Historia del idioma italiano

Italianos bailando su tradicional baile, (La Tarantella).

La historia del idioma italiano es la descripción diacrónica de las transformaciones que la Idioma italiano ha sufrido a lo largo del tiempo.

Índice

La herencia latina mundialEditar

 
Lenguas italorromances, toscano y sus variantes (verde), italorromance central (azul), italorromance meridional (violeta), italorromance extremomeridional (naranja).

El italiano estándar moderno es una lengua románica del grupo italorromance. A finales del II milenio a. C., poblaciones de ascendencia indoeuropea penetraron en la península italiana dando lugar a las lenguas itálicas antiguas. La lengua de uno de estas poblaciones itálicas asentada en el Lazio evolucionó hasta convertirse en el latín, autóctono del centro de la península italiana.[1]​ Según la idea tradicional, entonces, en la edad clásica el latín se impuso sobre las lenguas de las poblaciones con las cuales los romanos lucharon en la península italiana. Según propuestas alternativas (en particular la teoría de la continuidad, desarrollada en el campo lingüístico por Mario Alinei), además de una pequeña élite de otro origen (etruscos o celtas), el idioma hablado por la mayoría de la población en época prerromana era, sin embargo, una lengua itálica no muy diferente del latín.

El etrusco también desapareció del uso escrito en siglo II a.C. y al final de la época clásica se había perdido definitivamente. Un final similar sufrió el idioma de los celtas (galos y lepónticos) en el norte de Italia. Sigue siendo incierto el estatuto de las comunidades griegas del sur de Italia ya que el griego fue una lengua de prestigio en el imperio romano a diferencia de las otras lenguas indígenas. Algunos autores han conjeturado que la presencia del griego en Italia se explican como los asentamientos tardíos (a partir de la época bizantina), o como los restos del asentamiento original de la Magna Grecia. La guerra social (88 a. C.), que ve a los romanos vencer a los pueblos itálicos, marca el declive de las lenguas osca, umbra y etrusca.[1]

El latín hablado diariamente por el pueblo no correspondía al latín clásico, modelo literario codificado por algunos autores entre los siglos I a.C. y el I d.C. y objeto de estudio en la época moderna. El considerado latín vulgar se presentaba de formas diversas, con fuertes variaciones diatópicas (entre un sitio y otro): de este latín surgieron las diversas lenguas románicas. El latín vulgar era, como idioma hablado, más sensible a los cambios de lo que era el latín de la tradición literaria.[2]​ Sin embargo, mantuvo muchos rasgos que habían acompañado a la lengua latina desde su periodo arcaico. Por ejemplo, la caída de la -m final (el fenómeno que ha conducido del acusativo fontem al italiano fonte) se registra ya en inscripciones arcaicas y, por lo tanto censurado, acabó por afirmarse en el Bajo Imperio: además, en poesía la -m final seguida de una palabra que empieza con a- no se pronunciaba.[3][4]​ En lo que respecta a las variaciones diastrátivas, ya las fuentes clásicas dan cuenta de las de la época: se habla de sermo plebeius, militaris, rusticus, provincialis.[5]

En cuanto a las líneas generales del cambio,[6]​ se tiene la pérdida de las marcas de caso morfológico y la aparición de artículos. Por lo que respecta a los artículos, el numeral latino ūnus, por ejemplo, que significaba también alguno, un tal, se convierte en artículo indeterminado (unus indeterminativo es usado también por Ovidio en las Metamorfosis); algunos pronombres demostrativos se convirtieron en artículos determinados y nuevos demostrativos se formaron uniendo los antiguos ille e iste con eccu(m). También caerán las consonantes finales de las palabras (por ejemplo: amat dio lugar a ama).

