Mariano Ospina Pérez

23° Presidente de la República de Colombia

Luis Mariano Ospina Pérez (Medellín, 24 de noviembre de 1891-Bogotá, 14 de abril de 1976) fue un ingeniero, empresario, y político colombiano, miembro del Partido Conservador Colombiano.

Mariano Ospina Pérez
Ospina Pérez 1946.jpg

Presidential Seal of Colombia.svg
23°. Presidente de la República de Colombia[1]
7 de agosto de 1946-7 de agosto de 1950
Predecesor Alberto Lleras Camargo
Sucesor Laureano Gómez Castro

Ministerio de Transporte de Colombia.svg
Ministro de Obras Públicas de Colombia[2]
7 de agosto de 1926-17 de mayo de 1927
Presidente Miguel Abadía Méndez
Predecesor Laureano Gómez Castro
Sucesor Gral. Salvador Franco

Senado de Colombia.svg
Senador de la República de Colombia
por Antioquia
20 de julio de 1922-20 de julio de 1926
Designado por Asamblea Departamental de Antioquia

Escudo de Antioquia.svg
Presidente de la Asamblea Departamental de Antioquia
1927-1928
Predecesor Manuel María Escobar Ochoa
Sucesor Jesús Echeverri Duque

Director general de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia
1930-1934

Información personal
Nacimiento 24 de noviembre de 1891
Bandera de Colombia Medellín, Colombia
Fallecimiento 14 de abril de 1976 (84 años)
Bandera de Colombia Bogotá, Cundinamarca, Colombia
Nacionalidad Colombiana
Religión Católica
Familia
Padres Tulio Ospina Vásquez y Ana Rosa Clara Pérez Puerta
Cónyuge Berta Hernández Fernández
Hijos Mariano Ospina Hernández
Rodrigo Ospina Hernández
Fernando Ospina Hernández
Gonzalo Rafael Ospina Hernández
María Clara Ospina Hernández
Educación
Educado en Escuela Nacional de Minas
Posgrado Universidad Estatal de Luisiana
Información profesional
Ocupación Ingeniero de minas
Partido político Bandera del Partido Conservador Colombiano.svg Partido Conservador
Distinciones
Escudo
Coat of Arms of Mariano Ospina Pérez (Order of Isabella the Catholic).svg

Como ingeniero llevó los negocios de su poderosa e influyente familia en el sector comercial y propuso reformas al sistema urbanístico colombiano. Su talento para los negocios lo llevaron a ser el primer presidente de la Federación Nacional de Cafeteros, en 1930.

Con amplia trayectoria política, Ospina llegó a ser presidente de Colombia entre 1946 y 1950. Su gobierno sobresalió por obras como el Instituto de Seguros Sociales, la privatización del petróleo y la creación de la Flota Mercante Grancolombiana. También creó cuatro ministerios, siendo uno de ellos el de Agricultura, con el cual quiso mejorar la situación rural del país. Presidió la creación de la OEA días antes de El Bogotazo.

Tuvo que enfrentar el recrudecimiento de la violencia bipartidista a raíz de El Bogotazo, pese a que intentó sin éxito gobernar con ambos partidos.[3]​ Adelantó las elecciones presidenciales, pero tuvo que cerrar el Congreso en 1949, cuando el ambiente político derivó en un tiroteo en el Capitolio.[4]

A pesar de contar con el apoyo de los comerciantes, pues pertenecía al gremio por herencia familiar y trabajo personal, en un principio, su liderazgo en la Partido era débil en comparación con su tío Pedro Nel y su abuelo Mariano Ospina. Esa falta de liderazgo permitió que Gómez tomara las banderas del partido. No fue hasta después del Bogotazo como los roles cambiaron y Ospina se hizo con el apoyo de su partido y el control del mismo.

Fue uno de los impulsores del Golpe de Estado de 1953 que sacó del poder a su rival, que a diferencia suya era de corte ultraderechista. Su línea de pensamiento, más orientada hacia el progresismo moderado se llegó a conocer como ospinismo-pastranismo.

BiografíaEditar

Ospina nació en Medellín, el 24 de noviembre de 1891, en el hogar de acomodados empresarios de la ciudad. Perteneció a una de las familias más importantes de la política nacional,[5]​ de la que provienen también dos expresidentes, su abuelo Mariano Ospina Rodríguez y su tío Pedro Nel Ospina Vásquez.

