Gráfico de los principales cismas cristianos y sus Concilios asociados.

Un cisma es una ‘división o separación en el seno de una Iglesia o religión, o en un grupo o comunidad’.[1]​ Por antonomasia, se habla del Gran Cisma de Occidente refiriéndose a la ruptura del año 1054 y a la del periodo comprendido entre 1378 y 1417, fechas en que hubo una ruptura de las Iglesias Oriental y Occidental, y una ruptura dentro de la Iglesia Occidental, respectivamente.

Entre los principales cismas se puede destacar:

La palabra cisma se deriva del griego σχισμα, schisma, que significa ‘división’ o ‘separación’ (de σχιζο, schizo). Entre los católicos, se distingue a alguien que se ha separado, un cismático, de un hereje, que es quien persiste en el error en materia de fe; así, un cismático rompe la unidad de la Iglesia en su organización, pero no en la unidad de la fe.

Un cismático es una persona que crea o inicia un cisma en una organización o es un miembro de una organización cismática.

Cismático, como un adjetivo, se refiere a tendencias, ideas, políticas, etc. que llevan hacia o promueven el cisma, o describe una comunidad cristiana que se ha alejado de la Comunión de la Iglesia.

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. Real Academia Española (2005). «Cisma». Diccionario panhispánico de dudas. Madrid: Santillana. Consultado el 24 de noviembre de 2017.