En términos más generales, sólo una parte del vocabulario latino nos ha venido directamente (se habla en estos casos de palabras "di trafila popolare" o "hereditarias"), mientras que la mayor parte se llevó a cabo para su aprobación "culta", escrita, libresca, (lo que explica por qué en muchos casos ciertos desarrollos morfológica o semánticos constantes en palabras heredadas no aparecen en el "trafila dotta"): Este patrimonio se compone de las palabras que se identifican como "cultismos" o "latinismos".[7]

Cambios fonéticos del latín al italiano: vocalismoEditar

El latín tenía diez vocales: las mismas cinco vocales del alfabeto latino moderno podían ser artículadas breves o largas y la cantidad vocálica era distintiva. Así, por ejemplo, vĕnit (con la e breve) quería decir "viene", mientras que vēnit (con la e larga) quería decir venne. Del mismo modo sŏlum quería decir "suelo", mientras sōlum quería decir "solo". Este sistema de largo caminar fue menor y en el vocalismo latino acabó por se determinante no la cantidad sino el timbre (o calidad), es decir, si la vocal era cerrada o abierta. El sistema más difundido en Romania estaba constituido por siete vocales: i, é, è, a, ò, ó, u, donde è representa la e abierta , é la e cerrada.[8]

Vocales tónicas: diptongacionesEditar

En florentino è y ò tónicas en sílaba abierta (es decir, que termina con una vocal) diptongarán de acuerdo con el siguiente esquema:

è
ò

Como se ha mencionado, el fenómeno se produce sólo en el caso de la sílaba abierta y no en el caso de sílaba cerrada (es decir, la terminada en consonante). Así:[9]

fŏ-cusfuoco
cŏr-puscorpo

Vocales átonas: reduccionesEditar

De las diez vocales átonas (prtónicas o postónicas, es decir, respectivamente, colocadas antes o después de la sílaba acentuada) del latín, se pasará a cinco.[10]

AnafonesisEditar

Particularmente toscano es el fenómeno de la anafonesis, es decir, el cierre de las vocales é y ó, de acuerdo con el esquema:

éi
óu

La anafonesis aparece en condiciones particulares:[9]

  • é debe ser seguida
    • de lateral palatal (la [ʎ] de figli), del precedente nexo latino -lj-, por el cual famĭliafamégliafamiglia
    • de nasal palatal (la [ɲ] de bagno), del precedente nexo latino -nj-, por el cual gramĭneagramégnagramigna[11]
    • del nexo -ng-, por el cual lĭngualéngualingua
    • del nexo -nk-, por el cual vĭncovéncovinco
  • ó debe ser seguida
    • del grupo consonántico ng, por el cual fŭngusfóngofungo

Evolución de los diptongos latinosEditar

En cuanto a los diptongos del latín clásico[12]​ (ae, oe, au), una tendencia típica del latín hablado (que se refleja en las lenguas romances) es la de la monoptongación:

aee abierta

Dependiendo de si la sílaba es abierta o cerrada, se reproduce como se describe por la anafonesis. Así, por ejemplo:[12]

  • maestusmesto
  • laetuslieto
  • oe (notablemente más infrecuente) → e
  • poenapena
  • auo

Si ya en cualquier caso se constata el monoptongamiento en latín clásico (caudacoda, con o cerrada), el fenómeno se generaliza en la Alta Edad Media (se pasa da o abierta):[10][13]

  • paucu(m)poco
  • causa(m)cosa
  • auru(m)oro

EpéntesisEditar

En la evolución del latín al italiano se registra en algún caso la epéntesis, es decir, la formación de una vocal o de una consonante intrusa en la palabra. Así, por ejemplo:[12]

baptĭsmusbattesimo
vĭduavedova

SíncopaEditar

Más significativo es en este contexto el fenómeno de la síncopa lingüística, es decir, la caída de una vocal dentro de una palabra. Esto ocurre particularmente en el caso de vocales intertónicas[14]​ (puesto, es decir, tras la sílaba con acento secundario y la sílaba tónica), mientras es más raro en caso de vocales postónicas.[15]​ Se registran también casos de aferesis (illeilei, dove illei es una palabra "reconstruida", es decir no encontrada en las fuentes, sino hipotéticamente retrospectiva) y de apócope (bonĭtatembontadebontà).[10]

