Armagedón

término hebreo que varias religiones y culturas lo emplean para referirse al fin del mundo

Armagedón es el término bíblico en hebreo que aparece en el libro del Apocalipsis, capítulo 16, versículo 16. Aunque el término es de origen cristiano, varias religiones y culturas lo emplean para referirse generalmente al fin del mundo o al fin del tiempo mediante catástrofes.[cita requerida]

Armagedón para las distintas religionesEditar

JudaísmoEditar

La palabra armagedón deriva de una expresión hebrea que significa "monte Megido" (Har Megiddo, en hebreo). El monte Megido se encuentra al suroeste del Valle de Jezreel, en lo que se conoce como el «Creciente fértil», al noroeste del mar Muerto. El montículo de Megido se encuentra frente a una llanura que es el sitio histórico de muchas batallas célebres, como la de Megido (en el siglo XV a. C.) y otras dos más en los años 609 a. C. y la Batalla de Megido.[cita requerida]

Esta batalla está situada, cronológicamente hablando, antes del Milenio, ya que Satanás es atado durante mil años y luego saldrá para engañar a las naciones Gog y Magog, reuniendo un ejército enorme que se enfrentará a Israel (el pueblo de Dios) y sitiará a Jerusalén ("la ciudad amada"), pero la intervención de Dios salvará a su pueblo elegido.[1][2]

CristianismoEditar

Todas las iglesias de denominaciones evangélicas tales como las pentecostales, metodistas, bautistas, presbiterianas, menonitas, etc creen e interpretan el Armagedón como algo literal y futuro, relacionado con el fin del mundo, también conocido como la gran tribulación de la que habló Jesús en Mateo 24 y 25 y de la cual habla el Apocalipsis. Según infinidad de teólogos, predicadores, maestros y pastores el Armagedón es un lugar físico y literal también conocido como el monte "Megido" o el valle de Jezreel, al cual tres espíritus malos como ranas llenaran con los ejércitos de la tierra para destruir a la nación de Israel (Apocalipsis 16:12-14).

El Armagedón será un evento mundial sin precedentes que se desarrollara en los últimos días de la gran tribulación, en específico con el derramamiento de las últimas dos copas de juicio de la ira de Dios (Apocalipsis 16:17-20). Una feroz batalla física y espiritual se desatará, entre Satanás, el anticristo, el falso profeta y las naciones engañadas, contra Jesucristo, “el Verbo de Dios”, con sus “ejércitos celestiales” (Apocalipsis 19:11-21), que estará compuestos entre ángeles y la iglesia (los cristianos) que fue arrebatada antes de la tribulación en (1 Corintios 15:50-52; 1 Tesalonicenses 4:13-17).

Jesucristo apresara al anticristo y el falso profeta, y destruirá al ejército de las naciones con el poder de su boca (Apocalipsis 19:20; 2 Tesalonicenses 2:8-10) será tanta la sangre que se derramara que llegara hasta la boca de los caballos (Apocalipsis 14:20) las vestiduras de Cristo quedaran manchadas en rojo por causa de la sangre de los ejércitos, como si hubiese pisado un lagar (Isaías 63). Luego Jesucristo pondrá sus pies sobre el monte de los olivos y este se partirá en dos causando un gran terremoto (Zacarías 14).

Finalmente Jesucristo mandara a un ángel que encadene al Diablo, y será arrojado por mil años a un abismo (Apocalipsis 20). Así rescatara a Israel que lo aceptara como Mesías (Romanos 11:26) comenzando así el milenio o el reino mesiánico (Isaías 65:17-25 ; Miqueas 4:6-8).

Adventistas del Séptimo DíaEditar

La Iglesia Adventista del Séptimo Día considera que Armagedón no es un sitio histórico, sino el fin de la persecución del rey del sur (Daniel 11) contra el pueblo de Dios, pues Megido es un valle, y no un monte. Su interpretación de esta profecía es literal, en la cual solo varía el significado del milenio posterior. Según su interpretación, Armagedón será la batalla final que tendrá lugar en la llamada sexta plaga. Luego acontece la Segunda Venida de Cristo, con lo cual empieza el período de mil años mencionado en el Apocalipsis, capítulo 20, durante el cual aquellos que han muerto en Cristo reinarán con él en el cielo. Los fieles que estén vivos en ese tiempo serán arrebatados al cielo para unírseles y reinar junto con Cristo. Durante el milenio, la tierra estará yerma y desolada. Ese será el «abismo» al cual Satanás sería confinado. De acuerdo con esta interpretación, Cristo y la Jerusalén celestial, donde residirán durante el milenio, bajarán a la Tierra solo al final del milenio. Cristo levantará entonces a los muertos impíos (no arrepentidos) para que experimenten la destrucción final. Satán y sus seguidores intentarán vencer a los seguidores de Cristo rodeando su ciudad, pero entonces Dios destruirá a Satanás y a los malvados de una vez por todas con un fuego arrasador. La Tierra será incinerada, con lo cual se extinguirá todo mal. Entonces, según la interpretación de los dos capítulos finales del Apocalipsis, la Tierra será restaurada a su estado original, anterior a la entrada del pecado en el mundo, con Cristo y sus santos redimidos declarados victoriosos.[3]

