Pedro García Cabrera

escritor español
Pedro García Cabrera
Información personal
Nacimiento 19 de agosto de 1905 Ver y modificar los datos en Wikidata
Vallehermoso, España Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento 20 de marzo de 1981 Ver y modificar los datos en Wikidata (75 años)
Santa Cruz de Tenerife, España Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Española Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
Ocupación Escritor y político Ver y modificar los datos en Wikidata
Género Poesía Ver y modificar los datos en Wikidata
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Pedro García Cabrera (Vallehermoso, La Gomera, 19 de agosto de 1905 - Santa Cruz de Tenerife, 20 de marzo de 1981), poeta y periodista español perteneciente a la Generación del 27. El 22 de febrero de 2012 el Gobierno de Canarias dedica el día de las Letras Canarias a este autor canario.

Índice

BiografíaEditar

OrígenesEditar

Hijo de Pedro García Sánchez, profesor de instrucción primaria, natural de la localidad de Los Realejos, en Tenerife, y de Petra Cabrera Fernández, esposa de García Sánchez en segundas nupcias, natural de Vallehermoso en La Gomera, Pedro García Cabrera nace en esta última de las citadas Islas Canarias, en la misma población de Vallehermoso, el 19 de agosto de 1905. Tiene cuatro hermanos menores: Anatael, Yara, Diego y Carmelo. Durante su infancia en La Gomera, la familia se reúne cotidianamente con sus abuelos y tías en sesiones donde se recitan poemas de Gustavo Adolfo Bécquer o de Ruben Darío, o se cantan romances y coplas de inspiración popular, acompañados con guitarra española. En 1913, a la edad de siete años, García Cabrera se traslada con su padres y hermanos a Sevilla por asignación en la profesión paterna. En 1915, regresa a La Gomera, donde continúa sus estudios primarios en una escuela privada de Vallehermoso. En el centro participa en las lecturas impartidas de los románticos alemanes y los modernistas hispanos; el poeta muestra también entonces un interés inicial por la filatelia, como potencial coleccionista «que ve en el sello "una alfombra mágica sobre geografías sentimentales".»[1] Un segundo traslado se produce en 1921 con motivo del ejercicio de la docencia de Pedro García Sánchez en la localidad de San Andrés, donde la familia reside durante dos años hasta su tercer traslado al barrio de Salamanca de la ciudad capitalina de Santa Cruz de Tenerife. García Cabrera inicia el bachillerato en el Instituto General y Técnico de Canarias de la ciudad de San Cristóbal de La Laguna, que termina en el Establecimiento Municipal de Segunda Enseñanza de Santa Cruz.

Trayectoria InicialEditar

Prensa, la revista Hespérides y el primer poemario LíquenesEditar

En su residencia de la calle Igualdad del barrio de Salamanca el escritor tiene como vecinos a los próximos colaboradores y amigos cercanos Eduardo Westerdahl, Domingo Pérez Minik, Victoria López-Carvajal y Amor Lozano. Las primeras publicaciones de García Cabrera se deben a su periodo como estudiante en La Laguna, tiempo en que colabora con el semanal conducido por jóvenes gomeros La Voz de Junonia, iniciado en 1922; se imprimen en él Recordando, en el mes de junio, y Divagaciones, en el mes de septiembre. Su primer poema, La leyenda del jilguero, aparece en el diario católico La Gaceta de Tenerife en abril de 1925: le suceden en el mismo año, entre otros, La paralítica, Despierta, corazón, ¡Rosa de los cementerios!, La saeta y El misterio de los ojos; en 1926, Momento místico, El peregrino, Alba triste, A María Palou, Reparación, Serenidad, Almas Huérfanas o Canto a la raza, así como el relato El canto evocador y los artículos Un notable artista. Recital de piano y Glorias canarias olvidadas. Teobaldo Power y Antonio Zerolo; en 1927, el poema Ser quisiera..., y en 1928 Día de reyes y Mística, con fecha este último de 22 de mayo. Coincidirá con otros poetas y escritores de su generación como Pérez Minik o el futuro dramaturgo Ángel Acosta durante su permanencia en el periódico, hasta que «sus presupuestos teóricos y poéticos le alejan definitivamente de las posiciones finiseculares mantenidas por los rectores del periódico.»[2] La colaboración en prensa se amplía con la aportación en 1927 de los artículos Agradecimiento a una caricia femenina y En línea de fuego, además del poema Noches en la ruta en El Progreso, los poemas El lobo, Latido azul y Tedio en Las Noticias, y en 1928 con los artículos Editorial Iriarte. Hablando con Díez del Corral en La Prensa y los versos de Estudio, en La Tarde. En 1927 irrumpe alternativamente en Tenerife la revista literaria La Rosa de los Vientos, proyecto inspirado en los presupuestos de La deshumanización del arte del filósofo José Ortega y Gasset con el auspicio del referente y teórico de las letras hispanas Ramón Gómez de la Serna, dedicada hasta su cierre en 1928 a la superación del regionalismo idealizante y las maneras decimonónicas, contrapuestos a los valores pujantes de las vanguardias artísticas y de la modernidad. Para los animadores del proyecto, encabezado por Agustín Espinosa, Juan Manuel Trujillo y Ernesto Pestana Ramos, la modernidad a la que acceden «ha de seguir una valoración y una transformación del pasado literario de las Islas.»[3] Pedro García Cabrera, que pretende una actualización de la lírica de raigambre insular resultará influenciado por las propuestas de la revista.