Evolución fonológica del latino al italiano: El consonantismoEditar

Por lo que respecta a las consonantes, se produce la caída de las consonantes finales (siendo -m un cambio precoz) y, en algunos casos, la sonorización de las consonantes sordas intervocálicas p, t y k, según el siguiente esquema:

p > b (y, posteriormente, v, por fricativización)
t > d
k > g

La sonorización se da también para la s intervocálica (sibilante fricativa alveolar sorda), aunque la ortografía no muestra el cambio (de hecho, la s de rosa es sonora, la s de casa es sorda). Estos fenómenos de sonorización no son sistemáticos en italiano, algunos ejemplos son:

scutumscudo
lacuslago

aunque en muchos casos no se dan:

  • amicusamico (compárese en español, amigo)
  • petrapietra (compárese en español, piedra)
  • apĕrtusaperto (compárese en español, abierto)

Evolución de los nexos consonánticosEditar

La evolución en los nexos consonánticos del latín al italiano registra alteraciones de varios géneros:[16]

  • asimilación regresiva:[17]
    • lactemlatte
    • septemsette
    • advenireavvenire
  • disimilación (una de las ocurrencias de un mismo sonido, repetido en palabra a breve distancia, es sostenida por otro sonido, para evitar la cacofonía:
    • venenumveleno
  • los nexos consonánticos + l pasan a consonante + yod:
    • pluspiù
    • clamatchiama
  • los nexos consonánticos + l, si se encuentran entre dos vocales, registran un doblamiento de la consonante:
    • nebulanebla[18]​ → nebbia
    • vetulusvetlus[18]​ → veclus[18]​ → vecchio

Evolución morfológica del latino al italianoEditar

Si se compara el latín clásico y el vulgar, se ve que las dos lenguas pertenecen a tipos lingüísticos diferentes. El cambio, se puede decir, ha sido radical y se sustenta en los tres puntos siguientes:[19]

  1. pérdida del sistema de casos, con sus declinaciones
  2. pérdida del neutro
  3. reconstrucción del sistema verbal

Simplificación del sistema de las declinacionesEditar

La cuarta y la quinta declinaciones del latín clásico son las más "débiles" y desaparecieron casi por completo:[19]

  • Las palabras de la quinta confluyeron en la primera (faciesfaccia, rabiesrabbia)
  • Las palabras femeninas de la cuarta confluyeron en la primera (nurusnora[18]​ → nuora, socerussocerasuocera; manus a su vez ha mantenido el género femenino y la terminación en -o)

La pérdida de las consonantes finales (en particular -m).[19]​ hizo que se perdiese el sistema de casos y desinencias.

Una consecuencia muy importante de esta evolución concierne la sintaxis: mientras que en el latín clásico los casos permitieron una gran (aunque no absoluta) libertad en el orden de las palabras, la sintaxis se envara en las lenguas romances.[19]​ Così ad esempio:

  • Petrus Paulam amat (forma no marcada sujeto - objeto - predicado)
  • Petrus amat Paulam
  • Amat Paulam Petrus

Todas estas formas latinas corresponden a la italiana Pietro ama Paola: en italiano no es posible distinguir el sujeto del objeto salvo por la posición en la frase. Paola ama Pietro tendría un significado inverso.

En cuanto a las formas, el acusativo sobrevive en algunas palabras, tal vez como vestigios.[19]​ Por ejemplo, leo «león» tiene leonem en el acusativo singular: con la caída de la -m se llega a la forma italiana moderna.