Se graduó con los jesuitas en el Colegio San Ignacio de Loyola de Medellín, y más tarde en la Escuela de Minas de Antioquia, donde obtuvo el título de ingeniero de minas en 1914. Fue educado por su padre, el sabio Tulio Ospina Vásquez (quien fundó la Escuela de Minas de Antioquia) y por un pariente lejano suyo por afinidad, Carlos Eugenio Restrepo.[6]

Durante dos años viajó por el exterior donde realizó cursos sobre producción de azúcar, economía, relaciones laborales, cooperativismo, producción minera y ferrocarriles, pasando por las universidades de Wiscousin y de Luisiana, ambas en Estados Unidos; y en la Universidad de Lieja, en Bélgica.[7]

Tuvo una breve carrera como periodista: En 1909 se convirtió en el director del periódico político La Joven Antioquia y en 1912 fue director de publicación universitaria Anales de la Escuela de Minas de Antioquia.[7]​ Emprendió como financiero y fue miembro de las juntas directivas de la Compañía Naviera Colombiana, la Compañía Ganadera del Magdalena, la Compañía Minera de Colombia, la Sociedad Minera La Caída y Popales y de La Sociedad de Explotación de Minas Ensayadas con Taladros.[7]

Vida políticaEditar

Al regresar al país, inició contactos con dirigentes del Partido Conservador y se postuló al Concejo de Medellín, del que hizo parte entre 1915 y 1917.[6]​ En ese año fue elegido diputado de la Asamblea de Antioquia, y dos años después fue designado superintendente del Ferrocarril de ese departamento. En 1921 regresó a la Asamblea de Antioquia, y tras la muerte de su padre ese mismo año, lo sucedió como rector de la Escuela de Minas.[7]

Hegemonía conservadoraEditar

 
Ospina en 1926 por Ricardo Rendón, Museo del Banco de la República - El Tiempo.

En 1922, año en que su tío Pedro Nel Ospina fue elegido presidente de Colombia, Ospina Pérez ingresó en la política nacional como senador. Anteriormente, había tenido un breve paso por la Cámara de Representantes, en la cual impulsó la creación de la Caja de Crédito Agrario, Industrial y Minero.[7]​ Si bien no se destacaba como gran orador -ya que por problemas médicos, desde niño no podía levantar su voz- sus conocimientos de la economía y la producción nacional le valieron consideración y ascendiente entre sus colegas. En el Senado fue autor del proyecto que, mediante la ley 68 de 1924, creó el Banco Agrícola Hipotecario.[7]

Luego de un cuatrienio como senador, Ospina apoyó activamente la candidatura presidencial del conservador Miguel Abadía Méndez, quien resultó elegido presidente. En consecuencia Ospina fue designado Ministro de Obras Públicas por el presidente Méndez, pero abandonó el cargo el 17 de mayo de 1927. La estancia de Ospina en el ministerio se conoció coloquialmente como "la buena montada" haciendo alusión al hecho que la basta experiencia del ingeniero impulsó ese ministerio.[6]

Regresó a Antioquia para volver a ser diputado y presidir la Asamblea entre 1927 y 1928.[7]​ Abadía nombró a Ospina gobernador de Antioquia en 1929, pero éste rechazó el nombramiento cuando se empezaban a perfilar las candidaturas presidenciales del conservatismo para 1930. Ospina mostró su apoyo a la candidatura del poeta Guillermo Valencia Castillo, pero un conflicto de intereses dentro del partido (incluyendo un antiguo pacto de alternación que implicaba la candidatura de Alfredo Vásquez Cobo) derivó en la pérdida del poder para los azules.[6]

Época liberalEditar

Entre 1930 y 1934, con la llegada de los liberales al poder de la mano de Enrique Olaya Herrera, Ospina ocupó la gerencia de la Federación Nacional de Cafeteros (que él mismo contribuyó a crear en 1927) y desde ese entonces se convirtió en el Hombre de los Cafeteros en Colombia.[8]