En enero de 1926 entra en circulación Hespérides, semanario dirigido por el poeta y novelista Rafael Peña León, secundado por los periodistas Ildefonso Maffiotte y Antonio Suárez, en un equipo editorial conformado por figuras veteranas de las letras canarias como Luis Rodríguez Figueroa, Benito Pérez Armas, Isaac Viera y Viera, Manuel Verdugo Bartlett o Domingo Cabrera Cruz, junto a talentos emergentes como Eduardo Westerdahl, Domingo Pérez Minik, María Ferrer Piñeiro y Emeterio Gutiérrez Albelo, el pintor Juan Ismael y el escultor Francisco Borges. Publica Hespérides los poemas de García Cabrera Marianela, Como en un cuento..., Rosas de pasión, Sinfonía nocturna, La mal mirada, Eco lírico, Soneto dorado, y el poema en prosa Pequeño poema, en 1926; Invocación, Nocturno, Siembras de amor, Mi hermana y yo, Rosa fugaz y La rosa de los cielos en 1927; Estampas, Ermitas, La marinera, Transfusión, Rosa negra, Romances, en 1928. Sin inscribirse aún en el lenguaje traspasado por el vanguardismo que los caracterizará posteriormente, sobresalen en estos primeros trabajos del poeta una madurez y consistencia inusuales a su edad. La faceta ensayística se desarrolla en Héspérides en 1926 con los textos ¿Es imperfecta la forma?, Leyendo a Urrutia e Impresiones de La Orotava; en 1927 con Hespérides: su labor cultural, De un viaje por La Palma, y De inescrutable arcano; en 1928 con El Paso y la Caldera. La Palma pintoresca y 5 miradas al parque. Durante todo este intervalo, el autor se habría ido desprendiendo paulatinamente de los modos románticos y modernistas, incursionando hasta el momento tan sólo parcialmente en las tendencias de vanguardia. La editorial de Hespérides asume entonces la publicación del primer poemario del escritor gomero, Líquenes, que incluye fragmentos anteriores del semanario ahora modificados, impreso con fecha de 30 de julio de 1928. El libro recoge 70 composiciones numeradas y sin título, la mayoría inscritas en el formato rítmico tradicional de la copla, el romance o la seguidilla; se advierte en él un aventurado viraje orientado a salvar las fórmulas reconocibles y vencidas del cantar isleño, combinándose el folclore propio del neopopularismo con la imagen autónoma y preeminente del ultraísmo. Líquenes es concebido por García Cabrera de acuerdo a las premisas del creacionismo de Pierre Reverdy y de Vicente Huidobro, señalándose a su vez la influencia visible de sus contemporáneos Rafael Alberti y Federico García Lorca.[4] En el ámbito cultural tinerfeño el poemario es recogido con distanciamiento y escepticismo. Posteriormente, sin embargo, se reconocerá en Líquenes el hecho de la incorporación inmediata de Pedro García Cabrera a la corriente literaria desarrollada simultáneamente en España por la denominada Generación del 27.