Pérdida del género neutroEditar

Los géneros gramaticales se reducen a dos, el masculino y el femenino. Sin embargo se encuentran algunas formas residuales de neutro en algunos plurales femeninos:[20]

ossa[21]​ → ossa
brachiabraccia

Para estos plurales en -a existen formas alternativas de plural regularizado en -i con significado diferente: mientras que ossa se refiere en italiano a un grupo de objetos orgánicos (le ossa del corpo umano 'los huesos de cuerpo humano'), en cambio ossi se refiere a una pluralidad de objetos análogos per considerados individualmente (c'erano degli ossi di pollo sparsi sul piatto 'había huesos de pollo esparcidos en el plato'). Y similiarmente para braccia: le braccia di una donna 'los brazos de una mujer' y i bracci di una croce 'los brazos de una cruz'.[20]

In alcuni casi, il plurale neutro in -a è stato percepito come un femminile,[20]​ determinando forme come:

  • vela (plurale di velum) → la propulsione a vela
  • folia (plurale di folium) → la foglia

Ristrutturazione del sistema verbaleEditar

Otra tendencia importante en la evolución de la transformación del latín clásico latín vulgar afecta al sistema de verbos[20]

  • La segunda y la tercera conjugación se convierten en improductivas.
  • Formas sintéticas de la pasiva (como amor, "soy amado") son sustituidas por las formas analíticas (amatus sum o sum amatus).
  • Los verbos deponentes desaparecen.
  • La forma sintética del futuro (amabo, "amerò") es sustituida por la perífrasis formada por el infinitivo y por una forma breve de habeo ("ho"): por amare + o[18]​ se forma amerò.
  • Surge el condicional, modo que en latín no existía. Se origina por la combinación de un infinitivo y de un perfecto de habeo: por amare + hebuit[18]​ si forma amerebbe (el italiano antiguo poseía una forma alternativa de condicional, formado por el infinitivo y por el imperfecto de habeo: cantare + habebatcantaria, canteria.

Evolución léxica del latín al italianoEditar

El léxico de las lenguas romances depende en su mayor parte del léxico del latín clásico. Se habla de "trafila popolare" cuando un término está presente en el latín clásico y acaba en la lengua romance sin una solución de continuidad. Se habla a su vez de "trafila dotta" cuando un término latino ha sido recuperado y revivido en el uso por el interés de un literato.[22]

La lengua hablada hasta el año 1000Editar

Al final de la edad clásica seguramente el latín hablado tenía ciertamente un papel importante en la Península Italiana. Esta lengua fue hablada por los habitantes de Roma y del Lacio, además de las áreas pobladas directamente por los romanos. La forma exacta de esta lengua y su proximidad con el latín escrito, sin embargo, no son fáciles de determinar. Entre los estudiosos recientes, József Herman sugiere que durante el siglo VI todos los habitantes del área europea dominada por Roma, y más aún los italianos, hablaban (o "se cree que hablaban") latín. Los documentos, sin embargo, no aportan testimonios explícitos.

En este contexto se insertan las invasiones bárbaras, con la ubicación de diversos pueblos germanos en la península Itálica. Más allá de la entrada en la lengua italiana de unos pocos centenares de palabras germánicas, sin embargo, la presencia de los bárbaros no parece haber dejado huellas lingüísticas directas; sus lenguas desaparecieron alrededor del año 1000, dejando pocos testimonios escritos (del idioma de los longobardos, que gobernaron durante dos siglos una buena parte de la Italia septentrional y meridional, no ha quedado ni una sola frase, como testimonio escrito, tan sólo quedan algunas palabras en longobardo en obras escritas en latín.

Sólo poco antes del año 1000 se compusieron documentos en los que se registra la lengua hablada que, a los ojos de quien los escribiera, parecía algo diferente al latín. Los primeros documentos de este tipo seguramente se remontan al siglo X, más tardíos que los escritos en español o francés.

En este periodo, con toda probabilidad, la mayoría de los pueblos itálicos hablaba un "vulgar" propio, diatópicamente distinto y muy diferente del latín clásico. El latín se mantenía sin embargo en el uso escrito de una minoría instruida, en la mayor parte sacerdotes y monjes de la Iglesia Católica, que probablemente lo utilizaban a menudo como lengua de conversación.