Durante el gobierno de Alfonso López Pumarejo, sucesor de Olaya, a Ospina se le ofreció ocupar la cartera de economía, pero éste rechazó el ministerio cumpliendo la postura de oposición que adoptó el conservatismo desde 1930. López y Gómez, que eran amigos íntimos de varios años, se convirtieron en feroces enemigos y Ospina se adhirió a las posturas laureanistas por sus intereses en el comercio del café, contrario a los intereses de López cuya familia también era productora del grano.[6]

En 1937 se propuso por segunda vez su candidatura presidencial (la primera en 1930 para enfrentar a Olaya) pero no se llegó a postular para las elecciones de 1938, tras la negativa del directorio conservador de presentar candidato alegando falta de garantías. La no postulación del conservatismo llevó a la presidencia al liberal Eduardo Santos Montejo.[9]

Candidatura presidencialEditar

Pese a que venía siendo opacado dentro de su partido por el liderazgo de Laureano Gómez, su nombre fue designado el 23 de marzo de 1946,[10]​ para aprovechar la división interna en el Partido Liberal, entre Gabriel Turbay y Jorge Eliécer Gaitán. Así, faltando tres semanas para los comicios, fue proclamado candidato presidencial por el Partido Conservador. En su corta campaña, Ospina promovió un sistema de división del poder entre los partidos tradicionales, al que llamó Unidad Nacional.[3]

Ospina obtuvo el 40.5 % de los votos, imponiéndose sobre Turbay (32.3 %) y Gaitán (27.2 %). Su votación fue inferior a otras candidaturas conservadoras históricas.[11]​ A pesar de haber perdido contra Ospina, Gaitán salió convertido en el líder del Liberalismo.

Además de vencer a los liberales, tuvo que vencer también el veto electoral conservador que venía imperando desde 1934 e impulsado por Laureano Gómez, en el cual los militantes del partido se habían abstenido a participar de los comicios desde la elección de Alfonso López Pumarejo, y por lo tanto su candidatura estaba en oposición a las políticas del conservatismo.[12]

PresidenciaEditar

 
Ospina y su esposa el día de su posesión, 7 de agosto de 1946.

Su gobierno se caracterizó por numerosas obras y proyectos como la Flota Mercante Gran Colombiana, el ISS y Telecom, pero se vio ensombrecido por el aumento desemedido de los niveles de violencia partidista, tras el asesinato de Jorge Eliecer Gaitán en 1948.

Gabinete de ministrosEditar

Su gabinete fue uno de los más nutridos de la historia política colombiana, ya que cambió varias veces de jefes de cartera (incluyendo después de El Bogotazo), y suprimió dos ministerioː el de Trabajo, Higiene y Previsión Social, del que se desprendieron el de Higiene y el de Trabajo; y el de Economía Nacional, del que se desprendieron el de Agricultura y Ganadería, y el de Comercio e Industria.[13]

Por el pasaron personajes importantes, incluyendo sus sucesores inmediatos. También, cumpliendo con el su pacto de Unidad Nacional, nombró en su gabiente ministros de ambos partidos políticos.[3]

EconomíaEditar

Como consecuencia de las obras hechas para la IX Conferencia Panamericana, en 1948, la inflación en Colombia subió hasta el 17,33% en apenas un mes.[3]

Política energéticaEditar

Bajo su gobierno se creó la Reserva de La Macarena, por medio del Decreto 438 del 22 de febrero de 1949.[14]​ También supervisó la entrega de las concesiones fluviales sobre el Río Magdalena que poseía la Tropical Oil Company, para explotaciones petrolíferas, desde 1921.[12]​ Con las concesiones de vuelta al país, Ospina creó la Empresa Colombiana de Petróleos, hoy Ecopetrol, que fue consolidada por su sucesor en 1951.[15]

La creación de Ecopetrol fue resultado de las huelgas obreras del sector de los hidrocarburos, ya que los obreros de la TOC recibieron su gobierno entre huelgas y movilizaciones sindicales. El conflicto fue tan grave que durante el Bogotazo, los obreros de Barrancabermeja se tomaron el municipio por algunos días. Otras huelgas similares afectaron también a la Concesión Barco, propiedad de los Barcoː Jorge Barco Maldonado y su hijo Virgilio.