IslamismoEditar

Comunidad AhmadíaEditar

En la Comunidad Ahmadía, el Armagedón es visto como una batalla espiritual o una lucha en la época actual entre las fuerzas del bien y la justicia (es decir, la pureza y la virtud) y las del mal. La lucha final entre las dos se presenta como la influencia satánica que se desata con la aparición de Gog y Magog. Satanás reúne todas sus fuerzas y utiliza todos sus métodos para engañar a la gente, con lo cual precipita la introducción de una época de iniquidad, promiscuidad, ateísmo y materialismo. Los musulmanes ahmadíes creen que Dios designó al Mesías y al Mahdi para la reforma espiritual y la dirección moral de la humanidad. Esta edad se prolonga durante aproximadamente mil años, pero no como en las profecías judeocristiana e islámica de la Gran Tribulación. Este período se caracteriza por la agrupación de la humanidad bajo una sola fe, el Islam, en la creencia ahmadía.[cita requerida]

Para su fundador, Ghulam Ahmad, Gog y Magog se identifican con dos países occidentales, cuyo enfrentamiento, producto de su falta de moralidad, iniciará una guerra mundial de la que Inglaterra saldrá victoriosa, y tras ella, el islam triunfará:

Now the prevalent idea among the Muslims was the Dajjal was one-eyed man (...) The truth which had remained hidden for thirteen centuries after the Holy Prophet Muhammad (...) This truth was that the Dajjal and Gog and Magog of the prophecies were no other than Christians nations of Europe and America. In their religious attitude, in contradicting with the teaching of all the prophets of God, they represents the Anti-Christ, while in their material power and materialistic tendencies they represented God and Magog

Hoy la idea mayoritaria entre los musulmanes es que el Dajjal es un hombre con un solo ojo (...) la verdad que se mantuvo oculta durante 13 centurias después del Profeta Mahoma (...) Esta verdad es que el Dajjal y el Gog y Magog de las profecías no eran otros que las naciones cristianas de Europa y América. Con su actitud religiosa, que contradice las enseñanzas de todos los profetas de Dios, representan el anti Cristo, mientras que su poder material y tendencias consumistas representan Gog y Magog.[4]

También es visto como una batalla en un valle de una ciudad llamada Ahmadía, liderada por un ejército llamado los Aposcalisteros, que fue considerada como una de las guerras más significativas de esa época.[5]

BahaísmoEditar

De la literatura bahá'í se desprende una serie de interpretaciones de las expectativas en torno a la batalla de Armagedón. Tres de ellas están asociadas con los eventos que rodean las dos guerras mundiales.[cita requerida]

La primera interpretación se hizo con una serie de tablillas escritas por Bahá'u'lláh, el fundador de la Fe Bahá'í, que se envió a varios reyes y gobernantes. La segunda y más conocida se refiere a los eventos cerca del final de la Primera Guerra Mundial, que involucra al general Allenby y la batalla de Meguido (1918) y en la cual se dice que han llamado a los soldados de muchas partes del mundo a participar en la batalla de Meguido. Al ganar esta batalla, Allenby también impidió que los turcos mataran a `Abdu'l-Bahá, el entonces jefe de la Fe bahá'í, a quien había tenido la intención de crucificar. En una tercera interpretación se examina la evolución general de las guerras mundiales y la situación en el mundo antes y después.[6]

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. «Armagedón, la gran batalla -[Nosotros.cl]». www.nosotros.cl. Consultado el 2 de octubre de 2016. 
  2. «El Armagedón: la guerra de Dios que acabará con todas las guerras». www.jw.org. Watchtower. Consultado el 2-10-16. 
  3. Peña Salvatierra, Alberto. «El Armagedón en el Adventismo: principios de interpretación escatológica y predominio de la interpretación cristocéntrica.». Revista Hermenêutica - Centro de Pesquisa de Literatura Bíblica do Seminário Adventista Latino-Americano de Teologia. Consultado el 2-10-16. 
  4. Ortega Sánchez, José María (2017). «El islam soñado: la fe ahmadía». Journal of Sociology and Theory of Religion, Universidad de Valladolid: 62. doi:10.24197/jstr.0.2017.55-83. Consultado el 27 de mayo de 2019. 
  5. The Review of Religions, January 2009, Vol.104, issue 1. p. 18-22
  6. Lambden, Stephen (1999). «Catastrophe, Armageddon and Millennium: Some aspects of the Bábí-Bahá'í exegesis of apocalyptic symbolism». Bahá'í Studies Review, 9. Consultado el 2-10-16. 

Enlaces externosEditar