Asociación Pajaritas de Papel y la revista CartonesEditar

Se han situado los comienzos de una actividad reconocida como oficial para el colectivo de artes tinerfeño Pajaritas de Papel en el año 1928; a modo de portavoz, el integrante Eduardo Westerdahl describe en la edición del 31 de diciembre de 1929 del periódico La Tarde a Pajaritas como «una sociedad limitada, sin costitución legal, ni formal reglamentación. Es un círculo absurdo donde se vulneran los principios escolásticos, las fórmulas académicas, los profesionalismos artísticos [...] Está integrada por aficionados y profesionales de música, canto, pintura, teatros, decoradores, escritores, fotógrafos, deportistas. Las actividades personales, se intercambian, se contagian, y si hay concurso de repujado todos aprenden y repujan.»;[5] documentación sobra un semanario o periódico interior con registro de las acciones del grupo se localiza ya en esta iniciativa en 1925; el escritor Jose María de la Rosa sitúa el inicio de Pajaritas de Papel en el año 1925.[6] La vigencia del colectivo se mantiene hasta 1930. Pajaritas de Papel desarrolla una práctica editorial propia, de carácter artersanal, designada Chez-nous, en la que sin embargo no constaría contribuciones atribuidas a Pedro García Cabrera. Se ha reseñado la participación de García Cabrera en la representaciones paródicas de tipo teatral, celebradas bajo la denominación de Fiestas, con motivos singularizados y monográficos; interpreta Pedro García Cabrera a Mariano José de Larra en la reconstrucción de un convite en tiempos del romanticismo titulada La época de Larra, con diálogos improvisados; formará parte también en la simulación de El naufragio junto a los poetas Domingo López Torres y Julio Antonio de la Rosa. Participa además García Cabrera en las tertulias de Pajaritas de Papel con los artistas Carmen Rosa Guimerá, Emma Martínez de la Torre, José Miguel Mandillo, José Antonio Rojas, Selina Calzadilla, o los ya citados Eduardo Westerdahl, Domingo Pérez Minik, Juan Ismael, María Ferrer Piñeiro, Victoria López-Carvajal, y Amor Lozano.

El 15 de junio de 1928 La Gaceta Literaria comparte el anuncio de la aparición de una nueva revista literaria, «con el título —rojo— de "Cartones".»[7] ; se adjuntan fragmentos de su manifiesto fundacional, que firman Juan Ismael, José Antonio Rojas, Guillermo Cruz y Pedro García Cabrera, con dedicatoria para Rafael Alberti. Los términos desprendidos del texto y pretendido para el proyecto son «inequívocos: insularidad, atlantismo, cosmopolitismo y constructividad»[8] . Los extractos recogidos por el rotativo quincenal pertenecerían, con la editorial madrileña, a un escrito «largo y encendido»:

«Nuestra nave, Cartones, no se debatirá en un estrecho marco regional. Degolladora de rutas, paseará por el carrousel de nuestras 7 cajas de colores la cristalización de espumas ignoradas. En el astillero atlántico construimos nuestra nave: Cartones. En su roll, 4 cazadores de estrellas marinas intentan captar, con su escafandra fanfarrona, los cimientos de un arte propio. Arte isleño. Arte cosmopolita. En las jarcias voltijean los 7 corazones de las islas, que subiremos a los mapas en sonrisa depurada y construida.»[8]