Ministerio de AgriculturaEditar

En la Navidad de 1947, y por medio de una iniciativa legislativa impulsada por congresistas miembros de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), se le otorgaron facultades especiales a Ospina, quien el 21 de marzo de 1948 dividió el Ministerio de Economía Nacional en dos carteras, de la que se desprendió el Ministerio de Agricultura y Ganadería. La decisión buscaba impulsar la agricultura colombiana, que había quedado relegada con el paso de las décadas, hasta que la SAC convocó a su quinto congreso nacional en 1946.[16]

Flota Mercante GrancolombianaEditar

El mismo año de inicio de su gobierno (1946), creó una sociedad mercante internacional con apoyo de los gobiernos de Venezuela y Ecuador. El gobierno colombiano tenía la participación mayoritaria en dicha flota, que fue financiada con dineros del Fondo Nacional Cafetero, de propiedad de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia (Fedecafé).[17][18]​ A pesar de que la flota se creó formalmente meses antes de la posesión de Ospina, bajo el gobierno de Alberto Lleras Camargo, fue Ospina el encargado de sacar avante el proyecto.

En 1947 la flota comenzó operaciones gracias a la adquisición de varias naves de la Marina de los Estados Unidos, y llegó a tener tanto prestigio y éxito que incluso fue llevada ante los tribunales estadounidenses en los años 60, porque estaba amenazando el poder estadounidense de la sociedad Grace Line, la mayor transportista naviera en ese momento.

SociedadEditar

 
Último logo de Telecom

En diciembre de 1946 Ospina creó, mediante la Ley 90 del mismo año, el Instituto de Seguros Sociales (ISS) que empezó a funcionar en 1949. La institución se encargó de las pensiones y la salud laboral de los colombianos hasta su liquidación en el siglo XXI.[19]

A través del ministerio de comunicaciones, Ospina dirigió la creación de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones, Telecom una de las empresas más icónicas del país.[20][21]

Con motivo de la 9° Conferencia Panamerica, que estaba prevista para el 30 de marzo de 1948, Ospina, a través de su canciller Laureano Gómez, supervisó el embellecimiento de la capital colombiana. Se creó la Avenida de Las Américas (incluyendo el famoso monumento conocido como Banderas, que contenía las banderas de todos los países asistentes al evento) y la renovación de vías y edificios.[3]

Reforma electoral de 1949Editar

El 22 de septiembre de 1949, en medio de un clima de violencia generalizada y gracias a una reforma liberal a la que Ospina se opuso en un principio (pero que acabó siendo obligado a aceptar), se adelantaron las elecciones presidenciales (planteadas para junio de 1950).

Laureano Gómez fue proclamado candidato a la presidencia por el conservatismo, recibiendo una mayoría abrumadora tras el retiro de la candidatura del liberal Echandía quien luego de renunciar a la cartera de Gobierno y lanzar su candidatura a mediados de 1949, denunció falta de garantías de seguridad, tras el asesinato de su hermano a manos de un policía en medio de manifestaciones pro-liberales. Más tarde Ospina y Gómez se convirtieron en enemigos políticos, lo que produjo una división interna en el Partido Conservador.[22][23]

En parte la división se debió a que Ospina planeaba entregarle el poder a un comité bipartidario, aplazando las elecciones por cuatro años, pero no sólo la idea no gustó entre los liberales, que consideraron a Ospina como un dictador, sino que su propio partido estaba más interesado en apoyar a Gómez que a él mismo. En medio del calor de las discusiones, hubo un tiroteo en el Capitolio, el 8 de septiembre de 1949, en el que dos liberales se batieron en un duelo armado, resultado herido uno de ellos (Jorge Soto del Corral) y el otro muerto (Gustavo Jiménez Jiménez).[4][24][25][26]

Seguridad y orden públicoEditar

El BogotazoEditar

 
Tranvía en llamas frente al Capitolio durante el Bogotazo

Durante su mandato, aumentaron los ataques contra simpatizantes del Partido Liberal en complicidad con fuerzas del Estado, situación que se agravó el 9 de abril de 1948 con el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, iniciando un periodo de violencia entre simpatizantes de los dos partidos políticos.

Para la hora de los hechos y según Gabriel García Márquez, Ospina y su esposa estaban de regreso de una feria ganadera en Ubaté, pero al tener el radio de su vehículo apagado, no se percataron del caos sino hasta que llegaron a Bogotá.[27]​ La delicada situación de orden público obligó a Ospina acelerar sus proyectos de Unidad Nacional, que fracasó poco tiempo después. Ospina decretó estado de sitio en la ciudad, cuando el caos empeoró.

