Dieta en el cristianismo

Comidas de los creyentes cristianos

La dieta en el cristianismo se refiere a las normas alimentarias que la fe de Cristo impone a sus fieles.

La visión de Pedro por Henry Davenport Northrop, 1894.

En la corriente principal del cristianismo de Nicea, no hay restricciones sobre los tipos de animales que se pueden comer. [1][2]​ Esta práctica se deriva de una interpretación del Sueño de Pedro, descrita en la Biblia (Hechos 10:1-48).[nota 1][3]

No obstante, el Nuevo Testamento da una pauta sobre el consumo de carne, que practica la Iglesia hoy; que es no es consumir alimentos ofrecidos a los ídolos paganos,[4]​ una convicción que los primeros Padres de la Iglesia, como Clemente de Alejandría y Orígenes, predicaron. Además, los cristianos más devotos tradicionalmente bendicen cualquier comida antes de comerla con una oración a la hora de comer (gracias o benedícite), para agradecer a Dios por la comida que tienen.[5]

El sacrificio de animales para la alimentación a menudo se realiza sin la fórmula trinitaria,[6][7]​ aunque la Iglesia Apostólica Armenia, entre otras iglesias ortodoxas, tiene rituales que «muestran vínculos obvios con la shechitah, la matanza judía kosher».[8]​ La Biblia, afirma Norman Geisler, estipula que uno «se abstenga de la comida sacrificada a los ídolos, de la sangre, de la carne de animales estrangulados».[9]

En el Nuevo Testamento, Pablo de Tarso señala que algunos cristianos devotos pueden desear abstenerse de consumir carne que se ha ofrecido a los ídolos si causa que «mi hermano tropiece» en su fe con Dios (cf. 1 Corintios 8:13).[10]​ Por ello, algunos monjes cristianos, como los trapenses, han adoptado una política de vegetarianismo cristiano.[11]​Además, los cristianos de la tradición adventista del séptimo día generalmente «evitan comer carne y alimentos muy condimentados».[12]​ Los cristianos en las denominaciones anglicana, católica, luterana, metodista y ortodoxa tradicionalmente observan unos días sin carne, especialmente durante la temporada litúrgica de la Cuaresma.[13][14][15]

Método de sacrificioEditar

Con referencia a los tiempos medievales, Jillian Williams afirma que «a diferencia de los métodos judíos y musulmanes de sacrificio de animales, que requieren el drenaje de la sangre del animal, las prácticas cristianas de sacrificio no solían especificar el método de sacrificio». En la práctica real, afirma Williams, los cristianos europeos han practicado de manera flexible tanto el método de drenar la sangre como retorcer el cuello del animal para retener su sangre como alimento valioso.[16]

Según Basheer Ahmad Masri, «los métodos de matanza judíos y cristianos cumplen la condición islámica de sangrar al animal».[17]​ En contraste, David Grumett y Rachel Muers afirman que los métodos de matanza de los ortodoxos cristianos Shechitah y de los judíos kosher difieren del método musulmán Halal (Dabh) que requiere el corte profundo para «cortar la tráquea, el esófago y las venas yugulares» ya que se cree que produce carne con un sufrimiento mínimo para el animal.

AlcoholEditar

La mayoría de denominaciones cristianas toleran el consumo moderado de alcohol, incluyendo los anglicanos, católicos, luteranos y ortodoxos.[18]​ Aun así, denominaciones más pequeñas evangélicas como la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, la Iglesia adventista del Séptimo Día, las Iglesias bautistas, metodistas y pentecostales se abstienen o prohíben el consumo de alcohol (abstencionismo y prohibicionismo). Sin embargo, todas las iglesias cristianas, en vista de la posición bíblica sobre el tema, condenan universalmente la embriaguez como pecaminosa.[19][20]