En 1929, con el transcurso de la gestación de la revista Cartones, García Cabrera publica el ensayo Fotografía de la voz para Informaciones, y el poema Salutación en La Tarde en los meses de febrero y mayo respectivamente. Cartones tiene en junio de 1930 su primera tirada, de 200 ejemplares conformados por 5 cartones numerados, con contribuciones de Domingo López Torres, Juan Rodríguez Doreste, Guillermo Cruz, José Antonio Rojas, Julio Antonio de la Rosa, Óscar Pestana Ramos, Francisco Aguilar y Paz, Andrés de Lorenzo Cáceres, Felo Monzón o Juan Ismael. A Pedro García Cabrera se deberá el poema Pitera incluido en su cartón uno.[9] El lanzamiento, que revela ya un distanciamiento respecto a La Rosa de los Vientos con su tentativa de aunar en la práctica regionalismo y universalismo, coincide con la muestra del proyecto regionalista de la grancanaria Escuela de Luján Pérez en el Círculo de Bellas Artes de Tenerife, con la que Cartones se alinea. Durante la clausura de la muestra de la Escuela Luján Pérez en Tenerife, García Cabrera presenta en conferencia el contenido de su ensayo, El hombre en función del paisaje, que amplia y publica en el mismo año, con posterior lugar preeminente en su bibliografía. El hombre en función del paisaje, con la propuesta Isla de promisión de Lorenzo-Cáceres, habría supuesto en conexión con las muestras de la Escuela de Luján Pérez en Tenerife el momento de expresión más elocuente de la renovación del regionalismo canario durante las vanguardias insulares.[8] [10] [11] Cartones recibe en junio de 1930 diversas críticas desde el diario La Tarde, denunciándose su anacronismo teórico, a la par con una «desconfianza hacia el regionalismo cerebral.»[12] Las actividades de Pajaritas de Papel y de Cartones se ven drásticamente truncadas con el accidente sufrido en el mes de agosto durante un trayecto en barca en el puerto de Santa Cruz de Tenerife por Domingo López Torres, Julio Antonio de la Rosa, y José Antonio Rojas, que conlleva el fallecimiento de estos dos últimos. Ambas agrupaciones cesan desde entonces en su funcionamiento. Una selección de poemas recuperados de Julio Antonio de la Rosa, Tratado de las tardes nuevas, es editado en 1931 a iniciativa de sus compañeros en recuerdo del autor y de José Antonio Rojas. Pedro García Cabrera rememorará nuevamente a los escritores en homenaje con fecha de 19 de mayo de 1933 en el Círculo de Bellas Artes de Santa Cruz.

Acción políticaEditar

Se imprimen en 1930 los ensayos de Pedro García Cabrera, La ordenación de lo abstracto, El hombre en función del paisaje, Una carta sobre política gomera firmada junto al periodista republicano Guillermo Ascanio, Dos sensibilidades, Regionalismo y universalismo y La exposición de Juan Ismael en el vespertino La Tarde. El 10 de agosto aparece en Tenerife Altavoz, decenario de la juventud gomera, que dirigirá García Cabrera con redacción en la calle Igualdad hasta su cierre, posterior al mes de diciembre. Con su Apertura, se proponen defender «los intereses de la Gomera, contribuir a formar una conciencia regional e incorporarnos a lo más noble y puro del movimiento español. Pero todo ello sin quedar en una determinada clase social. Sino llegando al pueblo.»[13] Escriben en el decenario los periodistas María Rosa Alonso bajo el seudónimo de María Luisa Villalba, Guillermo Ascanio, Ulises Herrera, Gabriel Mejías Fragoso, Juan Pedro Ascanio, Elfidio Alonso, o Domingo López Torres. El granadino Melchor Fernández Almagro contribuye puntualmente subrayando la insustancialidad en la que derivaba la Unión Monárquica Nacional en Sombra de partido;[14] entre las aportaciones de García Cabrera destacará la llamada a la conexión viaria insular de La carretera de la liberación. Al Cabildo de Gomera.[15] Se abordan los procesos de desarrollo infraestructural y el cubrimiento y calidad de los recursos de La Gomera en educación, salubridad pública, suministro de aguas, comunicación postal, telefónica, portuaria y de carreteras o en gestión de montes, aún cuando para la editorial el problema máximo de La Gomera «es el mismo que tiene planteado España entera: inadecuada estructuración político-social.»[16] El fenómeno del caciquismo es de hecho planteado y combatido por Altavoz con franca explicitud, en términos generales con inherencia a su recorrido editorial, o concretamente en artículos como Las islas menores, sucursales de cacicatos,[17] El Ayuntamiento de Vallehermoso,[18] ¡Vampiros!,[19] Perfiles. Para los amigos provincianos y otros señores,[20] El Cabildo, la opinión y Altavoz[21] o Un tercero en la sombra.[22] Con Viejo y nuevo pleito se aboga paralelamente por el cese definitivo del pleito insular, considerado ya viejo; «acaso tanto como las islas mismas. Desde Viana y Cairasco de Figueroa se apunta ya la rivalidad entre las islas.»[23] El periodismo de Altavoz transcurre no sin incidencias, y denunciado ya con anterioridad por el contenido de su apartado en editorial La carretera de Agulo Hermigua,[24] [25] sufre la retención de su nº 10 y su consecuente procesamiento en razón del artículo Panorama político español[26] de Guillermo Ascanio, calificado como «delictivo por inducir a la rebelión.»[27] Pedro García Cabrera secunda en estos meses al semanario En Marcha, para el que también redacta,[28] contestando al encarcelamiento en el mes de octubre del periodista de ambos medios, Juan Pedro Ascanio, con la reproducción en Altavoz del titular desencadenante de su presidio, Compañeros, vayamos unidos a la revolución.[29] La comunicación entre las redacciones se presentará todavía en el texto Para "En Marcha",[30] de octubre, o con la reimpresión de La jornada de ocho horas en la Gomera y el Hierro[31] en el mes de diciembre.