A pesar de que se le exigió la renuncia -su copartidario Gómez sugirió que le entregara el poder a los militares (que habían dejado por unas horas de ser leales al gobierno para unirse a la revuelta popular "nueveabrilista"), y el Partido Liberal le ofreció una salida por medio de Eduardo Santos a quien su partido quería designar como nuevo presidente- Ospina salió fortalecido de la crisis, llegando incluso a opacar a Gómez dentro del Partido Conservador.

Ospina rechazó la exigencia de renunciar con la frase[28][29][6]​ː

"Más vale un presidente muerto que un presidente fugitivo"
Mariano Ospina Pérez, 9 de abril de 1948

La frágil Unidad Nacional permitió sin embargo algunos avances para el gobierno, ya que se levantó el estado de sitio en diciembre de 1948 y se decretó una alianza bipartidista para salir de la crisis. Una medida tomada al día siguiente de los sucesos permitió desescalar el conflictoː Ospina destituyó a su ministro de Gobierno para nombrar al liberal Darío Echandía en la cartera y así contentar al partido de Gaitán y a los alzados en armas.

Relaciones exterioresEditar

Novena Conferencia PanamericanaEditar

 
IX Conferencia Panamericana en el Salón Elíptico del Capitolio Nacional frente al mural por Santiago Martínez Delgado.

Bogotá fue seleccionada en 1938 por la Unión Panamericana para ser la sede de la IX Conferencia Panamericana para 1948, luego de ser aplazada, primero en 1943, y luego en 1947. La conferencia tenía prevista celebrarse entre el 30 de marzo al 2 de mayo de 1948.[30]

La conferencia avanzó sin mayores contratiempos hasta el asesinato el 9 de abril de Jorge Eliecer Gaitán (a quien se le prohibió el ingreso a la sesiones) lo que provocó el caos en la ciudad. Por la seguridad de los agentes diplomáticos, el gobierno y el canciller Gómez llevaron las sesiones al exclusivo colegio Gimnasio Moderno, algunas calles arriba del Capitolio Nacional (sede principal de las reuniones).

Terminadas las sesiones, se firmaron varios documentos importantes como el Pacto de Bogotá, la carta fundacional de la Organización de los Estados Americanos (OEA), el Convenio Económico de Bogotá, y acuerdos de alineación al capitalismo y defensa contra el comunismo soviético, tema incluido en la agenda por el delegado de Estados Unidos, el veterano de la Segunda Guerra Mundial George Marshall.[3]

Después del BogotazoEditar

Según algunos autores de oposición al conservatismo, Ospina se valió de mentiras para justificar los hechos del Bogotazo, ya que afirmó que los destrozos y asesinatos habían sido provocados por un complot internacional de los comunistas que buscaban quitarle el monopolio del petróleo a los Estados Unidos en Colombia.

Así mismo, rompió relaciones diplomáticas con la URSS el 3 de mayo de 1948, relaciones que estuvieron rotas hasta 1968.[3]​ De hecho se llegó a saber después que la CIA le informó errónamente a Ospina que en su contra había un complot para derrocarlo dirigido por hombres enviados por Stalin, en febrero de 1948.[31]​ Sobre el asunto, Ospina afirmóː

"El comunismo se aprovechó de este dramático instante de la vida nacional (el Bogotazo) para dar el golpe de gracia a la Conferencia Panamericana, lo que equivalía a un ataque mortal a la política de solidaridad del continente”

El ardid del monopolio petrolífero, según esta teoría, lo justificó con las huelgas de los obreros de éste sector, las cuales se agravaron después de los sucesos de El Bogotazo. También se atrevió a acusar al político de izquierda venezolano Rómulo Betancur de estar aliado con los liberales colombianos.[27][32][33][34]

ControversiasEditar

Ospina es reconocido especialmente porque el 2 de junio de 1948, por medio del Decreto 1839, prohibió la venta de chicha, que era la bebida icónica del pueblo antes de la muerte de Gaitán, argumentando que embrutecía a las masas.[35]​ Pese a la medida relacionada con el líder liberal, se sabe que este mismo siendo alcalde de Bogotá prohibió a los taxistas usar ruanas.

