológico como religioso:

  • El desarrollo es la diversificación (movimiento cósmico), que procede de la unidad y hace aparecer la multiplicidad por emanación.
  • El repliegue , o recuperación (movimiento espiritual), es el movimiento de simplificación, desde lo múltiple hacia la unidad.

Ninguno de los dos movimientos es completo por sí mismo, ya que hay un movimiento doble acompañado de descenso y de ascensión.

Forma de conocimiento y virtudEditar

El conocimiento sólo puede ser auténtico si está ligado a la contemplación mística de la unidad. Sin embargo, esto plantea un problema, ya que el uno resulta incomprensible en estar más allá del ser humano. Para Plotino, la única manera de superar esta aparente contradicción es no perder el conocimiento de uno, ya que el auténtico conocimiento es precisamente el de la incognoscible. El conocimiento que no se deduce de uno no tiene punto de partida. Así, el conocimiento sólo se puede entender como un proceso duro de ascensión del ser humano.

Los cuatro grados de conocimiento que describe Plotino se corresponden con los grados de virtud:

  • La política responde a la necesidad de moderación de las pasiones.
  • La intuición de lo inteligible en lo sensible es a la vez arte, contemplación de Dios y liberación del cuerpo.
  • La intuición de lo inteligible en sí y para sí es la ciencia.
  • El éxtasis es la reunión e identificación con el Uno.

El tema de la felicidad es una de las mayores huellas de Plotino en el pensamiento occidental, ya que es uno de los primeros en introducir la idea de que la eudaimonia (felicidad) es alcanzable solo dentro de la conciencia. Plotino ofrece una descripción completa de su concepción de una persona que ha alcanzado la eudaimonia. "La vida perfecta" involucra a un hombre que manda la razón y la contemplación. Una persona feliz no se moverá entre feliz y triste, como creían muchos de los contemporáneos de Plotino.[7]

La bellezaEditar

La belleza de Plotino puede verse en paralelo con su virtud. Él trata de encajar la experiencia de la belleza en el drama del ascenso al primer principio de todos. En este sentido, la estética de Plotino es inseparable de su metafísica, psicología y ética.

Como en el caso de la virtud, Plotino reconoce una jerarquía de belleza. Pero lo que todos los tipos de belleza tienen en común es que consisten en formas o imágenes de las Formas eternamente presentes en el Intelecto. El tipo más bajo de belleza es la belleza física. Aun así, la capacidad de experimentar su paradigma. Siguiendo a Platón en su Banquete, Plotino traza una jerarquía que culmina en las Formas mismas. Y su fuente, el Bien, es también la fuente de su belleza.[8]

InfluenciaEditar

Mundo antiguoEditar

El emperador Juliano el Apóstata fue profundamente influenciado por el neoplatonismo,[9]​ igual que Hipatia de Alejandría.[10]​ El neoplatonismo también influyó en muchos cristianos, incluido a pseudo-Dionisio Areopagita.[11]

CristianismoEditar

La filosofía de Plotino tuvo una influencia en el desarrollo de la teología cristiana. En San Agustín de Hipona, el neoplatonismo, y Plotino en particular, fue una fuente filosófica relevante, por la que adquirió herramientas filosóficas.[12]

En Historia de la filosofía occidental, el filósofo Bertrand Russell escribió que:

Para el cristiano, el Otro Mundo era el Reino de los cielos, para ser disfrutado después de la muerte; para el platónico, era el mundo eterno de las ideas, el mundo real en oposición al de la apariencia ilusoria. Los teólogos cristianos combinaron estos puntos de vista y encarnaron gran parte de la filosofía de Plotino. [...] Plotino, en consecuencia, es históricamente importante como una influencia para moldear el cristianismo de la Edad Media y de la teología.[13]

IslamEditar

El neoplatonismo y las ideas de Plotino también influyeron en el Islam medieval, ya que los abasíes sunitas fusionaron los conceptos griegos en textos estatales patrocinados y encontraron una gran influencia entre los chiítas ismailistas. En el siglo XI, el califato fatimí de Egipto adoptó el neoplatonismo y lo enseñaron sus da'i.[14]

JudaísmoEditar

Al igual que con el islam y el cristianismo, el neoplatonismo en general y Plotino en particular influyeron en el pensamientode Solomon ibn Gabirol (Avicebron) y Moses ben Maimon (Maimonides ). Al igual que con el islam y el cristianismo, la teología apofática y la naturaleza privativa del mal son dos temas prominentes que tales pensadores aprendieron de Plotino o sus sucesores.