ObraEditar

En 1930 da a conocer su ensayo El hombre en función del paisaje, donde propone una contemplación amplia e integral del paisaje de las Islas Canarias, dejando a un lado aquellos elementos que pueden causar diferencias y protagonismos (como pueden ser el Teide, La Caldera de Taburiente, el roque Nublo o las Montañas del Fuego); él pretende que se fije la atención en los elementos comunes del paisaje y el ecosistema de todo el Archipiélago, con referencias que puedan servir para cualquier espacio insular. Ese mismo año, junto con los escritores canarios Rodríguez Doreste, López Torres y Juan Ismael funda la revista Cartones, ya de tendencias vanguardistas, y dirige la publicación decenal gomera de cuatro páginas Altavoz (1930-1931), a veces secuestrada por las autoridades, que servía de expresión a la Agrupación Juvenil Gomera. Eran alma de esta publicación Gabriel Mejías Fragoso, Ulises Herrera y Guillermo Ascanio y tenía un fuerte contenido de denuncia social a causa de su sección "Por el ojo de la llave", donde se mostraban al público con ingenio las arbitrariedades del caciquismo isleño.

En abril de 1931 acude a las elecciones en las listas de la coalición republicana-socialista que derrocaría a la monarquía borbónica y será uno de los portavoces del partido socialista en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife y en el Cabildo Insular de Tenerife, además de dirigir la publicación El Socialista. Su gestión como concejal se caracterizó por la reivindicación de políticas sociales, como la construcción de casas baratas para obreros o la mejora de la educación. Colabora además activamente en la revista del Surrealismo Gaceta de Arte, (1932-1935) que contribuye a fundar junto a Eduardo Westerdahl y que le edita su segunda obra poética, la plaquette Transparencias fugadas (1934). También comienza su poemario La rodilla en el agua, aunque no se publicaría hasta 1981. En 1934, por decisión judicial es obligado a irse de Tenerife y se exilia en Tafira (Gran Canaria). Un año después conoce a André Bretón y Benjamín Peret en la II Exposición Internacional de Surrealismo celebrada en Tenerife, y suscribe un Manifiesto de adhesión a este movimiento. En esta estética escribió en 1936 el libro Dársena con despertadores, plagado de asociaciones de palabras que, según describía el propio escritor, surgieron mediante un proceso de búsqueda aleatoria cercana al "automatismo psíquico" propugnado por el movimiento vanguardista, esto es, escritura automática.

 
Relieve dedicado a Pedro García Cabrera en Los Cristianos, Tenerife.

El 18 de julio de 1936 es detenido por sus ideas socialistas junto a otros políticos republicanos siendo conducido primeramente a una prisión flotante y luego al campo de concentración de La Isleta (en Gran Canaria). El 19 de agosto es deportado, con treinta y siete compañeros más, en el barco correo Viera y Clavijo al campo de prisioneros de Villa Cisneros, actual Dakhla (Sáhara), experiencia que narra en su Romancero Cautivo con el poema "Con el alma en un hilo". En marzo de 1937 protagoniza una espectacular fuga, junto con un grupo de presos y de soldados que desertan del bando ‘nacional’, y tomando el correíllo ‘Viera y Clavijo’ ponen rumbo a Dakar (entonces colonia francesa). Se instala durante un tiempo en Dakar hasta que viaja a Marsella, desde donde vuelve a España en ferrocarril para integrarse en el ejército republicano en el frente de Andalucía, en el servicio de inteligencia militar. Una noche, cuando regresa en jeep de una misión desde Andújar a Jaén, el vehículo es arrollado en un paso a nivel por un tren cargado de heridos, accidente en el que mueren cuatro de sus compañeros. Él sufre graves quemaduras en las piernas; es ingresado en el hospital civil de Jaén. Trasladado posteriormente a Baza será nuevamente hecho prisionero y condenado a treinta años de prisión, siendo puesto en libertad vigilada en 1946.

