Falacia de división

El agua es transparente. Por lo tanto, sus moléculas son transparentes.

La falacia de división es una falacia que consiste en inferir que algo es verdadero acerca de una o varias de las partes de un todo, porque es verdadero acerca del compuesto del que forma parte.[1]

Falacias

El inverso de la falacia de división es la falacia de composición, en la que se infiere que algo es verdadero acerca de un todo porque es verdadero acerca de una o más de sus partes.[1]

HistoriaEditar

Tanto la falacia de división como la falacia de composición fueron abordadas por Aristóteles en Refutaciones Sofísticas.

En la filosofía de Anaxágoras, como afirmaba el atomista romano Lucrecio,[2]​ se suponía que los átomos que constituyen una sustancia deben tener las propiedades más importantes de esa sustancia: para que los átomos de agua estén húmedos, los átomos de el hierro sería duro, los átomos de lana serían blandos, etc. Esta doctrina se llama homoeomeria, y depende de la falacia de división.

EjemplosEditar

  • El vuelo 4590 lo realizó un avión concorde que estalló, por lo que todos sus componentes estallaron.
  • El sabor del guacamole es sabroso, por lo que los componentes con que se elabora (sal, limón, chiles) también lo son.
  • El auto es azul. Por lo tanto, sus neumáticos también lo son.

Propiedades emergentesEditar

Cuando un sistema, considerado conjuntamente, tiene una propiedad que ninguna de sus partes tiene, se dice que tal propiedad es emergente.

Véase tambiénEditar

Notas y referenciasEditar

  1. a b Robert Audi (ed.). «Informal fallacy». The Cambridge Dictionary of Philosophy (en inglés) (2nd Edition). Cambridge University Press. 
  2. Brauneis, Robert (2009). «Intellectual Property Protection of Fact-based Works». Edward Elgar Publishing: 110. doi:10.4337/9781849801898. Consultado el 2020-01-09.