Primera evidencia de la antigua lengua vernácula italianaEditar

Es sólo alrededor del siglo XII que algunos escritores eligen sistemáticamente y a conciencia el vulgar como lengua para objetivos artísticos. Para otros géneros de escritura, como los de naturaleza práctica u ocasional, se puede antedatar a otros casos más antiguos, modestos y ocasionales.[23]​ L[24]

La inscripción de la catacumba de CommodillaEditar

Ente los siglos VI y VII y la mitad del siglo IX está datada la inscripción de la catacumba de Commodilla: se trata de un texto de naturaleza efímera, quizás escrito por un sacerdote que oficiaba en la catacumba.[25]​ Recita:

Non dicere ille secrita a bboce

Una traducción podría ser "No digas estos secretos (oraciones secretas) en voz alta".

La adivinanza veronesaEditar

Del siglo VII al IX es el Indovinello veronés:[26]

se pareba boves alba pratalia araba & albo versorio teneba & negro semen seminaba

  1. a b Serianni e Antonelli, Manuale, 2011, cit., p. 2.
  2. Serianni e Antonelli, Manuale, 2011, cit., p. 4.
  3. Serianni e Antonelli, Manuale, 2011, cit., pp. 5-6.
  4. Sulla caduta della -m finale si veda anche quanto scrive nella sua edizione delle commedie di Terenzio Wilhelm Wagner, il quale menziona l'Appendix Probi e alcune delle aberrazioni patite dalle forme classice che la Appendix cita (alcune di queste vedono appunto la caduta della -m finale, come per ide(m), oli(m), passi(m)).
  5. Marazzini, 2004, cit., p. 39.
  6. El concepto de sermo vulgaris también da cuenta de las variaciones diacrónicas (cfr. Marazzini, 2004, cit., p. 39).
  7. Serianni e Antonelli, Manuale, 2011, cit., p. 3.
  8. Serianni e Antonelli, Manuale, 2011, cit., p. 10.
  9. a b Los ejemplos están tomados de Serianni y Antonelli, Manuale, 2011,cit., p. 10.
  10. a b c Serianni e Antonelli, Manuale, 2011, cit., p. 11.
  11. Non si produce anafonesi se la nasale palatale [ɲ] non proviene dal nesso -nj- ma da un nesso originario -gn-: così, da lĭgnum non si è avuto ligno ma legno (senza anafonesi), mentre ligneo è una parola di trafila dotta (cfr. Patota, Lineamenti di grammatica storica dell'italiano, 2002, cit., p. 59).
  12. a b c Gli esempi sono tratti da Serianni e Antonelli, Manuale, 2011, cit., p. 11.
  13. Patota, Lineamenti di grammatica storica dell'italiano, 2002, p. 52, da cui anche gli esempi che seguono.
  14. Por ejemplo, vanĭtarevantare (Serianni e Antonelli, Manuale, 2011, cit., p. 11).
  15. Por ejemplo, calidŭscaldo. Con vocales postónicas e sis embargo sistemática la síncopa del sufijo -ŭlus, come per spĕculumspeclumspecchio (Serianni e Antonelli, Manuale, 2011, cit., p. 11).
  16. Los ejemplos han sido tomados de Serianni e Antonelli, Manuale, 2011, cit., p. 12.
  17. El fenónmemo de la asimilación progresiva (como en el romanesco annà, "andare") y bastante ajeno al florentino (Serianni e Antonelli, Manuale, 2011, cit., p. 11).
  18. a b c d e f Forma reconstruida.
  19. a b c d e Serianni e Antonelli, Manuale, 2011, cit., p. 14.
  20. a b c d Serianni e Antonelli, Manuale, 2011, cit., p. 15.
  21. Por os, ossis.
  22. Los ejemplos son tratados por Serianni y Antonelli, Manuale, 2011, cit., pp. 17-8.
  23. Marazzini, Breve storia della lingua italiana, 2004, cit., pp. 50-51.
  24. Marazzini, Breve storia della lingua italiana, 2004, cit., pp. 51 e 53.
  25. Marazzini, Breve storia della lingua italiana, 2004, cit., p. 54.
  26. Marazzini, Breve storia della lingua italiana, 2004, cit., p. 52.