En 1948 contrae matrimonio con Matilde Torres, a la que había conocido años atrás durante su convalecencia en el hospital. En el tiempo que duró su encarcelamiento en el Sáhara y en Granada termina varias obras como Entre la guerra y tú (1936-39), Romancero cautivo (1936-1940), La arena y la intimidad y Hombros de ausencia (1942-1944), Viaje al interior de tu voz (1944-46). Estas obras permanecerán inéditas hasta la publicación póstuma de sus Obras completas en 1987. De regreso a Tenerife, consigue un empleo burocrático como jefe de contabilidad en la Caja de Previsión de la Cepsa. Se instala en Tacoronte, para pasar más tarde a Santa Cruz, en donde residirá definitivamente. Por iniciativa de Domingo Pérez Minik y de Eduardo Westerdahl, en 1949 intentan recuperar el vacío dejado por Gaceta de Arte con una nueva revista que recibe el nombre de De Arte, pero que, desafortunadamente, no pasa de su primer número, aunque permite a García Cabrera sacar a la luz un interesante ensayo titulado "Arquitectura y poesía". Al fin en 1951 publica Día de alondras, un libro inspirado en la poesía de Federico García Lorca.

Con el apoyo de Ángel Acosta, en 1954, se le plasma una nueva oportunidad de manifestar sus inquietudes artísticas en uno de los primeros suplementos literarios del archipiélago, la Gaceta semanal de las artes, un cuadernillo de periodicidad semanal, que salía cada jueves dentro del vespertino tinerfeño La Tarde; se van uniendo a este suplemento Julio Tovar, Domingo Pérez Minik, Eduardo Westerdahl, Enrique Lite, y más tarde, Carlos Pinto Grote, Fernando García-Ramos, Isaac de Vega y Rafael Arozarena. En septiembre de ese mismo año participa con el amigo y poeta José Domingo en el II Congreso Internacional de Poesía celebrado en Knokke, ciudad belga de la costa del Mar del Norte, con una ponencia sobre "Las fuentes de la poesía popular".

En 1959, en Madrid, publica La esperanza me mantiene. Siguen cronológicamente en 1968 Entre cuatro paredes y Vuelta a la isla; Hora punta del hombre en 1970; Las islas en que vivo, 1971; Elegías muertas de hambre, en 1975, Ojos que no ven, en 1977 y Hacia la libertad (1978), ilustrada con aguafuertes de Jesús Ortiz. Al final de los años setenta se le diagnostica un cáncer. Los últimos poemas los escribe en Suecia, convaleciente de su enfermedad. El 20 de marzo de 1981, a la edad de 75 años, fallece en Santa Cruz de Tenerife, sus Obras completas se editan en 1987 y en 1997 le fue concedida a título póstumo la Medalla de Oro por el Gobierno de Canarias. Sin embargo, no toda su obra está publicada y constantemente aparecen inéditos, como dos poemas desconocidos de Hombros de ausencia (1944), "Nochebuena del 40" y "Como el lobo del cuento".

El núcleo más importante de los escritos en prosa lo constituyen sin duda los que reflexionan sobre dos temas centrales en la órbita ideológica y estética del autor: de un lado, los referidos al arte nuevo y la deshumanización del arte; de otro, los que insisten en la necesidad de integrar en las nuevas formas los contenidos regionales, o lo que es lo mismo, el proyecto de una auténtica literatura regional.

Bibliografía del autorEditar

PoesíaEditar

  • Líquenes (1928)
  • Transparencias fugadas (1934)
  • La rodilla en el agua (1935)
  • Los senos de tinta (1934)
  • Dársena con despertadores (1936)
  • Entre la guerra y tú (1936)
  • Romancero cautivo (1936)
  • La arena y la intimidad (1940)
  • Hombros de ausencia (1942)
  • Viaje al interior de tu voz (1944)
  • Día de alondras (1951)
  • La esperanza me mantiene (1959)
  • Vuelta a la isla (1968)
  • Entre cuatro paredes. (1968)
  • Hora punta del hombre (1969)
  • Las islas en que vivo (1971)
  • Elegías muertas de hambre (1975)
  • Ojos que no ven (1977)
  • Hacia La Libertad (1978). De esta obra existe un único manuscrito original con 10 poemas, escritos y firmados de puño y letra por Pedro García Cabrera, acompañados por 10 aguafuertes de Jesús Ortiz. Colección privada de Tenerife.
  • Caluroso amanecer (1979)