Véase tambiénEditar

NotasEditar

  1. «10 Sintió mucha hambre y deseaba comer; pero mientras preparaban la comida, le sobrevino un éxtasis. 11 Vio el cielo abierto y un objeto que descendía como un gran lienzo, bajado por sus cuatro extremos a la tierra. 12 En el lienzo, había toda clase de cuadrúpedos y reptiles de la tierra y aves del cielo. 13 Y le vino una voz: –Levántate, Pedro; mata y come.14 Entonces Pedro dijo: –¡De ninguna manera, Señor! Porque ninguna cosa común o inmunda he comido Jamás. 15 La voz volvió a él por segunda vez: –Lo que Dios ha purificado, no lo tengas tú por común». Hechos de los Apóstoles 10:10-15

ReferenciasEditar

  1. Wright, Professor Robin M; Vilaça, Aparecida (28 de mayo de 2013). Native Christians: Modes and Effects of Christianity among Indigenous Peoples of the Americas. Ashgate Publishing, Ltd. p. 171. ISBN 978-1-4094-7813-3. «Before Christianity, they could not eat certain things from certain animals (uumajuit), but after eating they can now do anything they want to.» 
  2. Geisler, Norman L. (1 de septiembre de 1989). Christian Ethics: Contemporary Issues and Options (en inglés). Baker Books. p. 334. ISBN 978-1-58558-053-8. 
  3. Ehrman, Bart D. (1 de mayo de 2006). Peter, Paul, and Mary Magdalene: The Followers of Jesus in History and Legend (en inglés). Oxford University Press. p. 60. ISBN 978-0-19-974113-7. Consultado el 2 de mayo de 2014. «In the meantime, Peter in Joppa has a midday vision in which he sees a sheet containing animals of every description lowered from the sky. He hears a voice from heaven telling him to "kill and eat." Peter is naturally taken aback, because eating some of these animals would mean breaking the Jewish rules about kosher foods. But then he hears a voice that tells him, "What God has cleansed, you must not call common [unclean]" (that is, you do not need to refrain from eating nonkosher foods; 10: 15). The same sequence of events happens three times.» 
  4. «The Weaker Brother». Third Way Magazine 25 (10): 25. December 2002. «Christ came for the Gentiles as well as the Jews (the real meaning of that vision in Acts 10:9;16) but he also calls us to look out for each other and not do things that will cause our brothers and sisters to stumble. In Corinthians Paul urges the believers to consider not eating meat when with people who assume that meat must be offered to idols before consumption: 'Food will not bring us close to God,' he writes. 'We are no worse off if we do not eat, and no better off if we do. But take care that this liberty of yours does not somehow become a stumbling block for the weak.' (1 Corinthians 8:8-9)». 
  5. Binder, Stephanie E. (14 de noviembre de 2012). Tertullian, On Idolatry and Mishnah Avodah Zarah (en inglés). Brill Academic Publishers. p. 87. ISBN 978-90-04-23478-9. «Clement of Alexandria and Origen also forbid eating meat dedicated to idolatry and partaking in meals with demons, which, by association, are the meals of fornicators and idolatrous adulterers. Marcianus Aristides merely testifies that Christians do not eat what has been sacrificed to idols; and Hippolytus only notes the interdiction against eating such food.» 
  6. Salamon, Hagar (7 de noviembre de 1999). Ethiopian Jews in Christian Ethiopia (en inglés). University of California Press. p. 101. ISBN 978-0-520-92301-0. «The Christians do "Basema ab wawald wamanfas qeeus ahadu amlak" [in the name of the Father, the Son, and the Holy Spirit one God] and then slaughter. The Jews say "Baruch yitharek amlak yisrael" [Blessed is the King (God) of Israel].» 
  7. Efron, John M. (1 de octubre de 2008). Medicine and the German Jews: A History (en inglés). Yale University Press. p. 206. ISBN 978-0-300-13359-2. «By contrast, the most common mode of slaughtering four-legged animals among Christians in the nineteenth century was through the deliverance of a stunning blow to the head, usually with a mallet or poleax.» 