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. a b Copleston, Frederick Charles (1974) Historia de la filosofía, Volumen 1 / traducción de José Manuel García de la Mora, Editorial Ariel.
  2. Porfirio (1982). Vida de Plotino (Jesús Igal Alfaro, trad.). Madrid: Editorial Gredos. pp. 133, nota pie de página n° 20. ISBN 84-249-0860-0. «Orígenes es el platónico, no el cristiano (cf. K. O. WEBER, Origenes der Neuplatoniker, Munich, 1962).» 
  3. Porfirio (1982). Vida de Plotino. Madrid: Editorial Gredos. pp. 129. ISBN 84-249-0860-0. «... hasta tal punto tenía por indigno aguantar a un pintor o a un escultor que, pidiéndole Amelio permiso para que se le hiciera un retrato, le respondió: «¿Es que no basta con sobrellevar la imagen con que la naturaleza nos tiene envueltos, sino que pretendes que encima yo mismo acceda a legar una más duradera imagen de una imagen, como si fuera una obra digna de contemplación?»».
  4. Porfirio (1982). Vida de Plotino. Madrid: Editorial Gredos. pp. 163, § 23, 15. ISBN 84-249-0860-0. «Yo, Porfirio, que estoy en el año sexagesimoctavo de mi vida, declaro haberme allegado a ese Dios y haberme aunado con él una sola vez. Pues bien, Plotino «vio asomar la meta ya cercana»; porque para él el fin y la meta consistían en aunarse con el Dios omnitranscendente y en allegarse a él. Cuatro veces, mientras estuve yo con él, alcanzó esta meta merced a una actividad inefable.» 
  5. Gatti, M., Pensare l'Uno. Studi sulla filosofia neoplatonica e sulla storia dei suoi influssi / traduzione di Beierwaltes W, B.W., Denken des Einen. Studien zum Neuplatonismus und dessen Wirkungsgeschichte, Vita e Pensiero, Milano 1992.
  6. «PLOTINO». cita.es. Consultado el 10 de junio de 2019. 
  7. Enéadas I.4.4
  8. Gerson, Lloyd (2018). Zalta, Edward N., ed. The Stanford Encyclopedia of Philosophy (Fall 2018 edición). Metaphysics Research Lab, Stanford University. Consultado el 10 de junio de 2019. 
  9. Society of Biblical Literature. Annual Meeting (2012-2014 : United States); Vuong, Lily C., 1978-; Society of Biblical Literature. Religious Competiton in Late Antiquity Unit. Religious competition in the Greco-Roman world. ISBN 9780884141570. OCLC 946032296. Consultado el 12 de junio de 2019. 
  10. «Hypatia | mathematician and astronomer | Britannica.com». web.archive.org. 26 de marzo de 2018. Consultado el 12 de junio de 2019. 
  11. Rhodes, Michael Craig (8 de agosto de 2014). «Pseudo-Dionysius’ concept of God». International Journal of Philosophy and Theology 75 (4): 306-318. ISSN 2169-2327. doi:10.1080/21692327.2015.1011683. Consultado el 12 de junio de 2019. 
  12. Mendelson, Michael (24 de marzo de 2000). «Saint Augustine». Stanford Encyclopedia of Philosophy Archive. Consultado el 12 de junio de 2019. 
  13. "A History of Western Philosophy." Bertrand Russell. Simon and Schuster, INC. 1945. pp. 284–285
  14. Heinz Halm, Shi'ism , Columbia University Press, 2004, p. 176.

BibliografíaEditar

  • Porfirio / Plotino (1992). Vida de Plotino / Enéadas: libros I y II (Jesús Igal Alfaro, trad.). Madrid: Editorial Gredos. ISBN 978-84-249-0860-7. 
  • Plotino (1985). Enéadas: libros III y IV (Jesús Igal Alfaro, trad.). Madrid: Editorial Gredos. ISBN 978-84-249-1004-4. 
  • – (1998). Enéadas: libros V y VI (Jesús Igal Alfaro, trad.). Madrid: Editorial Gredos. ISBN 978-84-249-1961-0. 
Sobre Plotino

Enlaces externosEditar