AntologíasEditar

  • A la mar fui por naranjas (1980). Edirca.
  • Obras Completas (1987). Gobierno de Canarias.
  • Antología (1993). Centro de la Cultura Popular Canaria.
  • Poemas (2002). Ayuntamiento de Vallehermoso.
  • Obra completa de Pedro García Cabrera (diez volúmenes). Ediciones Idea. Próxima publicación.

TeatroEditar

  • Proyecciones (1930), única obra teatral de García Cabrera.

BibliografíaEditar

  • Amado Santana, E. Pedro García Cabrera. En torno a una existencia poética, Tenerife : Aula de Cultura, Cabildo Insular, 1985 (Litografía Romero, S.A.). 156 p. : il. ; 24 cm. ISBN 84-505-2068-1.
  • Palenzuela, N. El primer Pedro García Cabrera, 1ª ed. Las Palmas : Cabildo Insular de Gran Canaria, 1991. 387 p. ; 21 cm. ISBN 84-86127-75-0.
  • Carreño Corbella, P. Pajaritas de papel: la frágil seducción: [catálogo] Carreño Corbella - Islas Canarias: Vicencosejería de Cultura y Deportes, D.L. 1988. 184 p.: il.col.; 25 cm. (Documentos de arte canario: 2) D.L.: TF 1790-1998, ISBN 84-7947-236-7
  • VV.AA. La enciclopedia de canarios ilustres, La Laguna etc. : Centro de la Cultura Popular Canaria, 2005. 350 p. : il. col. y n. ; 31 cm. ISBN 84-7926-516-7
  • Actas del Congreso Internacional Pedro García Cabrera, [La Gomera, 10-14 de octubre 2005] / Belén Castro Morales (coord.). La Laguna: Servicio de Publicaciones, Universidad de La Laguna, 2007. 2 v. (717 p.) ; 24 cm. ISBN 978-84-7756-717-2 (O.C.) ISBN 978-84-7756-718-9 (T.1) ISBN 978-84-7756-719-6 (T.2).