A pesar de su victoria en las elecciones, Ospina se vio obligado a ceder en varias ocasiones, ya que el Congreso era controlado aún por el Partido Liberal, lo que llevó a roces constantes entre las dos ramas durante todo el gobierno de Ospina.[3]​ Por un lado, su propio partido estaba divido entre sus colaboradores y los sectores ultraderechistas adeptos a Laureano Gómez, y por el otro lado la división de los liberales, lo que entorpecieron sus esfuerzos por gobernar bajo la Unidad Nacional. Pese a acercamientos con el sector liberal moderado adepto al expresidente Eduardo Santos, la anhelada paz bipartidista de Ospina fracasó.[3]

Cierre del CongresoEditar

Ospina fue objeto de duras críticas por parte del liberalismo, cuya representación mayoritariamente parlamentaria intentó adelantarle un juicio político en el Congreso por los hechos de El Bogotazo. Al enterarse, Ospina decidió cerrar el Congreso a finales de 1949, tomando medidas autoritarias que inauguraron una década de dictadura civil y militar, ya que llegó a acordonar el Capitolio y reformó algunas instituciones políticas. A pesar de todo lo anterior, sus copartidarios lo consideraron un gran líder, capaz de resistir a los ataques liberales.[12]​ Ospina declaró el estado de sitio, que estuvo vigente hasta 1958.

Post presidenciaEditar

Dictadura militarEditar

Ospina se convirtió en el jefe del ala moderada del conservatismo y, como tal, se opuso al extremo autoritarismo del presidente Gómez; incluso se había propuesto su reelección en 1952, por lo que iba a postular su candidatura en 1954.[36]​ La rivalidad con el presidente lo llevó a ser un activo participante del golpe de 1953 que llevó al poder al general Gustavo Rojas Pinilla, su antiguo ministro de Correos y Telégrafos.

Dos años después del golpe militar, el régimen progresista de Rojas entró en contradicción con sus ideales e intereses, y Ospina le retiró su apoyo. Rojas se vio obligado a dimitir en 1957, y le encargó el poder a un gobierno militar transicional, que estuvo en el poder hasta el 7 de agosto de 1958, cuando los militares reconocieron la victoria electoral del movimiento cívico del Frente Nacional.

Frente NacionalEditar

En 1958 se recuperó la civilidad, gracias al pacto gestado en la localidad española de Sitges entre los líderes liberales y conservadores para conformar el sistema de alternación bipartidista conocido como Frente Nacional, que el propio Ospina ayudó a gestar. El pacto fue firmado por Gómez y Alberto Lleras Camargo (quien le entregó el poder a Ospina, luego de que el titular López Pumarejo sufriera un intento de golpe de estado en 1945).

Tras participar en la creación del Frente Nacional, Ospina fue sugerido como candidato presidencial nuevamente para 1962 y 1974, pero no llegó a serlo. En ambas ocasiones se optó por Guillermo León Valencia (a la postre presidente), y Álvaro Gómez Hurtado (hijo de su rival), respectivamente.[37]​ En el primer caso, Valencia fue apoyado por su rival, Laureano Gómez, quien logró hábilmente que los apoyos del partido se volcaran en favor de Valencia. En el segundo caso, ya muerto Gómez, su hijo logró las mayorías en el partido para lanzarse a la presidencia, la cual perdió.

Misael Pastrana Borrero, político de ascendencia huilense y ministro en varios gobiernos posteriores al de Ospina se convirtió en su sucesor como líder de la facción ospinista, llamada luego "ospino-pastranismo".[38]​ Ospina ejerció fuerte influencia en el partido, para lograr la designación de Pastrana como candidato conservador del Frente Nacional, no teniendo oposición tras la muerte de Gómez en 1965. A la postre Pastrana se convirtió en presidente, aunque muy debilitado por el ascenso de Gustavo Rojas Pinilla como líder político bajo su propio partido, la Anapo.

Pastrana se reconcilió temporalmente con los "laureanistas", liderados ahora por Álvaro Gómez. La facción laureanista luego se convirtió en el partido Movimiento de Salvación Nacional, mientras que la pastranista siguió como el "oficialismo" conservador, hasta 1994.