  8. Grumett, David; Muers, Rachel (26 de febrero de 2010). Theology on the Menu: Asceticism, Meat and Christian Diet (en inglés). Routledge. p. 121. ISBN 978-1-135-18832-0. «The Armenian and other Orthodox rituals of slaughter display obvious links with shechitah, Jewish kosher slaughter.» 
  9. Norman L. Geisler (1989). Christian Ethics. Baker Book. p. 206. ISBN 978-0-8010-3832-7. 
  10. Phelps, Norm (2002). The Dominion of Love: Animal Rights According to the Bible (en inglés). Lantern Books. p. 171. ISBN 978-1-59056-009-9. «Nevertheless, toward the end of the chapter, Paul suggests that even Christians with strong faith may want to abstain from eating meat offered to pagan deities if any chance that their example will tempt fellow Christians of weaker faith into inadvertent idolatry. He concludes by saying, "Therefore, if food causes my brother to stumble, I will never eat meat again, so that I will not cause my brother to stumble." (1 Corinthians 8:13)». 
  11. Walters, Peter; Byl, John (2013). Christian Paths to Health and Wellness (en inglés). Human Kinetics. p. 184. ISBN 978-1-4504-2454-7. «Traditional Hindus and Trappist monks adopt vegetarian diets as a practice of their faith.» 
  12. Daugherty, Helen Ginn (1995). An Introduction to Population (en inglés). Guilford Press. p. 150. ISBN 978-0-89862-616-2. «Seventh-Day Adventists are also urged, but not required, to avoid eating meat and highly spiced food (Snowdon, 1988).» 
  13. Barrows, Susanna; Room, Robin (1991). Drinking: Behavior and Belief in Modern History (en inglés). University of California Press. p. 340. ISBN 978-0-520-07085-1. Consultado el 2 de mayo de 2014. «The main legally enforced prohibition in both Catholic and Anglican countries was that against meat. During Lent, the most prominent annual season of fasting in Catholic and Anglican churches, authorities enjoined abstinence from meat and sometimes "white meats" (cheese, milk, and eggs); in sixteenth- and seventeenth-century England butchers and victuallers were bound by heavy recognizances not to slaughter or sell meat on the weekly "fish days," Friday and Saturday.» 
  14. Lund, Eric (January 2002). Documents from the History of Lutheranism, 1517-1750. Fortress Press. p. 166. ISBN 978-1-4514-0774-7. «Of the Eating of Meat: One should abstain from the eating of meat on Fridays and Saturdays, also in fasts, and this should be observed as an external ordinance at the command of his Imperial Majesty.» 
  15. Vitz, Evelyn Birge (1991). A Continual Feast (en inglés). Ignatius Press. p. 80. ISBN 978-0-89870-384-9. Consultado el 2 de mayo de 2014. «In the Orthodox groups, on ordinary Wednesdays and Fridays no meat, olive oil, wine, or fish can be consumed.» 
  16. Jillian Williams (2017). Food and Religious Identities in Spain. Taylor & Francis. p. 62. ISBN 978-1-351-81704-2. 
  17. Masri, Basheer Ahmad (1989). Animals in Islam (en inglés). Athene Trust. ISBN 978-1-870603-01-0. «Both the Jewish and the Christian methods of slaughter fulfill the Islamic condition of bleeding the animal.» 
  18. Scratchley, David (1996). Alcoholism and Other Drug Problems (en inglés). Simon and Schuster. p. 298. ISBN 978-0-684-82314-0. «Although the Jewish, Roman Catholic, Orthodox, Episcopal, and Lutheran traditions generally allow moderate drinking for those who can do so, it is simply incorrect to accuse them of condoning drunkenness.» 
  19. Domenico, Roy P.; Hanley, Mark Y. (1 de enero de 2006). Encyclopedia of Modern Christian Politics (en inglés). Greenwood Publishing Group. p. 18. ISBN 978-0-313-32362-1. «Drunkenness was biblically condemned, and all denominations disciplined drunken members.» 
  20. Cobb, John B. (2003). Progressive Christians Speak: A Different Voice on Faith and Politics (en inglés). Westminster John Knox Press. p. 136. ISBN 978-0-664-22589-6. «For most of Christian history, as in the Bible, moderate drinking of alcohol was taken for granted while drunkenness was condemned.» 

Enlaces externosEditar