Enlaces externosEditar

ReferenciasEditar

  1. Amado Santana, E. Pedro García Cabrera. En torno a una existencia poética, Tenerife : Aula de Cultura, Cabildo Insular, 1985 (Litografía Romero, S.A.). 156 p. : il. ; 24 cm. ISBN 84-505-2068-1. Capítulo: Introducción, Sección: Piedras de la infancia, p. 22.
  2. Palenzuela, N. El primer Pedro García Cabrera, 1ª ed. Las Palmas : Cabildo Insular de Gran Canaria, 1991. 387 p. ; 21 cm. ISBN 84-86127-75-0. Capítulo: III. Pedro García Cabrera: formación y aprendizaje, Sección: Aparición de primeros poemas, p. 83.
  3. VV.AA. Canarias : las vanguardias históricas : [seminario celebrado en el Centro Atlántico de Arte Moderno, Las Palmas, abril-noviembre 1991] / Andrés Sánchez Robayna (ed.). [Canarias] : Centro Atlántico de Arte Moderno [etc], 1992. 316 p. ; 20 cm. ISBN 84-7947-083-6. Capítulo: El proceso de las revistas: de 'La Rosa de los Vientos' a 'Índice', por Nilo Palenzuela, p. 22.
  4. Palenzuela, N. El primer Pedro García Cabrera, 1ª ed. Las Palmas : Cabildo Insular de Gran Canaria, 1991. 387 p. ; 21 cm. ISBN 84-86127-75-0. Capítulo: IV. El primer libro: "Líquenes", Sección: "Líquenes: temas y procedimientos", pp. 111-112.
  5. Westerdahl, E. La Tarde, Santa Cruz de Tenerife, 31 de diciembre de 1929. Biblioteca Municipal de Santa Cruz de Tenerife.
  6. Carreño Corbella, P. Pajaritas de papel: la frágil seducción: [catálogo] Carreño Corbella - Islas Canarias: Vicencosejería de Cultura y Deportes, D.L. 1988. 184 p.: il.col.; 25 cm. (Documentos de arte canario: 2) D.L.: TF 1790-1998, ISBN 84-7947-236-7. Capítulo: Un círculo absurdo, p. 19.
  7. La Gaceta Literaria, nº 36, Madrid, 15 de junio de 1928, p. 6.
  8. a b c Cartones [1930] e Índice [1935], Edición facsímil : preliminar de Andrés Sánchez Robayna ; con un estudio de Nilo Palenzuela. Ed. facs. Islas Canarias : Viceconsejería de Cultura y Deportes, Gobierno de Canarias, 1992. 54 p. : il. ; 27 cm. ISBN 84-7947-081-X. Capítulo: Preliminar, por Andrés Sánchez Robayna, p. 7.
  9. Cartones, nº 1, Santa Cruz de Tenerife, 1 de enero de 1930. Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Biblioteca Universitaria, p. 2.
  10. Palenzuela, N. El primer Pedro García Cabrera, ibídem. Capítulo: I. Pedro García Cabrera en su generación, Sección: La identidad y el proyecto insularista, pp. 40-41.
  11. Gaceta de Arte y su época, 1932-1936, Centro Atlántico de Arte Moderno, Las Palmas de Gran Canaria; 18 de febrero - 20 de abril, 1997. Sala de exposiciones "La Granja" y Colegio Oficial de Arquitectos de Canarias, Santa Cruz de Tenerife; 9 de mayo - 8 de junio, 1997. Cabildo Insular de Gran Canaria, Gobierno de Canarias. Exposición. Comisario: Emmanuel Guigou. ISBN 84-89152-11-X. Capítulo: El paisaje en gaceta de arte y su época. Del espacio de reflexión al espacio de creación, por Jorge Aguiar Gil, pp. 85-86.
  12. Amado Santana, E. Pedro García Cabrera. En torno a una existencia poética, ibídem. Capítulo: III. Líquenes, p. 39.
  13. Altavoz, nº 1, Tenerife, 10 de agosto de 1930, p. 1.
  14. Altavoz, nº 9, Tenerife, 30 de octubre de 1930, p. 7.
  15. Altavoz, nº 8, Tenerife, 20 de octubre de 1930, p. 1.
  16. Altavoz, nº 4, Tenerife, 10 de septiembre de 1930, p. 1.
  17. Alonso. E. Altavoz, nº 1, Tenerife, 10 de agosto de 1930, pp. 1-2.
  18. Altavoz, nº 4, Tenerife, 10 de septiembre de 1930, p. 3.
  19. Altavoz, nº 5, Tenerife, 20 de septiembre de 1930, p. 3.
  20. Villalba, M.L. Altavoz, nº 9, Tenerife, 30 de octubre de 1930, p. 1.
  21. Altavoz, nº 12, Tenerife, 30 de noviembre de 1930, pp. 1-5.
  22. Senador, L. Altavoz, nº 13, Tenerife, 10 de diciembre de 1930, p. 1.
  23. Villalba, M.L., Altavoz, nº 5, Tenerife, 20 de septiembre de 1930, pp. 1-2.
  24. Altavoz, nº 4, Tenerife, 10 de septiembre de 1930, p. 3.
  25. Altavoz, nº 7, Tenerife, 10 de octubre de 1930, p. 6.
  26. Altavoz, nº 10, Tenerife, 10 de noviembre de 1930, pp. 1-2.
  27. Altavoz, nº 11, Tenerife, 20 de noviembre de 1930, p. 1.
  28. Yanes Mesa, J.A. Historia del periodismo tinerfeño, 1758-1936, una visión periférica de la historia del periodismo español, Centro de la Cultura Popular Canaria. Primera edición: mayo, 2003. ISBN 84-7926-432-2. Capítulo: VII, En los "felices" años 20 (1923-1931): una etapa de acelerada modernización, Sección: Un sistema informativo en plena fase de renovación por el crecimiento económico, Subsección: Trayectoria de los periódicos durante la dictadura del general Primo de Rivera, Subsubsección: Prensa nacida al calor de la coyuntura, pág. 483.
  29. Altavoz, nº 9, Tenerife, 30 de octubre de 1930, p. 2.
  30. Altavoz, nº 8, Tenerife, 20 de octubre de 1930, p. 6.
  31. Altavoz, nº 13, Tenerife, 10 de diciembre de 1930, p. 5.