Últimos añosEditar

 
Ospina Pérez y su nuera Olga Duque de Ospina

Ospina siguió estando de gira con le conservatismo, pese a que ya rodeaba los 80 años. Era frecuente verlo en plazas públicas en compañía de su nuera, Olga Duque de Ospina, importante activista del conservatismo. También continuó con la dirección del partido hasta que su salud lo obligó a dar un paso al costado, pese a que seguía siendo muy influyente entre los conservadores, en abierta oposición con Álvaro Gómez Hurtado.[6]

MuerteEditar

Mariano Ospina Pérez falleció a las 5ː45 de la tarde un Miércoles Santo del 14 de abril de 1976, a los 84 años, tras una complicación cardiovascular, en su habitación de hospital. Ospina estaba internado desde hacía una semana en la clínica Marly de Bogotá, por una hemorragia intestinal.[6]

Su muerte produjo una controversia en la Iglesia Católica colombiana, ya que según los ritos católicos, no se deben celebrar eucaristías entre el Jueves Santo y el Domingo de Resurrección. La curia colombiana, sin embargo, autorizó los funerales de Ospina, que se realizaron el Jueves Santo al medio día, en la parroquia Alfonoso María de Ligorio, donde la familia Ospina ejercía abierta influencia.[6]

Vida privadaEditar

FamiliaEditar

 
Su abuelo Mariano Ospina Rodríguez

Mariano perteneció a la prestigiosa familia de los Ospina, de la que hicieron parte otros dos presidentes.

Fue el segundo de los 10 hijos del ingeniero y comerciante Tulio Ospina Vásquez y su esposa Ana Rosa Clara Pérez Puerta.[39]​ Sus hermanos fueron Mercedes, Sofía, Gabriela, Rafael, Margarita, Tulio, Francisco, Jorge y Ester Ospina Pérez.

Su padre, Tulio Ospina, fue un empresario exitoso, y un hombre de letras. Fundó la Escuela de Minas de Antioquia y la Academia local de Historia, además de sobresalir como empresario del café y la minería. Dos de sus hermanos también sobresalieron en el país, Tulio Ospina Pérez siguió con la empresa familiar, expandiendo el negocio en el ámbito minero; y Sofía Ospina, que fue escritora y poeta.

Su tío, Pedro Nel Ospina fue presidente entre 1922 y 1926. Fue militar, político y cofundador de la empresa Ospina Hermanos, que junto a Tulio, controlaba varios sectores económicos de Colombia. Como presidente Pedro Nel recibió el dinero de la indemnización de Panamá de manos del gobierno estadounidense, invirtiéndolo en el comercio de café.

Su abuelo, Mariano Ospina Rodríguez, fue un prominente político y también llegó a ser presidente entre 1857 a 1861, además de fundar el partido conservador, al que pertenece toda su familia. En su juventud, Ospina Rodríguez perteneció al grupo de amotinados leales a Francisco de Paula Santander, que intentaron asesinar a Simón Bolívar, durante la llamada Conspiración Septembrina, en 1827.

Matrimonio y descendenciaEditar

 
Ospina y su esposa, Bertha Hernández

Mariano Ospina contrajo matrimonio en Medellín el 26 de julio de 1926 con Bertha Hernández, hija del destacado empresario Antonio María Hernández Suárez y de Mercedes Fernández Echavarría. Bertha fue una de las primeras mujeres en llegar al Senado de Colombia y ejerció mucha influencia durante el gobierno de su marido, y se convirtió en activista por los derechos de las mujeres e importante figura del conservatismo.

Con Bertha, Mariano tuvo 5 hijosː Su homónimo Mariano, quien fue senador entre 1970 y 1982; Rodrigo; Fernando, político y senador de Colombia; Gonzalo, economista de la Universidad de Harvard y María Clara Ospina Hernández, escritora y política.

Su hijo Fernando se casó con la abogada Olga Duque, que fue ministra de educación para Ernesto Samper, y gobernadora de Huila bajo el gobierno de Alfonso López Michelsen.

Relación con los PastranaEditar

Una de las nietas de Mariano Ospina (el hijo mayor de Ospina Pérez) es la periodista Sabrina Nicholls Ospina, quien contrajo matrimonio el 19 de mayo de 2012 con Santiago Pastrana, hijo mayor de Andrés Pastrana,[40]​ cuyo padre era ahijado de Ospina, el expresidente Misael Pastrana Borrero.

Además del citado matrimonio, la relación de los Ospina con los Pastrana no acaba allíː Mariano Ospina Pérez apadrinó en su juventud a Misael Pastrana Borrero, a quien convirtió años más tarde en su heredero político. El nexo entre Ospina y su ahijado era tal que cuando Pastrana sufrió quemaduras durante la tragedia aérea Santa Ana, fue el político conservador quien cuidó personalmente junto con su esposa de Pastrana durante su convalecencia. Producto de sus quemaduras, Pastrana quedó para siempre con los nervios faciales afectados, por lo que en sus apariciones, ya de adulto, Pastrana sonreía involuntariamente, ganándose el apodo de La Hiena.

La amistad con Ospina trascendió a la política, siendo Pastrana el defensor de la facción progresista del conservatismo en contravía del radicalismo de ultraderecha de Laureano Gómez. Las facciones rivales fueron entonces el ospino-pastranismo, y el laureano-alvarismo.[41]​ Pastrana le retornó los cuidados de los que fue objeto en su infancia al anciano Ospina, cuando estaba en sus últimos días.[6]

ReferenciasEditar

  1. «Lista de presidentes de Colombia de la Biblioteca Luis Ángel Arango». Guía temática de política (Biblioteca Luis Ángel Arango). 2005. Archivado desde el original el 27 de junio de 2009. Consultado el 23 de abril de 2008. 
  2. González Díaz, Andrés (1982). «Ministros bajo la presidencia de Miguel Abadía Méndez». Ministros del Siglo XX (Bogotá: Imprenta Nacional de Colombia) 1. Archivado desde el original el 9 de julio de 2013. Consultado el 2 de enero de 2022. 
  3. a b c d e f g h i Análisis del proceso de establecimiento de relaciones diplomáticas entre Colombia y la República Popular China. 
  4. a b Tiempo, Casa Editorial El (15 de abril de 1992). «CLAVE 1949 DISPAROS EN LA CAMARA: MUERTO EL REPRESENTANTE JIMENEZ». El Tiempo. Consultado el 8 de octubre de 2021. 
  5. Ocampo López, Javier. «Mariano Ospina Pérez». Gran Enciclopedia de Colombia del Círculo de Lectores. 
  6. a b c d e f g h i j El Tiempo (15 de abril de 1976). «Murió Ospina Pérez». news.google.com. Consultado el 21 de octubre de 2021. 
  7. a b c d e f g Mejía Cubillos, Javier (Marzo de 2012). Diccionario Biográfico y Genealógico de la elite antioqueña y viejocaldense. Segunda mitad del siglo XIX y primera del XX (primera edición). Pereira, Colombia: Red Alma Mater. pp. 147-148. Consultado el 2 de enero de 2022. 
  8. Chalarca, José (1998). Vida y hechos del café en Colombia. J. Chalarca. ISBN 978-958-9233-10-8. Consultado el 15 de abril de 2021. 
  9. Diago, César Augusto Ayala (2007). El porvenir del pasado: Gilberto Alzate Avendaño, sensibilidad leoparda y democracia : la derecha colombiana de los años treinta. Fundación Gilberto Alzate Avendaño. ISBN 978-958-98419-0-7. Consultado el 15 de abril de 2021. 
  10. Perozzo, Carlos; Flórez, Renán; Tovar, Eugenio de Bustos (1986). Forjadores de Colombia contemporánea: los 81 personajes que más han influido en la formación de nuestro país. Planeta. ISBN 978-958-614-162-8. Consultado el 15 de abril de 2021. 
  11. Posada, Ignacio Arizmendi (2004). Manual de historia presidencial: Colombia, 1819-2004. Planeta. ISBN 978-958-42-1084-5. Consultado el 15 de abril de 2021. 
  12. a b c «Mariano Ospina Pérez». Archivado desde el original el 9 de enero de 2022. 
  13. «Mariano Ospina Pérez | banrepcultural.org». web.archive.org. 2 de agosto de 2017. Consultado el 8 de octubre de 2021. 
  14. «Parque Nacional Natural La Macarena | Parques Nacionales Naturales de Colombia». Consultado el 23 de julio de 2020. 
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